Papa Francisco: «La fraternidad nos lleva a abrirnos al Padre de todos»

Papa Francisco fraternidad humana
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Con motivo del II Día Internacional de la Fraternidad Humana, que instauró la ONU y que se celebra hoy, 4 de febrero, el Papa Francisco ha enviado un videomensaje.

Su Santidad ha querido recordar que hoy, hace tres años, firmó, junto al Gran Imán Ahmed Al-Tayyeb, el Documento sobre la fraternidad humana por la paz mundial y la convivencia común. «En estos años hemos caminado como hermanos conscientes de que, respetando nuestra respectivas culturas y tradiciones, estamos llamados a construir la fraternidad como una defensa contra el odio, la violencia y la injusticia», dice el Papa en el mensaje.

La fraternidad, señala Francisco, «es uno de los valores humanos y universales que debería estar en la base de las relaciones entre los pueblos, de manera que cuantos sufren o son desfavorecidos no se sientan excluidos y olvidados, sino acogidos, sostenidos como parte de la única familia humana. ¡Somos hermanos!».

Todos «debemos hacernos promotores de una cultura de la paz, que anime el desarrollo sostenible, la tolerancia, la inclusión, la compresión recíproca y la solidaridad», continúa.

El Papa recuerda que todos «vivimos bajo el mismo cielo, independientemente de dónde y de cómo vivimos, del color de la piel, de la religión, de la clase social, del sexo, de la edad, de las condiciones de salud y de las económicas», y «en el nombre de Dios, nosotros que somos sus criaturas, debemos reconocernos hermanos y hermanas».

«Como creyentes, pertenecientes a distintas tradiciones religiosas, tenemos un papel que cumplir. ¿Cuál sería? Ayudar a nuestros hermanos y hermanas a elevar su mirada y su oración al Cielo. Levantemos los ojos al Cielo, porque quien adora a Dios con un corazón sincero ama también al prójimo», indica el Santo Padre.

Hoy es el tiempo oportuno para «caminar juntos», sostiene el Pontífice exhortando a no dejarlo para mañana «o para un futuro que no sabemos si llegará». «Es un día propicio para darse la mano, para celebrar nuestra unidad en la diversidad ―unidad no uniformidad, unidad en la diversidad―, para decir a las comunidades y a las sociedades en las que vivimos que ha llegado el tiempo de la fraternidad», añade. «O somos hermanos o todo se derrumba.  Y no se trata absolutamente de una expresión literaria de tragedia, no, sino de la verdad».

«O somos hermanos o todo se derrumba. Lo constatamos en las pequeñas guerras actuales, en esta tercera guerra mundial en pedazos. Cómo se destruyen los pueblos, cuánta hambre pasan los niños, cómo se derrumba la educación. Es una destrucción. O somos hermanos o todo se derrumba», insiste el Papa.

«El camino de la fraternidad es largo, difícil, pero es ancla de salvación para la humanidad. A las muchas señales de amenaza, a los tiempos oscuros, a la lógica del conflicto opongamos el signo de la fraternidad que, acogiendo al otro y respetando su identidad, lo impulsa a recorrer un camino común. No iguales, no; hermanos, pero cada uno con la propia personalidad, con la propia singularidad», dice.

Francisco termina dando las gracias a todos los que trabajan «con la convicción de que se puede vivir en paz y armonía, conscientes de la necesidad de un mundo más fraterno porque todos somos criaturas de Dios, hermanos y hermanas».

Les ofrecemos el mensaje del Papa, publicado en español por la Oficina de Prensa de la Santa Sede:

Queridos hermanos y hermanas

Permítanme, antes de nada, saludar con afecto y estima al Gran Imán Ahmed Al-Tayyeb con quien, hace exactamente tres años en Abu Dabi, firmé el Documento sobre la fraternidad humana por la paz mundial y la convivencia común. En estos años hemos caminado como hermanos conscientes de que, respetando nuestra respectivas culturas y tradiciones, estamos llamados a construir la fraternidad como una defensa contra el odio, la violencia y la injusticia.

Agradezco a todos aquellos que nos han acompañado en este camino: a Su Alteza el Jeque Mohamed bin Zayed Al-Nahyan por su constante compromiso en esa dirección, al Alto Comité para la Fraternidad Humana por las distintas iniciativas promovidas en distintas partes del mundo y a la Asamblea General de las Naciones Unidas porque con la resolución de diciembre de 2020 ha permitido celebrar hoy el Segundo Día Internacional de la Fraternidad Humana. Y la gratitud se extiende a todas las instituciones civiles y religiosas que sostienen esta noble causa.

La fraternidad es uno de los valores humanos y universales que debería estar en la base de las relaciones entre los pueblos, de manera que cuantos sufren o son desfavorecidos no se sientan excluidos y olvidados, sino acogidos, sostenidos como parte de la única familia humana. ¡Somos hermanos!

Todos, en nuestro compartir sentimientos de fraternidad los unos por los otros, debemos hacernos promotores de una cultura de la paz, que anime el desarrollo sostenible, la tolerancia, la inclusión, la compresión recíproca y la solidaridad.

Todos vivimos bajo el mismo cielo, independientemente de dónde y de cómo vivimos, del color de la piel, de la religión, de la clase social, del sexo, de la edad, de las condiciones de salud y de las económicas. Somos todos distintos y, al mismo tiempo, iguales, y este periodo de pandemia nos lo ha demostrado. Lo repito una vez más: solos no nos salvamos.

Vivimos todos bajo el mismo cielo, y en el nombre de Dios, nosotros que somos sus criaturas, debemos reconocernos hermanos y hermanas. Como creyentes, pertenecientes a distintas tradiciones religiosas, tenemos un papel que cumplir. ¿Cuál sería? Ayudar a nuestros hermanos y hermanas a elevar su mirada y su oración al Cielo. Levantemos los ojos al Cielo, porque quien adora a Dios con un corazón sincero ama también al prójimo. La fraternidad nos lleva a abrirnos al Padre de todos y a ver en el otro un hermano, una hermana, a compartir la vida, a sostenernos recíprocamente, a amar y conocer a los demás.

Vivimos todos bajo el mismo cielo. Hoy es el tiempo oportuno para caminar juntos. No lo dejemos para mañana o para un futuro que no sabemos si llegará; hoy es el tiempo oportuno para caminar juntos, los creyentes y todas las personas de buena voluntad, juntos. Es un día propicio para darse la mano, para celebrar nuestra unidad en la diversidad ―unidad no uniformidad, unidad en la diversidad―, para decir a las comunidades y a las sociedades en las que vivimos que ha llegado el tiempo de la fraternidad. Todos juntos, porque es fundamental ser solidarios los unos con los otros. Y por eso hoy, lo repito, no es tiempo para la indiferencia, o somos hermanos o todo se derrumba.  Y no se trata absolutamente de una expresión literaria de tragedia, no, sino de la verdad. O somos hermanos o todo se derrumba. Lo constatamos en las pequeñas guerras actuales, en esta tercera guerra mundial en pedazos. Cómo se destruyen los pueblos, cuánta hambre pasan los niños, cómo se derrumba la educación. Es una destrucción. O somos hermanos o todo se derrumba.

No es momento para olvidar. Debemos recordar cada día lo que Dios le dijo a Abrahán: que cuando levantara la mirada hacia las estrellas del cielo, vería la promesa de su descendencia, es decir a nosotros (cf. Encuentro interreligioso en Ur, 6 marzo 2021). Una promesa que, de hecho, se ha cumplido también en nuestras vidas; la promesa de una fraternidad amplia y luminosa como las estrellas del cielo.

Queridas hermanas y queridos hermanos, querido hermano Gran Imán.

El camino de la fraternidad es largo, difícil, pero es ancla de salvación para la humanidad. A las muchas señales de amenaza, a los tiempos oscuros, a la lógica del conflicto opongamos el signo de la fraternidad que, acogiendo al otro y respetando su identidad, lo impulsa a recorrer un camino común. No iguales, no; hermanos, pero cada uno con la propia personalidad, con la propia singularidad.

Gracias a todos los que trabajan con la convicción de que se puede vivir en paz y armonía, conscientes de la necesidad de un mundo más fraterno porque todos somos criaturas de Dios, hermanos y hermanas.

Gracias a los que se unirán a nuestro camino de fraternidad. Animo a todos a comprometerse con la causa de la paz y responder a los problemas y a las necesidades concretas de los últimos, de los pobres, de los indefensos. La propuesta es la de caminar el uno al lado del otro, “hermanos todos”, para ser concretamente constructores de paz y de justicia, en la armonía de las diferencias y en el respeto de la identidad de cada uno. Hermanas y hermanos, vayamos adelante juntos por este camino de la fraternidad. Muchas gracias.

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Comentarios
53 comentarios en “Papa Francisco: «La fraternidad nos lleva a abrirnos al Padre de todos»
  1. LO SIENTO BERGOGLIO, PERO TE VOY A ESTROPEAR EL TITULAR: LA FILIACIÓN DIVINA DERIVA DEL BAUTISMO Y SÓLO DEL BAUTISMO, UN SACRAMENTO QUE PARECE TE MOLESTA, PUES ES LA CONSECUENCIA NATURAL DE LA EVANGELIZACIÓN, DEL PROSELITISMO, UN VOCABLO QUE TE PONE DE LOS NERVIOS, PUES DEBES ESTAR ENDEMONIADO. OTRA EXPLICACIÓN NO CABE.

    1. MÁS FRATERNIDAD CURA AMENAZADO CON LA SUSPENSIÓN POR NO PINCHARSE

      Los sacerdotes son tratados «como perros enjaulados»: Un sacerdote de Vermont es amenazado por un obispo que promueve la vacunación. Pero los obispos no corrigen, menos aún suspenden, a los curas que divulgan herejías de todo tipo, desde que no existe el Infierno a que la homosexualidad no es pecado.

      La conciencia no es sólo una especie de autoridad, es la autoridad suprema», dijo el padre Peter Williams.

      Un valiente sacerdote que se enfrenta a la petición de su obispo de que se ponga la vacuna COVID, contaminada por el aborto.

      El padre Peter Williams, de la diócesis de Burlington (Vermont), dijo que el obispo Christopher Coyne había enviado previamente un correo electrónico a todos los sacerdotes de la diócesis pidiéndoles que se vacunaran, para no tener que someterse a pruebas periódicas y al uso de máscaras.

    2. Pero el P. Peter respondió que vacunarse contra el COVID violaría su conciencia. También dijo que las pruebas y el enmascaramiento le parecían un «castigo» injusto por rechazar la vacuna.

      Esto desencadenó una disputa con el obispo Coyne y el vicario general de la diócesis, quienes han amenazado al P. Peter con la suspensión o la dimisión forzosa por su supuesta negativa a cumplir su voto de obediencia.

      «Creo que últimamente, especialmente los párrocos, son como perros enjaulados, y el obispo viene y les pega con un palo de vez en cuando para que cumplan lo que él quiere que hagan, y luego la gente hace lo mismo», dijo.El padre Peter explicó que no habla sólo por sí mismo, sino por el bien de la Iglesia.

      «La conciencia no es sólo una especie de autoridad, es la autoridad suprema», dijo. «Y eso es lo que enseña la Iglesia.

    3. Y por supuesto, tiene que estar bien formada, y contamos con la Iglesia, los sacramentos, las Escrituras, la enseñanza de la Iglesia y todas esas cosas para informarnos y estar bien informados. Pero eso es primordial».

      «Ni mi obispo ni el Papa van a estar conmigo en el Día del Juicio. Sólo estaré yo ante Jesús», añadió. «No habrá ninguna excusa cuando Él me diga: ‘Tú lo sabías’.

  2. Esta clarísimo; un hereje blasfemo ocupando la Sede para preparar una venida infame. Y quien no lo quiera ver va a tener un problema gravísimo para la vida eterna.

  3. Me pregunto entonces, porqué en la consagración se dice que » Esta es Mi Sangre ,que será derramada por muchos», no dice por todos, decir por todos es incorrecto. Según supe, Cristo sabía que no todos lo aceptarían, y no sólo éso, sino que le harían un rechazo violento.
    Entonces, ¿ qué quiere decir el papa Francisco? Luego en otras creencias, nos nombran herejes y nos cortan la cabeza,, apa hermanitos. Y en otras, rechazan con odio a la Santísima Virgen María,, ¡quieren ser huérfanos!
    apa hermanitos.
    ¡En otras escupen en el rostro del que ven como cristiano!
    ¡Qué bonita familia 😄¡

    1. O sea, sesenta años de misas invalidas con la intención de «por todos» en vez de «por muchos» porque el que obedece no se equivoca.
      Es evidente que no existe la obediencia a los errores doctrinales del Papa por muchos papas que se sucedan con el mismo error.

  4. el padre si todos creen en dios el altisimo,hay mucha gente que solo cree en dios padre, no en jesus, si no en un dios comun a toda las religiones,
    desde ahora me deveis de llamar josecristo.
    otra novedad el prollecto venus todos lo tendras gratis el gobierno te dara una targeta y gastaras gratis con respecto a tu targeta, no existira la envidia pues todos lo tendran gratis trabajaran los robots,esto es el futuro palabra de dios.

  5. «O somos hermanos o todo se derrumba».
    ¡Alma cándida! ¿Pero no asesinó Caín a Abel? Hermanos eran, por ser hijos de Adán y Eva, pero «hijos de la ira», según Pablo. ¿De qué les sirvió?
    O hermanos en Cristo o no hay nada que hacer.

  6. «Como creyentes, pertenecientes a distintas tradiciones religiosas, tenemos un papel que cumplir. ¿Cuál sería? Ayudar a nuestros hermanos y hermanas a elevar su mirada y su oración al Cielo»

    Ese no es el papel al que está llamado el sucesor de S. Pedro. El Señor le dio a los apóstoles un mandato clarísimo:

    «Id, pues, ENSEÑAD A TODAS LAS GENTES, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, ENSEÑÁNDOLES A OBSERVAR TODO LO QUE YO OS HE MANDADO» (Mt 28, 19-20)

    «Id por todo el mundo y PREDICAD EL EVANGELIO a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, se salvará; mas EL QUE NO CREYERE, SE CONDENARÁ» (Mc 16, 15-16)

    Y en concreto a San Pedro:

    «Pero yo he rogado por ti para que no desfallezca tu fe, y tú, una vez convertido, confirma a tus hermanos» (Lc 22,32).

    Esa es la misión de S. Pedro: confirmar a sus hermanos en la fe, no confundirles con ideas ajenas a la misma, cuando no contrarias.

    1. CATHOLICVS

      Francisco es hijo del postconcilio y se formó durante esa época, al igual que la mayoría de la jerarquía actual. No es de extrañar todas las cosas que dicen o hacen: se formaron así. No hay que darle más vueltas

  7. Bergoglio en sus ideaciones pachamámicas: apóstatas y herejes son sus hermanos mientras que los cristianos son unos rígidos.

    Solo los católicos ignorantes pueden comprar sus discursos y creérselos.

    Yo por mi parte creo en María Santísima Corredentora y Dispensadora de todas las Gracias (dogma que Bergoglio ridiculiza como de «piedad popular «)

  8. ¿ vosotros que quereis, que tengamos guerras con todo el mundo, porque no somos hermanos en Cristo ? Amar al prójimo como a uno mismo, es vivir también un tipo de hermandad, amar a los enemigos, es también tener paz con ellos.

    1. La paz también depende de los enemigos; por mucho que los soportemos nosotros (eso de amar, es muy gordo y difícil de lograr) ellos no nos van a corresponder.

      1. No amamos a nuestros enemigos para que nos correspondan, si lo hicieran ya no serian enemigos, tenemos que amar a los enemigos, porque los cristianos somos parte del Amor, que es Cristo, y El asi lo quiere, y asi nos lo ha enseñado desde la cruz.

        1. «¿ vosotros que quereis, que tengamos guerras con todo el mundo, porque no somos hermanos en Cristo ? Amar al prójimo como a uno mismo, es vivir también un tipo de hermandad, amar a los enemigos, es también tener paz con ellos».

          ¿Predicarles el Evangelio como mandó Cristo provoca guerras? Es la excusa más barata que he oído en mucho tiempo para no cumplir el mandato del Señor (que no era optativo) y defender el falso ecumenismo condenado siempre por la Iglesia, lo que demuestra muy poco amor al prójimo («yo ya soy católico; a los demás que les den»).

          La única guerra que se produce, por ejemplo en los países musulmanes, es cuando uno de ellos se convierte al cristianismo. Entonces sí que le declaran la guerra, tanto las autoridades, como la sociedad civil y hasta su propia familia. Lo cual es motivo de orgullo y se cumple lo que también dijo el Señor:

          1. «No penséis que he venido a poner paz en la tierra; no vine a poner paz, sino espada» (Mt 10, 34).

            «¿Pensáis que he venido a traer paz a la tierra? Os digo que no, sino la disensión» (Lc 12, 49-53).

      1. ¿ Pero que tiene que ver aceptar las herejias y blasfemias de otro, con amar a sus personas ? amamos al pecador, no a su pecado, ni a sus errores, y sobre todo buscamos la paz con ellos porque asi nos lo ha enseñado Cristo. Lo demás son preceptos humanos.

        3 9 Pero yo os digo: No resistáis al mal, sino que: a quien te golpee en la mejilla derecha, ponle también la otra; 40 y al que quiera llevarte a juicio y quitarte la túnica, déjale también la capa; Mt 5 39

        «Buscad la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.» Hebreos 12, 14

        1. «buscamos la paz con ellos porque asi nos lo ha enseñado Cristo. Lo demás son preceptos humanos»

          ¿Perdón? ¿Qué son preceptos humanos? ¿El Decálogo es un precepto humano? ¿El mandato de convertirles a la fe católica? Se debió de saltar esa clase de catecismo; y lo de que la paz es lo único que hay que cumplir, directamente lo soñó (porque eso tampoco estaba en la catequesis del día en que no se la saltó).

          Y sobre el tan traído y llevado versículo de Mt 5,39, no significa lo que algunos (usted entre ellos) le atribuyen. La prueba la tiene en cómo se lió el Señor a latigazos en el Templo, lo cual casa mal con ese concepto erróneo de «la paz y la mansedumbre a cualquier precio». ¿Por qué Cristo no puso la otra mejilla en este caso? O, simplemente, ¿por qué no permaneció sin hacer ni decir nada? Porque cuando el ofendido no es uno mismo, sino que a quien se ofende es a Dios, no cabe la inacción culposa e impía.

        2. Argia: Y cuando el guardia le pegó una bofetada, Él no puso la otra mejilla, sino que le dijo: «Si he hablado mal, dime en qué; si no lo he hecho, ¿por qué me pegas?» (Jn 18, 23).

          1. Se pueden hacer muchas cosas, todas moralmente lícitas, dependiendo de la situación, al igual que Cristo, que no siempre ponía la otra mejilla o callaba. También se liaba a latigazos o insultaba a quienes se lo merecían; y unas veces dialogaba y otras sentenciaba sin dar lugar a réplica.

    2. Argia , tienes razón, hay que amar de verdad., yo sólo veo raro eso de
      » Padre de todos» , que dice el papa. No tenemos el mismo Dios. . Amaremos al ser humano porque somos humanos , no porque seámos hermanos.
      No hay que odiar a nadie, el odio lo engendra el demonio,
      Pero tampoco se puede abrazar la creencia del otro. El Dios en el que él cree, no es mi mismo Dios. Ya ves, ahora está lleno de satanistas, y lo creen dios.
      Todo es confusión.

    3. Argia, como todas las víctimas del Vaticano II, propone prostituirse ecuménicamente con todo el mundo para tener paz.
      Esa no es la paz de Cristo.
      La paz que propone Dios es donde Cristo reina. Hay paz cuando Cristo reina en las sociedades y en las naciones. Y todo lo que no sea eso procede del demonio.

      1. Puedo ser víctima de muchas cosas, pero le aseguro que del CVII no, en todo caso soy víctima de querer seguir el evangelio.
        Cristo nunca obligo a nadie a creer en él.
        Solo trató de una forma bastante «fuerte» a los maestros de la ley de Dios, entre otras cosas porque siendo los que más sabian eran los que menos vivian lo que enseñaban, en una palabra eran unos hipocritas.
        Pero no iba por ahi provocando trifulcas, ni era beligerante, ni se dedicaba a criticar a los demás, de hecho nos enseñó lo de tratar a los demás como quereis ser tratados», «no juzgueis, y no sereis juzgados»etc.
        Predicaba lo que es Él, el camino,la verdad y la vida. El Amor a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a uno mismo.

        1. Ciertas cosas que hizo, solo las podia hacer El como Dios que es, porque El si puede juzgar, porque es Dios, y porque El si conoce lo que hay en el corazón del hombre.
          Como lo de sacar el látigo, y expulsar a los mercaderes de la casa de su Padre, lo de decirle a Pedro:» apartate de mi Satanas, escandalo eres para mi, tu no piensas como Dios, piensas como los hombres».
          Salirnos de nuestro sitio, ejercer de jueces, es querer ejercer de Dios, y esto es un pecado.

          1. Perdone, pero lo de sacar el látigo (y liarse a latigazos, no sólo amagar) no fue por lo que ‘veía en el corazón’ de los mercaderes, sino por el acto externo de profanar lo más sagrado.

            En cuanto a juzgar, evidentemente nadie puede hacerlo al nivel de Dios, a quien corresponde salvar o condenar a una persona; pero juzgar cuándo algo es bueno o malo, verdad o mentira, moral o inmoral, y señalarlo, no sólo se puede, sino que se debe, en caridad.

            El Señor dice: «El árbol que no da buenos frutos es cortado y arrojado al fuego. Por los frutos, pues, los conoceréis» (Mt 7,19-20). Si no se juzga primero lo que es bueno y malo, ¿cómo va a distinguirse? Usted confunde juzgar con emitir sentencia, que no es lo mismo.

            Y así dice también S. Pablo:

            «¿Pues qué a mí juzgar a los de fuera? ¿No es a los de dentro a quienes os toca juzgar? Dios juzgará a los de fuera. ¡Extirpad al perverso de entre vosotros!» (I Cor 5, 12).

  9. Este cabroncete quiere que las distintas tradiciones religiosas renuncien a todos aquellos fundamentos que impiden o ponen en riesgo la paz, como, por ejemplo, el mandato de Jesucristo a los cristianos de evangelizar a todos los pueblos, o el de Alá de no tomar como amigos a los cristianos y someterlos. Como dijo un estadista británico, os han dado a elegir entre la guerra y el deshonor, habéis elegido el deshonor, y tendréis guerra y deshonor.

  10. Solo en Nigeria, ¡sólo en Nigeria!, 3000 cristianos asesinados de los que este ….. ni se acuerda cuando es su primera responsabilidad. Para bien del alma de Bergoglio espero que esté loco y así sería irresponsable de su traición.

  11. Y creo que guste o no guste el papa, no se le deben decir palabras ofensivas. Es el respeto a lo que él representa, lo que impediría tratarlo indignamente.
    No creo que San Pablo cuando le llamó la atención a San Pedro, lo hiciera de forma ofensiva.

      1. No sólo por parte de Spes: en esta página hay mucho buen juicio, aunque usted no forme parte de quienes lo poseen. Supongo que echará mucho de menos a ACS, que era de su cuerda, ¿verdad? También trataba de ofender como lo hace usted, sin insultos: los comentaristas de esta página, o al menos la mayor parte de ellos, carecen de buen juicio, según su sentencia. Claro: menos mal que lo tiene usted por todos; por eso predica la «paz» mientras tira la piedra y esconde la mano.

        1. Los comentarios beligerantes, faltan a la caridad, expresan odio, y por lo tanto ni son cristianos ni los quiere Dios, y carecen de buen juicio, Si.
          La pobre ACS, solo ha querido trasmitir el amor y el agradecimiento que sentía por su conversión, no tiraba piedras, ni se ejercia de maestro…
          Mientras que Ud. le despreciaba continuamente…..

          1. Se debe estar refiriendo a los comentarios beligerantes como los suyos, claro. Porque un cañonazo hace daño, pero el veneno también mata, aunque se presente en frasquitos pequeños y con un lazo. La diferencia es que hay que ser beligerante con el error, no contra quienes corrigen a quien yerra. En cuanto a la «pobre» ACS, ya lo creo que ejercía de maestra, pero enseñando errores doctrinales… y usted aplaudiéndoselos. Y finalmente, yo lo que desprecio es la mentira y los errores doctrinales y morales, no a quienes los profieren, que espero que se conviertan.

      2. Bueno Argia,, creo que el comentario a mi favor te creó un problemita.
        Creo que varios sonrieron,, y con justa razón. Gracias Argia. 😁👋

    1. Spes:
      Pero es el mismo Papa Francisco el que hizo borrar de la presentación oficial del Vaticano el título de Vicario de Cristo.
      Eso me pareció terrible.

      1. Perdón Beatriz Mercedes,,no pretendo dar clases de moral ni mucho menos, pues no soy quien, y falto a la caridad a cada rato.
        Pienso que si el papa se quita títulos y privilegios es bajo su cuenta, si a él le parece bien éso, él sabrá. Si puede hacerlo sin faltar a un deber , no creo que sea grave .
        A mi lo que me trae sin poder creer aún, es su deseo de hacer obligatoria la vacuna. Ya hay mucho dolor y muerte, no por el virus, sino por la inyección.
        Si él quisiera hacer el favor de suspender éso, la gente estaría muy feliz. Volveríamos a la mal normalidad, la de siempre,, porque esta esta tremenda.

  12. Amar los enemigos es respetar la diferencia, pero tambíén, rezar y inmolarnos por su CONVERSIÓN, que les abrirá las puertas de la SALVACIÓN! Pero, nunca , pactando con ellos…

  13. No. Las religiones monoteístas creen en un único Dios Creador, pero ni los musulmanes ni los judíos entienden la palabra «Padre». Dios es Padre porque la oración que Jesucristo nos enseñó dice: «Padre nuestro que estás en los Cielos» y porque Él es Hijo de Dios y los demás lo somos por adopción. El Papa les está hablando de algo que no es así, para las otras dos religiones Dios es Dios y nosotros sus criaturas, pero no sus hijos. En la confesión de Fe está escrito: «No hay más Dios que Allah y Mahoma es su profeta»; la Shemá: » «Escucha, oh Israel, el Señor es nuestro Dios, el Señor es Uno»; el Credo: «Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador de Cielos y Tierra». Solo en la confesión cristiana aparece la palabra Padre. El Credo, además, es Trinitario lo que marca una diferencia sustancial con las otras dos confesiones hasta el punto de que algunos de ellos dudan que seamos monoteístas porque no lo entienden.

  14. Sólo los cristianos somo hijos (adoptivos) de Dios por el bautismo. Quien no está bautizado NO es hijo de Dios, ni adoptivo ni de ningún otro tipo, por tanto, los hombres no constituimos una fraternidad universal. Si todos los hombres fuésemos hermanos y, por tanto, hijos de un mismo padre Dios, el bautismo sería innecesario, pero dado que el bautismo es la puerta de entrada a la Iglesia, al no ser necesario el bautismo, tampoco sería necesaria la Iglesia. Pero esto no es así. Jesús mismo dice: ¿Quienes son mi madre y mis hermanos?. La respuesta que da no es «todos los hombres», sino los que hacen la voluntad de Dios. Si todos los hombres fuésemos hermanos, por el simple hecho de serlo, ¿Para qué predicar a Jesucristo?. Por último, para no cansar, ¿Para qué sufrió tanto Jesús?¿Fue torturado, escarnecido y ejecutado para nada?. Ciertamente, la Iglesia ha sobrevivido a muchos malos pontífices durante dos mil años y mi seguridad es que también sobrevivirá a éste.

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