Arzobispo de EE UU restringe las misas ‘ad orientem’

Dennis Schnurr, arzobispo de Cincinnati Dennis Schnurr, arzobispo de Cincinnati
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Dennis Schnurr, arzobispo de Cincinnati, imitando a su colega de La Crosse, Wisconsin, ha decretado que al menos una misa pública debe celebrarse de cara al pueblo los domingos y días festivos.

Ya no basta con limitar hasta la extinción el Rito Tridentino: en algunas diócesis se quiere acabar también con las versiones más tradicionales del Novus Ordo, como es el caso de las Misas celebradas ‘ad orientem’, es decir, de espaldas al pueblo.

El caso más reciente es el del arzobispo Schnurr de Cincinnati, que se une a otros obispos de todo el país que han restringido el uso de ad orientem o lo han prohibido, poniendo como excusa una mayor unidad en la práctica litúrgica.

En un decreto emitido el 21 de diciembre y efectivo el 19 de enero, el Arzobispo Schnurr ordenó que en cada iglesia donde se programe una Misa pública, se ofrezca al menos una Misa versus populum (de cara al pueblo) los domingos y otros días de precepto. Además, la cancillería debe ser informada por escrito antes de implementar un horario de Misas parroquiales que incluya Misas celebradas ad orientem regularmente.

Los demás días en que se celebre Misa pública, se deberá ofrecer al menos una versus populum en cada familia de parroquias. Además, la política establece que cuando hay presente un altar independiente y un altar “mayor” más antiguo, la Misa, independientemente de si se celebra ad orientem o versus populum , debe ser en el altar independiente. Además, los altares independientes móviles no se deben mover para usar altares más antiguos.

Entre otras diócesis que han prohibido o limitado el uso de ad orientem se encuentran Venice, Florida y Chicago, las cuales requieren permiso del obispo para celebrar ad orientem , y Seattle y Boise, Idaho, que han prohibido la postura para la Misa de Pablo VI, también conocido como el Novus Ordo .

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Comentarios
14 comentarios en “Arzobispo de EE UU restringe las misas ‘ad orientem’
    1. No, no se puede hacer: va contra «Sacrosanctum Concilium», el documento sobre liturgia del CVII, y contra la «Instrucción General del Misal Romano» (IGMR) de Pablo VI, vigente para el novus ordo. Pero como Francisco no hace nada para frenar los abusos litúrgicos (más bien al contrario), pues lo harán de todas formas.

  1. La actuación de obispos como Schnurr, es contraria a derecho, y por tanto no obliga. En principio hay que resistir contra los abusos en la Iglesia, pero como esta gente tiene el mando y son muy intransigentes, si un sacerdote se niega a obedecerlos, será cancelado. Y debido a que no es posible apelar a la Santa Sede, porque Francisco es el primero que promueve los abusos, y dado que tampoco es pecado celebrar versus populum, pues no queda más remedio que obedecer.
    Oremos al Papa Benedicto XVI para que interceda ante el Señor a fin de que se acabe pronto el pontificado de Francisco.

    1. Si le queda solo un año ¿a que tanto follón? que decida el que venga. Y si no… por que no haberlo decidido antes?

      No tiene sentido la medida si no es para pillar una prórroga en el carguito agradando al dictador comilón del vaticano, al Judas Masonote, al hipopótamo patagónico que aplasta la sede de Pedro.

      1. ¿A qué tanto follón si le queda solo un año?
        La respuestaes, al menos para mí, muy fácil: le faltaron huevos a este rompehuevos y ahora que se marcha lo hace tocando los huevos al personal. Afortunadamente esta clase de personajes padecerán en su jubilación el abandono de los lameculos y abrazafarolas que los adularon cuando ostentaban ese poder malentendido como dominio y no como servicio. Cuando ya no lo tengan, se verán más solos que la una

      2. ¿A qué tanto follón si le queda solo un año?
        La respuestaes, al menos para mí, muy fácil: le faltaron huevos a este rompehuevos y ahora que se marcha lo hace tocando los huevos al personal. Afortunadamente esta clase de personajes padecerán en su jubilación el abandono de los lameculos y abrazafarolas que los adularon cuando ostentaban ese poder malentendido como dominio y no como servicio. Cuando ya no lo tengan, se verán más solos que la una

    1. Lo que hay son rúbricas en el misal de Pablo VI (vigente a día de hoy en el novus ordo) que no se pueden ejecutar detrás de una mesa y mirando a un presunto público, como cuando ordena al sacerdote cambiar de posición de esta manera: «el sacerdote, volviéndose a los fieles…». Tal rúbrica es imposible cumplirla si durante toda la celebración ya está de cara a ellos, lo que es aún más absurdo si se encuentra detrás de una mesa.

  2. Lo importante es celebrar misa de espaldas a Dios y ofreciéndole comida como sacrificio.
    Benedicto lo ha terminado admitiendo según el libro de Ganswein al decir: «no quieren misa tradicional porque representa un concepto de expiación inaceptable». Con lo cual Benedicto se retracta de la barbaridad que aparece en su «introducción al cristianismo». Ha tenido que reconocer que San Anselmo era al final la verdadera doctrina, porque «el liberalismo y otras filosofias se ha derrumbado».

  3. «Las Misas celebradas ‘ad orientem’, es decir, de espaldas al pueblo»
    Porque no decirlo correctamente las Misas celebradas ‘ad orientem’, es decir, donde el sacerdote y pueblo están orientados todos a Dios.
    No apoyemos lo que usan para despreciar. Es como decir que el Vetus Ordo es la Misa en latín. Es un reduccionismo en el que no debemos caer

    1. Así mismo pienso yo. A las cosas hay que llamarla por su nombre o caeremos en la misma falacia que los inventores del nuevo lenguaje que, además de confundir, hacen la lectura más y más farragosa. Eso por decir que nuestra lengua castellana es tan rica que tiene definiciones para todo.

  4. En todos los cultos religiosos de todas la religiones del mundo, en toda la Historia, el sacerdote es el que dirige las plegarias, mirando al altar, como todos los demás fieles que le siguen. No da la espalda al pueblo, sino que es el que está delante, dirigiendo la oración. Cambiar de orientación al sacerdote fue lo más estúpido, y escandaloso, que se pudo hacer. Pero en aquella época en la que el curilla (rojo) iba a leer la epístola, uno le daba un papel, y decía ¡Vaya, carta de Pablo!…

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