«Los obispos nunca han tenido la intención de emitir una declaración negando la comunión a Biden»

Comunión Biden
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(George Weigel/First Things)- Mientras la Conferencia episcopal estadounidense se prepara para reunirse en Baltimore, abundan las ideas erróneas sobre una propuesta de declaración, por parte de la Conferencia, sobre la vitalidad e integridad eucarística de la Iglesia en Estados Unidos. La confusión, procedente de fuentes católicas en línea y las redes sociales, se ha visto exacerbada por una prensa dominante que ha tergiversado sistemáticamente lo que los obispos están haciendo. Espero que las siguientes aclaraciones sean útiles.

La declaración propuesta no se refiere principalmente a los políticos. La Iglesia católica es una Iglesia eucarística; como escribió san Juan Pablo II en su última encíclica, «la Iglesia vive de la Eucaristía» [Ecclesia de Eucharistia, n. 1]. Cuando la fe católica en el misterio de la Eucaristía -la presencia real de Cristo entre nosotros- flaquea, la Iglesia se marchita. Cuando la práctica eucarística decae, la Iglesia sufre una enfermedad de desgaste. La erosión de la fe eucarística y la laxitud de la práctica eucarística han sido características de la vida católica de Estados Unidos durante décadas. Los obispos estaban decididos a abordar este «déficit eucarístico» antes de que el COVID-19 acelerara un descenso en la asistencia a misa, antes de que el señor Biden fuera candidato presidencial y antes de que la señora Pelosi redefiniera el asesinato de los no nacidos como «salud reproductiva».

Todo lo que digan los obispos sobre las circunstancias eclesiásticas y personales de los funcionarios públicos católicos cuyas acciones niegan las verdades esenciales, definitivamente enseñadas, de la fe católica se dirá en el contexto más amplio del afán de los obispos por reavivar la vitalidad y la reverencia eucarísticas en toda la Iglesia. Sin embargo, revitalizar una Iglesia eucarística requiere una nueva claridad entre el pueblo de la Iglesia sobre la naturaleza de la comunidad eucarística, y qué acciones alejan a los católicos de ella.

Los obispos nunca han tenido la intención de emitir una declaración «negando» la Sagrada Comunión al presidente Biden. El mantra mediático de que «algunos obispos conservadores» quieren «negar» la Sagrada Comunión al presidente Biden se ha repetido con tanta frecuencia que puede parecer cierto. No lo es, y nunca lo ha sido. Lo cierto es que el canon 1405 del Código de Derecho Canónico reserva al papa el derecho de imponer sanciones eclesiásticas a los jefes de Estado. Pero ahí no acaba el asunto: en absoluto.

La cuestión de la idoneidad para recibir la Sagrada Comunión no se limita a la cuestión de si alguien está o no en estado de pecado mortal. No es ninguna novedad que la noción de pecado grave está seriamente atenuada en el catolicismo del siglo XXI. Y es realmente cierto que, si uno es consciente de estar en un estado de pecado grave, debe buscar la reconciliación con Dios y con la Iglesia a través del sacramento de la confesión antes de recibir la Sagrada Comunión. Este es el fundamento del catolicismo, que hunde sus raíces en 1 Corintios 11,27-29: «De modo que quien coma del pan y beba del cáliz del Señor indignamente, es reo del cuerpo y de la sangre del Señor. […] y come y bebe su condenación». Pero la ignorancia o la incapacidad de juicio intelectual y moral pueden hacer que esas personas dañadas cometan pecado mortal. Por lo tanto, la cuestión de la idoneidad para recibir la Sagrada Comunión no debe enmarcarse únicamente en términos de pecado mortal.

Además, esta no es la cuestión en relación con los funcionarios públicos católicos cuyas acciones promueven voluntariamente la cultura de la muerte. Nadie sabe si estos hombres y mujeres están en estado de pecado mortal. Lo que sí sabemos, y lo que no podemos evitar saber, es que estos hombres y mujeres han declarado, con sus acciones públicas, que no están en plena comunión con la Iglesia católica. Por eso, por el bien de su propia integridad, no deberían presentarse a recibir la Sagrada Comunión. Si persisten obstinadamente en hacerlo, incluso después de la instrucción y el consejo apropiados, entonces los pastores de la Iglesia deberían instruirlos para que no actúen en la misa como si estuvieran en plena comunión con la Iglesia.

Los recientes acontecimientos en Roma no cambian nada. Independientemente de lo que el papa Francisco le dijera o no al presidente Biden -del que ya se sabe que ha hecho las cosas, eh, mal antes- el 29 de octubre, la cuestión fundamental que tienen ante sí los obispos sigue siendo la vitalidad eucarística de la Iglesia en Estados Unidos. Recuperar un catolicismo vivo desde el punto de vista eucarístico llevará años de catequesis y predicación eficaces, y esos esfuerzos deben empezar a hacerse desde ya. Sin embargo, la revitalización eucarística se verá seriamente obstaculizada si los obispos no abordan con franqueza la recepción de la Sagrada Comunión por parte de aquellos que no están en plena comunión con la Iglesia, y llaman a estos católicos alejados al arrepentimiento y a una conversión más profunda al Señor que les permita, de este modo, recibir la Sagrada Comunión en integridad como miembros reconciliados del Cuerpo de Cristo.

Publicado por George Weigel en First Things.

Traducido por Verbum Caro para InfoVaticana.

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6 comentarios en “«Los obispos nunca han tenido la intención de emitir una declaración negando la comunión a Biden»
  1. Biden, Pelosi y demás ultra abortistas, eutanásicos y genderistas seguirán recibiendo la comunión porque, digan lo que digan los obispos USA, que al final no dirán nada, saben que cuentan con el descarado apoyo de Bergoglio a la comunión sacrílega, n especial con la AL 303, la bomba, seguramente porque no creen en una Presencia Real, que los vomitaría, sino en un símbolo de una mera fraternidad, de un tutti fratelli, salvo los no nacidos. A éstos que les den.

  2. Pero ¿! Cómo le van a negar la Comunión a b1den,, si sólo es un perseverante y exitoso promotor del 4borto.?!
    Malo,,si fuera un leñador.
    Un talador de bosques.
    Que destrozara con horribles sierras los troncos de los árboles.
    Que dejara sin forestación la c4sa común.
    Hasta miedo da.🥺
    Ahí sí que sería pillado y no digno de presentarse en la fila de la Comunión.

  3. No coincido con el articulista..Si no hubiera habido intención por parte de algunos obispos de EEUU, de negar la comunión a políticos abortistas, entonces Francisco no hubiera mandado a Ladaria que firmara una carta exhortando al episcopado a que se abstuviera de esa intención.

  4. Falta poco, casi nada, para que se nos deniegue la comunión a los que hemos criado familias numerosas, por atentar contra el mandamiento neomalthusiano de la Niña Greta, mientras los defensores entusiastas del genocidio abortista sean recibidos con los brazos abiertos sin conversión ni propósito de enmienda alguno.

  5. ¿Porquéee???. ¿Cómo empalma esto con el reciente discurso acerca de lo «woke» de Mons. Gómez??. ¿Qué pasa con los sucesores de los Apostólos?, ¿a quiénes realmente suceden hoy día???

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