Francisco: «¡No puede existir una Iglesia de Jesucristo si no es a través de la misericordia!»

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Con motivo del Año especial dedicado a san José, que concluyó el pasado 8 de diciembre, el director de L’Osservatore Romano, Andrea Monda, junto al director editorial adjunto  de los medios de comunicación del Vaticano, Alessandro Gisotti, han entrevistado al Papa Francisco, en un diálogo que ha sido publicado por Vatican News.

«Cuando pensamos en la Iglesia pensamos en ella siempre como Madre y esto no es algo equivocado», asegura Francisco en la entrevista. Durante sus años de pontificado, dice el Santo Padre, ha tratado «de insistir mucho en esta perspectiva porque el modo de ejercer la maternidad de la Iglesia es la misericordia, es decir, es ese amor que genera y regenera la vida».

«¡No puede existir una Iglesia de Jesucristo si no es a través de la misericordia!», exclama, pero cree que debemos «tener el valor de decir que la Iglesia no debería ser solo materna sino también paterna». «Es decir, está llamada a ejercer un ministerio paterno no paternalístico. Y cuando digo que la Iglesia debe recuperar este aspecto paterno me refiero precisamente a la capacidad paterna de colocar a los hijos en condiciones de asumir las propias responsabilidades, de ejercer la propia libertad, de hacer elecciones. Si por un lado la misericordia nos sana, nos cura, nos consuela, nos anima, por el otro lado el amor de Dios no se limita simplemente a perdonar, a sanar, sino que el amor de Dios nos empuja a tomar decisiones, a despegar», señala Su Santidad.

Preguntado sobre las dramáticas consecuencias del coronavirus, en concreto de la pérdida del trabajo que han sufrido muchos padres de familia, Francisco asegura sentir «muy cercano el drama de esas familias, de esos padres y de esas madres que están viviendo una particular dificultad, agravada sobre todo a causa de la pandemia». El Papa no cree que sea un sufrimiento fácil de afrontar el de «no conseguir dar el pan a los propios hijos y de sentirse encima la responsabilidad de la vida de los demás». «En este sentido, mi oración, mi cercanía, y también todo el apoyo de la Iglesia es para estas personas, para estos últimos», añade.

«Pero pienso también en tantos padres, en tantas madres, en tantas familias que escapan de las guerras, que son rechazadas en los confines de Europa y no solo y que viven situaciones de dolor, de injusticia, y que nadie toma en serio o ignora deliberadamente. Quisiera decir a estos padres, a estas madres, que para mí son héroes porque encuentro en ellos el coraje de quien arriesga su propia vida por amor a sus hijos, por amor a su familia. También María y José han experimentado este exilio, esta prueba, debiendo escapar a un país extranjero a causa de la violencia y del poder de Herodes. Este sufrimiento suyo les hace cercanos precisamente a estos hermanos que hoy sufren las mismas pruebas. Que estos padres se dirijan con confianza a San José sabiendo que como padre él mismo ha experimentado la misma experiencia, la misma injusticia. y a todos ellos y a sus familias quisiera decir que no se sientan solos. El Papa se acuerda de ellos siempre y en la medida de lo posible continuará dándoles voz y no los olvidará», afirma el Sucesor de Pedro.

He aquí el resultado de la entrevista:

Santo Padre, usted ha establecido un Año especial dedicado a San José, ha escrito una carta, la Patris Corde, y está llevando a cabo un ciclo de catequesis dedicadas a su figura. ¿Qué representa San José para usted?

Nunca he escondido la sintonía que siento hacia la figura de San José. Creo que esto viene de mi infancia, de mi formación. Desde siempre he cultivado una devoción especial por San José porque creo que su figura representa, de manera hermosa y especial, lo que debería ser la fe cristiana para cada uno de nosotros. José, de hecho, es un hombre normal y su santidad consiste precisamente en haberse convertido en santo a través de las circunstancias buenas y malas que ha debido vivir y afrontar. No podemos tampoco esconder que a San José lo encontramos en el Evangelio, sobre todo en los relatos de Mateo y de Lucas, como un protagonista importante de los inicios de la historia de la salvación. En efecto, los acontecimientos que rodearon el nacimiento de Jesús fueron acontecimientos difíciles, llenos de obstáculos, de problemas, de persecuciones, de oscuridad y Dios, para ir al encuentro de Su Hijo que nacía e el mundo le coloca al lado a María y a José. Si María es aquella que dio al mundo el Verbo hecho carne, José es aquel que lo defendió, que lo protegió, que lo alimentó, que lo hizo crecer. En él podremos decir que está el hombre de los tiempos difíciles, el hombre concreto, el hombre que sabe asumir la responsabilidad. En este sentido, en San José se unen dos características. Por una parte, su fuerte espiritualidad se traduce en el Evangelio a través de los relatos de los sueños; estos relatos atestiguan la capacidad de José para escuchar a Dios que habla a su corazón. Sólo una persona que reza, que tiene una intensa vida espiritual, puede tener también la capacidad de distinguir la voz de Dios en medio de las muchas voces que nos habitan. Junto a esta característica después hay otra: José es el hombre concreto, es decir, el hombre que afronta los problemas con extrema practicidad, y frente a las dificultades y a los obstáculos, no asume nunca la posición del victimismo. En cambio, se sitúa siempre en la perspectiva de reaccionar, de corresponder, de fiarse de Dios y de encontrar una solución de manera creativa.

¿Esta atención renovada a San José en este momento de prueba tan grande asume un significado particular?

El tiempo que estamos viviendo es un tiempo difícil marcado por la pandemia del coronavirus. Muchas personas sufren, muchas familias están en dificultades, muchas personas se ven asediadas por la angustia de la muerte, de un futuro incierto. He pensado que precisamente en un tiempo tan difícil necesitamos a alguien que pueda animarnos, ayudarnos, inspirarnos, para entender cuál es el modo juntos para saber afrontar estos momentos de oscuridad. José es un testimonio luminoso en tiempos oscuros. He aquí por qué era justo darle espacio en este tiempo para poder volver a encontrar el camino.

Su ministerio petrino inició precisamente el 19 de marzo, día de la fiesta de San José…

He considerado siempre una delicadeza del cielo poder iniciar mi ministerio petrino el 19 de marzo. Creo que, de algún modo, San José me ha querido decir que continuaría ayudándome, estando junto a mí y yo podría continuar pensando en él como un amigo al que dirigirme, al que confiarme, al que pedir que interceda y rece por mí. Pero ciertamente esta relación, que se da por la comunión de los santos, no sólo me está reservada a mí, creo que puede ser de ayuda para muchos. Por eso espero que el año dedicado a San José haya llevado a muchos cristianos a redescubrir el profundo valor de la comunión de los santos, que no es una comunión abstracta, sino una comunión concreta que se expresa en una relación concreta y tiene consecuencias concretas.

En la columna sobre la Patris Corde, organizada por nuestro periódico durante el Año especial dedicado a San José, hemos enlazado la vida del Santo con la de los padres, pero también con la de los hijos de hoy. ¿Qué pueden recibir del diálogo con San José los hijos de hoy, es decir, los padres del mañana?

No se nace padres, pero ciertamente todos nacemos hijos. Esta es la primera cosa que debemos considerar, es decir, cada uno de nosotros más allá de lo que la vida le ha reservado, es sobre todo un hijo, ha estado confiado a alguien, proviene de una relación importante que lo ha hecho crecer y que lo ha condicionado en el bien o en el mal. Tener esta relación y reconocer su importancia en la propia vida significa comprender que un día, cuando tengamos la responsabilidad de la vida de alguien, es decir, cuando debamos ejercer una paternidad, llevaremos con nosotros sobre todo la experiencia que hemos hecho personalmente. Y es importante entonces poder reflexionar sobre esta experiencia personal para no repetir los mismos errores y para atesorar las cosas hermosas que hemos vivido. Estoy convencido de que la relación de paternidad que José tenía con Jesús ha influenciado tanto su vida hasta el punto de que la futura predicación de Jesús está plena de imágenes y referencias tomadas precisamente del imaginario paterno. Jesús, por ejemplo, dice que Dios es Padre, y no puede dejarnos indiferentes esta afirmación, especialmente si pensamos en la que ha sido su personal experiencia humana de paternidad. Esto significa que José lo ha hecho tan bien como padre que Jesús encuentra en el amor y la paternidad de este hombre la referencia más hermosa para dar a Dios. Podríamos decir que los hijos de hoy que se convertirán en los padres de mañana deberían preguntarse qué padres han tenido y qué padres quieren ser. No deben dejar que su papel paternal sea el resultado de la casualidad o simplemente la consecuencia de una experiencia pasada, sino que deben decidir conscientemente de qué modo amar a alguien, de qué modo responsabilizarse de alguien.

En el último capítulo de Patris Corde se habla de José como padre en la sombra. Un padre que sabe estar presente, pero dejando al hijo libre para crecer. ¿Es posible esto en una sociedad que parece premiar solo a quien ocupa espacios y visibilidad?

Una de las características más hermosas del amor, y no solo de la paternidad, es, de hecho, la libertad. El amor genera siempre libertad, el amor nunca debe convertirse en una prisión, en posesión. José nos muestra la capacidad de cuidar de Jesús sin adueñarse nunca de él, sin querer manipularlo, sin querer distraerlo de su misión. Creo que esto es muy importante como prueba de nuestra capacidad de amar y también de nuestra capacidad de saber dar un paso atrás. Un buen padre lo es cuando sabe retirarse en el momento oportuno para que su hijo pueda emerger con su belleza, con su singularidad, con sus elecciones, con su vocación. En este sentido, en toda buena relación es necesario renunciar al deseo de imponer una imagen desde arriba, una expectativa, una visibilidad, una forma de llenar completa y constantemente la escena con excesivo protagonismo. La característica de José de saber hacerse a un lado, su humildad, que es también la capacidad de pasar a un segundo plano, es quizá el aspecto más decisivo del amor que José muestra por Jesús. En este sentido es un personaje importante, me atrevería a decir que esencial en la biografía de Jesús, precisamente porque en un momento determinado sabe retirarse de la escena para que Jesús pueda brillar en toda su vocación, en toda su misión. A imagen y semejanza de José, debemos preguntarnos si somos capaces de saber dar un paso atrás, de permitir que los demás, y sobre todo los que nos han sido confiados, encuentren en nosotros un punto de referencia, pero nunca un obstáculo.

En varias ocasiones usted ha denunciado que la paternidad hoy está en crisis. ¿Qué se puede hacer, qué puede hacer la Iglesia, para devolver la fuerza a las relaciones padre-hijo, fundamentales para la sociedad?

Cuando pensamos en la Iglesia pensamos en ella siempre como Madre y esto no es algo equivocado. También yo en estos años he tratado de insistir mucho en esta perspectiva porque el modo de ejercer la maternidad de la Iglesia es la misericordia, es decir, es ese amor que genera y regenera la vida. ¿El perdón, la reconciliación no son tal vez un modo a través del que nos volvemos a poner en pie? ¿No es un modo a través del que recibimos nuevamente la vida porque recibimos otra posibilidad? ¡No puede existir una Iglesia de Jesucristo si no es a través de la misericordia! Pero creo que deberemos tener el valor de decir que la Iglesia no debería ser solo materna sino también paterna. Es decir, está llamada a ejercer un ministerio paterno no paternalístico. Y cuando digo que la Iglesia debe recuperar este aspecto paterno me refiero precisamente a la capacidad paterna de colocar a los hijos en condiciones de asumir las propias responsabilidades, de ejercer la propia libertad, de hacer elecciones. Si por un lado la misericordia nos sana, nos cura, nos consuela, nos anima, por el otro lado el amor de Dios no se limita simplemente a perdonar, a sanar, sino que el amor de Dios nos empuja a tomar decisiones, a despegar.

A veces, el miedo, más aún en este tiempo de pandemia, parece paralizar este impulso…

Sí, este periodo histórico es un periodo marcado por la incapacidad de tomar decisiones grandes en la propia vida. Nuestros jóvenes muy a menudo tienen miedo de decidir, de elegir, de ponerse en juego. Una Iglesia es tal no solo cuando dice sí o no, sino sobre todo cuando anima y hace posible las grandes elecciones. Y cada elección siempre tiene consecuencias y riesgos, pero a veces por el miedo a las consecuencias y a los riesgos permanecemos paralizados y no somos capaces de hacer nada ni de elegir nada. Un verdadero padre no te dice que irá siempre todo bien, sino que incluso si te encontrarás en la situación en la que las cosas no irán bien podrás afrontar y vivir con dignidad también esos momentos, también esos fracasos. Una persona madura se reconoce no en las victorias sino en el modo en el que sabe vivir un fracaso. Es precisamente en la experiencia de la caída y de la debilidad como se reconoce el carácter de una persona.

Para usted es muy importante la paternidad espiritual. ¿Los sacerdotes cómo pueden ser padres?

Decíamos antes que la paternidad no es algo que se da por descontado, no se nace padres, como mucho uno se convierte en ello. Igualmente, un sacerdote no nace ya padre, sino que debe aprenderlo un poco cada vez, a partir sobre todo del hecho de reconocerse hijo de Dios, pero también hijo de la Iglesia. Y la Iglesia no es un concepto abstracto, es siempre el rostro de alguien, una situación concreta, algo a lo que podemos dar un nombre bien preciso. Nuestra fe cristiana no es algo que siempre hemos recibido a través de una relación con alguien. La fe cristiana no es algo que se pueda aprender en los libros o en un simple razonamiento, sino que es siempre un pasaje existencial que pasa por las relaciones. Así, nuestra experiencia de fe surge siempre del testimonio de alguien. Por tanto, debemos preguntarnos cómo vivimos nuestra gratitud hacia estas personas y, sobre todo, si conservamos la capacidad crítica de saber distinguir lo que no es bueno que ha pasado a través de ellas. La vida espiritual no es diversa de la vida humana. Se un buen padre, humanamente hablando, es tal porque ayuda al hijo a convertirse en sí mismo, haciendo posible su libertad y empujándole a las grandes decisiones,  de igual modo un buen padre espiritual lo es cuando no cuando sustituye la conciencia de las personas que se confían a él, no cuando responde a las preguntas que estas personas se llevan en el corazón, no cuando domina la vida de los que le han sido confiados, sino cuando de manera discreta y al mismo tiempo firme es capaz de indicar el camino, de ofrecer claves de lecturas diversas, ayudar en el discernimiento.

¿Qué es más urgente hoy para dar fuerza a esta dimensión espiritual de la paternidad?

La paternidad espiritual es muy a menudo un don que nace sobre todo de la experiencia. Un padre espiritual puede compartir no tanto sus conocimientos teóricos, sino sobre todo su experiencia personal. Sólo así puede serle útil a un hijo. Hay una gran urgencia, en este momento histórico, de relaciones significativas que podríamos definir como paternidad espiritual, pero -permítanme decir- también maternidad espiritual, porque este papel de acompañamiento no es una prerrogativa masculina o sólo de los sacerdotes. Hay muchas religiosas buenas, muchas consagradas, pero también muchos laicos que tienen una gran experiencia que pueden compartir con otras personas. En este sentido, la relación espiritual es una de esas relaciones que necesitamos redescubrir con más fuerza en este momento histórico, sin confundirla nunca con otras vías de naturaleza psicológica o terapéutica.

Entre las dramáticas consecuencias del Covid está también la pérdida del trabajo de muchos padres. ¿Qué le gustaría decir a estos padres en dificultades?

Siento muy cercano el drama de esas familias, de esos padres y de esas madres que están viviendo una particular dificultad, agravada sobre todo a causa de la pandemia. No creo que sea un sufrimiento fácil de afrontar el de no conseguir dar el pan a los propios hijos y de sentirse encima la responsabilidad de la vida de los demás. En este sentido, mi oración, mi cercanía, y también todo el apoyo de la Iglesia es para estas personas, para estos últimos. Pero pienso también en tantos padres, en tantas madres, en tantas familias que escapan de las guerras, que son rechazadas en los confines de Europa y no solo y que viven situaciones de dolor, de injusticia, y que nadie toma en serio o ignora deliberadamente. Quisiera decir a estos padres, a estas madres, que para mí son héroes porque encuentro en ellos el coraje de quien arriesga su propia vida por amor a sus hijos, por amor a su familia. También María y José han experimentado este exilio, esta prueba, debiendo escapar a un país extranjero a causa de la violencia y del poder de Herodes. Este sufrimiento suyo les hace cercanos precisamente a estos hermanos que hoy sufren las mismas pruebas. Que estos padres se dirijan con confianza a San José sabiendo que como padre él mismo ha experimentado la misma experiencia, la misma injusticia. y a todos ellos y a sus familias quisiera decir que no se sientan solos. El Papa se acuerda de ellos siempre y en la medida de lo posible continuará dándoles voz y no los olvidará.

Entrevista publicada en Vatican News.

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67 comentarios en “Francisco: «¡No puede existir una Iglesia de Jesucristo si no es a través de la misericordia!»
  1. Me parece muy bien el discurso del Santo Padre. El problema que yo le veo a esto de la misericordia, es que no se puede tener misericordia si no se pide perdón. Y para pedir perdón se necesita la conciencia de pecado, cosa que no existe actualmente

    1. Hola AJ,

      Sólo una pregunta: ¿ pidió perdón St. Pablo antes de que Jesús se le apareciera preguntándole por qué le perseguía?

      Cuando uno ya es cristiano pide perdón mediante la confesión y recupera la Gracia pero con los no cristianos Dios derrama su misericordia ,o puede hacerlo si quiere, antes de que se le pida perdón. Es entonces esa misma misericordia, esa misma explosión de amor que nos manifiesta la que nos enamora y nos lleva a pedirle perdón.Y a amarle.Y a seguirle.

      En muchos casos sucede así.Asi lo hizo con st.Pablo, conmigo y con miles de personas de todo el mundo.

      La misericordia de Dios no tiene límites para los ciegos.Y si los tiene es Dios quien los pone, no nosotros.

      No me crean a mí, escuchen conversiones en las q Dios ha manifestado su amor.Ahí es cuando todos caemos de rodillas.

      Bendiciones

      1. Usted dice:
        Y para pedir perdón se necesita la conciencia de pecado, cosa que no existe actualmente

        Y es cierto! pero yo pregunto: ¿ cómo va a pedir perdón alguien que no tiene conciencia de pecado? ¿ de qué va a pedir perdón?

        pues en estos que no tienen conciencia de pecado es en los q Dios derrama su misericordia y amor para sanarles y convertirles. Esa es la magnitud de su misericordia con los que » no saben lo que hacen». Les perdona y esa bondad es lo q les hace ver su miseria por contraste con el Señor.Y se enamoran.

        1. Te pongas como te pongas no puede haber misericordia sin conversión. Precisamente el ejemplo de San Pablo es perfecto. Pablo escuchó la voz de Cristo «por qué me persigues?» Y se arrepintió. Si hubiese seguido en sus trece jamás hubiese sido apóstol de los gentiles. Contraponer misericordia y justicia o verdad y caridad es una falsedad tremenda. Dios no puede perdonar a quien no le pide perdón. El hijo pródigo es recibido por su padre porque vuelve a casa. No se queda cuidando de los guarros agustico. Se da cuenta de su error y rectifica. Sin llamado a la conversión, a la conciencia de pecado y mundo caído se hace difícil que el hombre abrace la salvación y la misericordia. Cristo se aparece a todos en el camino pero muchos le dan la espalda porque prefieren sentirse cómodos sin arrepentimiento. Y el no nos obliga ni a amarle ni a seguirle ni a pedirle perdon. Solo lo propone. Desgraciado el hombre que rechaza su mano

          1. Aj,

            Usted dice: «Precisamente el ejemplo de San Pablo es perfecto. Pablo escuchó la voz de Cristo «por qué me persigues?» Y se arrepintió.»

            Exactamente!

            El acercamiento de Cristo a St.Pablo sin q este se hubiera arrepentido es, en si mismo, el acto de misericordia. La conversión viene después.

            Zaqueo, p.ej. se acerca por curiosidad pero no se convierte hasta q Jesús se le acerca.

            Jesús se acerca al enfermo q bajan por el techo, le sana el cuerpo y después sin q se haya arrepentido de nada le dice: tus pecados te son perdonados.

            El encuentro con el pecador se produce por pura misericordia de Dios ( pq no se lo merece) y la conversión viene después.Así lo hacía entonces y así lo hace ahora.

            Usted me puede hablar con ese » se ponga como se ponga» pero eso no va a cambiar lo que Cristo hizo conmigo.

            Bendiciones

          2. Usted siempre lo entiende todo al revés: la misericordia no es el encuentro, como usted dice, porque eso se lo ofrece a todo el mundo y unos lo rechazan y otros no. La misericordia es la que se produce después del encuentro cuando existe arrepentimiento. ¿De dónde se ha sacado que Cristo perdonara los pecados a alguien no arrepentido? Los evangelistas no dan cuenta del estado del alma de esos pecadores, porque eso sólo lo conocía Cristo (bueno, y usted también, que ha viajado en el tiempo y tiene rayos x en los ojos). Qué raro que no volviera usted para llevar la contraria. Y qué casual que los que siempre llevan la contraria aparezcan por aquí consecutivamente, por turnos. Es asombrosa la sincronía.

          3. Catolicvs,

            Usted dice:

            De dónde se ha sacado que Cristo perdonara los pecados a alguien no arrepentido?

            St.Pablo no estaba arrepentido puesto q en el encuentro con Cristo iba a perseguir cristianos.
            ——
            Que el encuentro no es misericordia???? No es misericordia meterse en el fango de nuestro pecado, siendo el ser más puro! …¿ se puede hacer eso sin habernos perdonado?…

            En el encuentro Dios nos cura y nos perdona simultaneamente.Cambia la vida en un instante.Y si, como usted dice, ese encuentro lo vive todo el mundo entonces es preocupante ver q quienes han recibido la misericordia del encuentro no la tienen con los demás.

            Pq, de verdad se lo digo, yo no puedo ser menos misericordiosa de lo q Dios ha sido conmigo. Caeria en aquella paràbola del deudor perdonado q no perdona a su deudor, ya sabe…

          4. «St.Pablo no estaba arrepentido puesto q en el encuentro con Cristo iba a perseguir cristianos»

            ¿Y? ¿Dónde estaba la misericordia entonces?

            «Que el encuentro no es misericordia????»

            No.

          5. ACS, mucho me temo que recae usted en la costumbre de erigirse en in´térprete de las Sagradas Escrituras pero careciendo de formación teológica alguna. Mire, el símbolo de «la caída del caballo» en la conversión de San Pablo es precisamente el símbolo de tomar nota en el momento de lo horripilante de los pecados del pasado. Todos los que han dado testimonio de lo que se llama «conversión paulina», es decir, brusca y repentina, coinciden en que lo primero que notan es el daño causado a Dios por sus pecados. Por tanto, yerra usted en la premisa inicial. Por supuesto que San Pablo se arrepiente, obvio, eso es caer del caballo, comprender todo lo que estaba haciendo mal.

          6. ACS, todo su discurso parte de lo mismo, siempre igual: desvincular la Misericordia del anuncio de la Verdad. Y lo siento, pero no hay atajos posibles. La Misericordia, como la Caridad, operan dentro de la Verdad, no al margen de la misma. Si uno experimenta la Misericordia de Dios, antes ha experimentado la Verdad, es decir, el reconocimiento de sus pecados y del camino único de salvación que es Cristo. Fuera de ese orden, ya no estamos ante la Misericordia de Dios sino ante algo diferente.

          7. ACS,que cansina es usted,de verdad.
            Solo aparece para arrastrar almas al averno.
            Promoviendo siempre la falsa misericordia y ls profanación de la EUCARISTÍA en la mano.
            Cómo pretende que no le lancemos exorcismos,si lo que usted hace es satánico.
            Usted es un lobo disfrazado de cordero.

          8. Hidaspes,

            Dice «Fuera de ese orden, ya no estamos ante la Misericordia de Dios sino ante algo diferente.»

            1- experimentar el amor infinito de Dios no viene de «algo diferente» pq ese amor sólo está en Dios y «es» Dios.

            2-Si Dios exigiera el arrepentimiento para regalarnos la experiencia del encuentro no habría conversiones tumbativas pq el » no creyente» no tiene conciencia de su pecado y por lo tanto no puede arrepentirse de lo q no considera malo.

            3-Ap 3,20:
            » yo estoy en la puerta y llamo, si tu me abres yo entraré y cenaré contigo»
            eso fué lo que hice, sin saber que lo hacía.

            Yo sólo doy testimonio de lo q Dios ha hecho conmigo.

          9. Señora ACS,usted mezcla dos conceptos completamente diferentes: MISERICORDIA Y GRACIA.
            La Misericordia de Dios está en que dió su vida en la Cruz para salvarnos del pecado y de la muerte.Y en que si nos ARREPENTIMOS, nos PERDONA.
            Pero no tolera al que ama el pecado y no quiere abandonarlo,su Misericordia no consiste en aguantar los pecados.
            Cuando un pecador tiene una experiencia tumbativa es por una GRACIA especial de Dios,pero el pecador debe aceptarla y abandonar su pecado (el pecado grave,el cual le impide estar en estado de gracia) ipso facto.
            Todos tenemos esa gracia por el bautismo, otra cosa es que Dios de forma excepcional se la dé a personas apartadas de la fé de forma más llamativa,tal vez porque alguien rezó o pidió por esa persona,y en favor a esa alma que oró o ayunó la dé ,pero NO ES LO HABITUAL.

          10. ACS, si el amor es de Dios, anuncia la Verdad. Caso contrario, no es de Dios, sino puramente humano. No descartemos, en todo caso, que sea incluso de origen diabólico.

            Le vuelvo a repetir: San Pablo ve la enormidad de sus pecados previos al caer del caballo, y luego cree. El orden no es caprichoso.

            Como tantas otras veces, hemos de recordarle que la fe no consiste en relatar experiencias personales, sino en anunciar la Verdad. La fe no es un manual de autoasistencia emocional, no consiste en eso. Además, en el caso de usted, sea cual fuere su experiencia, no le llevo al catolicismo, sino a un credo diferente.

          11. Hidaspes:

            Exactamente: el orden no es caprichoso! Y permítame añadir q lo establece Dios.

            Hechos 9,3:
            «3.Mientras iba de camino, ya cerca de Damasco, le envolvió de repente una luz que venía del cielo.»»4.cayó en tierra y oyó una voz que le decía: «Saúl, Saúl, ¿por qué me persigues?»»

            Primero le envuelve la luz divina,es después q cae! Eso es exactamente lo q digo yo.Primero la manifestación de Dios, después nuestra caída y arrepentimiento. A St. Pablo le ocurrió en el mismo orden q a mí.

            Lo dice la Biblia Hidaspes!
            ———————–

          12. Hidaspes,

            Respecto a lo q afirma sobre q mi experiencia no me trajo al Catolicismo también se equivoca! Yo profeso el mismo credo q ustedes lo q ocurre es que, como dijo también Jesús, aquí hay odres nuevos y odres viejos. Los viejos conservan bien el vino viejo y los nuevos,el nuevo.

            Otra cosa es negar la doctrina! Ese es otro grupo.Niegan la divinidad de Cristo,la virginidad física de María, el pecado,el infierno,la condena, colocan a Cristo a la altura de Buda,Mahoma; Jesús no fundó una Iglesia etc .Esa no soy yo!no se equivoque.

            Así q tengan cuidado al acusarme de satánica y sandeces del estilo pq a Jesús también le acusaron de lo mismo y ya conocen su respuesta.Y yo soy » cuerpo de Cristo» igual q ustedes. Odres viejos u odres nuevos pero » cuerpo de Cristo» al fin y al cabo.

          13. María,

            En esta ocasión estoy de acuerdo con lo q dice en su último comentario, salvo en q confundo la misericordia con la Gracia. Creo q no las confundo pero es que…hace falta tener una misericordia infinita para q St.Pablo fuera regalado con la Gracia de ser abrazado por la luz divina, siendo tan grande su pecado.. Hace falta una misericordia infinita para regalarme la Gracia de ser inundada por su amor Divino y abrazada y envuelta por este, teniendo en cuenta tanto pecado como había en mí.

            Cuando uno siente ese abrazo se sabe perdonado.
            Así q lo q yo percibí es q la Gracia y la misericordia van de la mano.

            Nuestro FIAT es entonces inmediato, instantaneo.

            Que no es lo habitual? No lo sé.No sé si muchos se lo callan, no sé…
            Que rezaron por mí? Clarísimamente! Sobre todo desde el purgatorio, creo yo.

          14. La Misericordia la tenemos todos,pero no para vivir en pecado indefinidamente,las gracias excepcionales no las tienen todos.Y repito,que no son lo habitual.
            San Pablo tuvo una gracia excepcional, el amor y la misericordia de Dios ya los tenía como los tenemos todos,pero hay que aceptarlos y cambiar de vida,Dios no violenta nuestra libertad.
            Si la Misericordia que usted predica,fuera como usted la predica no existirían pecadores,nadie se condenaría.
            Porque según usted Dios envuelve con su » amor » y » misericordia» a unos sí,y a otros no?? Parece un poco injusto….,y Dios es la Justicia.

          15. María,

            Estoy de acuerdo otra vez con usted María, en q después del encuentro uno debe abandonar el pecado.Y, de hecho es lo que hace.
            ———

            Uste dice: «Porque según usted Dios envuelve con su » amor » y » misericordia» a unos sí,y a otros no?? Parece un poco injusto….,y Dios es la Justicia.»

            Si es «a unos sí y a otros no» es usted la q lo ha dicho al afirmar q no es lo habitual. Yo le he dicho q no lo sé.

            Yo no entraría a valorar si lo q hace Dios es justo o no, María.El Espíritu sopla donde quiere…

            Lo único q puedo decir es q yo no lo merecía, ni lo merezco. Es generosidad de Dios.

          16. ACS, rotundamente no, su credo, llámese como se llame, no es el mío. Usted niega dogmas de fe y verdades centrales de la fe.

            No voy a repetirle la experiencia de San Pablo, porque visto está que no quiere comprender, y que su cruzada particular es ocultar la Verdad para pasar de la Misericordia al Relativismo sin estación intermedia que lo disimule. Allá usted, pero otros no callaremos ante semejante maniobra.

            Yo no le acuso a usted de satánica, no tengo prueba ni evidencia para ello, lo que sostengo es que gran parte de sus comentarios pueden ser de inspiración diabólica, lo cual es muy distinto. Yo no le deseo a usted mal alguno, al contrario, rezo por su conversión y su santidad.

          17. Hidaspes,

            Yo no niego los dogmas de fe.Y además obedezco a la Iglesia.

            Y en cuanto a lo de St.Pablo, le he pegado el pasaje bíblico q lo explica y está bien claro.

            Por lo dem@s yo ya lo tengo todo muy claro y su opinión no me preocupa pq Dios ya me ha hecho entender lo de los odres viejos y nuevos y ya sé donde estoy y qué soy. Y pq nunca nos entenderemos.

            Gracias por rezar por mí, siempre agradezco la oración.Yo también ruego x ustedes.

          18. «el » no creyente» no tiene conciencia de su pecado y por lo tanto no puede arrepentirse de lo q no considera malo»

            Eso no es verdad, como enseña el catecismo (nº 1957):

            «La ley natural expresa el sentido moral original que permite al hombre discernir mediante la razón lo que son el bien y el mal, la verdad y la mentira:

            ‘La ley natural […] está inscrita y grabada en el alma de todos y cada uno de los hombres porque es la razón humana que ordena hacer el bien y prohíbe pecar. Pero esta prescripción de la razón humana no podría tener fuerza de ley si no fuese la voz y el intérprete de una razón más alta a la que nuestro espíritu y nuestra libertad deben estar sometidos’ (León XIII, Carta enc. Libertas praestantissimum)».

          19. «Así q lo q yo percibí es q la Gracia y la misericordia van de la mano. Nuestro FIAT es entonces inmediato, instantaneo»

            ¿Y el arrepentimiento dónde va? Obviamente, primero va el arrepentimiento (con encuentro extraordinario previo o sin él), luego la misericordia de Dios hacia el pecador arrepentido y por fin, después, la gracia (la gracia santificante, se entiende, no la «gracia» de inspirar al alma previamente para que se arrepienta, que parece que es la única forma en que usted entiende la ‘gracia’).

            «Dios ya me ha hecho entender lo de los odres viejos y nuevos»

            ¿Y también le ha hecho entender el último versículo del pasaje evangélico en el que el Señor usa la parábola de los odres nuevos y viejos? Porque es muy significativo: «…y nadie que tenga vino añejo quiere el nuevo, porque dice: El añejo es mejor» (Lc 5, 39).

          20. Catolicvs,,

            sólo le voy a responder a su último párrafo, sobre lo demás siento que ya lo he dicho todo.

            Dice: «¿Y también le ha hecho entender el último versículo del pasaje evangélico en el que el Señor usa la parábola de los odres nuevos y viejos? Porque es muy significativo: «…y nadie que tenga vino añejo quiere el nuevo, porque dice: El añejo es mejor» (Lc 5, 39).»

            Sí claro! los odres viejos creen que el añejo es el mejor!!!!! Por eso sé que ustedes conservan bien el vino añejo sin verles rivales.

            Yo también podria derivarle a las bodas de Caná, en las que el vino nuevo fué el mejor. Según el pasaje en todas las bodas se servían 2 clases de vino.

            Si hay 2 vinos es pq Dios así lo ha querido. Y no veo que Jesús excluya ni a unos ni otros. Por eso no siento la necesidad de competir con usted para ver qué vino es el mejor.

            Me gusta mi heredad

          21. ¡Pero no diga chorradas! Dice que NADIE quiere vino nuevo habiéndolo añejo, que es mejor. ¿Qué idiotez es esa de que los padres «creen» no sé qué? El último versículo no toma los padres en sentido metafórico, sino que habla de personas, y dice que el vino añejo es mejor. Lo afirma, no es una creencia y me os de un objeto inanimado. Deje ya de hacer exégesis que avergonzaría hasta a los Testigos de Jehová. ¡Qué inventiva! Por supuesto, no esperaba que intentase refutar al mismo catecismo con su primera chorrada, pero la última es de traca.

          22. catolicvs,

            Dice esto: y nadie que tenga vino añejo quiere el nuevo, porque dice: El añejo es mejor» (Lc 5, 39).»

            Está hablando de la opinión de quienes tienen vino añejo. No lo dice Jesús como sentencia propia.

            Ya que tiene ganas de competir, mire ahora lo que dice «las bodas de Caná»:
            «y le dice: «Todos sirven primero el vino bueno y cuando ya están bebidos, el inferior. Pero tú has guardado el vino bueno hasta ahora.»»

          23. Catolicvs,

            siento que ya he agotado todo lo que tengo que decir. Repetir tontamente lo dicho es una pérdida de tiempo. Competir me parece de lo más tonto también ,de verdad.

            Ya le he dicho que me gusta mi heredad. Si la suya es mejor, no me preocupa, de verdad, yo con la mia soy feliz. Si Dios me llena de vino nuevo, bien; si me llena del viejo, también. Suya soy y el vino que me dé calmará mi sed pq me llenará de Él.

            Bendiciones

          24. Literalmente dice: «Et nemo bibens vetus statim vult novum dicit enim vetus melius est» (y nadie que beba el viejo (o añejo) deseará el nuevo, porque enseguida dice que el viejo (o añejo) es mejor.

            No finja no entender algo que es claro como el cristal: Cristo sí hace suya la frase, al afirmar que cualquiera que bebe vino añejo inmediatamente dice que es mejor que el nuevo. ¿Por qué alguien diría algo falso y Cristo lo iba a repetir? Como para todo hay gustos, hay quien prefiere lo peor, lo cual no quita que objetivamente algo sea mejor, y el Señor deja claro qué es mejor.

          25. En cuanto al pasaje de las bodas de Caná, no sé dónde verá corroboración de su absurda tesis: el vino bueno (el añejo) se sirve primero y cuando todos están borrachos se sirve el nuevo, porque nadie se da cuenta de que es peor. Pero Cristo, al obrar el milagro, hace que al final se sirva vino añejo de la mejor clase, que es el vino bueno del que habla dicho relato. Se ponga como se ponga, el vino añejo es el bueno, aunque a usted le guste el vino malo.

            Y la única que compite (contra la verdad, no contra hidaspes, María o contra mí), es usted. Pero la verdad es muy tozuda, por lo que se cansa en vano.

          26. Catolicvs,

            «14.Entonces se le acercan los discípulos de Juan y le dicen: «¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos, y tus discípulos no ayunan?» 15.Jesús les dijo: «Pueden acaso los invitados a la boda ponerse tristes mientras el novio está con ellos? Días vendrán en que les será arrebatado el novio; entonces ayunarán. 16.Nadie echa un remiendo de paño sin tundir en un vestido viejo, porque lo añadido tira del vestido, y se produce un desgarrón peor. 17.Ni tampoco se echa vino nuevo en pellejos viejos; pues de otro modo, los pellejos revientan, el vino se derrama, y los pellejos se echan a perder; sino que el vino nuevo se echa en pellejos nuevos, y así ambos se conservan.»»

            Si usted, que sabe tanto, no entiende cual es el vino nuevo y cual el viejo pues no sé yo…

            Pero si usted considera mejor el viejo y se considera odre viejo, alégrese!

            Yo soy feliz con mi heredad 🤗

          27. Todo el mundo sabe que el vino añejo es mejor. Y Cristo y sus contemporáneos también lo sabían (de ahí la parábola). De hecho, se pagan fortunas por él, mientras que nadie paga demasiado por el vino nuevo, por muy buena que haya salido la cosecha de ese año (y no digamos si encima ha salido mala, pues en vez de dar el sol a las uvas, ha habido un gélido invierno). Pero ya le he dicho: para gustos, los colores. ¿Que usted prefiere un vino peor? Pues usted misma. Como le gusta llevar la contraria, lo disfrutará como si fuera bueno (sin serlo). Pero sólo usted: los demás prefieren el buen vino (el añejo) y no necesitan no regir bien para que algo malo les parezca bueno (como a los invitados del ejemplo de la boda). Prefieren el buen vino añejo del milagro de Cristo, que el nuevo y malo que les ofrecen otros y que sólo parece bueno a quienes están ebrios y ya no distinguen lo bueno de lo malo.

          28. Catolicvs,

            En el pasaje q le he pegado,usted ¿quienes entiende que son los odres viejos, los discípulos de Juan Bautista o los discípulos de Jesùs?

            Los odres viejos son los discípulos de Juan Bautista, los q conservan el vino añejo.

            Los odres nuevos son los discípulos de Jesús los cuales conservan bien el vino nuevo.

            El vino viejo es el del cumplimiento, el nuevo el de la Gracia.

            En las bodas de Caná el vino nuevo es el q se sirve el último, el q es fruto del milagro de Jesús. Por eso dice q en estas bodas se reserva el vino mejor para el final.

            Es usted quien lo entiende al revés.

            Yo no necesito competir, el vino q Dios me de será el mejor para mí. Si a usted le da el mejor Felicidades! Yo con el q me de beberé de Dios.Soy feliz con mi heredad.

            Bendiciones

          29. Catolicvs,

            porque supongo Catolicvs que se habrá dado cuenta de que lo que está haciendo Jesús es una comparación entre los 2 tipos de vino ( o de odres) y los 2 tipos de discípulos (a saber, discípulos de Juan Bautista y discípulos suyos). ..

            entonces lo que yo le pregunto es:

            ¿Con que discípulos entiende usted que Jesús asocia el vino viejo, con los discípulos de Juan o con los suyos? ¿ a qué discípulos considera odres viejos u odres nuevos?…

          30. ¿Esa es una interpretación luterana del pasaje evangélico? ¿De los mormones? ¿De los Testigos de Jehová? Exégesis católica no es, desde luego. Pero como usted va por libre e interpreta las Escrituras como le da la gana, le puede salir cualquier cosa, hasta que los odres se refieren a extraterrestres y que Cristo nos está informando de que hay vida fuera de este planeta. Lo que usted quiera. Siga tomando vino malo.

          31. Catolicvs,

            y ¿cual es la interpretación católica ,según usted, que los odres viejos son los discípulos de Jesús?

            explíquemela, por favor…

          32. Catolicvs,

            es que veo que me ataca a mí pero no me responde.

            ¿Según usted los odres viejos son los discípulos de Jesús y los nuevos los de Juan Bautista? ¿El vino nuevo es el que beben los discípulos de Juan y el viejo el que beben los de Jesús?

            Qué dice la exégesis católica?

          33. Catolicvs,

            Biblia de Navarra. Facultad de teología de Navarra.Eunsa.

            Notas: Mt 9,14-17
            Cuestión sobre el ayuno. «…Jesús trae un «nuevo» modo de relación con Dios que implica una regeneración total.Su Espíritu es demasiado » nuevo» y pujante para ser amoldado a las viejas formas, cuya vigencia caducaba.»

            Lo ve, hombre??…Jesús es el vino » nuevo». No el añejo, como usted dice.

            Venga, no se enfade hombre… Todos amamos la Verdad. Estoy segura de que usted también. Sólo es que le caigo mal, pero no me mire a mí, mire la Verdad. La Biblia de Navarra con sus notas es 100% fiable,ortodoxa.

            Si se cierra a la verdad de este texto siempre le perseguirá pq no tiene argumentos q defiendan su postura. Dios le llama a algo con esto, no?

            A mí también me ha llamado.No hace mucho…

          34. La Biblia de Navarra es 100%… posconciliar. ¡Oh casualidad! ¿Por qué no busca notas en una Biblia anterior a 1965? Que todos sabemos cómo son las notas de las posteriores. Esa ni existía antes, pero puede comparar las notas de la Biblia Nácar-Colunga original (1944) y las de las versiones posteriores al CVII y verá qué sorpresa se lleva. ¿Ha cambiado la verdad? No, pero las notas de las Biblias sí, pues eran muy poco ecuménicas y los herejes no las tragaban.

            Y menos mal que no le gusta «competir», pero no para. Empieza a decir idioteces que el propio catecismo desmiente y acaba hablando de vino y odres, que nada tienen que ver con su visión falsa de la misericordia y el perdón de los pecados. Ande, busque en las notas de su Biblia de Navarra la nota que equipare vino u odres con misericordia previa al arrepentimiento, a ver si encuentra algo. Qué persona más soberbia y tozuda, es increíble.

          35. Catolicvs,

            Parece enfadado…😲😨

            Acabáramos!!!!! Entonces usted es de esos cristianos q no aceptan q la Iglesia postconciliar es Iglesia de Cristo? Uff…un protestante…

            Entonces cómo nos vamos a entender? Yo soy Iglesia de principio a fin, como dijo Jesús, » yo estaré con vosotros desde ahora hasta el fin del mundo»

            Creí q era un odre viejo.Disculpe, no sabía q era un cismático.

          36. Catolicvs,

            Lo dejo aquí.Hablar con ante concilio V-II no tiene ningún interés para mi.

            Y menos cuando pierden los modales. Eso es también común en el mundo pagano.

            Buenas noches

          37. ¿Se cree muy graciosa e ingeniosa? Cismático quizás será su padre. Cuando le conozca se lo pregunta. Usted, simplemente es una hereje. Bien calada le tienen María e Hidaspes. Si cree que engaña a alguien poniendo muchos emoticonos de caritas entre todo el veneno que suelta aquí, está muy equivocada. Ya va saliendo el bicho que lleva dentro, en cuanto se queda en evidencia. Además de fingir ser católica (no lo es) y ser una mentirosa (que dijo despertarse a las 5:30 am y hay comentarios suyos de cuando supuestamente estaba duermiendo), se permite el lujo de insultar cuando le pillan en un renuncio. Pues conmigo ha pinchado en hueso.

    2. Pero —dirás— Dios es la misma misericordia. He aquí el tercer engaño, tan común en los pecadores, y que tantos conduce al infierno. Escribe un docto autor que la misericordia de Dios precipita más almas en el infierno que su justicia; porque los pecadores, fiados temerariamente­ de la misericordia, no dejan de pecar y se condenan.

      Que Dios sea todo misericordia ¿quién lo niega? Esto no obstante, ¡a cuántos arroja cada día en el infierno! Es misericordioso, pero también es justo, y su justicia le obliga a castigar al que le ofende. El Señor usa de su misericordia, pero ¿con quiénes? Con los que le temen. “Se levanta su bondad sobre los que lo temen”, dice David; y añade: “Siente el Señor ternura por los que lo temen” (Sal 103 [102], 11-13).

    3. Pero los que le menosprecian y abusan de su misericordia, para más ofenderle, estos tales que esperen el golpe de su justicia. Y con razón; Dios perdona el pecado, pero no puede perdonar la voluntad de pecar.

      El que comete el pecado con el pensamiento puesto en que se ha de arrepentir después de haber pecado, este —dice San Agustín— “no es penitente, sino escarnecedor de Dios”. Y de Dios nadie se burla impunemente. “No os engañéis —dice el Apóstol— de Dios nadie se burla” (Gál 6, 7). Y sería burlarse de Dios el ofenderle cuando y como se nos antoja y luego pretender ir al paraíso. ♦

      San Alfonso María de Ligo rio, Preparación para la Muerte

  2. Es una auténtica burla que se llame «héroes» a quienes estando en edad militar huyen de la guerra como cobardes. Porque una cosa son los refugiados que piden asilo (mujeres, niños, ancianos, enfermos y discapacitados), y otra cosa hombres sanos en edad militar que desertan. Estamos ante una auténtica subversión de cualquier principio moral, ético y religioso alentado desde la cúspide.

  3. La misma misericordia que aplica el Vaticano a las personas que no quieren aplicar una terapia experimental en su cuerpo Templo del Espíritu Santo?

    1. Así es. Y no denuncia la dictadura sanitaria que viven en Italia por el mismo motivo, donde la gente no puede trabajar sin haber sido conejillo de indias de las farmacéuticas

  4. Una vez más nos encontramos un discurso ideológico en el que Francisco, de forma irresponsable, fomenta la invasión musulmana de Europa mediante una inmigración ilegal y descontrolada.

    1. Es un error que Francisco afirme que «la fe no se puede aprender de los libros o de un razonamiento sino del testimonio de alguien.»
      En contra de lo que dice Francisco, la Iglesia siempre ha enseñado que la fe se descubre desde la Biblia y desde la razón.

    2. Francisco sobredimensiona la magnitud del covid, cuando hoy ha retos mucho más graves y urgentes para la Iglesia. Y además resulta irónico que hable de cercanía del Papa con los que han perdido su empleo, cuando él ha despedido a los trabajadores que no se han querido vacunar.

      1. ¿Qué es misericordia?
        ¿Despedir al que no se vacuna.?
        ¿No dar la Sagrada Comunión en la boca.?
        ¿Prohibir la Misa milenaria.?
        ¿Traicionar a los católicos.?

  5. El Papa usa la palabra misericordia solo para justificar su ideología. Lo que quiere es la aceptación incondicional, que no existe en la fe en Dios. Papa perdió la fe no puede predicar Cristo solo hace política. Intenta engañarse a sí mismo. Pobre cosa. Es como muchos ateos que comenzaron negando que Dios existe, ahora tratan de negar la historia afirmando que Cristo no existió. Los que no tienen fe viven en la ilusión.

  6. Una película progresista Catholics en Youtube que aparece en Wanderer como parte de un artículo titulado: «La película con introducción de Jack Tollers» la están tratando de hacer pasar por tradicionalista sólo porque exponen bien los argumentos de la misa de siempre sin tener presente cómo termina la película y la gran confusión que genera en los que no están preparados.
    Tollers y Wanderer no han entendido que el mensaje de la película está contenido en el final y en lo que dice y hace el Abad.
    Ni siquiera es católica, esa película es atea.
    Al final triunfa el criterio de Roma.
    La obediencia se impone y la conclusión no es sino la confusión final en las heréticas palabras del Abad sobre el milagro de la santa misa y sobre la oración y en su dificultad de poseso o endemoniado de rezar.
    Si esto es la inteligencia católica actual estamos fritos.
    No es mala voluntad lo que digo es lo que me muestra la película.
    Dios santo, tantos necios.

  7. Durante este largo camino que su ansias le marcaba iba deformando su alma, amputando aspectos esenciales de la persona: Solo acción pura y mera potencia. Ignoramos que hay en el centro de su persona para impulsarle a cometer este hecho horrible. Primero cayó y poco lo lamentó la contemplación de la Verdad y la Belleza, juzgadas como superfluas y sin valor. Luego le tocó a la Justicia y las demás virtudes juzgadas de impedimentos para su carrera. Tras ello se apagó la Caridad, se oscureció la Fe y se corrompió la Esperanza. Finalmente se quedó con el verdadero idolillo de su alma, el Poder puro. Al llegar a la Silla de S. Pedro y ser coronado, summum de sus afanes, la transformación se había completado y casi toda su humanidad, generosidad y curiosidad se había agotado con sus pensamientos, hechos y decisiones interesadas.

  8. Es rey pero no reina sobre sí mismo pues no tiene luz interior que le guíe por el laberinto de la vida ni está acompañado por las generosas Verdad, Bien y Belleza: Es en completo desalmado, sin corazón, hueco donde arrecia el eterno frío del desamor y su alma yerma, glacial, se quedó a oscuras como un cielo nocturno sin estrellas y Luna.

    La larga noche sin luminarias de tu pontificado se te cierne encima y en la hora crepuscular aparecen las sombras alargadas de tus víctimas. Me refiero a las víctimas de tu alma, psique e inteligencia. Ahora tienes el Poder y ni más arriba no puedes subir ni más allá pasar. ¡Tarde descubriste, Bergoglio, que poder es un verbo transitivo¡ Lo tienes pero no lo sabes usar y ni siquiera sabes para qué sirve.

  9. Destruiste la Verdad en tu inteligencia y ahora tus palabras se las lleva el viento; asesinaste la Belleza de tu alma y tus hechos son tan ramplones y cutres que no tienen ni la grandeza infernal del Mal y asesinaste el Bien y con ello es imposible alcanzar las estrellas e iluminar con su luz a ti y a todos. Tu falta de generosidad, de amor desinteresado por las personas y las cosas te pasa factura, todo te cobra interés recrecido. Nada hiciste gratis, nada se te dará gratis, cosechas lo que sembraste. Sin gustos, aficiones o amigos, no se enciende tu alma por el arte, la música, los hermosos versos ni las historias bien contadas. Te está vedado lo que hace la felicidad de los hombres y te esta vedado lo que hace la felicidad de los santos: la contemplación de Dios. Famélico, hambriento, inútil, inservible te mueves como una peonza, dando vueltas a ti mismo, dañándote y dañando a los demás, triste destino de aquel que no tiene destino su vida ni anhelos.

  10. Bergoglio, tú lo sabes, la Iglesia no existe sin verdad ni justicia, la que tú retorciste el cuello cuando aprobaste la herética comunión y absolución de los adúlteros impenitentes en Amoris laetitia, y que tú falsamente elevaste a magisterio auténtico en el Rescripto ex audientia de 5 de junio del 2017, y además tú, Bergoglio, no contestaste a las Dubia, no sancionaste a los obispos que la implementaron (Fátima, Oporto, Braga, Lisboa, Piamonte, Roma, Sicilia, Malta…) y encima, uniste Amoris al Año de San José. Es una falsa misericordia si no está acompañada de la verdad y justicia. Vete ya.

  11. Debiera irse y retirarse a meditar. Dios, en su justicia divina, le muestra que todo tiene un precio, y que todo debe pagarse.
    Ha mentido siempre, incluso cuando fue obispo, y luego cardenal.
    Muchos ya lo conocían desde antes de sentarse en el trono de Pedro. Como yo ignoraba su doblez, pensé que era bueno porque se había realizado en la catedral metropolitana el sepelio de Kirchner, y porque antes, cuando él se hallaba internado, envió un sacerdote para que le hablaba.
    Me había sentido dichoso pensando que en esa época no había sacerdotes que tuvieran el gesto de Bergoglio.
    Pero mirando los artículos de la página web Panorama católico internacional, supe de verdad quién era.

  12. El señor Bergoglio sigue soltando disparates. La realidad es al contario; no puede haber una Iglesia de misericordia si no es a través de Jesucristo. Por cierto, una Iglesia que tiene que ser de misericordia pero también de Justicia.

  13. «No puede existir una Iglesia si no es a través de la Misericordia»… y no puede existir Misericordia sin el anuncio de la Verdad de Cristo Redentor. Si lo que se hace es «dialogar» no se practica la Misericordia, sino una abstracta empatía, nada más. Es lamentable ese empeño en desvincular la Misericordia, en aislarla de su ligazón indisoluble con la Verdad.

  14. Ahora resulta que Dios le dio a San Pablo su misericordia sin necesidad de arrepentimiento. Hay que ver lo que da de sí la falsa misericordia del mito condenado de sor Faustina.
    Las pobres víctimas del modernismo eclesiástico no tienen remedio, porque oyen pero no escuchan. Como los Testigos de Jehová. No vaya a ser que los convenzas de otra cosa.

  15. Vayamos al origen de este entuerto, escuchen bien:
    «No hay Iglesia de Jesucristo si no es sólamente la Iglesia católica».
    ¿Cuál misericordia hay cuando se suprime la misa católica y se nos vende que la misa de Lutero es la forma ordinaria del rito romano? ¿Dónde está ahí la misericordia? ¿Una mentira puede ser la misericordia? Exacto, por eso mismo de que no puede existir iglesia de Cristo sin misericordia, por eso mismo hay que acabar primero con ese engaño.

  16. ¿Dónde estuvo la misericordia con los sacerdotes que murieron amargados porque les cambiaron por la fuerza la misa que habían jurado defender en su ordenación?
    A otros con ese cuento de la misericordia.

  17. ¿Dónde estuvo la misericordia con los sacerdotes franceses que por orden de un tal «san Pablo VI el inepto» les quitaron las parroquias por seguir celebrando la misa católica y no querer la de Lutero? ¿De qué sirvió el martirio de San Juan Fichter por negarse a celebrar la misa de Lutero?
    Esa falsa misericordia no es la misericordia de Dios.

  18. El problema de Don Jorge y sus fans es que maltinterpreta el concepto de Misericordia.
    Porque su concepto no busca acomodarse a la Verdad revelada en Jesucristo, sino que traga y traga
    todo tipo de pecados pretendiendo convertirlos en algo bueno para estar así «por encima del bien y del mal»…
    Falacia tremebunda donde las haya…
    De ahí surgen tantos males como aquejan al presente a la Iglesia católica en su conjunto y en especial
    dentro del marco de su jerarquía.

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