Cardenal Ouellet: la causa de los abusos no es el celibato, es el desequilibrio afectivo

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El cardenal canadiense Marc Ouellet, prefecto de la Congregación para los obispos, ha sido entrevistado por Omnes con motivo del Simposio sobre el sacerdocio organizado por su dicasterio.

“Los sacerdotes necesitan comprensión y solidaridad. Están muy probados por la situación actual de los abusos, y necesitan a la comunidad para vivir mejor su compromiso”, señaló el cardenal canadiense.

“Esta necesidad se refiere también a la formación de los sacerdotes, que no debe estar completamente aislada, sino que debe hacerse en relación y sinergia con las familias, las comunidades locales, las personas consagradas y los laicos. La amistad sacerdotal siempre ha sido un recurso precioso para mantener el impulso hacia la santidad”, indicó.

Sobre las personas que relacionan los abusos sexuales por parte de sacerdotes con el celibato Ouellet sostiene que el abuso “existe en todas las situaciones de la educación, la vida familiar, la vida deportiva, etc.”

“La verdadera causa no es el estado de celibato consagrado sino la falta de autocontrol y el desequilibrio afectivo. Es ciertamente necesario mejorar el discernimiento de las vocaciones al sacerdocio y velar por el equilibrio psicoafectivo y moral de los candidatos”, afirma el purpurado.

El cardenal defiende el celibato, que “debe presentarse desde la perspectiva de la fe”.

“Cristo llamó a sus discípulos a dejarlo todo para seguirle. Pudo hacerlo en virtud de su identidad divina como Hijo eterno del Padre que vino en carne para traer la salvación a la humanidad. Seguirle en el celibato es ante todo una confesión de fe en esta identidad y un acto de amor en respuesta a su llamada de amor”.

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Comentarios
36 comentarios en “Cardenal Ouellet: la causa de los abusos no es el celibato, es el desequilibrio afectivo
  1. Eso de desequilibrio afectivo me suena a psicologicismo. Más bien opino que la verdaders causa es el hedonismo, que desde los años 60 se ha exaltado en la sociedad, y que también ha penetrado con fuerza en la Iglesia, en un contexto de laxismo moral.

    1. El relativismo doctrinal (del que Francisco es uno de sus exponentes), se desarrolló mucho a partir del Vaticano II, y rebajó la calidad de la formación en muchos seminarios.
      Y una de las causas específicas que no cita Ouellet, es el crecimiento de la h o m o s e x
      u a l idad.

      1. Podríamos poner la homosexualidad entre los desordenes afectivos no? Sin negar que cuanto dice se corresponde con la verdad, el hedonismo que ha crecido es inevitable que se infiltre en los seminarios dado que los seminaristas vienen de esa sociedad y son hijos de su tiempo. Mas allá de las lagunas doctrinales que han caracterizados los últimos decenios de la formación en los seminarios, es palpable que el desequilibrio afectivo que produce el hedonismo debe ser tratado y corregido en la formación, sin psicologizar todo, pero el recurrir a la psicologia es positivo.

    2. Creo que el cardenal acierta y tan es así que la mayoría de los abusos son de carácter homosexual, es decir, de un desequilibrio importante por lo antinatural.

  2. Eso de que ahora haya más homosexualidad u homosexuales que antes -con lo imprecisa que es esa palabra “antes”- creo que es difícil de acreditar. Lo que creo que es menos dudoso es que ahora es más visible socialmente, aunque el fenómeno ha existido siempre, en la sociedad en general y en la Iglesia en particular.
    Es necesario un proceso de formación de los sacerdotes que sea largo, incluso que pase por fórmulas de colaboración en parroquias de manera constante, para discernir en profundidad la verdadera vocación y poder superar exitosamente la prueba del contacto continuo con la feligresía.

    1. «Eso de que ahora haya más homosexualidad u homosexuales que antes -con lo imprecisa que es esa palabra “antes”- creo que es difícil de acreditar»

      Más homosexuales quizás no habrá (nadie los ha contado, ni ahora ni antes), pero más personas que realizan actos homosexuales, sí. Lo mismo que también hay más personas heterosexuales que tienen relaciones sexuales fuera del matrimonio (que también ha habido siempre, pero en menor medida). Y se debe al relajamiento de la moral y al hedonismo ya citado por otros comentaristas. Se fomenta éso mientras se denigra la moral católica. Y tienen todos los medios para lograr sus fines (la explicación excedería el espacio de comentarios): cine, televisión, prensa, colegios…

    2. Lo que el modernismo eclesial llama rigidez, es lo que antiguamente se llamaba ESCRÚPULOS DE CONCIENCIA que solo se consideraban negativos si eran excesivos y llevaban a una intranquilidad espiritual. Los mas propensos a esos escrúpulos excesivos eran las personas mas santas, las que querían seguir a Cristo en todo, pero pensaban que no estaban a su altura. Lo contrario a los escrúpulos es la conciencia laxa que predica Francisco y los de su cuerda modernista. Esta conciencia laxa termina por convertirse en conciencia muerta, momento en el cual, el concepto del mal desaparece y la vida se convierte en un coladero inmoral que acaba también con la pérdida de la fe, camino al infierno. Cada vez que escucho criticar a los rígidos por este insensato, me acuerdo de mis antepasados, por que sus escrúpulos eran prueba de su inocencia y de su santidad. Justo lo contrario de lo que significa la manga ancha eclesial tan abrazada al mal.

  3. Está el Evangelio que dice:
    Y dejándolo todo, lo siguieron.
    Creo que si el problema fuera afectivo, los apóstoles no hubieran dejado a su papá con las redes y viéndolos irse.
    Ellos saben (si es en serio) que dejan afectos y santos amores.
    ¿ Qué no es Dios quién les llama?
    Pues sólo Dios basta: dice Santa Teresa.
    Más bien lo que causa el mal, es la falta de santidad, de ellos y de nosotros.

  4. La pedofilia es una parafilía tratada en psiquiatría. No hay que darle muchas mas vueltas al asunto, y si a eso le unimos la permisividad moral que padecemos, la manga ancha del modernismo eclesial, y la formación mundana en los seminarios, tenemos formada la tormenta perfecta.

    A parte de estas consideraciones. Pienso que esta plaga que se abate sobre la iglesia, es un claro castigo divino por su palmaria traición a Cristo, en tantos extremos que a buen seguro han provocado la conmoción en la Corte Celestial.

  5. El ir contracorriente en este mundo diseñado para el vicio es casi imposible. Por eso aconsejo a los jóvenes con estas tendencias que se vayan a países pobres, a ayudar a las gentes, donde el vicio no haya llegado como en occidente.

  6. La pederastia es un fenómeno nimio, aislado y muy excepcional en el clero; tan insignificante, que no merece estar hablando constantemente sobre ella. Si ahondamos demasiado, nos tiramos piedras sobre nuestro tejado.
    Y su causa es la relajación moral, que en las últimas seis décadas ha crecido por contaminación con el mundo.

    1. Dios de mi vida, usted se da cuenta de la barbaridad q está diciendo? Un acontecimiento nimio???????insignificante?????

      Pues lo será para usted! Para mí es algo terriblemente doloroso, .Y para cualquiera, con un mínimo de sensibilidad y amor, la destrucción de la vida de un niño nunca es algo insignificante.Para Dios es la destrucción de su niñito, de alguien a quien ama.Como un sacerdote diciendo eso??????? Me escandaliza su comentario, y me averguenza. Y no digo más pq si usted mismo no se da cuenta de su falta deeempatía y de amor a Dios y al prójimo, de nada va a servir lo q yo le diga.

      Cuanto dolor causan sus palabras.Y cuanto daño a la Iglesia! Sólo pido a Dios q le perdone y q ninguna víctima de pederastia ni ssus seres queridos lea nunca su comentario.

      Me escandaliza usted

      1. No sea falsa y deje de fingir escándalo porque alguien que a usted no le gusta haya dicho que es un fenómeno excepcional (que lo es) y que estar todo el día hablando de ello es tirar piedras sobre el propio tejado. ¿Pues mentira? ¿Le escandaliza la verdad? Cuando otros dicen auténticas barbaridades, sobre todo de tipo doctrinal, que puede llevar a las almas al infierno, usted no dice ni mú, y a veces hasta lo defiende (cuando no es usted misma la que dice las barbaridades). Así que, deje de hacer aspavientos y de poner esos exagerados comentarios fingiendo que alguien ha dicho que estén bien los abusos, que es lo que parece leyendo su manipulativo comentario, que sólo busca que alguien la secunde: «¡oh, sí, qué horror, qué escándalo, cómo se le ocurre decir eso!» ¿Y qué ha dicho? Que es excepcional y que estar hablando siempre de éso responde a una campaña de ataque a la iglesia que la daña.

          1. Usted si no dice alguna bobada de ese calibre no se queda a gusto, ¿verdad? ¿Alguien obliga a ACS a escribir sus comentarios? Y, sobre todo, ¿alguien obliga a ACS a escribir los disparates que escribe, a tergiversar las Sagradas Escrituras y a alinearse con anticatólicos de todo pelaje en cualquier tema? Porque sin eso, yo no le replico corrigiendo sus evidentes errores. Claro, que si lo que usted pretende es que los deje pasar, pues va a ser que no. Y si usted escribiera tan frecuentemente como ella, recibiría otras tantas contestaciones. No es acoso por darse más veces: son más correcciones porque no para de decir disparates. Depende de ella y de usted que nadie les corrija: no escriban disparates.

          2. ¿Gracias por apoyarle en su hipócrita comentario de ataque a Sacerdote mariano? Se sentirá usted orgullosa de haber recibido el apoyo de un conocido troll (para variar) a su farisaico, histriónico y sobreactuado comentario (que luego no dedica a Francisco cuando dice exactamente lo mismo sobre el aborto, a pesar de ser infinitamente más grave y de estar muchísimo más extendido: que no hay que hablar demasiado de ese tema). Su ya proverbial doble vara de medir hace un buen retrato de usted, una vez más. Luego, mucha cantinela con la caridad, el amor y otras gaitas con que adorna los disparatados comentarios que escribe para colar sus ideas heterodoxas, sus tergiversaciones bíblicas y su apoyo a cualquier idea o personaje heterodoxo. Pero si le corrigen, hay que ver qué malo es quien le afea su conducta (como si lo malo no fuera su conducta, sino la persona que intenta corregirla).

      2. ACS, a ver, controlemos los rasgados fariseicos de vestiduras, que sacerdote no quita ni un ápice de maldad o de dolor a los abusos confirmados, simplemente cuestiona el efecto de hiperdetallismo mediático, que sin duda acaba por alimentar la sed de odio de la secta laicista.

        Afirmar que, en términos estadísticos, la proporción de abusadores entre sacerdotes es ínfima es una verdad, una verdad que debe contarse y difundirse al menos con la misma frecuencia que los abusos en sí. Y eso es perfectamente compatible con condenar los abusos que se hayan realizado y confirmado.

    2. Y ni tan siquiera es «pederastia» propiamente dicho, sino efebofilia. Ya que los pocos «abusos» que se comente son con adolescentes y de sexo masculino.

  7. La legalidad
    A diferencia de los catolicos que no son legales y estan siempre en el limite de la legalidad, los joseicos ponemos la legalidad por encima de todo,como bien decia jesus dale al cesar lo que es del cesar y a dios lo que es de dios, esto queria decir que primero hay que ser legales.

  8. Yo soy muy criticona, ahora me llaman desiquilibrada de la lengua. Robo en los supermercados, ahora se dice desiquilibrio conceptual de la propiedad ajena y propia.

    1. El cardenal Ouellet no está describiendo el pecado como desequilibrio, sino que en la base de ese pecado hay un desequilibrio mental y psicológico, que es difeente.

      1. En la base de todo pecado está la voluntad, pues si no es voluntario no hay pecado. Y en cuanto al presunto desequilibrio, lo habrá cuando lo haya, no siempre. Generalizar no me parece nada correcto ni ajustado a la realidad. El argumento de que es un «enfermo» o un «desequilibrado» cualquiera que comete cualquier barbaridad (un asesinato, un acto terrorista, una violación o lo que sea), me suena a un intento de quitar o minimizar la responsabilidad de esos criminales (que, curiosamente, son plenamente conscientes de que lo que hacen está mal, porque si no, no lo ocultarían).

  9. Es obvio decirlo, la causa de los abusos nunca puede ser el celibato ya que de hecho se trata de una violación del celibato. De romper el celibato a un abuso sexual y de menores hay una distancia sideral. Por menor formación moral que tenga el sacerdote sabe, conoce de antemano, de la gravedad del abuso sexual, ninguno puede decir que no sabía

    1. El hecho de que los abusos sexuales no se limiten al ámbito de la iglesia, sino que, como se ha dicho repetidas veces en varios comentarios se den también y más numerosos en otros ambitos de la sociedad: familia, escuela, trabajo, ect. nos hace ver no cuenta mucho el supuesto cambio de doctrina, no creo que a un no catolico que cometa un abuso sexual le preocupe lo que diga la doctrina; es un acto enfermizo. El abuso sexual es un pecado grave según la ley de Dios y un delito para las leyes civiles, cuanto más cuando lo comete aquel que ha sido llamado a ser la imagen y la presencia de Dios para los dem´ás.

      1. «no creo que a un no catolico que cometa un abuso sexual le preocupe lo que diga la doctrina»

        ¿Y qué tiene que ver un no-católico, si hablamos de presuntos abusos de sacerdotes católicos, que es a lo que se refiere Uno? ¿No son católicos esos curas? ¿No debiera preocuparles la doctrina? Además, precisamente por lo que usted dice (aunque no tenga nada que ver con lo dicho por Uno), cuando había países enteros donde la doctrina y moral católicas eran asumidas por la mayor parte de la sociedad (Irlanda, España, Italia, etc.), se producían menos crímenes de todo tipo, que en países donde no había tal influencia o estaban más s e c u l a r i z a d o s . Y crímenes de carácter sexual también: compárese si no el ámbito anglosajón, tanto en América (EE.UU) como en Europa (Reino Unido). A medida que los antaño países católicos han ido dejando de serlo, ha aumentado en ellos el crimen (también éste), igualando a los países mencionados.

  10. Asumamos que la homosexualidad entre el clero, y sobre todo en el episcopado es elevadisima.

    Primero a la puta calle, luego, si hay alguien muy caritativo, al Siquiatra.

    PERO FUERA

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