Más de 100 empleados de la Iglesia alemana ‘salen del armario’: «Dios bendice a las personas LGBTIQ+, vivan solas o en pareja»

Iglesia alemana LGTBI
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Ayer, en la televisión pública alemana, se publicó el documental ‘Tal y cómo Dios nos creó’, en el que más de 100 personas ―sacerdotes incluidos― confesaban sus tendencias homosexuales.

“Hoy es un día importante para todos los LGBT católicos. En el documental de la TV pública alemana «Wie Gott uns schuf/Tal y como Dios nos creó» salen del armario más de cien personas, entre sacerdotes, asalariados y voluntarios de la Iglesia”, escribía en Twitter Arturo Blázquez, un español que participó en la iniciativa.

“El documental es parte de la iniciativa #outinchurch, con la que queremos decir que estamos aquí, que no vemos contradicción entre nuestra fe y nuestra sexualidad. Y que ya basta de LGBT-fobia en la Iglesia”, añadió Blázquez.

La iniciativa está acompañada de un manifiesto en el que estos empleados, ex empleados, voluntarios, catequistas, etc… realizan sus reivindicaciones.

“Somos un grupo diverso, al que pertenecen personas valientes que, en un contexto eclesial y de forma individual, ya han salido del closet/armario. Pero también estamos personas, que están en proceso de tomar esa decisión – y quienes por distintas razones aún no la pueden o quieren tomar. Lo que nos une es que llevamos mucho tiempo siendo parte de la Iglesia Católica y seguimos viviéndola, desarrollándola y formándola hasta el día de hoy”, se lee en el manifiesto.

La mayoría de ellos ―escriben añadiendo una @, yo se la voy a ahorrar― han sufrido “numerosas experiencias de discriminación y exclusión – también en y por parte de la Iglesia institucional”, dicen citando el magisterio de la Iglesia.

“A la luz de los conocimientos actuales de la teología y las ciencias naturales, el magisterio no puede seguir repitiendo ni respaldando estas declaraciones porque, al difamar el amor, la orientación e identidad de género y sexualidad queer, también se desvalúa a la persona”, continúan. Llegan a decir que esa supuesta discriminación es una “traición” al Evangelio.

“Es por eso que ya no queremos quedarnos callad@s. Demandamos una corrección de las posiciones tóxicas e inhumanas del magisterio – y que la Iglesia asuma por fin su responsabilidad en la lucha por los derechos humanos de personas LGBTIQ+ en todo el mundo”, escriben.

“Asimismo, demandamos la corrección de la discriminación en la ley de empleo eclesiástico, incluyendo todo pasaje y formulación despectiva y/o excluyente en el “Directorio del servicio eclesiástico”.

“Vivir abiertamente nuestra orientación sexual o identidad de género nunca puede ser considerado como una traición a la Iglesia ni una razón para no contratar o despedir a alguien. Tampoco el inicio de una relación o matrimonio no heterosexual: Las personas LGBTIQ+ deben tener acceso en igualdad a todas las profesiones en la pastoral de la Iglesia”. No olvidemos que en Alemania, una Iglesia exageradamente rica, son miles las personas que viven de ella.

“Además, la Iglesia debe expresar en sus ritos y celebraciones que Dios bendice a las personas LGBTIQ+, vivan solas o en pareja, y que su amor es fructífero. Esto incluye al menos la bendición de las parejas del mismo sexo que lo soliciten”, continúa el manifiesto. En mayo demostraron que lo que diga la Iglesia poco les importa, ya que bendijeron a parejas homosexuales desafiando directamente la posición de Roma.

“Para un nuevo comienzo, es imprescindible que los líderes de la Iglesia acepten la responsabilidad por las innumerables experiencias negativas de las personas LGBTIQ+, asuman la historia de culpa institucional de la Iglesia y acepten nuestras demandas.

La lucha por la igualdad y contra la discriminación no debe dejarse únicamente en manos de las minorías marginadas. Al contrario, nos concierne a todos”, escriben al final del panfleto, animando a los “responsables y líderes” de la Iglesia a sumarse al mismo..

Se consuma el desafío a Roma

Manifiesto de OutInChurch:

¡Somos nosotr@s! Se ha hablado mucho sobre nosotr@s: Ahora nos toca a nosotr@s hablar.

Nosotr@s, es decir empleados, voluntarios, posibles futuros o antiguos empleados de la Iglesia Católica. Trabajamos y participamos en la formación escolar y universitaria, en la catequesis y educación, en los cuidados, servicios sociales y caritativos, en la acción pastoral, en la administración y organización, como músicos, o en la dirección de una parroquia.

Y entre nos identificamos, otr@s cosas, como homosexuales, bisexuales, trans*, intersexuales, queer y/o no-binarios.

Somos un grupo diverso, al que pertenecen personas valientes que, en un contexto eclesial y de forma individual, ya han salido del closet/armario. Pero también estamos personas, que están en proceso de tomar esa decisión – y quienes por distintas razones aún no la pueden o quieren tomar. Lo que nos une es que llevamos mucho tiempo siendo parte de la Iglesia Católica y seguimos viviéndola, desarrollándola y formándola hasta el día de hoy.

La mayoría de nosotr@s hemos sufrido numerosas experiencias de discriminación y exclusión – también en y por parte de la Iglesia institucional. Así, por ejemplo, el magisterio proclama que nuestra condición “obstaculiza gravemente una correcta relación” [1] con otras personas, que a causa de nuestra “inclinación objetivamente desordenada”[2] no podemos realizarnos como seres humanos, y que una relación entre personas del mismo sexo “no puede ser reconocida como objetivamente ordenada a los designios revelados por Dios”[3].

A la luz de los conocimientos actuales de la teología y las ciencias naturales, el magisterio no puede seguir repitiendo ni respaldando estas declaraciones porque, al difamar el amor, la orientación e identidad de género y sexualidad queer, también se desvalúa a la persona.

Esa discriminación es una traición al Evangelio y falsifica nuestra vocación como Iglesia de ser “signo e instrumento de la unión íntima con Dios y de la unidad de todo el género humano”[4].

Es por eso que ya no queremos quedarnos callad@s. Demandamos una corrección de las posiciones tóxicas e inhumanas del magisterio – y que la Iglesia asuma por fin su responsabilidad en la lucha por los derechos humanos de personas LGBTIQ+ en todo el mundo. Asimismo, demandamos la corrección de la discriminación en las ley de empleo eclesiástico, incluyendo todo pasaje y formulación despectiva y/o excluyente en el “Directorio del servicio eclesiástico”.

Porque hasta ahora, much@s en nuestra profesión o entorno eclesial no han podido vivir abiertamente su identidad de género u orientación sexual. Sufren el riesgo de consecuencias laborales, que pueden llegar hasta el despido. Algun@s hemos vivido situaciones en las que obispos, vicarios generales u otros responsables nos han obligado a mantener en secreto nuestra orientación sexual o identidad de género. Y solo con esta condición se nos ha permitido permanecer en el servicio de la Iglesia. Se ha creado así un sistema de ocultación, doble moral e hipocresía, un sistema tóxico, dañino y vergonzante, que hasta perjudica nuestra relación con Dios y nuestra espiritualidad.

Tod@s en la Iglesia, especialmente los obispos como responsables, tenemos el deber de crear una cultura de diversidad, para que las personas LGBTIQ+ podamos vivir nuestro servicio y vocación en la Iglesia abiertamente, sin miedo y en un entorno de apoyo.

Vivir abiertamente nuestra orientación sexual o identidad de género nunca puede ser considerado como una traición a la Iglesia ni una razón para no contratar o despedir a alguien. Tampoco el inicio de una relación o matrimonio no heterosexual: Las personas LGBTIQ+ deben tener acceso en igualdad a todas las profesiones en la pastoral de la Iglesia.

Además, la Iglesia debe expresar en sus ritos y celebraciones que Dios bendice a las personas LGBTIQ+, vivan solas o en pareja, y que su amor es fructífero. Esto incluye al menos la bendición de las parejas del mismo sexo que lo soliciten.

Con nuestras demandas, damos un paso adelante y hacemos pública nuestra condición de personas LGBTIQ+ en la Iglesia. Hacemos esto por nosotr@s mism@s y en solidaridad con otr@s que (todavía) no tienen las fuerzas para hacerlo; en solidaridad con todas las personas que sufren sexismo, capacitismo, antisemitismo, racismo y toda forma de discriminación.

Pero también lo hacemos por la Iglesia, porque estamos convencidos de que solo la sinceridad es compatible con nuestra misión como Iglesia: la proclamación de la buena y liberadora noticia de Jesús. Y aquellos que creen que la discriminación y la exclusión de las minorías sexuales y de género es la misión de la Iglesia deben cuestionarse si están en la posición de utilizar a Jesús para ello.

Entender los planes y las experiencias de vida de las personas queer es una vía para profundizar en la fe y descubrir la mano de Dios en nuestro mundo. Estamos convencidos de que la diversidad hace a la Iglesia más rica, más creativa, más amable y más viva. Como personas comprometidas con la Iglesia, queremos contribuir con nuestras experiencias y carismas en pie de igualdad y compartirlos con tod@s l@s cristian@s y no cristian@s.

Para un nuevo comienzo, es imprescindible que los líderes de la Iglesia acepten la responsabilidad por las innumerables experiencias negativas de las personas LGBTIQ+, asuman la historia de culpa institucional de la Iglesia y acepten nuestras demandas.

La lucha por la igualdad y contra la discriminación no debe dejarse únicamente en manos de las minorías marginadas. Al contrario, nos concierne a todos.

Con este manifiesto abogamos por la convivencia y cooperación en libertad, basada en el reconocimiento de la dignidad de tod@s dentro de nuestra Iglesia. Por ello, invitamos a tod@s, especialmente a los responsables y líderes de la Iglesia, a apoyar este manifiesto.

Version: 24.01.2022

[1] Congregación para el Clero, El Don de la vocación presbiteral – Ratio Fundamentalis Institutionis Sacerdotalis (2016), N°199.

[2] Congregación para la Doctrina de la Fé, Consideraciones acerca de los proyectos de reconocimiento legal de las uniones entre personas homosexuales (2003), N°4; y: Catecismo de la iglesia católica (1997), N°2357.

[3] Congregación para la Doctrina de la Fé, Responsum ad dubium sobre las bendiciones de las uniones de personas del mismo sexo (2021).

[4] Concilio Vaticano II, Constitución dogmática sobre la iglesia – Lumen Gentium, N°1.

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Comentarios
49 comentarios en “Más de 100 empleados de la Iglesia alemana ‘salen del armario’: «Dios bendice a las personas LGBTIQ+, vivan solas o en pareja»
    1. Con argumentos y claridad, es necesario que en la Iglesia las conductas «lgtbi+» sean condenadas ahora, para que los que las practican no se condenen eternamente.

    1. San Pablo menciona a otros muchísimos pecadores en su carta: los injustos, los idólatras, los adúlteros, los ladrones, los avaros, los borrachos, los maldicientes y los estafadores. En conjunto, un buen grupo de personas. Y ni siquiera este grandísimo santo puede anticipar para siempre el juicio De Dios sobre nadie -estaría contradiciendo, p.e., al mismo Jeducristo, quien no condenó a la mujer adúltera-. En su infinita misericordia Dios decidirá llegado el día lo que nos tiene reservado a cada uno.

      1. «…los injustos, los idólatras, los adúlteros, los ladrones, los avaros, los borrachos, los maldicientes y los estafadores»

        Es que ser homosexual activo no excluye de todos lo demás pecados. De hecho, el apóstol San Pablo describe así a los homosexuales:

        «Y como no procuraron conocer a Dios, Dios los entregó a su reprobo sentir, que los lleva a cometer torpezas y a llenarse de toda injusticia, malicia, avaricia, maldad; llenos de envidia, dados al homicidio, a contiendas, a engaños, a malignidad; chismosos, calumniadores, aborrecidos de Dios, ultrajadores, orgullosos, fanfarrones, inventores de maldades, rebeldes a los padres, insensatos, desleales, desamorados, despiadados; los cuales, conociendo la sentencia de Dios que quienes tales cosas hacen son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que aplauden a quienes las hacen» (Rom 1,28-32).

        1. «Y ni siquiera este grandísimo santo puede anticipar para siempre el juicio De Dios sobre nadie»

          Nominalmente no: no puede decir que Pepito Pérez se vaya a condenar. Pero sí puede decir que los actos homosexuales son pecado y que quien muere en pecado mortal se condena. Puede y lo hace, como puede la Iglesia, como es su deber, para la salvación de las almas.

          «…no condenó a la mujer adúltera»

          Porque se arrepintió. Y además, lejos de confirmarla en su pecado, le mando irse Y NO PECAR MÁS.

          «Dios decidirá llegado el día lo que nos tiene reservado a cada uno»

          Eso no excluye la obligación de la Iglesia de señalar qué hay que hacer (o dejar de hacer) para salvarse.

          1. Gracias Catholicvs,por aclarar la recta doctrina como siempre, acompañada de la Palabra de Dios,cortante como espada de doble filo.

      2. Enrique: con lo que dices solo demuestras una gran ignorancia disfrazada de buenismo modernista. San Pablo (apóstol autor de texto revelado=palabra De Dios) solo dice qué es pecado, conducta no ordenable a la naturaleza ni al bien. Es decir, qué es pecado formal. Para la atribución de culpa a alguien es necesario además su conocimiento, libertad y pleno consentimiento. Ese es el juicio De Dios q nadie conoce. Pero si que cometido del modo descrito antes es pecado grave, que sin arrepentimiento y penitencia impide entrar en el Reino De Dios.
        No sabes más que San Pablo

      3. San Pablo no le dice a fulano o mengano que se va a condenar, porque todo el mundo puede o no arrepentirse.
        Lo que él advierte severamente es que quien peca se condenará. Dios sabe lo que se debe hacer.
        Cristo es misericordioso pero con quien se arrepiente.
        Y mientras esos individuos de la Iglesia alemana sean contumaces, no los perdonará, porque aman al pecado y no se arrepienten.
        ¿Cómo es posible que se jacten de pecar como si fuera una gran hazaña? Es muy triste porque no tienen temor de Dios.

  1. El gran problema de fondo es que estas conductas son vistas, no como algo malo, sino queridas por Dios y por lo tanto buenas y deseables. Esta manera de pensar contradice la palabra de Dios revelada en la Sagrada Escritura. ¿Es que no se dan cuenta de este error? ¿Es que no se dan cuenta de que están comiendo del árbol de la ciencia del bien y del mal, algo expresamente prohibido por Dios? ¿Es que no se dan cuenta de que esta forma de vida daña a la raza humana y por lo tanto la obra de Dios? Están pidiendo que la Iglesia bendiga estas conductas para así limpiar su conciencia. Oiga, viva usted como le dé la gana, pero no pida que hablemos bien de este pecado, definido expresamente así en la Sagrada Escritura. Usted viva como quiera y no pida que Dios cambie de opinión sobre estas conductas. Esto es la obra de Satanás que ha encontrado buenos aliados en esta gente para corromper la obra de Dios.

    1. Como están emperrados en el error y la apostasía, los del camino pachamámico alemán quizás se atrevan con mutilar las Cartas de San Pablo sobre todo el capitulo 1 de Romanos, que habla claramente de lo que espera a los que pecan mortalmente, en el juicio de Dios.

  2. Jesucristo no vino a abolir los 10 Mandamientos. Siguen todos vigentes. Solo con la Gracia abundante que surge del Sacramento de la Penitencia, Confesión y Reconciliación con Dios se pueden cumplir.
    Los pecados contra el sexto Mandamiento oscurecen el entendimiento que sin la Gracia de Dios no es capaz de comprender ni mucho menos vivir esos Mandamientos.
    Es normal que ellos digan lo que dicen.
    Lo que no es normal es que los pastores que viven la virtud de la Pureza, no hablen de ella.
    Señor ten piedad de ellos y de nosotros también.

  3. ¿Y dónde está el límite para las tendencias personales? Pueden ser lícitos la pederastia, el canibalismo, la venganza, el adulterio o cualquier apetencia que tengamos porque ¿Dios nos ha hecho así? Todos podemos tener tentaciones, pero si queremos estar dentro de una religión, asociación, partido político o cualquier organización, tenemos que cumplir sus reglas o renunciar a pertenecer a ellos.

  4. O les falta el fundamento de la fe (creer que el amor de Dios se ha manifestado en el perdón de los pecados – para lo cual hay que creer en lo que Dios ha ido manifestando lo que es pecado a lo largo de los siglos), o algo peor: quieren que el Eterno se someta a sus caprichos temporales, con lo cual sí, estaríamos hablando de lo que ya vemos: que el humo de Satanás ha entrado en la Iglesia.
    Ya tienen otras «iglesias» que permiten sus deseos: que acudan a ellas; quizás sólo necesitan tiempo para penetrar en la verdadera fe. La Esposa no puede participar en la banalización, trivialización, ninguneo o desprecio de la muerte del Hijo Único «para el perdón de los pecados», fuente de nuestra conversi´ón y glorificación del Nombre del Padre.

  5. ¿Denunciarán Sarah, Munilla y Santiago Martín a Bergoglio por consentir y promover todo esto? La respuesta sólo puede ser negativa; es más, nos querrán vender que Bergoglio se opone a toda esta deriva homosexualista, cuando es su principal promotor.

    1. Para situar las cosas en su sitio conviene tener presente que la Iglesia Católica en Alemania es una gran empleadora y que solamente en el obispado de Munich, tan presente estos días, trabajan 1.400 laicos en sus oficinas. 125 en toda Alemania, son 125 y nada más, sin quitar importancia al hecho, que la tiene. Specola.

  6. La sexualidad fuera del plan de Dios es lo que es, mal que les pese.

    La decisión personal y meditada de no vacunarse, ¿es pecado contra Dios?

    El mundo al revés.

  7. Los errores doctrinales y herejías se derivan muchas veces (sirva Lutero de ejemplo) de graves desórdenes morales previos que, al chocar con la doctrina católica, quien los sufre lo resuelve pretendiendo que cambie la doctrina en lugar de cambiar él sus deseos y conducta para ajustarla a la misma. Así lo explica S. Pablo:

    «Por esto los entregó Dios a los deseos de su corazón, a la impureza, conque deshonran sus propios cuerpos, pues cambiaron la verdad de Dios por la mentira, y adoraron y sirvieron a la criatura en lugar del Criador, que es bendito por los siglos, amén. Por lo cual los entregó Dios a las pasiones vergonzosas, pues las mujeres mudaron el uso natural en uso contra naturaleza e igualmente los varones, dejando el uso natural de la mujer, se abrasaron en la concupiscencia de unos por otros, los varones de los varones, cometiendo torpezas y recibiendo en sí mismos el pago debido a su extravío» (Rom 1,25-27).

  8. Para los defensores de la homosexualidad San Pablo se equivocó en 1ª Rom. 1, 26-27; 1ª Cor. 6, 9-10 y 1ª Tim. 1, 9-11. La Iglesia ha considerado estas cartas como «palabra de Dios». ¿También se equivoca Dios? Cuando se quiere adaptar la enseñanza de la Iglesia a la doctrina del mundo, no se predica el Evangelio, sino otra cosa. No se juzga a la persona, sino al pecado. Jesús perdonó a la mujer adúltera, pero no le dijo: «sigue pecando»; sino, muy al contrario, Jesús dijo: «vete y no peques más». La doctrina ha de ser clara para no confundir a los fieles. Pero todo está enmarañado y confuso por parte de muchos en la Iglesia.

    1. La doctrina está clara, si bien en ciertos casos no tanto. Por ejemplo, la moderna exegética bíblica reconsidera interpretación de la narración de los sucesos de Sodoma y Gomorra para atribuir a sus habitantes el pecado de la falta de hospitalidad con los extranjeros y no la homosexualidad.
      Lo que yo en cualquier caso afirmo es muy simple: no se puede anticipar el juicio de Dios sobre la condena de nadie porque eso supone hacerlo predecible y degradarlo a ideología en lugar del ser existente que es. Eso es una blasfemia que niega la infinita omnipotencia y misericordia divinas.
      Esto es, podrá decirse -a mi juicio- que a un determinado hecho podrá corresponderle tal sanción o que un pecado según la Sagrada Escritura será merecedor de tal castigo, pero nunca dar por ya decidida la condena eterna: hay que dejar a Dios ser Dios.

      1. «la moderna exegética bíblica reconsidera…»

        ¿Qué moderna exegética? Querrá decir modernista (que no moderna). Pero la verdad no cambia, por más que intenten buscarle tres pies al gato, y, así, las numerosas condenas a la homosexualidad y al pecado de Sodoma y Gomorra que hace San Pablo, no dejan lugar a dudas: no habla de ninguna «hospitalidad», sino de cambiar el uso natural juntándose hombres con hombres y mujeres con mujeres. Pero claro, San Pablo se equivocaba, la Palabra de Dios carece de inerrancia, la Iglesia se ha confundido 2.000 años, y los únicos «iluminados» son los «modernos exégetas» (que luego, cuando rascas, resulta que defienden la homosexualidad porque ellos mismos son homosexuales y tratan de adaptar la doctrina a sus deseos y no al revés, como deberían). En cuanto a la misericordia de Dios: Dios perdona al pecador arrepentido, por eso la Iglesia debe señalarles su pecado: para que se arrepientan y se salven.

        1. No tiente usted a Dios diciendo lo que hace o puede no hacer: en su omnipotencia Él puede hacerlo todo y es infinitamente libre en sus juicios definitivos, que desconocemos, porque el fin de los tiempos aún no ha llegado.
          Hace muy bien la Iglesia en señalar los pecados pero nunca puede reemplazar a Dios en afirmar sus consecuencias definitivas.
          Hay aquí una cuestión de fondo de la máxima importancia: la Iglesia, la Sagrada Escritura, la Tradición, etc., nos acercan a Dios y son el medio privilegiado de recibir sus enseñanzas y preceptos. Ahora bien, no pueden ensoberbecernos hasta el punto de hacernos creer que podemos predecirle. Eso es un disparate, es una blasfemia.

          1. No diga disparates de sofista de baratillo: la omnipotencia de Dios no incluye el poder contradecirse a Sí mismo, como tampoco le permite dejar de existir. Vaya una idea tiene usted de la omnipotencia divina. Además, ¿desde cuándo va a ser tentar a Dios decir la verdad? En todo caso lo será hacer justo lo contrario con sofismas como los suyos. Dios es el mismo ayer, hoy y siempre (lo dice Él mismo) y ya ha expresado su juicio para los pecadores que no se arrepienten. Insisto, a ver si quiere aceptarlo de una vez: la Iglesia no sustituye a Dios diciendo que Pepito Pérez se va a condenar, sino que cualquier pecador que muera sin arrepentirse se condena. Esto es un dogma de fe, definido «ex cathedra» en el Concilio de Florencia, derivado de la misma Revelación y que todo católico debe creer si quiere salvarse.

          2. Enrique: cierto. Pero si estarás conmigo en que alguien q ejecuta actos homosexuales sabiendo lo que dice sobre ello San Pablo, con plena libertad y consentimiento peca gravemente y ofende a Dios. Si no estás de acuerdo con ésto, explícanos porqué Dios nos revela la carta a los Corintios, Romanos y la condena de la homosexualidad del Antiguo Testamento.
            Lo q se condena es la homosexualidad, no al homosexual que si comete tales actos puede arrepentirse, hacer penitencia y recomenzar su vida en amistad con Dios

      2. Eso es lo malo: la moderna exegética bíblica, retocando todo lo que no gusta a los «modernos» y que no tiene nada que ver con lo que realmente dice la Biblia. Bien estudiada está ésta por los Padres y Doctores de la Iglesia, no me venga con milongas modernistas de gente que no les llega a estos ni a la suela del zapato. Dos mil años de recta interpretación y ahora quieren cambiarlo todo, para su provecho. Será su provecho en la Tierra, que en el otro Mundo se las van a ver muy negras.

      3. ¿De veras? ¿Y qué opinas sobre Sodoma y Gomorra?
        Cuando llegaron los ángeles a la ciudad pecadora, querían abusar de ellos. Lot les ofreció a sus hijas, y ante la negativa de esos pervertidos, quisieron echar la puerta de su casa abajo. Y esos hombres quedaron ciegos.
        ¿No dice la Biblia que el pecado de esas ciudades clamaron al cielo? ¿NO les advirtieron los ángeles a Lot de que iba a ser destruida la ciudad? ¿No intercedió Abrahán por esa ciudad? ¿No le dijo Dios que si se encontraban cincuenta, cuarenta o treinta justos no la sdestruiría? ¿Y por qué la destruyó, entonces?
        Y deja las «exégesis» modernas, porque son todo, menos exégesis.

      4. A tu juicio, nada. El juicio del Magisterio de la Iglesia, de los santos y Padres de la Iglesia, de los doctores de la Iglesia, es que que vale. Porque si te guías por tu juicio, no es válido, como tampoco vale el mío, ya que cuando se opina, es en base a las enseñanzas bimilenarias de personas superiores espiritualmente a cualquiera de nosotros.

      5. «Por ejemplo, la moderna exegética bíblica reconsidera interpretación de la narración de los sucesos de Sodoma y Gomorra para atribuir a sus habitantes el pecado de la falta de hospitalidad con los extranjeros y no la homosexualidad.»
        Esto es totalmente absurdo.
        Dios hablando con Abraham le dice dice claramente que va a destruir a Sodoma, porque sus pecados claman al cielo, Abraham le pide misericordia hasta si solo hubiera 10 justos. Cuando llegan los angeles a Sodoma, no es que le nieguen la hospitalidad, Porque Lot se la ofrece, es que le dicen a Lot, que se los entregue, que quieren acostarse con ellos Lot le dice que no, que se queden con sus hijas ( terrible barbaridad), pero los hombres le amenazan de que van a hacer lo mismo con él y sus hijas por no entregarselos.
        Claramente no es un tema de hospitalidad. Ademas dice que fué todo el pueblo a violar a los angeles.

  9. Dios bendice a todos. Todos quienes hacen la voluntad de Dios. Pecando, no la hacemos y, sea cual sea el pecado, debemos hacer algo para reponer la gracia y salir del estado de pecado. Cualquier cosa por fuera de esto, será propaganda, mediático y esas cosas. Pero si quiero sostenerme como cristiano, debo obrar según Cristo, desde donde venga.

  10. Esa clase de gente suele hablar mucho de amor pero nada de que el primer mandamiento es amar a Dios sobre todas las cosas. Se empeñan en reivindicar dentro de la Iglesia la puesta en práctica de unas filias sexuales que saben de sobra que son abominables para Dios, demostrando con ello que a Él no lo aman en absoluto. Son parásitos que no quieren vivir de acuerdo con la voluntad de Dios sino, como ellos mismos dicen: «vivir abiertamente nuestra orientación sexual o identidad de género».

    En cuanto a los obispos y sacerdotes que los apoyan, son lobos con piel de cordero que quieren convertir la Iglesia de Jesucristo en un burdel, con la inestimable colaboración de muchos otros que dejan hacer guardando silencio, y hasta pidiendo perdón si alguna vez se les escapa la verdad, como ha ocurrido recientemente con el obispo de Tenerife.

  11. La Universidad de Edimburgo y la de Glasgow no han presentado solicitud para ser incluidas en el índice de igualdad de Stonewall: «la transformación de la tolerancia LGBTQ+ en una mordaza académica ha convencido a la Universidad de Edimburgo para favorecer el espíritu universitario sobre las «medallas» LGBTQ+. La University College London fue la primera universidad en cortar formalmente los lazos con Stonewall y lo hizo a raíz de las preocupaciones sobre la libertad académica y la discusión sobre «sexo y género» que suscitaron las protestas de muchos profesores contra la tiranía y amenazas de los lobbies LGBTQ+ contra el cuerpo académico y la libertad de enseñanza. Cada vez son más las universidades que apuestan por la cultura y la libertad de enseñanza por encima de determinadas ideologías, se ve que el poder de Stonewall se está desmoronando.

  12. Parece mentira, con todos los talentos que hay en las iglesias cristianas, que no se den cuenta de que el problema homosexual que se les ha venido encima se lo han creado ellos mismos. Siento si escandalizo a alguien con lo que voy a decir. 1. Si se prohíbe al matrimonio a los clérigos, obviamente, el estado clerical será un banderín de enganche para homosexuales (y para pederastas), que así podrán estar en su medio y pasar desapercibidos. 2. Si esos clérigos son los que fijan la moral sexual, obviamente, será una moral represiva que haga la vida imposible a los demás, con lo que la moral sexual quedará desacreditada y les será más fácil a los homosexuales lograr la aprobación de la opinión pública. 3. Del lado masculino: está comprobado que, como los adolescentes tienen el sexo indefinido, si deja de perseguirse la homosexualidad, muchos adolescentes “se desfogarán” homosexualmente y luego volverán a su sexo.

    1. 1) No escandaliza, pero es una bobada lo que dice, pues aunque se permitiera no sería obligatorio casarse, ni se podría garantizar que los curas no se casaran con una mujer como tapadera si son homosexuales. Además, ¿qué cree, que entre los protestantes no hay clérigos homosexuales y que no hay pederastia? Su fórmula ya se sabe que no funciona, por lo que no hay nada que probar.

      2) Los clérigos no son los que fijan la moral sexual, ni ninguna moral. Estaría bien que echara un vistazo al catecismo antes de hablar de cosas de las que, evidentemente, no tiene conocimientos.

      3) Que los adolescentes tengan el sexo indefinido no sólo no está comprobado, como usted dice, sino que no es verdad.

      «Allí donde se tolera la homosexualidad adolescente, apenas hay homosexuales adultos»

      Otra bobada sacada de la manga. Como lo del lesbianismo y las «co-esposas». Está usted peor de lo que me figuraba.

      1. «Allí donde se tolera la homosexualidad adolescente, apenas hay homosexuales adultos» Que eso es así, lo saben todos los que han vivido en el Norte de África.

      2. “Otra bobada sacada de la manga. Como lo del lesbianismo y las «co-esposas». Está usted peor de lo que me figuraba.” La prueba de lo que digo se puede de ver en la Biblia: El AT condena la homosexualidad masculina (en mi opinión por los tremendos riesgos de salud que implica), pero del lesbianismo ni se habla ¿Es que no había lesbianas? Es que no hacía falta que las hubiese, porque podían satisfacer este instinto entre las coesposas y como ello no destruía el matrimonio, sino que podía fortalecerlo, no había razón para prohibirlo. Olvidáis que la fobia contra el sexo viene de la filosofía –pagana-griega y no tiene nada ni de escritural ni de evangélica.

      3. Hay que ver lo que le gustan a usted las generalizaciones, recurriendo además a la pura invención: en el Norte de África hay la misma proporción de homosexuales que en cualquier otra parte. ¿O ha ido usted preguntando a todos los habitantes del Norte de África y se lo han confirmado ellos (con independencia de que también le podrían mentir). ¿De verdad pretende mantener un debate serio con semejantes soflamas?

        Su segundo comentario puede reducirse a ésto que ha dicho: «en mi opinión…». Simplemente es éso: su opinión; pero basada en nada, y yerra cuando dice que la Iglesia tiene obsesión con el sexo: quienes están obsesionados con el sexo son quienes no aceptan la verdad sobre la sexualidad humana establecida por Dios y que la Iglesia recuerda.

      4. Y había otra razón igualmente poderosa para prohibir la homosexualidad masculina: Obligar a que los hombres se casasen con las mujeres y no quedase ninguna desamparada y que tampoco asesinasen a las niñas como anticonceptivo radical, lo que ya hizo Hamurabi al prohibir la poliandria. Todavía hoy, en los últimos 30 años, han asesinado o abortado selectivamente a 20 millones de niñas en los últimos 30 años.El resultado es que se está extendiendo la poliandria entre hermanos.

        1. Va usted desvariando de una forma sorprendente: hablamos de los también desvaríos de los sinodales alemanes, no de usted y sus teorías inventadas, ajenas completamente a la fe católica. La Iglesia jamás va a aceptar el pecado como algo bueno, así que ya puede usted recurrir a evangelios apócrifos, tergiversaciones bíblicas, pseudo-historia, sociología-ficción, estadísticas inventadas o lo que guste, pero la verdad sigue sin cambiar. Los actos homosexuales son intrínsicamente desordenados, como dice el catecismo, y contrarios a la sexualidad ordenada por Dios, plasmada en las Sagradas Escrituras y enseñada ininterrumpidamente por el Magisterio de la Iglesia.

  13. Allí donde se tolera la homosexualidad adolescente, apenas hay homosexuales adultos. Del lado femenino: si no se persigue la poligamia, como también está comprobado que, como todas la mujeres tienen una faceta de indefinición sexual, su faceta lesbiana se satisfará entre las coesposas. Si ahora tenemos una abundancia de gays y lesbianas es porque nos lo hemos buscado nosotros mismos.

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