Santos Montoya toma posesión como obispo de Calahorra y La Calzada-Logroño

Santos Montoya Santos Montoya en la toma de posesión como obispo de Calahorra y La Calzada-Logroño (Iglesia La Rioja)
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Santos Montoya es oficialmente desde el pasado 5 de marzo, obispo de la diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño. Atrás deja sus años como obispo auxiliar de la archidiócesis de Madrid.

A la celebración de la Misa de toma de posesión, le acompañó el Nuncio Apostólico Mons. Bernardito Auza y una veintena de obispos entre los que se encontraban Osoro, Omella y Ricardo Blázquez o Luis Argüello entre otros, además de diversas autoridades civiles y militares. Además, más de 80 sacerdotes de la diócesis se unieron a la celebración.

«Pasadas las 11.00h. comenzaba la procesión desde la sacristía encabezada por diáconos, el obispo electo, el colegio de consultores, canónigos y obispos. Cerraban esta procesión el administrador diocesano y el nuncio, quien presidió la celebración hasta la toma de posesión del nuevo obispo», informa la diócesis riojana.

Tras el saludo inicial del nuncio, Vicente Robredo, administrador diocesano durante la sede vacante, se dirigió a la asamblea y le dedicó unas palabras al obispo: “D. Santos, su corazón le ha abierto nuestra diócesis, para que more en él, lo pastoree, lo acompañe en sus luces y sus sombras, le ayude a separar lo ya marchito de lo vivo y perenne; le abra una luz en medio de la angustia, una certeza en tanta incertidumbre, lo nutra con el Pan y la Palabra, con la unción del Espíritu y sus dones”.

En la homilía, ya ejerciendo de pleno derecho como obispo, destacó los tres signos que nos ofrece la liturgia, el anillo: “el afecto al Señor es el afecto a la Iglesia. Sin afecto a la Iglesia, no esperemos encontrar al que dio la vida por ella. Y si no somos fieles a la Iglesia, no esperemos que la gente identifique en ella al Señor”, la mitra: “Sabemos que el Señor nos quiere así, con una conducta digna de él, reflejo de su santidad. Es por otra parte, una llamada a todos los bautizados. Ningún cristiano puede decir que el significado de la mitra, la corona de gloria que no se marchita, no va con él.” Y por último el báculo: “La autoridad que se nos confía es para servir mejor a los demás, especialmente a los más débiles y necesitados, a las víctimas. No podemos huir ante el lobo”.

Bienvenida del Administrador diocesano

Una vez terminada la Misa, el hasta entonces Administrador apostólico de la diócesis, dirigió unas palabras al nuevo obispo diocesano.

«Bienvenido, D. Santos, a esta tierra de vidas consagradas a orar y laborar, a educar a los niños y a los jóvenes, a cuidar al anciano y al enfermo, a todos cuantos sufren. Tierra de fe sencilla, de piedad popular, de fe en la calle, de solidaridad que reivindica, se implica y compromete. Tierra que necesita vocaciones laicales, religiosas, presbiterales, que sean transparencia del Dios vida y amor en este mundo capaz de dar la vida o de quitarla tan sanguinariamente», dijo Vicente Robredo.

«Bienvenido a esta tierra rural, de labradores, obreros, artesanos, que nos brindan el pan de cada día y el vino de la fiesta que un día serán vivo Sacramento. Tierra que ve apenada cómo sus pueblecitos se vacían, sus jóvenes emigran, buscando nueva vida en otros lares; tierra en la que el trabajo sufre precariedades sin consuelo, paro que esteriliza y empobrece», añadió el Administrador diocesano.

Mensaje del Nuncio

Bernardito Auza, quien presidió la toma de posesión de Santos Montoya como obispo de Calahorra La Calzada-Logroño, le recordó al nuevo prelado que «la fe necesita el testimonio, en primer término, del Obispo, buscando el protagonismo de la Palabra que, simbolizada, se le impuso sobre la cabeza el día de su consagración. El lema episcopal escogido ya entonces “In Verbo Tuo” (En Tu palabra) manifiesta su mirada a Cristo que ahora le confía esta porción de su Iglesia. Es del Señor de quien depende el fruto que hay que esperar en el trabajo con humildad y paciencia, amor y misericordia, actuando como si todo dependiera de nosotros, pero dejando todo en sus manos bondadosas».

De igual modo, el Nuncio destacó que «su servicio en la Acción Católica y ahora como miembro de la Comisión Episcopal de Laicos, Familia y Vida, le ayuda al fomento de la necesaria comunión, participación y misión de un laicado comprometido con la fe. También su dedicación a la formación de los seminaristas nos motiva a dejarle este reto como Obispo, pues sin la Eucaristía la Iglesia no puede vivir».

Primeras palabras de Santos Montoya

Sus primeras palabras fueron dirigidas para dar gracias a todos por su nombramiento, tanto a los allí presentes como a los que siguieron la celebración por distintos medios de comunicación. De modo especial se dirigió a los fieles de su nueva diócesis.

«No nos extrañe que quien vive con esta integridad la relación con Dios, oiga de S. Juan lo que hemos escuchado en la primera lectura: “no necesitáis que nadie os enseñe”; no porque se quiera vivir al margen de lo que dice la Iglesia, que sería un contrasentido, según lo que hemos indicado, sino porque un corazón ganado así por Dios es capaz de responder libremente a las exigencias de cada momento con la creatividad propia del Espíritu», dijo el nuevo obispo.

Santos Montoya concluyó encomendándose a los «santos mártires Emeterio y Celedonio, Sto. Domingo de la Calzada, vosotros que imitasteis a Cristo Buen Pastor, alcanzadnos la gracia del testimonio cristiano para felicidad de todos. Virgen de Valvanera, patrona de La Rioja, ruega por nosotros».

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