«No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados»

lecturas VII Domingo del Tiempo Ordinario A.N. Mironov
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Hoy celebramos el VII Domingo del Tiempo Ordinario. Les ofrecemos las lecturas del día:

Primera lectura: Samuel (26,2.7-9.12-13.22-23):

En aquellos días, Saúl emprendió la bajada hacia el páramo de Zif, con tres mil soldados israelitas, para dar una batida en busca de David. David y Abisay fueron de noche al campamento; Saúl estaba echado, durmiendo en medio del cercado de carros, la lanza hincada en tierra a la cabecera. Abner y la tropa estaban echados alrededor.

Entonces Abisay dijo a David: «Dios te pone el enemigo en la mano. Voy a clavarlo en tierra de una lanzada; no hará falta repetir el golpe.»

Pero David replicó: «¡No lo mates!, que no se puede atentar impunemente contra el ungido del Señor.»

David tomó la lanza y el jarro de agua de la cabecera de Saúl, y se marcharon. Nadie los vio, ni se enteró, ni se despertó: estaban todos dormidos, porque el Señor les había enviado un sueño profundo.

David cruzó a la otra parte, se plantó en la cima del monte, lejos, dejando mucho espacio en medio, y gritó: «Aquí está la lanza del rey. Que venga uno de los mozos a recogerla. El Señor pagará a cada uno su justicia y su lealtad. Porque él te puso hoy en mis manos, pero yo no quise atentar contra el ungido del Señor.»

Salmo 102,1-2.3-4.8.10.12-13

R/. El Señor es compasivo y misericordioso

Bendice, alma mía, al Señor,

y todo mi ser a su santo nombre.

Bendice, alma mía, al Señor,

y no olvides sus beneficios. R/.

 

Él perdona todas tus culpas

y cura todas tus enfermedades;

él rescata tu vida de la fosa

y te colma de gracia y de ternura. R/.

 

El Señor es compasivo y misericordioso,

lento a la ira y rico en clemencia;

no nos trata como merecen nuestros pecados

ni nos paga según nuestras culpas. R/.

 

Como dista el oriente del ocaso,

así aleja de nosotros nuestros delitos;

como un padre siente ternura por sus hijos,

siente el Señor ternura por sus fieles. R/.

Segunda lectura: Corintios (15,45-49):

El primer hombre, Adán, fue un ser animado. El último Adán, un espíritu que da vida. No es primero lo espiritual, sino lo animal. Lo espiritual viene después. El primer hombre, hecho de tierra, era terreno; el segundo hombre es del cielo. Pues igual que el terreno son los hombres terrenos; igual que el celestial son los hombres celestiales. Nosotros, que somos imagen del hombre terreno, seremos también imagen del hombre celestial.

Evangelio: Lucas (6,27-38):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «A los que me escucháis os digo: Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os injurian. Al que te pegue en una mejilla, preséntale la otra; al que te quite la capa, déjale también la túnica. A quien te pide, dale; al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames. Tratad a los demás como queréis que ellos os traten. Pues, si amáis sólo a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores aman a los que los aman. Y si hacéis bien sólo a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores lo hacen. Y si prestáis sólo cuando esperáis cobrar, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores prestan a otros pecadores, con intención de cobrárselo. ¡No! Amad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperar nada; tendréis un gran premio y seréis hijos del Altísimo, que es bueno con los malvados y desagradecidos. Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo; no juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados; dad, y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante. La medida que uséis, la usarán con vosotros.»

 

(Ciudad Redonda)

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Comentarios
100 comentarios en “«No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados»
  1. Este evangelio es retrato de Dios. Así es Él! Pero nosotros siempre tenemos algún «sí pero…» para nosotros, orgullosos y soberbios, siempre hay algún » sí pero…» no nos gusta quedar en último lugar, no queremos quedar como tontos, perdonando al enemigo .
    «Sed compasivos, no juzgueis, no condeneis,perdonad…»
    … es difícil, la verdad. Y, sin embargo, Dios paga tan bien estos gestos nuestros cuando lo hacemos!
    No es fácil ser buen cristiano. Implica actuar así con el prójimo. No sólo la verticalidad, q es necesaria, y tan agradable, ¿ verdad? Esa es la parte buena, la fácil. La del encuentro del enamorado con su amado. Que bello! Pero el amado nos pide una cosa: «amar al prójimo como Él nos ha amado»

    Sólos no podemos, necesitamos q el Esp.Santo nos eche una mano. Hay q pedírselo.

    Señor, aumenta nuestro amor a tí y al prójimo.Haz nuestro corazón parecido al tuyo 🙏🙏🙏

    1. Esta es la radicalidad q nos pide Jesús: quien quiera seguirme q tome su cruz y me siga» y tenemos q llevarla como Él, pidiendo perdón por quienes nos crucifican. Amando al enemigo. Soportando sus azotes sin quejas y bendiciéndole.

      A nivel de Iglesia es lo mismo. Orar por quienes la persiguen, bendecirles, pedir el perdón de Dios para ellos, mirarles con compasión, no juzgarles, no condenarles, ser cireneos de Cristo. Con los enemigos de fuera y también con los de dentro pq así lo hizo Jesús: con los romanos y con los judíos.

      Que el Esp. Santo nos lo infunda en nuestros corazones y Jesús nos lo recuerde desde su cruz.🙏🙏🙏

      1. ACS,en qué parte del Evangelio Evangelio exactamente Jesús bendice a Herodes,los fariseos,Judas o Pilatos…???
        Yo no sé que Biblia lee usted.

        1. Lc 23, 34
          Mt 18, 21-22
          Pero vamos, supongo que no dice expresamente «bendecir» y así puede seguir usted atizando a ACS. ¿Qué les ha hecho a usted y a Catolicvs? ¿Por qué la acosan?

          1. Mas bien debería ser usted quien contestara a: ¿por qué ACS y usted acosan al resto de los comentaristas, con quienes jamás están de acuerdo? Si no les gusta la orientación de la página, ni los comentarios de la práctica totalidad de los lectores que dejan su opinión, ¿alguien les obliga a visitarla? ¿Alguien les obliga a fingir esos «escándalos» selectivos que dependen de si quien dice algo es de su cuerda o no, aunque digan lo mismo (pero cuando les interesa)? ¿Alguien les obliga a lanzar calumnias contra católicos por el hecho de profesar la fe de forma íntegra? ¿Por qué acosa usted a los católicos que practican la obra de misericordia de corregir al que yerra? ¿Le importa más que prevalezca el error (que sin duda usted comparte) al bien espiritual de quien se equivoca y lleva a error a otros (aposta o sin querer)? Pues deje de acosarnos y de mostrar esa falta de caridad disfrazada de una «compasión» de la que carece.

          2. A usted no le acosa nadie: usted entra aquí para acosar a los demás con sus discursos falsmente buenistas y casi siempre heterodoxos, lanzando calumnias de las que no se arrepiente ni aun cuando le demuestran que son calumnias. Usted no es ignorante: es contumaz.

    2. Siempre digo que este pasaje del Evangelio, como el concordante de Mateo, hay que leerlo conjuntamente con 1 Cor 5.

      «No juzgueis…» y en 1 Cor 5:3 leemos: «Pero yo, aunque ausente en cuerpo, mas presente en espíritu, HE JUZGADO, como si estuviese presente, al que tal hizo». ¿Enloqueció San Pablo, juzgando cuando Cristo mandó no juzgar?

      «No condeneis…» y en 1 Cor 5:4-5 leemos: «Congregados en el nombre de nuestro Señor Jesús vosotros y mi espíritu, con el poder de nuestro Señor Jesús, sea entregado ese tal a Satanás, para destrucción de su carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús». Pareciera que San Pablo olvidó lo que el Señor dijo respecto de condenar.

      NO.

      (SIGUE)

      1. Primero que nada, hay que aclarar que es juzgar. Juzgar es afirmar algo de algo o alguien. Si yo digo esto es bueno, esto es malo, Fulano es bueno, Fulano actúa pecadoramente, estoy juzgando. Si yo digo que el Evangelio es bueno, juzgo. ¿Puedo decir que la Palabra de Dios es buena? No solo puedo, SINO QUE DEBO, en cuyo caso ESTOY JUZGANDO.

        Lo que el Señor prohibe cuando dice «no juzgueis» es el JUICIO TEMERARIO, juzgar INTENCIONES (que solo las conoce Dios), pero no juzgar actos. A estos, DEBEMOS JUZGARLOS SI O SI (no con juicio propio, sino conforme a la moral y doctrina católica). Por eso es que el Señor nos dice, cuando nos advierte de los lobos vestidos de ovejas, que por sus frutos LOS CONOCEREMOS. ¿Y cómo podemos hacer eso si no juzgamos?

        (SIGUE)

      2. La regla es la de Juan 7:24 «No juzguéis por la apariencia, sino juzgad con juicio justo». Ahí queda claro que quería decir el Señor cuando decía «no juzgueis…» No hacerlo según las apariencias (juicio temerario) y hacerlo con juicio justo (conforme a la moral y doctrina cristiana). De este modo si VEMOS que alguien está haciendo apología de los actos impuros, ese alguien está pecando, levantando escándalo y en camino de condenación. Y si no lo decimos, estaremos faltando a la caridad para con ese pecador y para quienes lo escuchan. ESTAREMOS JUZGANDO Y CON JUICIO JUSTO Y ACTUANDO CRISTIANAMENTE. Que es lo que hace San Pablo en el 1 Cor 5.

        (SIGUE)

        1. Corrección, debe decir:

          De este modo si VEMOS que alguien está haciendo apología de los actos impuros, ese alguien está pecando, levantando escándalo y en camino de condenación. ESTAREMOS JUZGANDO Y CON JUICIO JUSTO Y ACTUANDO CRISTIANAMENTE. Que es lo que hace San Pablo en el 1 Cor 5. Y si no lo decimos, estaremos faltando a la caridad para con ese pecador y para quienes lo escuchan.

      3. Con respecto al perdón, debemos hacerlo setenta veces siete, o sea, siempre. Ahora bien, ¿Dios perdona al que no está arrepentido? No. Para que Dios perdone, el pecador debe estar arrepentido y con propósito de enmienda. Cualquier confesión que se realice sin estas condiciones, es un sacrilegio y aumenta la culpa y la pena del pecador. Pues lo mismo debemos hacer nosotros: perdonar siempre que el que nos ofendió esté sinceramente arrepentido, con propósito de enmendarse y voluntad de reparación llegado el caso. En el cielo, hay alegría CUANDO EL PECADOR SE ARREPIENTE. Ahí DEBE estar presente el perdón. Pero decirle al pecador que está todo bien, que siga pecando, que no pasa nada, eso es ominoso y contrario a la doctrina católica. «No he venido a llamar a los justos, SINO A LOS PECADORES AL ARREPENTIMIENTO». Lc 5;32 «Os digo: No; antes SI NO OS ARREPENTIS, TODOS PERECEREÍS IGUALMENTE». Lc 13:3

        (SIGUE)

      4. Finalmente, cuando el Señor dice «No resistais al mal…», hay que tener en cuenta el contexto de donde lo dice. Él se está refiriendo a la Ley del Talión, de pagar con la misma moneda. Cristo no quiere decir que no debemos resistir al mal EN ABSOLUTO, lo que nos dice es que no resistamos al mal CON MAL. y que al mal se lo resiste y DEBE RESISTIRSE con EL BIEN. Y para dejar en claro eso, el Señor hace uso de hipérboles discursivas, para que penetre la idea en el entendimiento de los que le oían. Así pues, cuando dice que hay que ofrecer la otra mejilla, lo que nos dice es que no debemos responder con el mismo golpe, ANTES QUE invitar a que nos vuelvan a golpear. De hecho, si lo hacemos, estaremos duplicando el pecado del agresor y también pecando nosotros. Esto queda claro Cuando el Señor fue abofeteado en el Sanedrin y no ofreció su otra mejilla, antes bien, reprendió y cuestionó al que lo hizo.

        (SIGUE)

      5. La enseñanza de todo ese pasaje es que en toda respuesta hacia nuestros semejantes, en nuestra conciencia debe estar firme la convicción de que estamos haciendo un bien (de acuerdo con la moral y doctrina cristiana), aún cuando dicha respuesta entrañe un castigo (Ap. 3:19, Hebreos 12:6). De nuevo se ve clara la idea en el pasaje de 1 Cor 5, en donde el juicio y «rudeza» de San Pablo está en función del bien del prevaricador y de toda la Iglesia, a quien quiere prevenir del contagio.

        1. Rubén de Argentina,

          gracias.
          El evangelio de esta entrada es imagen de Cristo. Es la meta, el sumum, la perfección a la cual hemos de llegar. Asemejarnos a Él.

          La cita de Juan q usted menciona me parece muy esclarecedora también: «juzgad con juicio justo». Eso lo dijo Jesús pq le acusaban a Él de endemoniado pq había obrado en sábado. «Le juzgaban según la ley de Moisés.» pero le juzgaban injustamente. ¿cómo es eso? …es pq la ley no era suficiente para emitir un juicio justo. Faltaba ver el corazón!!! eso es lo que Dios ve y nosotros no. Por eso no somos justos.
          Al decir : «juzgad con juicio justo» Jesús no nos anima a juzgar sino a que si juzgamos no lo hagamos según las apariencias. «misión imposible creo yo, hasta que no veamos los corazones».

          SIGUE:

          1. Rubénd e Argentina,

            me centro ahora en el evangelio de hoy:

            «…Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo; no juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados…»

            ¿cómo encaja la compasión en un juicio justo? si es justo la compasión no tiene lugar. Seamos sinceros: si somos juzgados con juicio justo todos nos vamos de cabeza al infierno. Pero Jesús dice que el Padre es compasivo. Y ahí está la clave: es compasivo con nosotros y nos pide que seamos compasivos con los demás como Él lo es con nosotros. Y va más lejos:

            ¿Pq dice «sed compasivos» y después » no juzgueis»? no dice «juzgad con compasión» ni juzgad con justicia, no! dice «no juzgueis»!!!! pq sabe q no somos ni justos ni compasivos.

            SIGUE:

          2. Rubén de Argentina,

            Es como si nos dijera: no sois justos ni compasivos así que mejor q no juzgueis pq vais a ser juzgados en la medida q lo hagais. Y saldreis perdiendo.

            Siempre me estoy refiriendo a juzgar a personas!

            St. Pablo juzgó, sí! ya no era él quien vivía sino Cristo en él. Yo no me atrevo a compararme. Quien lo haga debería tener en cuenta que tal como juzgue será juzgado y que como no ve los corazones y la ley no es suficiente como queda claro en el pasaje de Juan, es muy probable q se equivoque. A no ser que Cristo viva en él también.

            En cuanto al perdón y al arrepentimiento no voy a volver a entrar en discusiones. Jesús en la cruz pidió perdón para todos los q le crucificamos sin condiciones. «Perdónales pq no saben lo q hace». Pues lo q tenemos q hacer es perdonar así.

            Eso es cristificarse: caminar hacia esa meta.

            SIGUE

          3. Rubén de Argentina,

            sólo una cosa más Ruben:

            Cuando dice que Jesús no puso la otra mejilla después q el romano le pegara, Jesús ya se había entregado. No sólo la mejilla sino toda su cuerpo, sangre, su alma y su divinidad. Mire si estamos lejos de Él cuando no ofrecemos la otra mejilla.

            En fin, son formas de vivirlo. Tal vez yo sea más exigente conmigo misma y me ponga como meta este pasaje tan drástico de Jesús. De hecho yo le debo más, mucho más que cualquiera.Aunque estoy tan lejos q no sé si será suficiente el resto de mi vida para acercarme un poco a Él.

            Lo entiendo así y lo vivo así pero no es mi intención imponerle esta visión a nadie. Cada cual tiene su camino y El Esp.Santo guia a cada uno cómo quiere.

            Bendiciones

          4. ACS, el no juzgar debe medirse desde la Verdad. Denunciar el pecado no es juzgar al prójimo, es ser caritativo con él.

            Usted contrapone siempre Verdad y Caridad, cuando en realidad ambas van de la mano de manera indisoluble.

          5. «Al decir : «juzgad con juicio justo» Jesús no nos anima a juzgar sino a que si juzgamos no lo hagamos según las apariencias. »

            ¿Cuántas veces le he dicho que deje de hacer «exégesis» de su cosecha retorciendo el Evangelio e inventándose su propia interpretación, ajena a la de la Iglesia? Pues usted, erre que erre, como una mula, aunque le corrijan mil veces lo mismo.

            Está usted muy equivocada: el fuero interno no lo juzga, ni puede juzgarlo, nadie, ni nadie ha defendido tal cosa. Lo que se puede y se debe juzgar con juicio justo es el fuero externo; y ése no sólo lo conoce Dios (que es la única excusa que usted aduce), sino cualquiera, porque está a la vista de todos.

          6. «¿cómo encaja la compasión en un juicio justo? si es justo la compasión no tiene lugar. Seamos sinceros: si somos juzgados con juicio justo todos nos vamos de cabeza al infierno»

            Porque usted lo diga. La compasión encaja porque el juicio de Dios (y en realidad no hablábamos de ése, aunque usted intente desviar el tema para intentar tener razón, como siempre y sin lograrlo) depende de nuestro arrepentimiento: aunque merezcamos el infierno por nuestros pecados, Dios se compadece del pecador arrepentido (no del no arrepentido).

            «Siempre me estoy refiriendo a juzgar a personas!»

            No señora, siempre no: como le he dicho anteriormente, usted ha pasado del juicio entre personas al juicio divino sin solución de continuidad, comparándolos de forma impropia.

          7. «Jesús en la cruz pidió perdón para todos los q le crucificamos sin condiciones»

            Eso es una herejía. ¿Cómo que sin condiciones? Usted debe aceptar la Redención y cumplir los mandamientos de Dios y de la Iglesia para obtener los frutos de tal Redención, que no es automática de ninguna manera. Haría bien en leerse los decretos dogmáticos del Concilio de Trento al respecto, que son definiciones «ex cathedra», en vez de contradecirlos día sí y día también.

            «Tal vez yo sea más exigente conmigo misma»

            Al contrario: usted es más laxa de lo que Cristo le pide, por eso tergiversa su Palabra, a ver si cuela. Exige a los demás que cumplan lo que usted no cumple, como los fariseos.

          8. ACS, ya lo creo que lo ha dicho, su premisa indeleble en cada uno de sus comentarios, es que no se debe mentar el pecado al pecador, se debe esconder y silenciar. En realidad, en esa premisa se puede resumir todas sus intervenciones, si acaso, con el matiz adicional de considerar a la fe como una terapia sentimental de autoayuda, en donde el sentimiento personal y subjetivo desplaza cualquier viso de razón, con lo que irremediablemente acaba por cocinarse un credo subjetivísimo y acomodado para su consumo personal.

          9. HIDASPES,

            eso es mentira! aunque quiero pensar que no es intencionadamente sino
            debido a que no lee todos mis comentarios pero la verdad es que he repetido hasta la saciedad que hay que anunciar la verdad con los frutos del Espíritu Santo gal.5 y el amor de 1cor13. Y sabiendo encontrar el momento para hablar y reconocer el momento de callar, lo cual encontrará en Proverbios.

          10. ACS, como siempre, desliza el mensaje tramposo al final, contradiciendo aquello que comenzaba afirmando.

            «Y sabiendo encontrar el momento para hablar y reconocer el momento de callar…». Voilá! Ya lo tenemos: el momento de callar… no existe, ACS, se lo inventa según su personal y peregrina interpretación de la Biblia.

            Por tanto, por supuesto que usted quiere silenciar la Verdad, y a la mentira la llama amor o misericordia para disimular.

          11. Hidaspes,

            El momento de callar sí existe Hidaspes, es aquel en el q nuestras palabras van a alejar más de Dios a nuestro prójimo que acercarle. Por eso son necesarios los frutos del Esp.Santo entre los cuales la paciencia marca los tiempos de silencio.

            Debemos pedir esos frutos al Esp.Santo, y también saber amar como en 1cor 13

      6. Impecable su explicación. A ver si algunos meditan sobre ello y dejan de tergiversar el verdadero sentido del «no juzgar», del arrepentimiento, del perdón y de por qué es un deber de caridad, a la vez que una obra de misericordia, corregir al que yerra, imposible de practicar si no se juzga previamente lo que dice o hace, dejándole en su error, con la peregrina excusa de que «como nadie es perfecto y todos somos pecadores…; o que hay que mirar sólo la viga en el ojo propio, aunque el otro tenga un rascacielos entero; o que como Cristo no condenó a la adúltera… ¿Sólo juzgaron quienes consideraban pecado el adulterio? ¿Acaso Cristo la perdonó sin juzgar previamente, viendo su arrepentimiento? ¿La confirmó en su pecado? ¿O le dijo que no pecar más? Pues eso, buena explicación para que muchos reflexionen y dejen de vendernos que sólo hay que ser buenos individualmente y pasar de los demás, dejándoles en sus pecados, sin corregirles.

        1. De acuerdo con usted Catholicvs,excelente explicación la de Rubén( de Argentina).
          Me pregunto por qué siendo tan clara y concisa esta doctrina hay personas que no lo entienden.
          Yo creo que no es que no lo entienden,sino que NO QUIEREN entender,quieren hacer su propia voluntad y deseos.

          1. María, obviamente, no QUIEREN entender, porque el objetivo es contraponer Verdad y Misericordia, es intentar convencernos de que el pecado debe quedar igualado a la conducta salvífica porque «no debemos juzgar». Es relativismo apenas disfrazado.

          2. Hispades,yo no sé ACS Y n- 91,cómo actuarían en caso de encontrarse en su familia,amigos,trabajo o entorno..personas que vivan en adulterio,amancebados o en pareja homosexual,por poner algún ejemplo.
            Digo yo que harán la vista gorda y como no pueden «juzgar» tampoco podrán enseñar a sus hijos,por ejemplo,que eso ofende a Dios…porque claro,con la excusa de que ellos no pueden ver el interior,las circunstancias, las » heridas internas»…,tienen que guardar silencio. Es exactamente lo mismo que dijo el sacerdote en la homilía de ayer,me parecía estar escuchando a la señora ACS,ahora entiendo de dónde sacan esas invenciones( deben estar de moda) los católicos que solo se forman con las homilías de Domingos de sacerdotes modernistas.

        2. Catholicus, no es casualidad que los ad`eptos de la misericorditis relativista ampute el episodio bíblico de la lapidación de la adúltera, y lo detengan en seco en aquello de «vete en paz, nadie te juzga». Nunca concluirán la frase, dado que el corolario final es la clave: «… y no peques más».

          Cristo no aplaudía el pecado, y no lo silenciaba, lo corregía para sanarlo, y tras existir arrepentimiento, abrazaba al pecador.

          1. la clave es todo! primero la misericordia de no condenarla después la invitación a vivir en la Verdad. Son ustedes quienes amputan la misericordia, si acaso.

          2. ACS, pues si la clave es todo, ya sabe. No se es caritativo cuando se calla lo que Cristo anuncia. Que es lo que usted predica, siempre.

            No, la cosa no va primero y después, va de todo junto en el mismo acto. Usted se inventa prelaciones inexistentes.

          3. Hidaspes,

            No mienta más! Es pecado mortal la mentira!Jamás he dicho q no hay q anunciar sino anunciar con los frutos del Esp.Santo y el amor de 1 cor 13,4.

            Yo no callo lo q Cristo anuncia, por eso le he recordado q la mentira,la calumnia, es pecado mortal.

  2. Lo mejor es leer la Tradición contenida en los locos teológico (Carena áurea, Padres, Doctores, grandes santos, místicos y teólogos) catecismos de Trento, San Pío X y el de San Juan Pablo II sin las enmiendas de Bergoglio, y de todos ellos, escoger la proposición más contundente y sin ambigüedad.

    Prohibir juzgar siempre y en todo es una proposición falsa, errónea, temeraria y que quebranta la Fé. Como han indicado, Juan y Corintios piden, exigen y dan derecho a juzgar con juicio justo. Y quien diga que no, patatas con cebolla… El Vaticano juzga a Becciu, y suspende y excomulga… Hala…

    1. locos teológico: debe decir loci theologici, qué incluye ademas a la Sagrada Escritura y Tradición, el Magisterio conciliar y pontificio que sólo esté conforme con la doctrina católica, junto con la filosofía, la historia, la lógica y la razón.

    1. Y usted a ver si no se lee sólo el titular, sino el contenido de los artículos, y ya que comenta, también el de los demás comentarios. Especialmente el de Rubén (de Argentina). Así sabrá que ya nos aplicamos el cuento. Ahora, aplíqueselo usted.

  3. LO del «no juzgar» pasa como con lo de «poner la otra mejilla», que demasiado protestante de facto lo interpreta libremente, de forma literal y no en su contexto, para así convalidar lo que daña al alma.

  4. ACS, contesto aquí porque contestarte en el hilo de la cadena no iba a proporcionarme el espacio suficiente. Me doy cuenta de que eres una mujer de buen corazón pero lamentablemente para ti, dura de entendederas. Y esto último te lo digo sin el menor ánimo de ofenderte y con la intención de prestarte un servicio.

    Voy a responder a tus interrogantes pero antes quiero hacerte ver donde estás posicionada, quiero hacerte ver de desde donde te surgen aquellos (porque si se quiere llegar a algún lado, primero se tiene que saber donde se está).

    ¿Qué es la fe? Y formulo el interrogante porque veo que tú no lo tienes claro. Me doy cuenta que sientes que crees en Dios y su Palabra, pero eso que tú crees y llamas fe, en realidad no lo es (o lo es en una manera parcial e imperfecta). Aclaro que una cosa es conocer lo que es la fe y otra el practicarla. Pero como no se puede practicar lo que no se sabe, es necesario explicitar el punto.

    (SIGUE)

    1. Así pues, la fe es una virtud (teologal) infundida por Dios en el entendimiento, por la cual ASENTIMOS FIRMEMENTE a las verdades divinamente reveladas por la autoridad o testimonio del mismo Dios que revela.

      Como verás, he resaltado el «ASENTIR FIRMEMENTE». El Catecismo, nos dice también que…

      «el hombre SOMETE completamente su inteligencia y su voluntad a Dios. Con todo su ser, el hombre da su ASENTIMIENTO a Dios que revela (cf. DV 5). La sagrada Escritura llama «obediencia de la fe» a esta respuesta del hombre a Dios que revela (cf. Rm 1,5; 16,26)

      Vuelvo a enfatizar lo de ASENTIMIENTO porque la FE no se basa en el sentimiento y/o emoción sino en la humilde y fiel aceptación de una doctrina que viene de Dios, aceptación que DEBE VERIFICARSE a través de las obras.

      (SIGUE)

    2. Y tú ACS, no asientes, sino CONSIENTES. Tú lees, interpretas a tu modo (eso no es de católico, es de protestante), tomas lo que te parece bien, el resto lo dejas de lado o tratas de adaptarlo a tus ideas ya concebidas. ESO NO ES FE. Y ahora paso a demostrarte que contigo pasa esto que acabo de escribir. Para ello tomaré el primer punto que escribiste (punto te parece imposible y te lo parece precisamente porque no has entendido nada de lo que leiste en el Evangelio ni de lo que yo escribí en mis comentarios anteriores) en donde hay un error de fe de tu parte grande como una casa (y nuevamente sin ánimo de ofender, hay errores de fe en todo lo que escribiste).

      (SIGUE)

    3. Haz escrito:

      ¿cómo es eso? …es pq la ley no era suficiente para emitir un juicio justo. Faltaba ver el corazón!!! eso es lo que Dios ve y nosotros no. Por eso no somos justos.

      Al decir : «juzgad con juicio justo» Jesús no nos anima a juzgar sino a que si juzgamos no lo hagamos según las apariencias. «misión imposible creo yo, hasta que no veamos los corazones».

      PRIMERO: «juzgad con juicio justo». Modo imperativo, segunda persona del plural. Es un mandato del Señor, no una sugerencia. O sea, debemos juzgar (respecto de lo que es esto, te remito a mis comentarios anteriores que veo que los has leido por arriba sin siquiera pensar en ellos).

    4. SEGUNDO: El corazón de los hombres solo lo ve Dios. Por lo tanto si para juzgar debemos basarnos en lo que hay en el corazón, entonces el juicio es temerario. Precisamente ESO es lo que prohibe el Señor cuando dice «No juzgueiz…». Pero te demostré como San Pablo en 1 Cor 5 juzga y ¡cómo! O sea que el juicio no solo es posible sino necesario. Y cuando el apostol lo hizo, ¿se basó en lo que había en el corazón del prevaricador? No, SE BASÓ EN LAS ACCIONES DEL MISMO.

      (SIGUE)

    5. ENTIENDE ESTO DE UNA VEZ POR TODAS ACS:

      EL JUICIO JUSTO ES EL QUE JUZGA ****ACTOS****, obras, acciones, no intenciones ni apariencias. POR ESO ES QUE EL SEÑOR NOS DICE QUE POR SUS FRUTOS CONOCEREMOS A LOS LOBOS VESTIDOS DE OVEJAS.

      Y el JUICIO JUSTO es el que contrapone ****LOS ACTOS****, acciones y obras que VEMOS, con la enseñanza que nos viene de las Escrituras, la Tradición y el Magisterio de la Iglesia. Si hay conformidad entre los ****ACTOS**** y la doctrina y moral católicas, JUZGAMOS que los ****ACTOS**** son buenos; si no hay conformidad, JUZGAMOS que los ****ACTOS**** son malos.

      Y NO LO ESTAMOS HACIENDO SEGÚN NUESTRA PROPIA CONCIENCIA AUTÓNOMA (según lo que a NOSOTROS nos parece que es bueno o malo, como propugnaba Kant), sino con nuestra conciencia educada por la Palabra de Dios.

      (SIGUE)

    6. Repito para que entiendas: juzgar es AFIRMAR que algo es bueno o no, que alguien se comporta de manera virtuosa o no. Afirmamos que una cosa es buena o no según los efectos (pues no tienen corazón) que producen. El fruto bueno proviene del árbol bueno; el árbol bueno produce frutos buenos. O si lo prefieres, lo bueno produce lo bueno; lo bueno proviene de lo bueno (lo mismo se puede decir de lo contrario).

      (SIGUE)

    7. Así pues, juzgamos que alguien se comporta de forma virtuosa o no según sus ACTOS (no según lo que se halla en su corazón) estén conformes con lo enseñado por Dios. No importa que alguien haga algo censurable con buenas intenciones, es pecado. Y lo juzgamos así. Y ES OBLIGACIÓN CRISTIANA EL HACERLO. Y aunque no podemos conocer el corazón de los hombres en su totalidad, algo sin embargo el Señor nos dijo: «De la abundancia del corazón habla la boca». Si lo que escuchamos de alguien se aparta de la moral y doctrina catòlica, pues no abunda mucho en el corazón del tal.

      (SIGUE)

    8. Y ahora vamos al segundo error de fe de tu parte: «¿cómo encaja la compasión en un juicio justo? si es justo la compasión no tiene lugar.» Una barbaridad lo que afirmaste. Te repito, todo lo que escribo lo hago sin ánimo de ofenderte, pero lo que pusiste ahí, refleja un gran desconocimiento de las cuestiones de fe de tu parte. No sabes que es la justicia ni tampoco que es la compasión. Por eso para ti justicia y compasión son dicotómicas y no complementarias. Deberías haber intentado al menos dilucidar o buscar una respuesta tratando de averiguar que es la justicia y que es la compasión y no quedarte con tus ideas preconcebidas. Podrías haber ido a Royo Marín y ver allí que es justicia y que es la caridad (la compasión es uno de las consecuencias de la caridad; somos compasivos porque primero somos caritativos) y entonces entender que no son mutuamente excluyentes.

      (SIGUE)
      (SIGUE)

    9. Para ver entonces que justicia y compasión van de la mano, definamoslas primero.

      Justicia es el hábito sobrenatural (viene de Dios) que inclina constante y perpetuamente a la voluntad a dar a cada uno lo que le pertenece estrictamente.

      Caridad es la virtud (teologal) infundida por Dios en la voluntad por la que amamos a Dios por sí mismo sobre todas las cosas y a nosotros y al prójimo por Dios. Cuando ese amor hacia el prójimo (es decir, buscar su bien por haber amado primero a Dios), se manifiesta o produce en nosotros un sentimiento de tristeza por verlo sufrir y nos impulsa a ayudarlo (aliviarle o sacarle el dolor, o A QUE LO EVITE), estamos en presencia de la compasión.

      (SIGUE)

      1. Rubén de Argentina,

        Muchas gracias por su respuesta y el tiempo q se ha tomado. Me llevaría mucho tiempo puntualizar todo.

        No sé si mi fe es protestante Rubén pero sí q es cierto q lo q yo he visto aquí, y no me refiero a usted ni muchos otros, lo q yo he visto aquí no se parece en nada al Cristo q me vino a recoger. Una experiencia de conversión tumbativa no se olvida y Dios no vino recriminándome mis pecados, ni insultándome, despreciándome calumniándome etc. su «compasión» no fué así. Sólo me amó. Me enamoré y le seguí. Ni me exigió arrepentimiento ni propósito de enmienda. Eso vino pq me enamoré y quise seguirle.Fué después. Si la Iglesia exige esas condiciones será a los católicos q tenemos q confesarnos pq el pecado sí condena, nunca he negado eso. Pero yo estaba alejada de la fe y Dios me amó así. Me amó primero.

        Y yo no sé amar de otra manera, ni quiero.Pq se lo debo.

        Intentaré no escribir más.

        Bendiciones

        1. «lo q yo he visto aquí no se parece en nada al Cristo q me vino a recoger»

          Igual es porque lo que usted interpreta como «señales divinas» no lo sean, siendo fruto o bien de su imaginación y conveniencia, o bien del maligno.

          «Y yo no sé amar de otra manera, ni quiero»

          Aquí está la prueba: pura soberbia. No es que no sepa: es que no quiere. Por eso no acepta las correcciones que le hacen. No acepta la verdad porque contradice lo que usted quiere, su «santa» voluntad.

        2. ACS, el «Cristo que le vino a recoger» es el cristo de consumo particular que usted se ha fabricado, para nada es el Hijo de Dios hecho hombre para la redención del mundo en el que creemos los católicos.

        3. ACS, pues si su dios no le llevó al arrepentimiento por sus pecados, su encuentro no sería con Dios, sino con algo bien diferente que usted creyó que era Dios. No descartemos en modo alguno que fuera incluso algo diabólico.

          1. He dicho yo q no me llevara al arrepentimiento? Por qué tergiversan todo lo q digo?

            He dicho q vino y me abrazó sin exigirme » previo » arrepentimiento. Pero sí me llevó al arrepentimiento. No lo exigió para abrazarme pero su amor me llevó a arrepentirme.

            Mi arrepentimiento vino después pq me enamoré en el acto, y en acto le seguí. Como Mateo entiende? Ven y le sigues. No lo piensas.Le sigues,!te enamora y le sigues, lo tuve claro.Es así. Él te abraza y tú le sigues. Después empecé a leer la Biblia y fuí entendiendo el pecado.Pero para algunos pecados tardé un tiempo pq estaban normalizados en mi vida.

            No me arrepentí y me amó sino q me amó y me arrepentí.

            Fué así. Y no era satanás, era Dios.

            Quien es usted para afirmar q podía ser diabólico? Quien se ha creído q es?

            Tengan cuidado con eso. Que fué Dios y ustedes no descartan q fuera satanás.

            Dios mio de mi vida! Parecen testigos de jehová…

    10. Así, se puede ser justo y compasivo, brindando compasión, a aquellos que la merecen. Podría decirte «Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia». Ahí está presente la justicia de Dios y también su misericordia. PERO, como Cristo nos dijo que debemos amar aún a nuestros enemigos, eso quiere decir que todos nuestros ACTOS deben estar motivados siempre en la intención de realizar un bien (CONFORME A LA MORAL Y DOCTRINA CATÓLICAS), NUNCA DE INFERIR UN DAÑO. Y en los actos motivados para hacer un bien, son perfectamente posibles LOS REPROCHES Y CASTIGOS, que es lo que a ti no te entra en la cabeza. Por eso para ti no se puede ser justo y compasivo. Se puede ser perfectamente compasivo aplicando una medicina que no le gusta al enfermo pero que es para el bien de su salud; digamos que «paradójicamente» se le aplica una medicina que le causa dolor para evitarle un dolor mayor. Lee Ap. 3:19 y Hebreos 12:6.

    11. Te es imposible entender que un reproche o un castigo tienen también una dimensión medicinal, que Dios en su justicia y en su amor y en su compasión prefiere inferir un castigo temporal a uno eterno. Y lo mismo podemos hacer nosotros; seremos justos (fieles a la enseñanza de Dios) y a la vez caritativos y compasivos cuando reprochemos e incluso castiguemos al pecador (para su propio bien). Es lo que hizo San Pablo en 1 Cor 5 (vuelve a leerlo y medita en él hasta que lo entiendas). Y cuando se reprocha y/o castiga a un pecador, no solo puede hacerse teniendo en vista el bien del mismo, sino el bien de todos los que lo rodean. Es lo que hace también la Iglesia cuando excomulga a alguien. Y en cuanto a los castigos físicos, el mismo San Pablo nos los dice en Romanos 13:1-4; escucha lo que dice el Apostol ACS.

      (SIGUE)

      1. Rubén, ¡qué excelente su argumentación y qué bien expuesta!

        En particular, todo el caudal teológico acerca de la complementariedad entre la Justicia y el Amor de Dios me resulta especialmente idónea. Pobre de mí, si hubiera tenido a mano toda esa formación el día en que cuestioné a cierto sacerdote del colegio de mis hijos por ir enseñando con aplomo ese grave error de que «Dios no castiga». Como muy agudamente ha expuesto usted, la premisa del error es ignorar que en el castigo divino (como en el paterno humano) hay un componente intrínsecamente amoroso y medicinal, de reparación del mal causado.

        1. Gracias hidaspes, ojalá sirva para bien de muchos. Y lamentablemente es muy común lo que tu relatas, no son pocos los sacerdotes que afirman muy sueltos de cuerpo que «Dios no castiga». Sí, Satanás también les dijo a Adán y Eva que no morirían si comían del fruto prohibido y aquí estamos. El maligno sigue teniendo éxito con esa vieja mentira.

    12. Y esto otro que dices: «En cuanto al perdón y al arrepentimiento no voy a volver a entrar en discusiones. Jesús en la cruz pidió perdón para todos los q le crucificamos sin condiciones. «Perdónales pq no saben lo q hace». Pues lo q tenemos q hacer es perdonar así».

      ¡NO, ROTUNDAMENTE NO! ¿Perdonar sin condiciones? Ni las Escrituras, ni la Tradición, ni el Magisterio de la Iglesia dicen eso. ¿Te das cuenta que tú NO ASIENTES A LA FE DE LA IGLESIA sino que interpretas las Escrituras a tu modo? Las Escrituras dicen lo que la Iglesia dice que dicen, no lo que crees tú. La verdad está sostenida por la Iglesia, no por la Escrituras: «para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la IGLESIA DEL DIOS VIVIENTE, COLUMNA Y SOSTÉN DE LA VERDAD» 1 Tim 3:15 (recuerda que primero fue la Iglesia y luego el Nuevo Testamento).

      (SIGUE)

    13. ¿Crees en el Sacramento de la Confesión? Pues ve a confesarte diciendole al sacerdote que no estás arrepentida ni con próposito de enmienda a ver si te absuelve de tus pecados.

      Lo que tú haces es precisamente lo condenado por el apostol Pedro:

      2 Pedro 1:20 «Sépanlo bien: ninguna profecía de la Escritura puede ser interpretada por cuenta propia».

      2 Pedro 3:16 «Hay en ellas algunos puntos difíciles de entender, que los ignorantes y poco firmes en la fe interpretan torcidamente, como también las otras Escrituras, para su propia perdición».

      Estás interpretando las Escrituras para tu propia perdición (y también para los que te leen y te siguen en tus errores). No te lo digo yo, te lo dicen las mismas Escrituras.

      2 Cor 4.3 «Si a pesar de eso permanece oscuro el Evangelio que proclamamos, la oscuridad es para los que se pierden».

      (SIGUE)

    14. ¿Perdonar incondicionalmente? O sea, has fornicado, te perdono, sigue fornicando que no pasa nada, está todo bien; haz quitado vidas, te perdono, sigue haciendolo que todo está bien. ¿Sabes quién decía eso? Lutero:

      “Sé un pecador, y peca fuertemente, pero que tu confianza esté aún más fuerte en Cristo… Ningún pecado puede separarnos de Él, incluso si cometemos asesinato o adulterio miles de veces cada día.”
      —Martín Lutero, Saemmtliche Schriften, Carta no. 99, 1 Agosto de 1521.

      Estás en «buena» companía ACS.

      (SIGUE)

    15. Y ya terminando: «Lo entiendo así y lo vivo así pero no es mi intención imponerle esta visión a nadie. Cada cual tiene su camino y El Esp. Santo guia a cada uno cómo quiere».

      No, no y no. Lo último que escribiste es una h e r e j í a formal. Es Espíritu Santo guía a todos por un solo camino; no a uno por un lado y otro por otro. El CAMINO es uno. Y NO LO DEBES ENTENDER NI SENTIR COMO A TI TE PARECE, ****ESO NO ES CATÓLICO****. Lo debes vivir y sentir conforme a la revelación tal como la transmite la Iglesia (me refiero a la Iglesia verdadera, en su magisterio bimilenario, no a la impostura religiosa que se está instaurando ahora). Si la Iglesia dice que el perdón no es incondicional, pues es así, y si quieres ser católica, DEBES ASENTIR A ESO, y si no te gusta, debes abstenerte de comentar en contrario, al tiempo de pedirle a Dios que te ilumine y leer libros de buena teología para que te ayuden a entender lo que no puedes entender ahora.

      (SIGUE)

    16. Y ahora sí, para finalizar, lo que tú tienes ACS es una fe protestante; recemos para que alguna vez te conviertas a la fe católica. Mi consejo hasta tanto ello ocurra, y por tu bien y de los que pueden leerte, es que te abstengas de comentar porque tus «aportes» conllevan tropiezo. Me doy cuenta de que obras conforme te lo dicta tu conciencia, y eso es bueno, porque obrar contra lo mandado por la conciencia es pecado. Y cuando digo «mandado por la conciencia», me estoy refiriendo a la recta, la conciencia verdadera, la conciencia educada en la moral y doctrina católica. Y lamentablemente debo decirte que tu conciencia está errada y para peor, en error vencible (porque se te ha explicado y aún así no has asentido). Piensa, medita, lee, consulta buenas fuentes católicas antes de emitir un nuevo comentario (es un consejo para tu bien).

      Aclaro que me tomé el trabajo de escribirte esta larga respuesta porque aquí es período de vacaciones y no estoy trabajando.

      1. Rubén de Argentina,

        Muchas gracias por su respuesta y el tiempo q se ha tomado. Me llevaría mucho tiempo puntualizar todo.

        No sé si mi fe es protestante Rubén pero sí q es cierto q lo q yo he visto aquí, y no me refiero a usted ni muchos otros, lo q yo he visto aquí no se parece en nada al Cristo q me vino a recoger. Una experiencia de conversión tumbativa no se olvida y Dios no vino recriminándome mis pecados, ni insultándome, despreciándome calumniándome etc. su «compasión» no fué así. Sólo me amó. Me enamoré y le seguí. Ni me exigió arrepentimiento ni propósito de enmienda. Eso vino pq me enamoré y quise seguirle.Fué después. Si la Iglesia exige esas condiciones será a los católicos q tenemos q confesarnos pq el pecado sí condena, nunca he negado eso. Pero yo estaba alejada de la fe y Dios me amó así. Me amó primero.

        Y yo no sé amar de otra manera, ni quiero.Pq se lo debo.

        Intentaré no escribir más.

        Bendiciones

        1. ¿Repite comentario? Pues se repite la misma respuesta:

          «lo q yo he visto aquí no se parece en nada al Cristo q me vino a recoger»

          Igual es porque lo que usted interpreta como «señales divinas» no lo sean, siendo fruto o bien de su imaginación y conveniencia, o bien del maligno.

          «Y yo no sé amar de otra manera, ni quiero»

          Aquí está la prueba: pura soberbia. No es que no sepa: es que no quiere. Por eso no acepta las correcciones que le hacen. No acepta la verdad porque contradice lo que usted quiere, su «santa» voluntad.

        2. ACS, machaconamente insiste en lo mismo. Exponer la Verdad redentora al pecador no es «recriminación» ni es faltarle al mandamiento del amor al prójimo., ¡que no es así!.

          Con ese error de bulto, es perfectamente lógico que su «cristo» particular no sea el del resto de comentaristas, triste, pero lógico, porque su credo no es el católico, es otro, al parecer de aspecto protestantoide, pero no el católico, apostólico y romano. De hecho, debiéramos preocuparnos el día en que, sin mediar conversión por su parte, nuestra cosmovisión cristológica se asemeje a la suya, porque habría alta probabilidad de que estuviéramos incurriendo en un grave error.

          1. Hidaspes

            «ACS, machaconamente insiste en lo mismo. Exponer la Verdad redentora al pecador no es «recriminación» ni es faltarle al mandamiento del amor al prójimo., ¡que no es así!.»

            Y usted contunua machaconamente poniendo en mi boca palabras q no he dicho.

            He hablado de juzgar a la persona.Nada más. No me he referido en ningún momento a » exponer la verdad redentora» q siempre digo q debe hacerse con los frutos del Esp. Santo y el amor de 1cor 13,4

            Jesús dice: » no juzgueis, no condeneis» de eso he hablado,de hacer de jueces de las personas, de condenarles.

            Y eso Jesús lo dice bien claro! No he hecho más q repetir sus palabras del evangelio de esta entrada.

            He dicho lo mismo q Jesús y miren la q han liado!

          2. ACS, no, de eso nada, usted no repite las palabras del Señor, las pervierte y manipula diabólicamente, que no es lo mismo.

            Como siempre, después de su negación inicial, ratifica el mismo error que le he expuesto con anterioridad.

            Usted habla de «condenar a las personas»… claro. Y como tal considera anunciarles la Verdad, con lo que identifica el «no juzgar» con tolerar o aplaudir el pecado. Exactamente, ese es su error constante, del que nunca sale, y que justifica bajo absurdas interpretaciones de «silencios» que no se sostienen en la Revelación.

          3. Hidaspes,

            Yo no tolero ni justifico el pecado, vuelve a mentir. Sencillamente,respeto la libertad de las personas a acoger la verdad una vez anunciada y respeto también sus tiempos.Lo mismito q hace Jesús con usted! Lo mismito q hace conmigo y con todos!

            Así que procuro hacer como Dios hace conmigo.Si lo aprueba usted o no será algo irrelevante en el día de mi juicio, gracias a Dios!

  5. Rubén de Argentina,

    Muchas gracias por su respuesta y el tiempo q se ha tomado. Me llevaría mucho tiempo puntualizar todo.

    No sé si mi fe es protestante Rubén pero sí q es cierto q lo q yo he visto aquí, y no me refiero a usted ni muchos otros, lo q yo he visto aquí no se parece en nada al Cristo q me vino a recoger. Una experiencia de conversión tumbativa no se olvida y Dios no vino recriminándome mis pecados, ni insultándome, despreciándome calumniándome etc. su «compasión» no fué así. Sólo me amó. Me enamoré y le seguí. Ni me exigió arrepentimiento ni propósito de enmienda. Eso vino pq me enamoré y quise seguirle.Fué después. Si la Iglesia exige esas condiciones será a los católicos q tenemos q confesarnos pq el pecado sí condena, nunca he negado eso. Pero yo estaba alejada de la fe y Dios me amó así. Me amó primero.

    Y yo no sé amar de otra manera, ni quiero.Pq se lo debo.

    Intentaré no escribir más.

    Bendiciones

    1. Rubén,

      Sé q soy católica y q vivo la fe de forma distinta. Pero yo intentaré seguir este evangelio de hoy tal como lo dice Jesús pq es lo q Dios infunde en mi corazón.

      Ustedes no entienden estas diferencias. Yo sí. Hace ya un tiempo q lo entendí.

      Bendiciones

        1. Tercera vez que repite lo mismo, como si al respetirlo muchas veces tuviera más razón. Tercera vez que se repite la misma respuesta:

          «lo q yo he visto aquí no se parece en nada al Cristo q me vino a recoger»

          Igual es porque lo que usted interpreta como «señales divinas» no lo sean, siendo fruto o bien de su imaginación y conveniencia, o bien del maligno.

          «Y yo no sé amar de otra manera, ni quiero»

          Aquí está la prueba: pura soberbia. No es que no sepa: es que no quiere. Por eso no acepta las correcciones que le hacen. No acepta la verdad porque contradice lo que usted quiere, su «santa» voluntad.

        2. «Sé q soy católica y q vivo la fe de forma distinta»

          Sólo hay una forma de ser católico: profesando la fe católica de forma íntegra, como ya debería saber, porque le he puesto muchas veces lo que el magisterio de la Iglesia dice al respecto:

          «La fe católica es de tal índole y naturaleza, que nada se le puede añadir ni quitar: o se profesa por entero o se rechaza por entero: «Esta es la fe católica; y quien no la creyere firme y fielmente no podrá salvarse» (Encíclica «Ad Beatissimi Apostolorum», de S. S. Benedicto XV).

          «Pero yo intentaré seguir este evangelio de hoy tal como lo dice Jesús pq es lo q Dios infunde en mi corazón […] Ustedes no entienden estas diferencias. Yo sí. Hace ya un tiempo q lo entendí»

          Es que usted es más lista que nadie y los demás somos muy tontos, claro. Usted sólo sigue sus propias interpretaciones del Evangelio, que interpreta «a la protestante» ignorando la interpretación que siempre ha hecho la Iglesia (SIGUE)

          1. …que es la única intérprete autorizada (y no usted, ni sus «inspiraciones» ajenas a la Revelación, que terminó con la muerte del último apóstol, sin que haya revelaciones posteriores privadas ajenas o contradiciendo lo ya revelado). Recuerde la advertencia y anatema de San Pablo a quien predique «otro evangelio» (o lo tergiverse convirtiéndolo en otro).

            «Me refiero a las diferencias en nuestra forma de vivir la fe»

            No sólo a la forma, sino al núcleo mismo de la fe: usted no profesa la misma fe de la Iglesia, según se desprende de lo que escribe.

      1. ACS, no, no es usted católica, aunque rezamos por su conversión, más de lo que se piensa. No es que quiera ser rencoroso con usted, es que no puedo admitir, por caridad elemental, que usted extienda el error por acá sin tener debida respuesta.

        No, su fe, sea cual sea, no es la católica. Eso debe quedar claro. Y de momento, usted no parece tener voluntad de ser eso, católico, se adhiere a sus graves errores de forma insistente. Allá usted y su conciencia, pero el resto no vamos a callar ante sus errores, y no caeremos en su burda trampa sentimentaloide.

          1. ACS, al margen de su Juicio Particular, afirmamos que su fe no es la católica. Ambas cosas compatibles, ambas ineludibles, ambas caritativas.

          2. ACS, no, su fe y la mía no son la misma, imposible. Nada de odres, caminos diferentes, y uno de los dos no reconoce el único salvífico.

            Dios le juzgará, claro, como a todos. Pero que yo proclame la Verdad no es juzgarle a usted ni a mí ni a nadie. Como caridad básica y elemental, debo negar su error y denunciarlo. Y acto seguido orar por su conversión.

            Juzgo, ya lo creo que juzgo.

          3. Hidaspes,

            Pues con la misma caridad básica yo le digo a usted:

            «Así pues, el que crea estar en pie, mire no caiga.»
            I Corintios, 10

            Medite lo de los odres.

    2. Si en ese acercamiento con Dios que tú dices, no te pidió que te arrepintieras (ni te movió a arrepentirte de tus previas ofensas hacia Él), ni te generó propósito de enmienda («vé y no peques más»), entonces con toda seguridad te digo que lo que tú experimentaste, no vino de Dios (aunque tú si creas eso).
      De hecho, Cristo mismo dijo que para que haya perdón debe haber arrepentimiento previo y tú dices lo contrario. Fijate lo que dice Lucas 17:3:

      «Si uno de tus hermanos llega a pecar, REP´RÉNDELO; y si se ARREPIENTE, perdónalo».

      Lo dijo Cristo ACS, está en la Biblia. Pero tú dices que no hay que reprender (cuando el Señor dice lo contrario que tú), y que hay que perdonar SIN arrepentimiento (cuando Jesús dice lo contrario). ¿Cómo compatibilizas ese versículo con tus creencias? Imposible.

      1. Cristo en ese pasaje de Lucas 17:3 emplea el modo imperativo: «REPRENDELO»; nos obliga a hacerlo, no es una opción. Y lo hace porque la REPRENSIÓN ES PARA BIEN DEL OFENSOR. Y del mismo modo es para bien del pecador, que el perdón se otorgue si se arrepiente previamente. Por eso Cristo pone la condición: «…y si se ARREPIENTE, pérdonalo».

      2. ¿Qué hacemos con ese versículo ACS? ¿Lo borramos? ¿Te das cuenta que no guardas la fe católica ACS? Tú no obras como el Señor mandó y difundes una doctrina contraria a la de Él. ¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que digo? (Lc 6:46) Él dijo «REPRENDELO» pero tú difundes que no hay que hacerlo; Él dijo «……y si se ARREPIENTE, pérdonalo» pero tú esparces que hay que perdonar sin mediar arrepentimiento alguno.

        1. Rubén,

          usted se ha dado cuenta de que en mis comentarios he dejado muy claro esta afirmación?:

          «Siempre me estoy refiriendo a juzgar a personas!»

          no me he referido a juzgar los actos ni a reprender ni a nada de eso sino a juzgar a la persona. Y el evangelio incluye: no condeneis. A eso me refiero.

          usted dice: ¿Qué hacemos con ese versículo ACS? ¿Lo borramos?

          no!!!! claro que no !!!! pero en este texto habla del «hermano» (el bautizado).Todos nosotros, antes de confesarnos debemos arrepentirnos para ser perdonados.

          Lo de no exigir el arrepentimiento lo digo para los ateos. Para que se acerquen a la Iglesia no podemos ir de buenas a primeras exigiéndoles arrepentimiento pq, aunque ustedes puedan creer que sí, no son conscientes de su pecado y nadie puede arrepentirse de lo que no le parece mal. Cuesta mucho entender q algo normal para uno de pronto sea pecado. Y en el mejor de los casos se alejarán.

          1. En aquel momento llegaron algunas personas a traerle la noticia de esos galileos cuya sangre Pilato había mezclado con la de sus sacrificios683. Y respondiendoles dilo: “¿Pensáis que estos galileos fueron los mas pecadores de todos los galileos, porque han sufrido estas cosas? Os digo que de ninguna manera, sino que ***TODOS*** PERECERÉIS IGUALMENTE SI NO OS ARREPENTÍS. O bien aquellos dieciocho, sobre los cuales cayó la torre de Siloé y los mató, ¿pensáis que eran más culpables
            que todos los demás habitantes de Jerusalén? OS DIGO QUE DE NINGUNA MANERA SINO QUE ***TODOS*** PERECEREIS IGUALMENTE SI NO OS CONVERTÍS”. Lc 13:1-5

            ¿Qué quiere decir ahí con ***TODOS*** el Señor ACS? ¿Borramos también esos versículos? Cristo es el que te desmiente ACS, y te dice y te avisa que lo tuyo no viene de Él. Lo tuyo es OTRO evangelio, lamento decírtelo. Y no sé si sabrás lo que dijo San Pablo de los que tales propagan.

          2. Ruben,

            Pues no sé…pregúntele usted a Dios pq se manifiesta a miles de personas, como yo, antes de habernos arrepentido….

            Así lo hizo con St.Pablo también,q fué cegado por la luz divina antes de arrepentirse puesto q cayó del caballo después de q esa luz se le manifestara.

            Pq no lee Jn 9,11-35?

            Ellos tampoco le creían.

      3. Mucho me temo que has estado viviendo engañada por un espíritu que te ha echo creer que viene de Dios para que obres contrariamente a lo que Dios ha mandado (no eres la primera ni serías la última en que cae en algo así).

        1. Rubén,

          tampoco usted sería ni el primero ni el último que confunde a Cristo con Satanás. Se lo digo con cariño, tenga cuidado con esas afirmaciones porque puede ,sin querer , pecar contra el Espíritu Santo.

          Era Dios Rubén, lo era. Siento mucho que no me crea pero lo era. El maligno no nos hace mejores personas. No nos lleva a amar a Cristo. El maligno no nos convierte, que yo sepa, en enamorados de Cristo en un segundo.

          Ahora, que me dicen que soy protestante? entiendo q eso sería lógico desde su punto de vista. Pero Dios no me arrastró a ninguna protestante por mucho que las busqué sino a la Católica ,q era la que yo no podía ni ver.

          1. Rubén,

            Mire, está bien, pensaré en eso de retirarme, lo pensaré, veo que les hago daño y no me gusta. Yo también quisiera dejar de escribir aquí. Y lo he intentado varias veces. Pero algo me empuja a volver. Les veo preocupados, inquietos…y me gusta poner un poco de esperanza donde veo que la gente se inquieta. Poner confianza donde hay temor o preocupación. Tranquilizar los ánimos. Serenar. Pero veo que consigo lo contrario. Me doy cuenta, de verdad, me doy cuenta.

            Hay una oración que se llama lectio divina, la conocen sobradamente, la Palabra nos habla directamente. Es oración Católica. Yo no interpreto las escrituras, digo lo que ,para mí, es evidente que dicen. Pero ustedes me dicen que eso no puede ser, que sdólo la Iglesia dice lo que dicen. No lo entiendo…

            En fin, que Dios les bendiga siempre y serene sus corazones afligidos por la situación de la Iglesia.

          2. Rubén,

            una cosa más. En mi experiencia de conversión y en otras sentí el amor de Dios por mí. Me llenó ese amor. No era amor humano. No era un sentimiento. Era amor Divino ,pq no se expresarlo de otra forma. Me llenó ese amor divino y me enamoré al instante de Él. No digo esto para hacerme la chula ni nada de eso pq es evidente que yo era una desgraciada moribunda que no merecía nada Dios y sólo por su infinita misericordia se compadeció de mí. Digo esto porque todos sabemos que el maligno puede disfrazarse de ángel de luz pero creo yo , vamos q estoy segurísima, que en ningún caso puede llenarnos de un amor precioso y sublime e inefable, pq en ese ser maligno no hay ni pizca de amor. No era un sentimiento era un abrazo por dentro y por fuera. Era un fuente de amor q brotaba de mi interior. Seguramente saben de lo que hablo pero por mi oscuridad esa luz fué más inmensa y me dejó profundamente enamorada.

            No diga más q no era Dios…por favor…

          3. No ACS, no confundo nada porque lo que yo digo y escribí, es lo que ha venido anunciando la Iglesia durante dos mil años. Esa es la diferencia entre lo que escribes tú y lo que escribo yo. Yo no escribo de mi mismo, no expongo MI experiencia, o escribo lo que siento; no, solo soy un eco de la enseñanza de la Iglesia. Si crees que lo que escribí lo hice confundiendo a Cristo con el maligno, entonces estás creyendo que la Iglesia ha estado impartiendo sus enseñanzas en la misma confusión, cosa imposible porque el Señor dijo que las puertas del infierno no prevalecerían sobre ella. ¿Qué dirías de la persona que enseña una cosa contraria a la que enseña la Iglesia de Cristo? ¿Dirías que tiene razón la persona o la Iglesia? Pues tú enseñas lo contrario a la doctrina y moral católica y dices que la razón está de tu parte y que el Señor está contigo. Exactamente lo mismo, decía Lutero.

          4. Rubén ,

            Lo de confundir a Dios con el maligno se lo he dicho pq usted ha afirmado q mi conversión no fue por milagro de Dios sino de otro espíritu.

            Y se equivoca!

            Pero ya se arreglará.Es cosa suya.

            Y por ahi arriba alguien dice q escuchó la homilía del sacerdote sobre estas lecturas y le parecía estar escuchándome a mí. Así q de protestante nada de nada.

            En cualquier caso me juzgará Dios q es quien tiene la autoridad para hacerlo.

  6. Rubén de Argentina,

    Disculpe, ayer en un momento extraño le dije que intentaría no escribir más. Lo siento, lo retiro. No lo decido así por molestar, eso es lo último que deseo.

    Bendiciones

    1. «Disculpe, ayer en un momento extraño le dije que intentaría no escribir más. Lo siento, lo retiro»

      No se disculpe: todos hemos visto montones de veces cómo usted hace tal afirmación (a la que nadie le obliga) y la incumple sistemáticamente. No hay nada que pueda retirar, porque lo dicho no se puede cambiar. Como parece que tampoco cambian sus contradicciones e incumplimientos de lo que usted misma dice que va a hacer. Se lo dije una vez: usted no se va ni con agua caliente. Su soberbia, así como su deseo de intentar confundir al personal, se lo impide.

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