La Santa Sede, los Papas y El-Azhar

La Santa Sede los Papas El-Azhar
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(Petite Feuille Verte/Annie Laurent)- Desde el Concilio Vaticano II (1962-1965), la Iglesia católica mantiene un diálogo interreligioso con el mundo musulmán. Para la Santa Sede, la Universidad-Mezquita de El-Azhar, situada en El Cairo, debe ocupar naturalmente un lugar privilegiado en este diálogo, dada su pretensión de ser la representante universal del Islam suní. Para evaluar su fiabilidad a lo largo del tiempo es necesario tener una visión general de las expectativas depositadas en dicha relación.

DE PABLO VI A JUAN PABLO II (1963-2005)

Los primeros contactos entre la Santa Sede y El-Azhar se remontan a 1978. Se produjeron tras la visita del presidente egipcio Anwar el Sadat a Roma, durante la cual se reunió con Pablo VI el 13 de febrero de 1978.

Del 11 al 14 de abril de 1978, se celebró en la sede de El-Azhar un coloquio islámico-cristiano sobre el tema «Posibilidades de encuentro entre cristianos y musulmanes», con presencia del Gran Imán de la época, Abdel Halim Mahmoud, y del cardenal Sergio Pignedoli, presidente de la Secretaría para los no cristianos creada por el Papa en 1964. El informe redactado por el dominico Jacques Jomier, que participó en ese coloquio, muestra las expectativas del momento pero también la magnitud de los malentendidos mutuos entre las dos partes.

Así, la conferencia titulada «La fe común en Dios entre el cristianismo y el islam», que iba a ser pronunciada por el dominico egipcio Georges Anawati, fundador del Instituto Dominico de Estudios Orientales (IDEO) situado en El Cairo, fue retirada del programa a petición de las autoridades de El-Azhar, especialmente del jeque Barakat, que escribió una severa respuesta en la revista de la institución (febrero de 1979). Entre otras cosas, impugnó la fórmula «fe común» que podría hacer creer que el Dios de los musulmanes es el mismo que el de los cristianos. Sin embargo, el P. Anawati evitó hablar de equivalencia entre las dos religiones, quizás para tranquilizar a su público musulmán respecto de su intención no polémica.

El 27 de octubre de 1986 se celebró en Asís una «Jornada Mundial de Oración por la Paz», a petición de Juan Pablo II, que acogió a delegados de doce religiones, incluidos los musulmanes. Sin embargo, El-Azhar no parece haber participado ni en la preparación ni en la celebración del acto.

La inauguración de la Gran Mezquita de Roma, el 21 de junio de 1995, a cuya construcción el Vaticano no se había opuesto, condujo, al día siguiente, a la formación de un Comité de Enlace Islámico-Católico en colaboración con la Liga Islámica Mundial, cuya sede está en Jeddah (Arabia Saudí). Este Comité organizó reuniones en varias capitales árabes: El Cairo, Rabat, Ammán.

Esta iniciativa condujo a la creación de un «Comité Mixto para el Diálogo», ratificado por un acuerdo firmado en el Vaticano el 28 de mayo de 1998 entre el cardenal Francis Arinze, Presidente del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso (CPDI, fundado por Juan Pablo II en 1988 para sustituir al Secretariado para los No Cristianos), y el jeque Fawzi El-Zafzaf, Presidente del Comité Permanente de El-Azhar para el Diálogo con las Religiones Monoteístas (fundado por el Gran Imán Mohamed Sayed Tantaoui en 1996).

El acuerdo preveía una reunión anual, alternativamente en Roma y El Cairo. Sus estatutos definen su objetivo de la siguiente manera: «La Comisión Mixta trabajará en la búsqueda de valores comunes, en la promoción de la justicia, la paz y el respeto a las religiones; fomentará los intercambios sobre temas de interés común como la defensa de la dignidad y los derechos humanos, la promoción del conocimiento recíproco y el respeto mutuo entre católicos y musulmanes» (art. 6)

El viaje de Juan Pablo II a Egipto del 24 al 26 de febrero de 2000, en el marco del Gran Jubileo que conmemora el segundo milenio del advenimiento del cristianismo, le brindó la oportunidad de visitar El-Azhar para entrevistarse con Tantaoui. Por primera vez en la historia, un pontífice fue recibido allí.

A continuación, El-Azhar participó en otro encuentro interreligioso celebrado en Asís el 25 de enero de 2002, de nuevo por iniciativa de Juan Pablo II, tras los atentados cometidos por los yihadistas en Nueva York el 11 de septiembre de 2001, pero fue un funcionario no religioso de esta institución quien habló en nombre del Islam ante el Papa y los representantes de todas las religiones.

BAJO BENEDICTO XVI (2005-2013)

Durante este pontificado, las relaciones entre la Santa Sede y El-Azhar vivieron dos momentos de crisis.

El malentendido de Ratisbona

El 12 de septiembre de 2006, Benedicto XVI pronunció una conferencia en la Universidad de Ratisbona (Baviera) sobre la relación entre la fe y la razón. Un pasaje muestra la brecha doctrinal entre el cristianismo y el islam en este ámbito esencial, en particular la posible legitimación «divina» de la violencia según el Corán. El Papa ilustra su demostración con un intercambio entre un emperador bizantino del siglo XIV, Manuel II Paleólogo, y un erudito persa. La cita incluye esta frase de Manuel: «Muéstrame lo que Mahoma trajo de nuevo y no encontrarás nada más que maldad e inhumanidad como esto, que prescribió para difundir la fe que predicó por la espada«. Y el Papa comenta: «Después de haber hablado de manera tan poco acogedora, el emperador explica detalladamente por qué la difusión de la fe mediante la violencia es contraria a la razón”. A lo largo de su discurso, Benedicto XVI tuvo especial cuidado de mencionar las fuentes y referencias de las citas elegidas, pero también de distanciarse explícitamente de ellas.

Ignorando todo esto y reduciendo la intervención del Papa a este único pasaje «sin molestarse en informar a sus lectores sobre el argumento del Santo Padre», varios grandes medios de comunicación occidentales que le eran hostiles (La Repubblica, el New York Times, etc.) le acusaron de atacar al Islam: el Papa habría lanzado un ataque deliberado contra el Islam, le reprocharon su «ignorancia», le llamaron «islamófobo» e incluso pusieron en duda su «infalibilidad pontificia»; otros aprobaron las violentas críticas procedentes del lado musulmán, pero también de ciertos círculos cristianos opuestos a Benedicto XVI.

La prensa de algunos países musulmanes también se mostró muy crítica. En El Cairo, el diario El-Ahram escribió: «El Papa atribuye a todos los musulmanes lo que pertenece a una minoría extremista«. Pero El-Azhar no parece haber emitido ningún comentario público.

El Pontífice se propuso entonces convencer a los musulmanes de su verdadera intención y de su compromiso con el diálogo constructivo. Lo hizo, sin disculparse, en varias ocasiones: el 25 de septiembre de 2006, recibiendo a los embajadores de 21 países musulmanes; el 13 de octubre de 2006, acogiendo la larga carta que le dirigieron 38 ulemas (eruditos) para que hiciera una lectura crítica y abierta de las observaciones hechas en Ratisbona; del 28 de noviembre al 1 de diciembre de 2006, manteniendo su viaje a Turquía, donde se reunió con los líderes religiosos musulmanes, a pesar de los consejos de algunos eclesiásticos que juzgaron este viaje imprudente.

«En cuanto el texto fue realmente leído y analizado, las reacciones de los altos dignatarios musulmanes se volvieron positivas», señala Nicolas Diat. De hecho, algunos de ellos consideraron este discurso como una invitación oportuna, admitiendo que les ponía frente a sus responsabilidades y podía provocar una reflexión dentro del Islam. Así, el profesor italiano de origen argelino Khaled Fouad Allam consideraba que el Papa planteaba «un enorme problema en cuanto a la verdadera posición del Corán con respecto a la violencia».

Quizás animado por estas posturas, Benedicto XVI bautizó a un musulmán egipcio converso, Magdi Allam, en la noche de Pascua de 2008. De este modo, pudo ilustrar hasta dónde debe llegar el respeto a la libertad de conciencia.

Para Vincent Aucante, autor de la obra Benedicto XVI y el islam, en lo que se refiere a un «diálogo basado en la razón», «la originalidad de la posición de Benedicto XVI reside ciertamente en este verdadero desafío intelectual que lanza al Islam contemporáneo, con el que desea poder colaborar mejor«.

El-Azhar provoca la ruptura

En contra de la creencia popular, no fue directamente la conferencia de Ratisbona la que provocó la ruptura de relaciones de El-Azhar con el Vaticano. No sólo no parece que esta institución haya emitido una protesta pública, sino que su Gran Imán Ahmed El-Tayyeb se encuentra entre los 138 musulmanes firmantes (suníes y chiíes, que representan a 43 naciones juntas) de una nueva carta, «Una palabra común entre nosotros y vosotros», que dirigieron el 13 de octubre de 2007 a Benedicto XVI y a 26 líderes de iglesias y comunidades cristianas (católicas, ortodoxas y protestantes).

A este documento le siguió un Foro Católico-Musulmán organizado en Roma por el CPDI del 4 al 6 de noviembre de 2008 sobre el tema «Amor a Dios, amor al prójimo» con la participación de expertos de cada religión, a los que Benedicto XVI concedió una audiencia. Según el padre Maurice Borrmans, islamólogo que enseña en Roma, «los debates fueron muy francos e incluso exigentes«. Al relatar las reuniones de este tipo que se sucedieron en diversas partes del mundo, relativiza sin embargo su alcance. A menudo, en el lado islámico, sólo participaban personas a título particular, de ahí la extrema dificultad para que las recomendaciones emitidas se aplicaran concretamente en los respectivos ámbitos». De hecho, «la carta de los 138 tuvo poca resonancia entre los representantes del Islam religioso oficial«.

El-Azhar aprovechó la oportunidad para romper relaciones con el Vaticano cuando el Pontífice expresó su pesar por el sufrimiento infligido a los cristianos en ciertas sociedades dominadas por el Islam.

El 26 de octubre de 2008, Benedicto XVI había recogido el llamamiento de los Patriarcas de las Iglesias orientales en relación con las injusticias que sufren sus fieles en algunos países de Oriente, «donde los cristianos son víctimas de la intolerancia y de una violencia cruel, son asesinados, amenazados y obligados a abandonar sus casas y a vagar en busca de refugio». Mencionando a Irak en particular, pidió a las autoridades civiles y religiosas correspondientes que proporcionen una protección adecuada a los cristianos que «no piden privilegios», sino que «desean vivir en su país, con sus conciudadanos, como siempre lo han hecho».

El 10 de enero de 2011, en su discurso al cuerpo diplomático, el Papa mencionó dos atentados recientes, uno contra la catedral sirio-católica de Bagdad (31 de octubre, 58 muertos) y otro contra una iglesia copta de Alejandría (31 de diciembre, 21 muertos). Denunció «la discriminación, los abusos y la intolerancia religiosa que afectan hoy en día a los cristianos en particular» y añadió: «No bastan las palabras, necesitamos el compromiso concreto y constante de los dirigentes de las naciones». El-Tayyeb expresó su desacuerdo con «este punto de vista», que consideró «una injerencia inaceptable en los asuntos internos egipcios» y se preguntó: «¿Por qué el Papa no pidió la protección de los musulmanes cuando los estaban matando en Irak?

Un sacerdote copto-católico, Yoannis Lahzi Gaïd, protestó entonces contra estos comentarios en una carta abierta al Gran Imán, en la que escribió: «¿Son aceptables desde el punto de vista islámico las masacres que los terroristas cometen contra los cristianos? ¿Se basan en la verdad los versos del Corán y sus argumentos doctrinales? ¿Son estos terroristas realmente fieles musulmanes? […] Respetable imán, debería haber agradecido al Santo Padre sus conmovedoras condolencias a nuestros hermanos coptos, en lugar de condenar sus palabras como una injerencia. Debería haber tendido la mano al Santo Padre para apoyar un diálogo pacífico entre religiones, en lugar de rechazar sus declaraciones, provocando contra él, y obviamente contra todos los cristianos, la exacerbación de una situación ya muy delicada, y reforzando el extremismo».

Este planteamiento no tuvo continuidad. El 20 de enero de 2011, Abdel Dayem, secretario general de la Academia de Investigación Islámica de El-Azhar, anunció la suspensión sine die del diálogo con el Vaticano. Esta decisión, dijo, «se inscribe en el cuadro de reacciones contra el Islam reiteradas por Benedicto XVI». El Papa reiteró que los musulmanes oprimían a los no musulmanes que vivían con ellos en Oriente Medio». El-Tayyeb confirmó la ruptura en una declaración del 15 de febrero siguiente: «El-Azhar ha roto relaciones con el Vaticano y congelado todo diálogo con él, con palabras firmes, hasta la ruptura» (Stéphane Valter, Fatwas et politique, CNRS Éditions, 2020, p. 107).

Ese mismo año, el padre Gaïd fue destinado a la Secretaría de Estado de la Santa Sede, lo que le permitió servir de intérprete del Papa durante sus encuentros con personalidades de habla árabe. En abril de 2014, fue elegido por el Papa Francisco para trabajar en su secretaría privada. El nombramiento fue acogido con satisfacción por el patriarca copto (ortodoxo) de Jerusalén, Anba Abraham, quien dijo que «es bueno que [Francisco] tenga a su lado un consejero de lengua y cultura árabes. Tiene los conocimientos y la cultura necesarios para analizar con sabiduría los acontecimientos de Oriente Medio».

Desde su elección en 2013, Francisco mantiene una relación personal con El-Tayyeb. Veremos en la próxima entrega si esto puede conducir a cambios significativos en el Islam en aquellos aspectos que todavía perjudican la paz mundial.

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Comentarios
20 comentarios en “La Santa Sede, los Papas y El-Azhar
  1. Ya veo a los imanes de El Azahar atraidos y nombrados cardenales por Bergoglio en la nueva religión única mundial. Igual incluso alguna Imanisa y varias Alyalolayas, junto con chamanes, arúspices, adivinos, cornucipios, demonios, incubos y sucubos.

    1. Y como frutillita de postre, y para alegrar todo corazón triste, serán llamadas a las huríes que acompañen a los hombres necesitados.

  2. Es hora de hacer balance del ecumenismo ecumaníaco: protestantización de la Iglesia Católica, deriva de los protestantes a la nada, ortodoxos en sus mismas posiciones de siempre, radicalización del Islam e invasión de Europa, por vías migratoria y prolífica.

    ¿Hay un ecumenismo bueno? Si lo hay está por descubrir, a juzgar por los resultados. Jesucristo nos mandó anunciar el evangelio a toda la creación y bautizar, no ecumenizar, con triste caída en el relativismo que estamos padeciendo, que ha llevado a decir que todas las religiones son manifestación de la sabiduría divina, cuando hay una sóa religión: la que Dios ha querido hasta el punto de hacerse hombre para redimirnos.

    1. Estoy de acuerdo contigo Belzunegui, y el relativismo generalizado es el que ha propiciado la situación actual en que nos encontramos. Es el principio de todos los males. Ha ido envenenando todo cuanto ha tocado y ha arrasado todo a su paso, y la religión no iba a ser una excepción, es una de las más afectadas, así le va a nuestra amada iglesia, parece que ha perdido el norte irremediablemente, está completamente a la deriva.

  3. El relato de lo sucedido bajo Juan Pablo II de Asís en relación con el islam es incompleto. Se omiten al menos dos hechos muy importantes:

    – En 1999 Juan Pablo II de Asís besó públicamente el corán.

    – Y en el Año santo 2000 invocó junto al río Jordán la protección del Bautista sobre el islam: «Qué San Juan Bautista proteja al islam».

    1. Estas tristes «hazañas» ecumaniacas SEGURO que han hecho MUCHO para favorecer
      la canonización expres del citado pontifice.

    2. Es cierto, aunque lo segundo lo desconocía por completo.
      Y para todo aquel ingenio que no se da cuenta, o prefiere mirar para otro lado por ser más cómodo ¿puede ser santo un Papa que ha hecho eso?
      Haciendo honor a la verdad, Bergoglio no es el causante directo de este grave problema, sino que ya viene de antes.

    3. Y con otras religiones que no son el Islam: ponerse la marca de Shiva en la frente, que no fue un simple saludo indio como tratan de manipular algunos, sino que fueron las dos cosas en momentos distintos, y hacerse bendecir por chamanes y brujas incluso del vudú en diferentes ritos, algunos incorporados a la misa, por ejemplo en la basílica de Guadalupe en México, donde le dieron a beber agüilla ritual al Papa. Pues nada, que la culpa la tiene Francisco por lo de Abu dabi.

      1. Llegados a este punto se puede concluir que los mártires cristianos que fueron asesinados por no echar incienso para adorar la estatua idolátrica del emperador romano, murieron para nada, estaban pecando contra el ecumenismo porque eran unos soberbios. Tenían que haberle rezado al dios común cristiano-pagano por la paz y haber besado por ejemplo la odisea.

  4. El diálogo interreligioso al modo como lo entiende el Vaticano es contrario al mandato de Cristo, pues Nuestro Señor nos ha enviado a predicar y convertir, no a «buscar valores comunes y la promoción del conocimiento recíproco» como dicen sus estatutos.

  5. En EEUU se hizo una encuesta. Sólo el 16 % de los católicos están de acuerdo con la frase: «La religión católica es la única fe verdadera que lleva a la vida eterna en el cielo».

    El 72% están de acuerdo con la frase «muchas religiones pueden conducir a la vida eterna».

    Este es el dramático resultado del falso ecumenismo. Con esta mentalidad ¿Quién será misionero o se molestara en Evangelizar a los demás?

    1. Y como es difícil evangelizar por culpa de ese pensamiento, porque pueden recaer denuncias por inmposición de una religión única y no tolerar a las otras religiones, sólo Dios, en su infinita misericordia, puede ayudar a que el problema desaparezca.
      Ojalá pronto se cumpla la profecía del Apocalipsis que está escrita en el capítulo 11.

  6. «Nadie sabe el día ni la hora», dice Jesús. Pero, las Señales son cada vez más…aliados a los «mimos» que Dios nos envía, a través de las Profecias y arrebatos de Jesús y de Su Madre–advertencias–
    Y sin embargo, parece que nuestra Jerarquía sigue ciega …cavando su tumba y la nuestra.

  7. Cada vez veo menos claro el ecumenismo. El ecumenismo llevó a la Pachamama al Vaticano donde se le dio culto. Una divinidad pagana. Los mártires de la Iglesia Primitiva dieron su vida por no dar culto al Emperador y a la idolatría. La Iglesia ha de estar firme en la verdad recibida del Evangelio, lo demás es profanación. Sólo quienes creen en el Señor Jesucristo y son bautizados en esa fe heredarán el Reino de los Cielos. Sólo Cristo nos ha redimido del Mal (Satanás) y nos da en Él la Vida Eterna. Y cualquiera que predicare otro Evangelio diferente al recibido de los Apóstoles del Señor está fuera del Reino de Dios.

  8. Como diría Juan Pablo II en un desliz doctrinal sin precedentes después de rezar en una mezquita no se sabe a cuál dios común:
    «que San Juan Bautista bendiga el Islam».
    ¿Se puede bendecir la falsedad y el error, o es que todas las religiones son verdaderas y por eso se bendicen?
    Como que Francisco se va a inventar cosas raras estando ya inventadas.

    1. ¿Os imagináis al Papa bendiciendo gaymonios? ¿Y no bendijo la poligamia islámica al bendecir el Islam?
      Está claro que un pequeño error lleva a otro aún más gordo en una larga cadena.
      La culpa no es del que sigue la cadena sino del que la empieza.
      ¿El Papa instituyendo el ministerio de acólitas y catequistas? Juan Pablo II celebraba misa con acólitas y cosas aún más raras ¿dónde veis entonces el problema?

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