PUBLICIDAD

Los temas pendientes de Osoro con Rouco

Osoro y Rouco
|

Hoy, en la nueva entrada en el blog «Con Balcones a la Calle», nuestro bloguero, que trata sobre temas relacionados con la archidiócesis de Madrid, trae a la palestra un tema que parece no estar cerrado del todo.

En este nuevo artículo, se pone de manifiesto que «Rouco se equivocó no marchándose del Palacio Arzobispal cuando, sin mucha sinodalidad, el Papa Francisco nombró a Osoro Arzobispo de Madrid», afirma el bloquero. De igual modo, continúa afirmando que «es hora de romper una lanza y hacer justicia por la verdad a que nos hacemos referencia». Estos son los tres puntos que le plantea al arzobispo:

1.- Escucha la verdad.

Por Complejo Napoleónico o por «mala follá», nuestro Arzobispo no desmintió ni mandó desmentir que Rouco no vive en ningún ático en la calle Bailen, lo cual sabía perfectamente. Fueron muchos los meses que la prensa amiga de algunos, la que al principio alababa el pontificado del Papa Francisco, tantos como los que Osoro se pasó viviendo a cuerpo de rey servido por unas pobres monjas que cuidan ancianos. Mientras a Rouco le atizaban, el peregrino Osoro, como le llamaban sus amigos, no podía disfrutar de los 3000 m2 del Palacio Arzobispal quizá por eso no desmentía el pim, pam, pum.

2.- Di la verdad.

Sabemos que esto es pedirle peras al olmo, pero la Archidiócesis desde este balcón al que muchos nos asomamos le exigimos decir la verdad. Publique o de la orden para que se publique, sin complejos napoleónicos y aunque sea tarde, una nota aclaratoria desmintiendo que Rouco vive en un ático, las facturas de la obra de adecuación de la vivienda para que quede constancia que después de esa obra vinieron otras más suntuosas de las que hablaremos o, ¿se hizo esa obra con dinero negro?, la titularidad del propietario del piso donde vive Rouco, el fin del uso de ese piso y si los sacerdotes que allí vivían antes que Rouco fueron a un piso del edificio de la calle Barquillo propiedad de la Fundación Fusara. Para qué vea que le pedimos toda la verdad no la que defiende a Rouco.

3.- Defiende la verdad.

Es de justicia que usted defienda esta verdad que marcó el inicio de su pontificado, y que tanto daño hizo al buen nombre de su predecesor como al de la Archidiócesis de Madrid. Fíjese que no le pedimos que defienda a Rouco, ya es él mayorcito para defenderse sólo y además hay que ser muy valiente para defenderle, sólo le pedimos, y mire que esto es sencillo, defender la verdad, que incluye contar que, si usted es capaz, y no nos haga dudar de esto, de cumplir estos tres puntos pedagógicos, nuestra Archidiócesis y usted mismo podrán afirmar cómo el Papa Francisco, respecto de Jan Hus, que “esta investigación, realizada sin condicionamientos ideológicos, será un servicio importante para la verdad histórica, para todos los cristianos y para la sociedad en su conjunto, incluso más allá de las fronteras de su nación”.

Puedes leer el artículo completo en el enlace de abajo:

Rouco no vive en un ático, eso es mentira, Osoro lo sabe y no ordena desmentirlo

Ayuda a Infovaticana a seguir informando

13 comentarios en “Los temas pendientes de Osoro con Rouco
  1. Me parece que todo esto es anecdótico e irrelevante. Lo sustancial es ¿CUÁNTOS SEMINARISTAS HABÍA EN EL SEMINARIO CUANDO LLEGÓ OSORO? ¿CUÁNTOS HAY AHORA? ¿LA MITAD? El futuro de la Diócesis se juega en el Seminario, la Niña de los Ojos, un Seminario que cada año pierde seminaristas.

  2. Oye, y…hace un año la Santa Sede exoneró a un sacerdote diocesano madrileño y maestro de tantos, pero aún sigue encerrado…no se le ha restituido en todas sus funciones ni se le ve en ningún sitio, ni nada. ¡Basta ya!

  3. El piso donde vive Rouco no tiene ningún misterio. Es del arzobispado y no es un ático. Eso sí, «Desde el balcón» se ve el Palacio Arzobispal

      1. Se ha quedado dormido. En horas de trabajo. Como para denunciarlo al jefe masón que le paga
        Claro que todo el día pegados al ordenador escribiendo estupideces para desprestigiar y confundir a los católicos pasa factura.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 caracteres disponibles