Irlanda, camino de quedarse sin sacerdotes

Irlanda sacerdotes
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Los viejos sacerdotes mueren en la antigua ‘Isla de los Santos’ y no hay nuevas vocaciones que los reemplacen. Irlanda, antaño ‘reserva católica de Europa’, va camino de quedarse sin clero.

Más del 21% de todos los sacerdotes y religiosos de Irlanda ha muerto en los últimos tres años, según un informe publicado por The Irish Examiner, lo que equivale a uno de cada cinco ordenados de la isla.

Y esas vacantes no parece que vayan a cubrirse. En octubre informábamos de que solo cuatro hombres han entrado en algún seminario de las 26 diócesis irlandesas, un 0,15 seminaristas nuevos por cada diócesis, en el último año. Una encuesta realizada por el sitio web IrishCatholic.com (30 de septiembre, abajo) reveló que en toda Irlanda hay actualmente 37 seminaristas, con otros 18 del Camino Neocatecumenal estudiando en la diócesis de Armagh. Ocho diócesis no tienen ningún seminarista y seis sólo tienen uno.

El periódico señaló que a finales de 2018 habían “aproximadamente 2.520” miembros del clero irlandés, con cerca de “1.800 sacerdotes activos y 720 clérigos jubilados”.

Según el censo de 2011, en ese año el 84,2% de la población irlandesa se identificaba como católica. En el último censo realizado en 2016, esa cifra disminuyó al 78,3%. El próximo censo se realizará en abril de este año.

En diciembre de 2021 el periódico irlandés señaló que es probable que el número de sacerdotes activos en Irlanda se desplome cuando el país salga de la pandemia del COVID-19.

Además, recordó que el clero diocesano pospuso sus jubilaciones para apoyar a los sacerdotes que luchan por servir a la comunidad católica durante la crisis de la pandemia.

Por ejemplo, en la Diócesis de Cork y Ross, nueve de los 94 pastores tienen más de 75 años, que es la edad de jubilación.

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Comentarios
17 comentarios en “Irlanda, camino de quedarse sin sacerdotes
  1. Muy parecido a lo que viene ocurriendo en casi todo el mundo católico. Los seminarios son un desastre porque los obispos, en general, son un desastre. Con pachamamas, homosexualismos, ambientalismos, ecumenismo, globalismos y vacunismos no se alientan vocaciones; se destruyen. Dios sigue llamando, pero toda vocación requiere un clima que las haga fructificar. Las primaveras anunciadas post CVII, hace tiempo que se congelaron, si es que llegaron.

    1. El 6 de diciembre, el cardenal Müller concedió una entrevista al Instituto San Bonifatius. La prensa de habla alemana había tomado, escandalizada, algunos pasajes, hoy tenemos traducción al italiano. Empieza con el hecho de «que obispos y sacerdotes cerraron sus iglesias y negaron los sacramentos a los fieles durante la pandemia». «A menudo tengo la impresión de que por parte de los más importantes representantes de la Iglesia, es considerada solo como una organización humanitaria, que da consuelo y ayuda humana; entonces no hay fe en Jesucristo, el Verbo Encarnado, el Hijo de Dios, que vino a este mundo, el Salvador universal de la humanidad». «No se puede esperar que estas personas en la lista de Forbes, de los hombres más ricos del mundo, sean los salvadores del mundo, defendiendo la filosofía, la teología, la visión del hombre, como si fueran dueños absolutos, orientados solo al consumo y al lucro.

    2. «Veo que las intervenciones se centran en la figura del Papa actual, en las supuestas herejías de Bergoglio, en su carácter, etc. Si este fuera el problema, tendríamos algo que esperar. De hecho, como recuerda el dicho popular, “muere un Papa y se hace otro”. Entonces vendrá un Pastor con toda probabilidad más moderado, menos tiránico, incluso un poco conservador. Muy bien. ¿Problema resuelto? ¡Quizás!». «A partir del período posconciliar, ha ido emergiendo en lo que visiblemente llamamos Iglesia Católica una teología y una práctica pastoral que poco tienen que ver con el credo que constituyó el Depositum Fidei en siglos anteriores». «Ciertamente hay santos fieles dentro de ella, y quizás hasta sacerdotes y obispos que aún creen en Cristo y no en las mascarillas o vacunas como vía de salvación».

  2. Estos son los frutos del CVII y su aggiornamento o mundanización de la Iglesia: fuentes secas y apostasía masiva.

    El que tenga ojos para ver, que vea. Y el que tenga oídos para oír, que oiga. La realidad es la que es, y el mensaje de Dios es muy clarito: la vía del CVII es errónea, y Dios no la bendice.

  3. Primero se han quedado sin fieles. El estamento eclesiástico ha dejado ir por el sumidero, sin inmutarse y en cuatro días, al pueblo católico más fiel y sacrificado de Europa. Y, por supuesto, ha hecho lo propio en Bélgica, España, Alemania, Holanda… Pero su organigrama de jerarquías y cargos sigue intacto. Sin pueblo, pero ellos siguen todos…

  4. Tal vez sea una pena…¿Pero sabemos buscar a Dios? ¿Qué buscamos? ¿A personas `’expertas´’ en Dios? ¿ a personas modélicas que nos lleven a Dios? ¿Y si Dios, genuino, eterno, está en nuestro interior?

  5. Lo cieeto que en España no estamos mucho mejor. En años anteriores había seminarios con un seminarista o sin ninguno.

    Este año creo que la CEE no dio los datos…

    Y si hay dos seminaristas o tres se pueden considerar con suerte. Aunque desde luego esto sigue siendo insuficiente.

    El tema es complicado, en las parroquias no hay jóvenes. Hay que trabajar desde los propios colegios religiosos.

    Para la promoción de la santidad. Cuando se vive unido a Dios las vocaciones vienen solas.

  6. La visión de la religión oficial en China, no muy distante de amplios sectores en nuestro occidente apostata, la tenemos incluso detallada en documentos oficiales del partido: «La religión tiene su origen en la sensación de miedo e impotencia de los pueblos primitivos ante fenómenos aterradores de la naturaleza. Entonces, cuando la sociedad evoluciona y la clase dominante oprime al proletariado impotente, la religión es el opio que utiliza para mantenerlo sujeto. Con el advenimiento de la sociedad socialista, la religión debería desaparecer, siendo eliminada la causa de su existencia. Pero la construcción de una civilización socialista no se da en un día, se encuentra con muchos obstáculos: la persistente superstición popular, los desastres naturales, los errores humanos y la coyuntura internacional. La religión desaparecerá naturalmente con el avance del socialismo y el comunismo».

    1. Tiene gracia. El socialismo y el comunismo hace tiempo que desaparecieron en China, para pasarse al capitalismo de Estado. Por el contrario, la religión católica ahí sigue, a pesar de los denodados esfuerzos, en especial de Bergoglio, para acabar con ella. Cuando la religión, la relación del hombre con Dios, se vive de verdad, atrae, como atrae la Verdad, el Bien y la Belleza, Dios.

    2. «Antes de que la religión desaparezca naturalmente, la base de la política es el respeto y la protección de la libertad religiosa. Todo ciudadano tiene la libertad de creer y también la libertad de no creer, de creer en esta religión o en otra. Los comunistas somos ateos y debemos propagar incansablemente el ateísmo, pero será infructuoso y dañino utilizar la simple coerción cuando se trata de cuestiones ideológicas y espirituales, incluidas las religiosas». «El Partido ateo debe guiar a las religiones, a través de las organizaciones religiosas patrióticas (para los católicos son la Asociación Patriótica Católica China, la Comisión de Asuntos Religiosos Católicos Chinos y la Conferencia Episcopal Católica China) con las que garantizar la normalidad de las acciones de los creyentes».

    1. ¿Llegará el día en que veamos a la hereje Gran Bretaña acogiendo una mayor población católica que la otrora fiel Irlanda? Por de pronto ya se da la paradoja de que el Reino Unido cuenta con un Primer Ministro católico, cosa que no tienen ni Irlanda ni España. Asimismo, las proyecciones indican que, en breve, la población católica en la conflictiva Irlanda del Norte superará a la protestante, mientras en la República se extingue. También es cierto que el catolicismo irlandés, como resultado de su carácter identitario frente a la ocupación británica, se ha venido amarrando desde hace siglos a los peores compañeros de viaje posibles: el republicanismo revolucionario liberal, el marxismo, el abertzalismo…

  7. Lo que sucede es que Irlanda ha dado la espalda a la Iglesia. La mayoría de los hijos de Ryan votó aborto en 2018. Y no fue, ni mucho menos, una votación ajustada. La opción infanticida sacó más del 60 % de los votos. Una sociedad así no puede esperar tener sacerdotes, porque éstos nacen del pueblo fiel católico y la verde Erín ya no quiere saber nada de la religión que durante siglos constituyó su forma de ser, su gobierno real bajo la ocupación protestante y la fuente de su civilización.

  8. Leer estas noticias desde una perspectiva meramente social, al modo en que lo hace el mundo, es desolador. Parece que todo lo católico se desintegra, desaparece. Pero nuestro Señor también sufrio una pasion en la que fue abandonado de casi todos. Era necesario que todo eso sucediera para que Él venciera, aunque la necedad de los suyos no comprendia entonces el curso profundo de los sucesos. Recordemos Emaus, y confiemos. El Señor proveerá. Oremos

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