Francisco condena la eutanasia: «Debemos acompañar a la muerte, no provocarla»

Papa Francisco eutanasia El Papa en la audiencia del 9 de febrero de 2022 (Vatican Media).
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El Papa cita la carta de Benedicto XVI en la que pedía perdón a las víctimas de abusos: «¡Nos ha dado un buen consejo!».

El Papa centró su catequesis en la devoción de José como patrón de la buena muerte, surgida de la idea de que José murió en presencia de la Virgen María y de Jesús, antes de que ellos dejaran la casa de Nazaret. «No hay datos históricos, pero como no se ve más a José en la vida pública, se cree que murió ahí en Nazaret, con su familia», señaló Francisco al comienzo de su discurso.

El Santo Padre citó unas palabras de Benedicto XV sobre está devoción. «Quizá alguno piensa que este lenguaje y este tema sean solo un legado de pasado, pero en realidad nuestra relación con la muerte no se refiere nunca al pasado, está siempre presente», dijo Francisco.

«El Papa Benedicto decía, hace algunos días, hablando de sí mismo que “está delante de la puerta oscura de la muerte”. Es hermoso dar las gracias al Papa Benedicto que a los 95 años tiene la lucidez de decir esto: “Yo estoy delante de la oscuridad de la muerte, a la puerta oscura de la muerte”. ¡Nos ha dado un buen consejo!», exclamó el Papa Francisco refiriéndose a la carta publicada ayer en la que Benedicto XVI pedía perdón a las víctimas de abusos sexuales.

«La llamada cultura del “bienestar” trata de eliminar la realidad de la muerte, pero la pandemia del coronavirus la ha vuelto a poner en evidencia de forma dramática», aseguró el Papa. «Ha sido terrible: la muerte estaba por todos lados, y muchos hermanos y hermanas han perdido a personas queridas sin poder estar cerca de ellas, y esto ha vuelto la muerte todavía más dura de aceptar y de elaborar», señaló el Santo Padre. Recordemos que el coronavirus ha causado, según las cifras oficiales, el fallecimiento del 0,07 de la población mundial.

«A pesar de esto, se trata por todos los medios de alejar el pensamiento de nuestra finitud, engañándonos así para quitarle su poder a la muerte y ahuyentar el miedo. Pero la fe cristiana no es una forma de exorcizar el miedo a la muerte, sino que nos ayuda a afrontarla. Antes o después todos nos iremos por esa puerta», continuó Su Santidad.

«La verdadera luz que ilumina el misterio de la muerte viene de la resurrección de Cristo. He ahí la luz», afirmó. «Hay una certeza: Cristo ha resucitado, Cristo ha resucitado, Cristo está vivo entre nosotros. Y esta es la luz que nos espera detrás de esa puerta oscura de la muerte», indicó.

Francisco comentó que podemos dar a la muerte «un rol positivo». «De hecho, pensar en la muerte, iluminada por el misterio de Cristo, ayuda a mirar con ojos nuevos toda la vida. ¡Nunca he visto, detrás de un coche fúnebre, un camión de mudanzas! Detrás de un coche fúnebre: no lo he visto nunca. Nos iremos solos, sin nada en los bolsillos del sudario: nada. Porque el sudario no tiene bolsillos», explico el Sucesor de Pedro.

«No tiene sentido acumular si un día moriremos», dijo, lo que debemos acumular «es la caridad», instó. «¿De qué sirve enfadarse, enfadarse con los otros? Delante de la muerte muchas cuestiones se redimensionan. Está bien morir reconciliados, ¡sin dejar rencores ni remordimientos! Yo quisiera decir una verdad: todos nosotros estamos en camino hacia esa puerta, todos», advirtió.

Francisco recordó que el evangelio dice que la muerte llega como un ladrón: «por mucho que nosotros intentemos querer tener bajo control su llegada, quizá programando nuestra propia muerte, permanece un evento al que tenemos que hacer frente y delante del cual también tomar decisiones», señaló.

No podemos evitar la muerte, dijo, «y precisamente por esto, después de haber hecho todo lo que humanamente es posible para cuidar a la persona enferma, resulta inmoral el encarnizamiento terapéutico». En cuanto al dolor, el Santo Padre manifestó que debemos estar agradecidos por toda la ayuda que la medicina se está esforzando por dar, los llamados “cuidados paliativos”; pero alertó: «debemos estar atentos a no confundir esta ayuda con derivas inaceptables que llevan a matar. Debemos acompañar a la muerte, pero no provocar la muerte o ayudar cualquier forma de suicidio».

«Muchas veces se ve en una cierta clase social que a los ancianos, porque no tienen medios, se les dan menos medicinas respecto a las que necesitarían, y esto es deshumano: esto no es ayudarles, esto es empujarles más rápido hacia la muerte. Y esto no es humano ni cristiano», denunció el Pontífice.

«Los ancianos deben ser cuidados como un tesoro de la humanidad: son nuestra sabiduría. Incluso si no hablan, y si están sin sentido, son el símbolo de la sabiduría humana. Son aquellos que han hecho el camino antes que nosotros y nos han dejado muchas cosas bonitas, muchos recuerdos, mucha sabiduría. Por favor, no aislar a los ancianos, no acelerar la muerte de los ancianos», exhortó.

Francisco terminó la catequesis recitando el Ave María e invitando a los fieles a hacerlo «por los agonizantes, por aquellos que están viviendo este momento de paso por esta puerta oscura, y por los familiares que están viviendo un luto».

Les ofrecemos las palabras del Papa, publicadas en español por la Oficina de Prensa de la Santa Sede:

Catequesis sobre san José 11. San Jose, Patrono de la buena muerte

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

En la pasada catequesis, estimulados una vez más por la figura de san José, reflexionamos sobre el significado de la comunión de los santos. Y precisamente a partir de ella, hoy quisiera profundizar en la devoción especial que el pueblo cristiano siempre ha tenido por san José como patrono de la buena muerte. Una devoción nacida del pensamiento de que José murió con la presencia de la Virgen María y de Jesús, antes de que ellos dejaran la casa de Nazaret. No hay datos históricos, pero como no se ve más a José en la vida pública, se cree que murió ahí en Nazaret, con su familia. Y para acompañarlo en la muerte estaban Jesús y María.

El Papa Benedicto XV, hace un siglo, escribía que «a través de José nosotros vamos directamente a María, y, a través de María, al origen de toda santidad, que es Jesús». Tanto José como María nos ayudan a ir a Jesús. Y animando las prácticas devotas en honor de san José, aconsejaba una en particular, y decía así: «Siendo merecidamente considerado como el más eficaz protector de los moribundos, habiendo muerto con la presencia de Jesús y María, será cuidado de los sagrados Pastores inculcar y fomentar […] aquellas piadosas asociaciones que se han establecido para suplicar a José en favor de los moribundos, como las “de la Buena Muerte”, del “Tránsito de San José” y “por los Agonizantes”» (Motu proprio Bonum sane, 25 de julio de 1920): eran las asociaciones de la época.

Queridos hermanos y hermanas, quizá alguno piensa que este lenguaje y este tema sean solo un legado de pasado, pero en realidad nuestra relación con la muerte no se refiere nunca al pasado, está siempre presente. El Papa Benedicto decía, hace algunos días, hablando de sí mismo que “está delante de la puerta oscura de la muerte”. Es hermoso dar las gracias al Papa Benedicto que a los 95 años tiene la lucidez de decir esto: “Yo estoy delante de la oscuridad de la muerte, a la puerta oscura de la muerte”. ¡Nos ha dado un buen consejo! La llamada cultura del “bienestar” trata de eliminar la realidad de la muerte, pero la pandemia del coronavirus la ha vuelto a poner en evidencia de forma dramática. Ha sido terrible: la muerte estaba por todos lados, y muchos hermanos y hermanas han perdido a personas queridas sin poder estar cerca de ellas, y esto ha vuelto la muerte todavía más dura de aceptar y de elaborar. Me decía una enfermera que una abuela con el covid que estaba muriendo le dijo: “Yo quisiera saludar a mis seres queridos, antes de irme”. Y la enfermera, valiente, tomó el teléfono móvil y la conectó. La ternura de esa despedida…

A pesar de esto, se trata por todos los medios de alejar el pensamiento de nuestra finitud, engañándonos así para quitarle su poder a la muerte y ahuyentar el miedo. Pero la fe cristiana no es una forma de exorcizar el miedo a la muerte, sino que nos ayuda a afrontarla. Antes o después todos nos iremos por esa puerta.

La verdadera luz que ilumina el misterio de la muerte viene de la resurrección de Cristo. He ahí la luz. Y escribe san Pablo: «Ahora bien, si se predica que Cristo ha resucitado de entre los muertos, ¿cómo andan diciendo algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos? Si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo resucitó. Y si no resucitó Cristo, vacía es nuestra predicación, vacía también vuestra fe» (1 Cor 15,12-14). Hay una certeza: Cristo ha resucitado, Cristo ha resucitado, Cristo está vivo entre nosotros. Y esta es la luz que nos espera detrás de esa puerta oscura de la muerte.

Queridos hermanos y hermanas, solo por la fe en la resurrección nosotros podemos asomarnos al abismo de la muerte sin que el miedo nos abrume. No solo eso: podemos dar a la muerte un rol positivo. De hecho, pensar en la muerte, iluminada por el misterio de Cristo, ayuda a mirar con ojos nuevos toda la vida. ¡Nunca he visto, detrás de un coche fúnebre, un camión de mudanzas! Detrás de un coche fúnebre: no lo he visto nunca. Nos iremos solos, sin nada en los bolsillos del sudario: nada. Porque el sudario no tiene bolsillos. Esa soledad de la muerte: es verdad, no he visto nunca detrás de un coche fúnebre un camión de mudanzas. No tiene sentido acumular si un día moriremos. Lo que debemos acumular es la caridad, es la capacidad de compartir, la capacidad de no permanecer indiferentes ante las necesidades de los otros. O, ¿qué sentido tiene pelearse con un hermano o con una hermana, con un amigo, con un familiar, o con un hermano o hermana en la fe si después un día moriremos? ¿De qué sirve enfadarse, enfadarse con los otros? Delante de la muerte muchas cuestiones se redimensionan. Está bien morir reconciliados, ¡sin dejar rencores ni remordimientos! Yo quisiera decir una verdad: todos nosotros estamos en camino hacia esa puerta, todos.

El Evangelio nos dice que la muerte llega como un ladrón, así dice Jesús: llega como un ladrón, y por mucho que nosotros intentemos querer tener bajo control su llegada, quizá programando nuestra propia muerte, permanece un evento al que tenemos que hacer frente y delante del cual también tomar decisiones.

Dos consideraciones para nosotros cristianos permanecen de pie. La primera: no podemos evitar la muerte, y precisamente por esto, después de haber hecho todo lo que humanamente es posible para cuidar a la persona enferma, resulta inmoral el encarnizamiento terapéutico (cf. Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2278). Esa frase del pueblo fiel de Dios, de la gente sencilla: “Déjalo morir en paz”, “ayúdalo a morir en paz”: ¡cuánta sabiduría! La segunda consideración tiene que ver con la calidad de la muerte misma, la calidad del dolor, del sufrimiento. De hecho, debemos estar agradecidos por toda la ayuda que la medicina se está esforzando por dar, para que a través de los llamados “cuidados paliativos”, toda persona que se prepara para vivir el último tramo del camino de su vida, pueda hacerlo de la forma más humana posible. Pero debemos estar atentos a no confundir esta ayuda con derivas inaceptables que llevan a matar. Debemos acompañar a la muerte, pero no provocar la muerte o ayudar cualquier forma de suicidio. Recuerdo que se debe privilegiar siempre el derecho al cuidado y al cuidado para todos, para que los más débiles, en particular los ancianos y los enfermos, nunca sean descartados. La vida es un derecho, no la muerte, que debe ser acogida, no suministrada. Y este principio ético concierne a todos, no solo a los cristianos o a los creyentes. Yo quisiera subrayar aquí un problema social, pero real. Ese “planificar” —no sé si es la palabra adecuada—, o acelerar la muerte de los ancianos. Muchas veces se ve en una cierta clase social que a los ancianos, porque no tienen medios, se les dan menos medicinas respecto a las que necesitarían, y esto es deshumano: esto no es ayudarles, esto es empujarles más rápido hacia la muerte. Y esto no es humano ni cristiano. Los ancianos deben ser cuidados como un tesoro de la humanidad: son nuestra sabiduría. Incluso si no hablan, y si están sin sentido, son el símbolo de la sabiduría humana. Son aquellos que han hecho el camino antes que nosotros y nos han dejado muchas cosas bonitas, muchos recuerdos, mucha sabiduría. Por favor, no aislar a los ancianos, no acelerar la muerte de los ancianos. Acariciar a un anciano tiene la misma esperanza que acariciar a un niño, porque el inicio de la vida y el final es un misterio siempre, un misterio que debe ser respetado, acompañado, cuidado, amado.

Que san José pueda ayudarnos a vivir el misterio de la muerte de la mejor forma posible. Para un cristiano la buena muerte es una experiencia de la misericordia de Dios, que se hace cercana a nosotros también en ese último momento de nuestra vida. También en la oración del Ave María, nosotros rezamos pidiendo a la Virgen que esté cerca de nosotros “ahora y en la hora de nuestra muerte”. Precisamente por esto quisiera concluir esta catequesis rezando todos juntos a la Virgen por los agonizantes, por aquellos que están viviendo este momento de paso por esta puerta oscura, y por los familiares que están viviendo un luto. Recemos juntos:

Dios te salve María…

Saludos:

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española que están aquí. Pidamos todos juntos a san José que nos ayude a aceptar el misterio de la muerte con espíritu cristiano, y que nos alcance del Señor Jesús la gracia de experimentar la misericordia del Padre, sobre todo en ese momento final de nuestra vida cuando nos toque pasar por la puerta oscura de la muerte. Que el Señor los bendiga a todos. Muchas gracias.

Llamamientos

Deseo dar las gracias a todas las personas y las comunidades que el pasado 26 de enero se unieron en la oración por la paz en Ucrania. Sigamos suplicando al Dios de la paz para que las tensiones y las amenazas de guerra se superen a través de un diálogo serio, y para que las conversaciones en el “Formato de Normandía” también puedan contribuir a este propósito. No nos olvidemos: ¡la guerra es una locura!

* * *

Pasado mañana, 11 de febrero, se celebra la Jornada Mundial del Enfermo. Deseo recordar a nuestros seres queridos enfermos para que a todos se les aseguren los cuidados sanitarios y el acompañamiento espiritual. Recemos por estos hermanos y hermanas nuestros, por los trabajadores sanitarios y pastorales, y por todos aquellos que les cuidan.

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Comentarios
62 comentarios en “Francisco condena la eutanasia: «Debemos acompañar a la muerte, no provocarla»
    1. …mientras acepta los regalos, repugnantes regalos, y sonríe a los líderes abortistas y eutanásicos, al tiempo que desprecia a los líderes pro-vida.
      La hipocresía de este anti-papa no tiene límites.

  1. Francisco debería haberse retractado de su error doctrinal de la catequesis de la semana pasada (lo de la comunión de los santos de la que participan los apóstatas según él) y no lo ha hecho, lo que confirma que fue deliberado.

    1. Francisco alimenta el discurso del miedo (promocionado por las élites globalistas) al insistir machaconamente sobre el covid, y es exagerado al decir: «Ha sido terrible: la muerte estaba por todos lados», como si hubiera sido una de esas epidemias que en el pasado diezmaron la población.

      1. Triste comentario par un pro vida que considera que la muerte de líes de compatriotas es poca cosa comparándolo con las plagas del pasado en las cuales no tenían los recursos médicos adecuados.
        Son demasiadas muertes con el conocimiento médico actual.

        1. Exactamente, demasiadas muertes para tantas «vacunas». Como para no suponer que este experimento no es en absoluto de fiar. Y Bergoglio, haciéndoles propaganda sin saber (o sí, lo que sería aún peor) lo que dice.

        2. ¿Triste comentario por qué? Por emplear la palabra «exagerado» en lugar de la palabra «falso»? Porque es falso que la muerte estuviera por todos lados. Ni geográficamente, ni en todos los sectores de la sociedad. ¿Cuántos muertos ha habido por covid entre adolescentes o veinteañeros previamente sanos? Ah, ¿que esos ni siquiera se contagiaban, y si alguno se ha contagiado ni siquiera presentaba síntomas? Pues eso no es estar ‘por todos lados’. De gripe mueren los mismos: salvo excepciones (como el covid), personas mayores y/o con patologías previas, y nadie oye decir al Papa que con la gripe la muerte esté por todos lados, pese a cargarse a tantos viejos.

    2. En este discurso se echa en falta una argumentación sólida, fundamentada, y convincente, en el rechazo a la eutanasia. Y es que las pocas veces que toca el tema pro vida, lo hace de pasada. Da la impresión que lo hace para disimular, pues al mismo tiempo apoya a políticos destructores de la vida como Biden, y no exhorta a los gobiernos cuando se proponen leyes que conculcan la protección de la vida.

      1. » sólida, fundamentada, y convincente, » Qué raro que lo critiques. Es evidente que lo haces con mala intención. Cuando calla porque no habla, cuando habla porque no usa las palabras que tu quisieras (esto es lo que a menudo comentas). Hoy pretendes ser más sutil en tu descalificación: más «convincente». Para quién?, para tí?, es evidente que en nada te mueven la defensa de la doctrina ni de la Tradición, porque tu intención es denigrar, menospreciar, diluir todo lo que diga.

        Con cuanta razón hay que mejorar la formación de los Seminarios!!!

        1. Lo que hay que mejorar es la misión (previa anulación de la prohibición verbal de hacer proselitismo, esto es, de evangelizar para ganar prosélitos o conversos a la fe católica, única verdadera), porque sin católicos no hay nadie que vaya a los seminarios: fíjese usted, viviendo en un país que ha sido católico durante siglos, y usted no sólo no lo es, sino que se pasa la vida atacando la fe católica y a quienes la profesan. Usted conviértase primero en vez de criticar a un sacerdote por decir la verdad.

  2. Hasta los conservadores que defienden al Papa, callaron la semana pasada, al encontrarse sin argumentos para justificar el error sobre la comunión de los santos de los apóstatas, con el que Francisco contradecía la enseñanza del Catecismo. Por eso, en la catequesis de hoy tocaba un guiño a sus fans, para que puedan seguir aplaudiendo a un supuesto pro vida (aunque sus hechos y silencios demuestran que no es tal).

    1. Lo más grave no es lo que dice Francisco sino lo que piensa, pues si su error de la semana pasada (en el que contradecía el Catecismo), hubiera sido un desliz, ya lo habría corregido, cosa que no ha hecho.

    2. De la misma forma que tú callas lo que ha dicho hoy, para devaluarlo con clara mala fe.
      Siempre puedes, tú o algún otro de este blog, proclamarte(ros) como Papa(s) (o sea como anti-papa(s)) para que veas las oleadas de adhesiones que hay en favor vuestro.

      1. Creo que ni siquiera es sacerdote o es un sacerdote cobarde que la defensa de que hace la la «verdadera fe» no la hace frente a su obispo ni en su diócesis donde callara como buen cobarde.

        1. A eso que dice ya le respondí hace días cuando lo depuso bajo otro nick: para cobarde usted. Firme usted con nombre, apellidos y DNI las aberraciones que suelta aquí, en vez de esconderse tras varios nicks de forma tan ridícula. Y luego, si quiere, se las manda al obispo de su zona (que no «su obispo», pues sólo es obispo de los fieles católicos y usted no lo es). Consejos vendo, que para mí no tengo…

  3. «Sólo Dios es Señor de la vida y de la muerte», es esto lo que hay que decir claramente.
    Y luego, explicar, el valor de REDENCIÓN, que hay, en el sufrimiento, si lo aceptamos con humildad: incluso para nosotros mismos.
    Sin embargo, quien cree hoy, en el Purgatorio? Ni siquiera en el Infierno…

  4. Además, si Francisco habla de la muerte, debería hablar de la verdadera preparación para la misma, que consiste en confesarse, recibir la unción y el viático, etc., y en cambio de todo esto no habla nada. Por eso, esta catequesis me parece muy insulsa.

    1. Insulsa?; insulso, no convincente, son adjetivos que expresan tu opinión personal.
      Para otros en cambio lo que hoy ha dicho es claro y meridiano, aunque desde luego no se lo vas a reconocer.
      Antes muerto que sencillo.

      1. Claro, troll pesado: cuando Sacerdote mariano escribe su opinión… es la suya, no la de usted. Se habrá quedado a gusto soltando tamaña deducción. Debe de ser usted vidente, por lo menos.

    1. Claro está, igual de claro que aquellos que ignoran lo que dice cuando habla y le critican cuando calla o no dice lo que según ellos debiera decir o como debiera decirlo.

      1. Ciertamente Carlos Daniel, hay comentaristas aquí q actuan de esa forma.
        Es dificil ser objetivos si no conseguimos dejar nuestros sentimientos hacia el papa a un lado para q no influyan en nuestro discernimiento pq de lo contrario lo q hacemos es juzgar a la persona. Como cuando justificamos todo ,incluso lo malo, de la persona q nos cae bien, o condenamos y criticamos todo, incluso lo bueno, de la persona q nos cae mal.

        Ahora el papa ha condenado la eutanasia. Negarlo sería pecado mortal contra el 8° mandamiento. Rezo para q nuestros sentimientos hacia los demás o oscurezcan nuestra objetividad y nos lleven a caer en pecado.

        Así lo veo yo.

        1. «aquellos que ignoran lo que dice cuando habla y le critican cuando calla» […] «Ciertamente Carlos Daniel, hay comentaristas aquí q actuan de esa forma»

          No es verdad: nadie ignora lo que Francisco dice cuando habla, sino que cuando dice disparates, se corrigen. Y nadie le critica por callar en general, sino por callar cuando no debe hacerlo, que no es lo mismo. Porque suele hablar de lo que no debe y callar de lo que sí debe. Es una constante. Y las correcciones se hacen por caridad y para evitar el escándalo. Si sus opiniones las dijera un fontanero en el patio de su casa, nadie se molestaría en corregirle, salvo quizás algún buen samaritano que tuviera al lado, ya que no tendría ninguna repercusión.

    2. No es que quieran que quede claro, es que quieren que junto al aborto y la homosexualidad sean los únicos temas de los que hablé el Francisco como si toda girarse exclusivamente en torno a estos temas.

      1. Vigia,

        Sí, a veces también me parece q somos muy insistentes con algunos temas y sin embargo nos olvidamos de otros igualmente importantes. Hay momentos para hablar de cada cosa y eso no implica negar las q callamos.Ya llegará su momento también.No se puede hablar en cada momento de todas.

        1. ACS, no es culpa de los católicos, sino del laicismo postmoderno, que de 750 folios que tiene el Catecismo cuando se imprime en A4, apenas tres de ellos versen sobre la sexualidad humana… pero son esos 3 los que obsesionan al laicismo. Por tanto, usted equivoca el foco, los «hiper-insistentes» en el mismo tema son los laicistas hostiles, no los católicos, que vivimos con naturalidad y normalidad la sexualidad tal y como la manda la Santa Iglesia.

          Si un laicista, obviamente con alguna clase de fijación sobre la sexualidad, sólo me plantea temas sexuales, ¿Debo yo callar para que no parezca «que soy muy insistente»? De nuevo, su cruzada particular para oponer misericordia a la Verdad: sólo se puede ser amoroso si callamos. Pues NO. Si un activista LGBTI me pregunta sobre sexualidad, le responderé como católico. Y si sólo quiere hablar de eso, es su problema, no el mío.

      2. No es que se quiera que sólo hable de eso, sino siemplemente que hable. Y no para confirmar a esos pecadores en su pecado, sino para llamarles al arrepentimiento y la conversión, para que no se condenen. De lo que usted dice a la realidad, hay un abismo. Hace análisis pésimos.

        1. Catholicus, los análisis de ACS, aparte de pésimos, que sin duda lo son, por lo manifiestamente erróneo de sus planteamientos, siempre parten de la misma base diabólica: sólo se puede amar cuando se oculta la Verdad, sólo se es misericordioso cuando la Verdad no se exhibe.

      3. Como les gusta apoyar a un vil traidor y entregador. A un ser doble y falso, trepador y envidioso puesto por una mafia. Oscuro. El cargo encandila.

  5. De la misma forma que tú callas lo que ha dicho hoy, para devaluarlo con clara mala fe.
    Siempre puedes, tú o algún otro de este blog, proclamarte(ros) como Papa(s) (o sea como anti-papa(s)) para que veas las oleadas de adhesiones que hay en favor vuestro.

    1. En efecto. Y las palabras de S.S. el papa Francisco han sido inspiradas en la caridad, son reconfortadoras y cercanas para afrontar la realidad de la muerte, que es insoslayable. Y asimismo proféticas en la denuncia del encarnizamiento terapéutico y de la eutanasia.

      1. Defina «encarnizamiento terapéutico» y señale cómo y dónde se practica (nombre exacto del hospital, clínica, sanatorio, etc.) Por condenar, también puede condenar que se maltrate a los marcianos, aunque no existan (salvo en la imaginación de algunos). Ya sabemos que bajo esa denominación muchos esconden su adhesión a una forma de eutanasia encubierta (eutanasia no es sólo dar directamente un veneno o fármaco mortal).

        1. El Catecismo de la Iglesia Católica lo define en el número 2.278: tratamiento médico oneroso, peligroso, extraordinario o desproporcionado a los resultados que pretende. Entiendo que su pregunta es meramente retórica pero mi aplauso al Santo Padre por sus palabras es debido a que confirman en este punto el magisterio de la Iglesia, que contempla expresamente esta realidad al señalar que la interrupción de estos tratamientos puede ser legítima porque supone aceptar el no poder impedir la muerte. Evidentemente hay que estar al caso concreto de cada persona individualmente considerada en una decisión que en lo posible ha de ser tomada por ella.

          1. Los católicos no «decidimos» cuando morimos. Eso sólo lo puede decidir Dios, único dueño de la vida y de la muerte. Y el rollo del «encarnizamiento» no se lo cree nadie, pues no se da. De hecho, ocurre lo contrario, porque sale muy caro mantener a personas «incurables». Pregúntele usted al Papa, ya que usted no me lo sabe decir, dónde se practica ese condenado «encarnizamiento terapéutico», a ver si aparte de su habitual verborrea le da a usted el caso concreto, para que no pensemos que se lo inventa (como suele ser habitual en él cuando quiere defender lo indefendible apelando al sentimentalismo, los ejemplos inventados y una caridad mal entendida).

  6. buelvo a repetir lo importante, la iglesia a de promocionar los viajes al espacio,igual que promociono el cambio climatico tambien deveria de promocionar los viajes al espacio entre todas las naciones para que se animen a invertir.

  7. ¿Esquizofrenia total? ¡No! Todo debidamente calculado para no perder a los papólatras en sus tareas demoledoras. Dice estar en contra del aborto y la eutanasia, para no perderlos, pero apoya todos, absolutamente todos los candidatos y programas abortistas y eutanásicos, en especial los de la ONU, OMS y de las élites globalistas anti católicas, que no admiten objeción de conciencia, como la Agenda 2030, para ganarse su apoyo en pro de la demolición de la Iglesia Católica. De otro modo, ya se lo habrían quitado de encima, como a BXVI, que les era muy molesto.

    1. Es increible el conociemiento que posee de las intenciones interiores de los demás, sobre todo del Papa. Será una caracteeristica propia de la nueva iglesia de los dogmas de Viganò?

      1. Belzunegui no está analizando el fuero interno de nadie, sino analizando los actos externos (apoyo a la abortista Agenda 2030, a la ONU, etc.). No es muy coherente decir que se está en contra del aborto y apoyar públicamente organizaciones y agendas abortistas. Si usted sabe por qué hace tal cosa, explíquenoslo.

  8. Así es, se le tiene tanto terror a la muerte, que ni nombrarla.
    Y fue ése pánico el que a precipitado a muchos a lanzarse a los brazos esqueléticos de la muerte. Corrieron del virus para no morir y se fueron a inyectar para salvarse. 😏,,
    La muerte dice: ¡ pero si vienen a mis brazos! Yo sólo los acepto.
    💀

  9. Este artículo es de antología: tras días y días sin troll alguno… a «todos» ellos les ha dado por escribir a la vez, el mismo día, a las mismas horas y para decir lo mismo… Yo insisto: ¿por qué no se dedican a la natación sincronizada? Ganarían el oro olímpico, pues sincronía similar es estadísticamente imposible. Pobre ACS, que siempre tiene insomnio y le da por escribir al mismo tiempo. Es usted una pobrecita que tiene imán con los trolls y siempre coincide con ellos (en temas y en horas). Yo me lo haría mirar o jugaría a la lotería, que matemáticamente es bastante más probable que le toque, que las «coincidencias» que le ocurren en esta página.

    1. El caso es CATOLICUS,

      que el papa ha condenado claramente la eutanasia y a que a partir de ahora no podremos afirmar que no lo ha hecho sin pecar contra el octavo mandamiento.

      1. No es verdad: eso de claramente… ha metido de rondón el inexistente «encarnizamiento terapéutico» que no se realiza en ningún sitio, que muchas personas justifican para implementar otros tipos de eutanasia encubierta (la eutanasia no es sólo inyectar veneno para matar directamente a alguien). Así que, se puede ahorrar ese infantil chantaje emocional que pretende hacer para censurar a quienes dicen la verdad, afirmando falsamente que faltan al octavo mandamiento y aplicárselo usted misma.

        1. Catolicus,

          pues nada Catolicus, nieguelo usted cuanto quiera, ya se arreglará con Dios.

          CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA (vatican.va) se lo han dicho arriba.
          2278 La interrupción de tratamientos médicos onerosos, peligrosos, extraordinarios o desproporcionados a los resultados puede ser legítima. Interrumpir estos tratamientos es rechazar el “encarnizamiento terapéutico”. Con esto no se pretende provocar la muerte; se acepta no poder impedirla. Las decisiones deben ser tomadas por el paciente, si para ello tiene competencia y capacidad o si no por los que tienen los derechos legales, respetando siempre la voluntad razonable y los intereses legítimos del paciente.

          1. LO QUE HA DICHO EL PAPA:

            «toda persona que se prepara para vivir el último tramo del camino de su vida, pueda hacerlo de la forma más humana posible. Pero debemos estar atentos a no confundir esta ayuda con derivas inaceptables que llevan a matar. acompañar a la muerte, pero no provocar la muerte o ayudar cualquier forma de suicidio.»

            «no podemos evitar la muerte, y precisamente por esto, después de haber hecho todo lo que humanamente es posible para cuidar a la persona enferma, resulta inmoral el encarnizamiento terapéutico »

            Clarísimo, vamos!!!!! más claro el agua!!! pero en fin… cada cual con su conciencia…

          2. Si usted ha tenido acceso al catecismo, los demás tenemos el mismo acceso. Gracias. El catecismo dice algo muy lógico: no hay que usar medios desproporcionados para mantener una vida. La pregunta que le he hecho no es ésa, aunque esté relacionada: ¿dónde se emplean esos ‘medios desproporcionados’, si en cualquier hospital ocurre justo lo contrario? También podría decir el catecismo que los médicos no azoten con el estetoscopio a los pacientes encamados, porque está muy mal. Y claro que está mal, pero, ¿dónde ocurre tal cosa? Dicho lo cual, las palabras papales que ya hemos leído, dicen que «las decisiones deben ser tomadas por el paciente», lo cual es una aberración: el paciente no tiene potestad alguna para decidir cuándo muere (y menos sus familiares, a muchos de los cuales les mueven intereses egoístas: quieren la herencia, sentirse bien ellos mismos o simplemente descansar del engorro de cuidar a un enfermo), pues el dueño de la misma es Dios.

      2. Acs, mientras que la maldad sea con disimulo, vos estás contenta. Esa es la teoria que defendés, sos de los de mucho hablar, sin nada decir. Una piedra en el zapato. Supergicial que quiere explicar a otros que hay que ser chatos y superficiales. Necios les llama la Biblia. Molestos. Cerrados a la razón por falta de don, abiertos a la estupidez y tenacidad de burros.

    2. Pero entonces, ¿no quedábamos en que el Catecismo es inmodificable por cuanto recoge la Doctrina y Tradición católicas, como nos ha recordado por activa y por pasiva en esta web? Ahora resulta que usted defiende a ultranza la vida diciendo que los católicos no decidimos cuándo morimos mientras hace solo unos días sostenía que a pesar de haber sido suprimida del Catecismo en 2018 la pena de muerte seguía siendo moralmente legítima. Esto es, que podemos decidir en ciertos casos cuándo mueren los demás…Le sugiero que se aclare porque se va terminar revelando como bastante heterodoxo.

      1. La pena de muerte es moralmente lícita en algunos casos. El suicidio y el asesinato (aunque sea a petición) no lo son jamás. Y así lo ha enseñado la Iglesia siempre. Y como la verdad no cambia, Francisco puede cambiar el catecismo o lo que le parezca, que la verdad va a seguir sin cambiar, además de que él no tiene ni poder ni autoridad para cambiarla, aunque sus fans y corifeos crean erróneamente que sí.

    3. Ante la incapacidad de mantener sus argumentos, recurramos a la teoria del troll, del troll malo, porque si son trolls que piensan igual no molestan.

      1. ¿A quién ha dejado usted sin argumentos? Usted sí parece tener incapacidad: para entender lo que lee y para no repetirse como el ajo. A mí las chorradas de cambio de nick me importan un rábano: idiotez que diga, idiotez que encontrará cumplida réplica (con uno solo, o con cien nicks que use). Ahora va por ahí y lo casca.

        1. Yo no he dejado a nadie sin argumentos, ahí le doy la razón. Pero el hecho de no conformarse nunca con nada y atacar al Papa por todos los frentes le hace recurrir a la teoría de los trolls… Por cierto, yo solo soy una persona, vivo en Roma y como estoy estudiando no poseo mucho tiempo para ponerme a escribir innumerables comentarios en este portal. Saludos y que Dios le bendiga.

          1. «Pero el hecho de no conformarse nunca con nada y atacar al Papa»

            ¿Dónde he atacado yo al Papa? ¿Cuándo constituye «atacar» a alguien decir la verdad? ¿Qué he dicho yo del Papa que sea mentira? Porque insultos, ni uno. Si al Papa le da por decir disparates o cosas contrarias a la fe católica (porque no se engañe: las dice), al hacerlo en público la corrección debe ser igualmente pública, para evitar el daño que causa en las personas más ignorantes. Yo no juzgo sus intenciones al hacerlo, ni sus carencias (teológicamente las tiene y bien gordas). Me limito a señalarlas. El papelón lo hace quien defiende lo indefendible, no por amor a la verdad, sino en función del cargo del que dice el disparate. Lo cual deja mal a esa persona, no a mí, y demuestra muy poca caridad por su parte.

    4. «Este artículo es de antología: tras días y días sin troll alguno… a «todos» ellos les ha dado por escribir a la vez, el mismo día, a las mismas horas y para decir lo mismo». ¿Y no será que el encargado de eliminar comentarios discrepantes en esta web se ha quedado dormido, ha pulsado el botón que no debe y por una vez no ha censurado a los que no dan la razón a Belzunegui, al sedicente Sacerdote mariano, a Blanca y a otros contertulios de la cuerda? Voy a intentar enviar mi mensaje, a ver si esta vez me lo publican…

      1. Pues va a ser que no: aquí no se eliminan comentarios, como cualquiera puede comprobar. La única moderación que salta es la automática del sistema, con ciertas palabras que no permite. Y, aparte, ¿cuál es la cuerda de Sacerdote mariano, Blanca y otros comentaristas habituales a los que usted se refiere? Lo que tenemos en común es la fe católica. Pero a quien no la comparte también se le permite escribir, como es evidente leyendo los comentarios. No sé qué tendrá que ver con lo escrito por mí y que usted transcribe.

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