El dilema de Mirian Cortés Diéguez, secretaria general de la UPSA

Mirian Cortés Diéguez Mirian Cortés Diéguez, secretaria general de la UPSA
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Elegida por decreto como asesora de Satué en el procedimiento para ajusticiar al profesor de Gaztelueta, tiene ante sí una auténtica disyuntiva de la que le será imposible salir indemne por mucho que se pretenda una invisibilidad ambigua.

¿Quién es Miriam Cortés?

La primera mujer del mundo en ser nombrada decana de una facultad eclesiástica y la primera Rectora Magnífica de la octocentenaria Universidad de Salamanca. Doctora, catedrática premiada en varias ocasiones, profesora de derecho canónico, autora de varios libros y decenas de artículos científicos, ponente en simposios nacionales e internacionales, asesora de varias revistas especializadas, dirigió la Revista Española de Derecho Canónico y miembro de la comisión asesora técnica del Consejo Episcopal para los Asuntos Jurídicos de la CEE.

Su participación en el caso Gaztelueta supone una metafórica partida de ajedrez entre Poncio Pilato y Santa Catalina de Siena. Cada una de las dos almas ha de luchar por imponerse a la otra, siendo la exrectora de Salamanca el tablero de juego en el que confrontan dos conciencias opuestas.

A saber:

Opción Poncio Pilato: Lavarse las manos.

Ponerse de perfil ante Satué haciendo la vista gorda ante las sistemáticas fechorías procesales e intentando que su participación en este escándalo pase lo más inadvertida posible sin nada que objetar ante lo que se está perpetrando. Tiene la ventaja de que en Roma se verá con simpatía y algunos de la Conferencia Episcopal seguirán admirando su trabajo. Poco ruido, manos teóricamente limpias y sin que ello deje salpicaduras evidentes en el ropaje. Nadie podrá decirle directamente que mató a un inocente, exactamente al igual que el prefecto Romano de Judea, mas téngase en cuenta que el juicio de la historia es implacable y eso que Pilatos, al menos, sí manifestó su desacuerdo públicamente con el discurrir del juicio.

La connivencia por omisión en un procedimiento tan radicalmente abyecto supondría un tremendo menoscabo en su trayectoria universitaria, hasta el punto de que sería inevitable verse señalada directa o veladamente por compañeros de claustro y por el alumnado, presente, pasado y venidero. En ese hipotético caso, sus manuales de derecho procesal canónico deberían ser revisados y corregidos a la baja para adaptarlos a la nueva realidad fáctica.

Alguien que ha enseñado con brillantez Principios Generales del Derecho y permanece en silencio cuando éstos se mancillan de un modo obsceno queda automáticamente desautorizado, aunque esgrima de cara a la galería que lo advirtió sigilosamente a nivel interno. Dimitir, es un verbo que en español de España es irregular, aunque no lo parezca. Tristemente da igual el prestigio, la formación o los atributos académicos.

Opción Santa Catalina de Siena: La verdad por delante.

Catalina de Jacopo di Benincasa, nombrada Doctora de la Iglesia, tuvo la osadía de corregir al mismísimo Papa. Seguramente, pudo haberse encontrado más cómoda siguiendo la ola que marca el viento favorable, pero entendió que tal situación no era la correcta y por ello se permitió la santa licencia de enmendar al Pontífice de su tiempo.

Las diferencias entre los juicios históricos de ambos personajes son algo que, por evidente, no merecen mayor abundamiento.

Junto a Miriam y al elegido como juez, José Antonio Satué, alias Telefunken por ser titulado en FP electrónica y carecer de la elemental titulación civil en Derecho; acompañan en el procedimiento los aranistas José Luis Perucha Rojo, que actúa como Notario y Federico Mantaras, con ambición episcopal, según nos cuentan. Todos ellos nombrados a dedo y para este caso exclusivamente.

La desigual preparación, formación y talla intelectual del cuarteto nos exige mucha más condescendencia en nuestra crítica hacia los tres miembros varones, al tiempo que nos resulta extrañamente preocupante el papel de Cortés Diéguez, cuya pertenencia incomprensible esperamos sea aclarada en primera persona cuanto antes, por respeto a su trayectoria, a sus libros, publicaciones, premios, alumnos, compañeros de claustro y a la universidad a la que pertenece.

De lo contrario, cualquier observador ajeno estaría legítimamente autorizado a sospechar que su nombramiento se hizo buscando en ella la obediente docilidad -no méritos curriculares- que asegurara el resultado final deseado. O más desgarrador aun: porque conforme a los convencionalismos sociales de nuestro tiempo, alguien considerara más estético la inclusión de una cuota femenina en este show.

Aurora Buendía

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Comentarios
8 comentarios en “El dilema de Mirian Cortés Diéguez, secretaria general de la UPSA
  1. Esta señora fue rectora de la Octagenaria -80 años- Universidad Pontificia de Salamanca -UPSA- y no de octocentenaria Universidad de Salamanca -USAL-.

    Quedará todo en lo que más les convenga, es decir, condenarán a un inocente.

    1. Es la Directora General de la Universidad Pontificia de Salamanca y Catedrática de Derecho Canónico.

      La nombraron para colaborar con Satué en el paripé de juicio por el tema de Gaztelueta y por lo que dice aquí está callada ante la sucesión de atropellos que está cometiendo «Telefunken».

  2. La Excma Sra. Doña Míriam de las Mercedes Cortés Diéguez, es una las mentes más prodigiosa de España. Mujer valiente, legal, decente, honrada, defensora de la justicia, la verdad. Tiene un dilema difícil porque los otros tres miembros ni tienen formación ni principios y valores. Os recuerdo que el profesor ya ha sido absuelto civil y penal, no ha cometido ningún abuso o delito sino que el padre del alumno, falso abusado, es político de vildu, al que ha recibido Fernando Prado, Francisco y Satué y que, a toda consta, quieren condenar a un inocente y, asi, ser indenizado con 150.000 euros. Si el juico se somete a votación los otros tres miembros se sabe de antemano que condenará ilegalmente al profesor. Yo confío en la Excma exrectora que se encuentra a UPSA a punto de cerrar y la deja muy saneada y ordenada por decencia y prestigio personal y familiar haga justicia y con fundamento jurídico absuelva al injustamente perseguido y maltratado profesor. Ánimo valiente española. Justicia.

    1. Si es todo eso, tiene la gran oportunidad de demostrarlo no dejándose utilizar en este pseudo proceso que es un atropello a un inocente y un insulto a la inteligencia de cualquier jurista (canonista en este caso) que se precie de serlo.

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