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No, eminencia, no es eso

Omella Cambio Climático
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“Algunos no entienden que la Iglesia se preocupe del cambio climático”, escribía ayer el presidente de la Conferencia Episcopal Española y arzobispo de Barcelona, el cardenal Juan José Omella.

“¿Es que se olvidan que creemos que la tierra es un don de Dios y que nos la dejó para que la cuidásemos? (Gn 1-2)”, añadía con una cita del Génesis.

“Rezo para que los gobiernos acuerden medidas que protejan nuestra casa común”, concluía junto al ‘hastag’ COP26, en referencia a la Cumbre Climática que está teniendo lugar estos días en Glasgow; a la que no ha acudido, por cierto, China, el país más contaminante del mundo con amplísima diferencia.

No, eminencia, no. Al margen de que los cambios climáticos se han producido a lo largo de la historia de este planeta ―y se producirán siempre―, y no poniendo en duda que se esté produciendo en estos momentos ―lean, harán mejor, a Carlos Esteban sobre estos asuntos―, lo preocupante no es que la Iglesia se preocupe por la Creación, no.

Claro que cualquier católico tiene que ver su entorno natural como un don de Dios; efectivamente, así lo han visto las Escrituras y la Tradición desde el Génesis. No, no es eso, eminencia, lo que no se entiende.

Lo que algunos católicos no entienden es la obsesión en la que se ha convertido este tema. Y una obsesión mundanizada; porque, excepto algunas vagas referencias a Dios o a la Creación, se habla de esto, en los ambientes eclesiales, a tiempo y a destiempo, utilizando el mismo lenguaje que utilizan desde los políticos, hasta las ‘celebrities’; desde las grandes empresas y los bancos, hasta los magnates de las Gigantes Tecnológicas.

La Iglesia se convierte así en una ONG más en este maremágnum de organizaciones supranacionales, asociaciones, intereses económicos y políticos; en el brazo espiritual de las Naciones Unidas; un papagayo que repite las consignas globalistas, barnizadas por el halo misterioso y místico que aún le queda por el peso de su bimilenaria historia y la autoridad que le dio Cristo.

La Iglesia, eminencia, claro que debe preocuparse por el cuidado de la Creación ―prefiero esta palabra a planeta o ‘casa común’―; de esto y de tantas otras cosas. Pero, primero, no debería ser un tema tan obsesivo y, segundo, desde luego no enfocarlo calcando el mensaje apocalíptico thunbergiano ni el deseo del gran reseteo de Davos.

Estamos en una época con multitud de amenazas contra la naturaleza del hombre, contra la antropología cristiana, de indiferencia hacia Dios y hacia su Iglesia; un tiempo en el que se ven como derechos que las madres maten a sus hijos en el vientre, o que los hijos animen a sus padres a suicidarse mediante la eutanasia; unos días en los que, en Occidente, ya no se tienen hijos, se prefieren perros o, muy a menudo, la situación económica y laboral lo convierten en una odisea sólo apta para héroes; un momento de la historia en el que la apostasía es masiva, y vemos como miríadas de católicos abandonan las iglesias.

Por tanto, monopolizar el discurso y los diversos mensajes episcopales y de entidades católicas ―o, al menos, gran parte de ellos― con el Cambio Climático, lleva a la triste conclusión de que, más que una preocupación, parece un peloteo al Mundo; un sumarse a la moda para no parecer el rarito de la clase, para caer bien, ser ‘mainstream’.

¿Entender la preocupación por la naturaleza que Dios nos ha regalado? Sí. ¿Entender una obsesión de la Iglesia por el Cambio Climático y un seguir a pies juntillas los eslóganes del establishment? No, eminencia.

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73 comentarios en “No, eminencia, no es eso
    1. El cambio climático, además de totalmente falso en el contexto en el que se utiliza, es la mayor excusa para el aborto, la eutanasia, el matrimonio homosexual, y todo lo que ayude a exterminar a la mayoría de la humanidad a favor del resto.
      ¿Donde ve este hombre el don de Dios?

    2. ¿Ignoran que el ecologismo preponderante pretende la reducción de la población mundial a 1000 millones de habitantes por todos los medios, en especial la homosexualidad, el aborto, la anticoncepción, las pseudo vacunas experimento y la eutanasia? Quiero creer que no, pero, en tal caso, deberían exponer sus reservas, cosa que no hacen, empezando por Bergoglio, que apoya sin reserva la Agenda demoníaca 2030.

  1. 🤦🏻‍♀️,, Casa común,, ya que se les pega una palabra, ni quién se las quite.
    Ya me imagino a Dios Padre diciendo:
    Al principio creó Dios los cielos y la Casa Común.
    La Casa Común estaba confusa y vacía.
    ¿Qué pasó? Mientras pongo ésto, veo que regresamos al principio.
    La casa común está de nuevo, confusa,,, pero no vacía,,, Vacía la quieren dejar los psicópatas,, que porque somos muchos y se les van a acabar los alimentos a ellos.
    ,, que Dios nos ayude

  2. Don Fernando Beltrán lo ha explicado muy bien.
    En la medida que el Papa Francisco y muchos obispos, sacerdotes, e instituciones eclesiales, secundan esas proclamas ideológicas del discurso medioambientalista del nuevo orden mundial , están alimentando los diversos errores que van unidos en relación al mismo desde la Agenda 2030, que previsiblemente podrán tener consecuencias negativas como el aumento de impuestos, freno a la agricultura y ganadería, afectación del tejido industrial, riesgo de apagón eléctrico, descenso del crecimiento económico, y en general, empobrecimiento de la población.

    1. Sí que lo ha explicado bien. Pero habría que decirle al cardenal Omella, y al resto de sacerdotes preocupados por el cambio climático, que primero se documenten bien antes de creer a unos cuantos cantamañanas que solo miran su provecho. Tienen a muchos científicos no politizados como los que ellos siguen, que cuentan lo que es el cambio climático divinamente. Y que el hombre, ni es el responsable, ni puede hacer nada para pararlo. Y esto nos lleva a lo de siempre: ¿ignora la Iglesia (parte de la Iglesia, que no todos piensan como en El Vaticano) que estos politicastros y «élites» (élites, ¿de qué? ¿de maldad?) mundiales nos están tomando el pelo, o están conchabados con ellos para tomárnoslo?

  3. ¡Madre mía! ¿Y quieren que participemos en el Sínodo con estas declaraciones de un cardenal? Apaga y vámonos; conmigo que no cuenten. Este sínodo está perdido. Patético.

  4. Pues no, lo siento, la tierra no “nos la dejó para que la cuidásemos”, la Biblia no dice eso ni por el forro, nos la DIO para que la hiciésemos fructificar en provecho de todos. La tierra es un bien puramente material y perecedero, es pecado destruirla y contaminarla por el daño que con ello se hace a las personas, pero evitar eso es propio de la comunidad política, y de la Iglesia recordarlo. El don de Dios por antonomasia es la Gracia que en el Cielo se convertirá en Gloria, las Gracias actuales, las virtudes y los dones del Espíritu Santo, y procurar a los fieles y a todos los hombres todos esos bienes espirituales es la misión de la Iglesia, lo demás es adlaticio, subordinado. El bien espiritual de una sola alma está por encima del bien de todo el universo. No lo digo yo, sino el Aquinate.

    1. Exactamente. Además, ‘cuidar’ no es precisamente lo que significan los verbos hebreos que utiliza la Biblia en los capítulos que cita el cardenal para hablar de la encomienda divina de la creación a los hombres, radah y kabash, o sea: dominar, enseñorearse, conquistar, pisar, subyugar…

      1. Ninguna de esas acepciones de las palabras «radah» y «»kabash» implica devastar, envenenar ni mal-utilizar. A mi modesto entender la más adecuada es «enseñorearse» (opuesta a tiranizar)……

        1. Aparte de que los textos más antiguos de las Sagradas Escrituras que nos han llegado no están escritos en ninguna lengua semítica (ni en arameo, ni en hebreo), lenguas que, además, no conoce el señor cardenal y, por tanto, no lo ha dicho por una supuesta traducción que él no podría hacer, le recuerdo que el texto oficial de las Sagradas Escrituras en la Iglesia católica es el de la Santa Biblia Vulgata de San Jerónimo, escrita en latín y refrendada por el Concilio de Trento, donde dice claramente «SOMETED» y «DOMINAD» (SUBICITE EAM ET DOMINAMINI). Naturalmente, nadie sostiene que haya que devastar la naturaleza o contaminar aposta; pero de éso a decir que el mundo es un jardín que debemos cuidar y ojo con pisar las margaritas, que no son nuestras, va un abismo. Y no hablemos del hecho de centrarse únicamente en ese tema, defendiendo tesis discutibles, y abandonar la conversión a Cristo por una conversión «ecológica».

          1. ¿Y los rollos del qumran en qué están escritos, qué contienen si no? Y no son los más antiguos siquiera. Para defender lo bien traducida que está en general Vulgata o la solidez del conocimiento y custodia católico de las Escrituras no es necesario faltar a la verdad.

          2. Yo no he faltado a la verdad: los rollos de Qumram no contienen la Biblia completa, están mezclados con otros textos de la secta de los esenios (que tampoco era reconocida por las autoridades judías de entonces), ni es texto reconocido por la Iglesia como fuente de la Revelación, ni son todos más antiguos (algunos son posteriores) que los primeros fragmentos de que disponemos de los Evangelios (en griego, no en lengua semítica), que coinciden con la Vulgata.

          3. Pues escriba con más claridad o rectifique con gallardía si se equi voca: «Los textos más antiguos de las Sagra das Escri turas que nos han llegado…» no dice lo mismo, aunque ahora salga por pet eneras, que «la Bi blia más antigua o el conjunto más antiguo de las Sag radas Escr ituras -o la Ta naj más antigua, incluso, puesto que no se puede pedir a los ju díos anteriores a Cristo más- no nos ha llegado ni en he breo ni en ara meo». Siendo además la Bi blia libro de libros, que nosotros mismos, los hombres de fe, hemos copiado y leído por separado: los judíos, Est her, los salmos…, nosotros también el Sal terio, el Nuevo test amento, los Evan gelios separados del resto del NT… De hecho, hasta tenemos here jías que se sustentan en lecturas separadas de libros, o que reconocen o no la cano nicidad de ciertos libros de la Bi blia. Excusa de mal pagador, CATHOLICUS.

          4. «Pues escriba con más claridad o rectifique con gallardía si se equi voca […] Excusa de mal pagador, CATHOLICUS»

            Tanto antes como después de mi innecesaria explicación posterior, se entiende perfectamente lo dicho por mí. No hay equivocación alguna. Y no necesito ninguna excusa. Sólo faltaba que los fragmentarios textos de la secta esenia, muchos de los cuales son posteriores a los textos en griego que poseemos, encontrados anteayer y medio comidos por las cabras, vayan a cambiar (que además no lo cambian) lo que el texto oficial de la Biblia (la traducción de S. Jerónimo de los textos griegos de la versión de los Setenta, que obviamente coinciden con la Vulgata), dice al respecto sobre el tema del que se habla en este artículo. Ya sólo falta que diga que S. Jerónimo se equivocó traduciendo y el Concilio de Trento sancionándolo y dándole rango de texto oficial e «inspirado» por Dios y, por tanto, sin errores.

          5. Como la identidad entre lo que escribó y lo que después dijo que quería decir lo que escribió está a la vista de todos no entraré. Y de nuevo falta a la verdad para salir airoso: ni todo lo que hay en el Qumrán es fragmentario ni es obra de los esenios. El libro de Isaías (completo) no es esenio. Y algunos fragmentos del Éxodo y el Levítico son anteriores a que los esenios se constituyeran. En Qumrán tampoco faltan textos en griego que han ayudado a corroborar la Septuaginta. Despreciar el descubrimiento como rollos comidos por las cabras dice mucho de usted. Y la obra de san Jerónimo es un milagro en sí misma, y no me he metido con ella, porque la admiro y la tengo en la mesilla de noche. No obstante lo cual, tras Trento fue el propio Papa el que nombró una comisión para retocar lo que podía ser retocado, llamando a los mejores biblistas. Nuestras grandes biblias clásicas, la políglota y la Regia, hicieron mucho por esa labor de purificación.

          6. Esto no es un concurso para ver quién gana, ¿sabe?

            «…está a la vista de todos no entraré»

            Pues no entre, que quien lo lea es suficientemente inteligente como para verlo e interpretarlo.

            «Y de nuevo falta a la verdad para salir airoso»

            Es la segunda vez que me acusa de mentir empleando ese eufemismo. Yo no miento.

            Lo que hay en Qumrán lo escondieron los esenios. Yo no he dicho en ningún momento que la autoría de todo lo escondido sea esenia, pues hablábamos de la Biblia, cuya autoría todo el mundo sabe que no es esenia.

            «En Qumrán tampoco faltan textos en griego que han ayudado a corroborar la Septuaginta»

            La Septuaginta era reconocida antes de mitad del siglo pasado (varios miles de años antes, para ser exactos), sin necesidad de corroboración alguna. De hecho, S. Jerónimo la tradujo para elaborar la Vulgata y la Iglesia jamás ha necesitado de los textos de Qumrán para «fiarse» de la Vulgata tras una «corroboración». SIGUE

          7. ¿Que coinciden? Claro. Eso ya se lo he dicho antes. Lo encontrado en Qumrán no contradice la Biblia católica, y si lo hiciera, habría que concluir que lo errado es Qumrán. Pero no lo hace. La Vulgata es la que corrobora, y no al revés, que en los textos comidos por las cabras hay partes de la Biblia.

            «Despreciar el descubrimiento como rollos comidos por las cabras dice mucho de usted»

            No dice absolutamente nada. Esa es una valoración suya, errónea, de algo que no sabe y que no tengo ninguna intención de desvelar. Crea lo que le parezca.

            Y, por favor, deje ya el tema, que la noticia no va de ésto. ¿Que a usted le parece que S. Jerónimo tradujo mal «someted» y «dominad», que es lo que siempre ha entendido y enseñado la Iglesia? Estupendo. ¿Que coincide con S. Jerónimo? Estupendo también.

          8. Pues para no ser un concurso, se esfuerza como si lo fuera. ¡Dos entradas para responder a una! Y mi afán no es ganar, sino esclarecer la verdad y ayudar al hermano.
            No tenemos copia completa de la Septuaginta antes de la Edad media, por lo tanto, todos los manuscritos parciales, cuanto más antiguos, mejor, nos ayudan a fortalecer el texto. Que no deja de ser una traducción del texto hebreo original. Y, en ese sentido, siguen siendo importantes los fragmentos de Qumrán, no sólo por lo hebreo, sino por lo griego, como el famoso fragmento de Levítico de la cueva cuarta, uno de los tres o cuatro testimonios que avalan la copia completa más antigua de que disponemos en cierto aspecto.
            Y san Jerónimo, como enseñan en primero de Biblia o sabe cualquier persona medio culta, no tradujo la Septuaginta, sino directamente el canon hebreo con algunas adiciones.
            En serio, bájese del pedestal en que se tiene. Se va a hacer daño, si no se lo ha hecho ya.

          9. No, Scintilla: no es un concurso. Pero si usted me acusa de mentir dos veces no pretenderá que me calle, ¿verdad? Aún espero una disculpa (no le veo mucha intención de disculparse); porque, dígame: ¿miento, Scintilla?. Si necesito dos comentarios para responderle, como si necesito veinte. No sé lo que usted considerará «persona medio culta», pero S. Jerónimo SÍ tradujo la Septuaginta para la Vulgata. De nuevo, vuelve a intentar refutar algo que yo no he dicho (a eso se le llama «falacia del hombre de paja»): señale dónde he escrito que S. Jerónimo SÓLO empleara la Septuaginta en su traducción para la Vulgata. No lo he dicho. He dicho literalmente: «S. Jerónimo la tradujo para elaborar la Vulgata». Si usted quiere ver en esa frase otra cosa, o que niegue que empleara los textos originales TAMBIÉN, es problema suyo. Sus palabras finales no merecen réplica alguna (se comentan solas).

          10. Primero decía «los textos más antiguos de las Sagradas escrituras… no están escritos en ninguna lengua semítica.» Le digo que eso falta a la verdad recordándole Qumrán y me responde que quería decir «las Biblias completas más antiguas». Dice «S. Jerónimo tradujo la Septuaginta para elaborar la Vulgata», le digo que lo que San Jerónimo tradujo fue el canon hebreo con algunas adiciones, y me responde «señale dónde he escrito que S. Jerónimo SÓLO empleara la Septuaginta en su traducción para la Vulgata». Pues era lo que daba usted a entender, no sólo por su expresión (que habría sido más fiel a lo que dice ahora de poner «Jerónimo tradujo parte, un libro de la Septuaginta», pues es excepción, no regla) sino por su argumento general, que era la precedencia de la Septuaginta completa (y la Vulgata completa) al canon hebreo completo. Con su e go no hace falta que me dis culpe, usted ya ha ganado para sí por su ciencia. Bástele con eso.

          11. «Primero decía… Le digo que eso falta a la verdad!

            Decir que se falta a la verdad es un eufemismo que significa MENTIR, que es decir algo erróneo o falso CON ÁNIMO DE ENGAÑAR. Usted, juzgando mi intención, cae en el juicio temerario. Yo puedo equivocarme, explicarme mal, decir algo erróneo, falso o que no es verdad… pero usted no puede decir ni insinuar que yo lo haya hecho con ánimo de engañar. En el fuero interno no se mete ni la Iglesia (excuso decirle usted), y de lo único que ve de mço, que son mis palabras, no se deduce ni de coña (porque no existe), ningún ánimo de engañar. ¿Ve en alguno de mis comentarios (no sólo en esta noticia) que yo tenga ánimo de engañar en algo o a alguien, como usted me ha acusado desde el comienzo de este intercambio, que le permita a usted deducir que estoy mintiendo? ¿Ha visto en mis comentarios algún ataque «ad hominen» o que yo hable de su persona, como sí hace usted?

          12. No voy a seguir explicándole nada más sobre un tema que no es el de la noticia. Es usted muy listo, un biblista fenomenal y yo muy tonto y muy malo. Para usted la perra gorda y su humildísimo ego. El no disculparse no me deja mal a mí: le retrata a usted.

          13. Para los demás comentaristas que han seguido estos comentarios:

            Mi frase original fue: «Aparte de que los textos más antiguos de las Sagradas Escrituras que nos han llegado no están escritos en ninguna lengua semítica (ni en arameo, ni en hebreo)». Me debí de explicar fatal, porque Scintilla ha saltado como un resorte y pasado al ataque personal como si no hubiera un mañana. ¿Me he equivocado? No sé, juzguen ustedes mismos:

            La datación más tardía de las partes encontradas de la Biblia hebrea (o Tanaj) en Qumrán es el tercer tercio del s. I d. C. Los fragmentos de la Septuaginta encontrados allí, escritos en griego, se han datado en el siglo II a. C. Por otra parte, el fragmento de San Juan, que es el manuscrito más antiguo conocido del Nuevo Testamento, se ha datado también a finales del s. I (quienes lo hacen sólo por la paleografía como mucho lo pueden retrasar varias décadas sobre esa fecha).

          14. Resumiendo: de los fragmentos de la Biblia hebrea encontrados en Qumrán (la mayoría de los libros no están completos) el más antiguo puede datarse incluso hacia el 70 d. C., mientras que los fragmentos de la Septuaginta escritos en griego son sin duda del s. II a. C. ¿Están o no están escritos en griego los textos más antiguos de las Sagradas Escrituras con los que contamos a día de hoy? Naturalmente, la Biblia original no estaba escrita en griego, sino en hebreo; pero los fragmentos de esas copias con las que contamos hoy son posteriores a los de la Septuaginta, que está en griego.

            En cualquier caso, en mi primer comentario, ciertamente mal explicado, no me estaba refiriendo a ésto, sino a la Biblia completa más antigua. La Biblia en hebreo completa más antigua que existe hoy son el Códice de Alepo y el Códice de Leningrado, datados en el siglo X d. C. y XI d. C., respectivamente. SIGUE

          15. Mientras que la Septuaginta más antigua completa escrita en griego que existe son el Códice Vaticano y el Códice Sinaítico, datados en el siglo IV d. C. , coincidiendo con la época en que vivió S. Jerónimo. Es decir: ¡la Biblia completa más antigua escrita en hebreo es 600-700 años posterior a la Biblia completa más antigua escrita en Griego! Ahí lo dejo.

          16. Ambos códices son importantísimos, pero ni el códice Vaticano ni sobre todo el Sinaítico contienen la totalidad de la Biblia (al sinaítico le falta la mitad del AT), ni todo lo que contienen es del siglo IV, dadas interpolaciones y añadidos.
            Le señalo también que llamamos Septuaginta propiamente a la traducción griega de la Tanaj (el canon bíblico hebreo), mientras que los dos códices que cita incluyen además el nuevo Testamento y otros textos cristianos.
            Por otra parte, antes de los usos medievales no podía haber ninguna Biblia como la de los códices que cita porque la Biblia, en la antigüedad, no se conservaba en libro, sino en rollos separados, de ahí la importancia de Qumrán, una biblioteca hebrea, en cuya cueva 4 había fragmentos de la Torah en hebreo del siglo III aC.
            Ah, y el Códice de Aleppo, por desgracia, fue destrozado en una revuelta antiju día a mediados del siglo pasado y ya no está completo.

          17. Si todo lo que tiene que decir de mi último comentario, que ya he señalado que no iba dirigido a usted, es que el formato «libro» es posterior, fantástico. Igual pensaba que alguien creía que los «Rollos del Mar Muerto» eran otra cosa que éso: rollos, y no un libro formado por diferentes páginas. Nadie ha mencionado tal formato. Los «libros» de la Biblia hacen referencia a las diferentes partes o nombres que las componen (Génesis, Deuteronomio, Éxodo, Jeremías, etc.). Y sobre lo completa que sea la Septuaginta en griego, poco vale el argumento de que a los manuscritos señalados por mí les falte alguna parte o no contengan sólo la Tanaj: menos completo es lo encontrado en Qumrán, que en casi su totalidad no aparece ni un solo libro completo (creo recordar que sólo hay uno), y también aparecen textos que no pertenecen a la Tanaj. Dicho lo cual, ¿cambia ésto algo la traducción de S. Jerónimo? ¿Dice el Génesis «someted» y «dominad» o no? De eso se trataba.

        2. No he dicho lo contrario, como se puede ver. Pero que no nos venga el car d enal con mil ongas one geras. Esas palabras implican cultivar la tierra, lab rarla con las manos, enfan garse hasta las co rvas, que mar, pla ntar, reco ger, criar el ga nado y mat arlo cuando es necesario, para comer o por enfer medad, cubrirse con su pi el, incluso por ornamento… Ser due ño para nosotros y los nuestros y no hay dom inio para el que enve nena o dev asta. Los que hacen eso son los que nos venden la mil onga del cuidado: ellos no trabajan la tierra, ni cuidan de los ani males (salvo el perr ito, que otros les sacan a pa sear). Para ellos cuidar no tiene nada que ver con lo que dice la Bib lia. Ni lo que nos dice el card enal. Son ellos los que, para que otro les pasee el perro, extinguen formas de vida que se enseñorean líc ita mente de la tierra, dest ruyen y luego van a por otros. Son par ásitos. E ig norantes. O, como el car denal, no quiere ni acordarse de sus orí genes.

    2. «El bien de gracia de uno solo es mayor que el bien de naturaleza de todo el universo» (la cito en latín para los deseosos de precisión: Bonum gratiae unius maius est quam bonum naturae totius universi: I-II, q.113, a.9, ad 2).

  5. Cierto Dios emcargo al hombre el cuidsdo de ls tierra pero al.mismo tiempo le dijo que la sometiera y emplease en provecho propio no que la fiera culto como a la madre tirra o la Pachamama

  6. «¿Es que se olvidan que creemos que la tierra es un don de Dios y que nos la dejó para que la cuidásemos? (Gn 1-2)»

    Quien parece haberse olvidado de lo que dicen la Sagradas Escrituras es Su Eminencia:

    «Benedixitque illis Deus et ait crescite et multiplicamini et replete terram et SUBICITE EAM ET DOMINAMINI piscibus maris et volatilibus caeli et universis animantibus quae moventur super terram»

    «Y los bendijo Dios, diciéndoles: ‘Procread y multiplicaos, y henchid la tierra; SOMETEDLA Y DOMINAD sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre los ganados, y sobre todo cuanto vive y se mueve sobre la tierra’” (Gn 1, 28).

    «Dominar» significa, según la Real Academia Española: «Tener dominio sobre algo o alguien». «Dominio»: «Poder que alguien tiene de usar y disponer de lo suyo». Y las varias acepciones de «Someter» dicen: «Sujetar, Conquistar, subyugar». No sé dónde ha visto Su Eminencia algo sobre «cuidar».

  7. Eminencia, a ningún católico nos causa incomprensión que se cuide la obra de Dios. Nos preocupa que tomando como pretexto tal cosa, se adoren a falsos dioses pachamámicos, que se tome partido en un debate partidista y que se eleve a magisterio lo que nunca lo ha sido.

    1. Pachamama quiere decir «MADRE TIRRA» en lenguaje Amazónico. Jorge Mario Bergoglio, como Papa, tomó el nombre de Francisco EN REFERENCIA a uno de los grandes santos de la hagiografía cristiana, S. Francisco de Asís (el primero que tuvo estigmas), y que muchos ambientalistas consideran su patrono. En su concido «Cantico a las Criaturas» dice:
      ……………………………………………………………
      Alabado seas Señor por la hermana nuestra MADRE TIERRA
      la cual nos sostiene y gobierna
      y produce diversos frutos con coloridas flores y hierbas
      ………………………………………………………..
      Vaya!…………¡la PACHAMAMA!

      1. Menuda diferencia entre ADORAR A DIOS agradeciéndole por toda Su creación, que es lo que hace San Francisco de Asís; y ADORAR A LA PACHAMAMA ycat rendir culto a un ídolo que representa una cosa creada. Las diferencias son odiosas.

      2. Felipe, me remito a la aguda réplica de Catholicus. Se adora a Dios, y a su creación, no al planeta en abstracto y desvinculándolo de la obra de Dios Padre. Todo lleva a Dios. Nada sin Dios.

      3. Pero Felipe,,, Antes de cada alabanza que hace San Francisco en su cántico, alaba al Creador por cada una de sus criaturas,, Ahora es alabar a la criatura y apenas si, fijarse en el Creador.
        Y la prueba la dejas aquí,, para que todos vean que es cierto.
        ¿Que pones al final?
        ———-
        Lo que bulle en tu cabeza, la pacha….

    2. ¿Ignoran que el ecologismo preponderante pretende la reducción de la población mundial a 1000 millones de habitantes por todos los medios, en especial la homosexualidad, el aborto, la anticoncepción, las pseudo vacunas experimento y la eutanasia? Quiero creer que no, pero, en tal caso, deberían exponer sus reservas, cosa que no hacen, empezando por Bergoglio, que apoya sin reserva la Agenda demoníaca 2030.

  8. Esta vez Gretita, la gran sacerdotisa del «Inmovilismo Climático» se quedó fuera insultandolos y deseandoles obscenidades. Al parecer no cumplen las órdenes de todo el talibanismo de la nena.

  9. Lo que Dios nos dejó para que lo cuidásemos es el jardín del Edén, del que fuimos expulsados por haber pecado. La tierra, en cambio, se nos dió sometida a una maldición, por culpa de ese pecado. Si la Iglesia quiere salvar la tierra, más le valdría preocuparse primero de salvar las almas, porque, aunque Dios dijo que no volvería a haber un diluvio universal por nuestros pecados, están profetizados en el Apocalipsis terribles castigos que afectan a la tierra, los ríos y el mar, y que dejan pequeño al de Sodoma y Gomorra.

    1. Totalmente de acuerdo… Gracias, Sr. Fernando Beltrán, perfectamente explicado… mientras los catolicos ya no van a misa, la Iglesia sólo predica «cambio climático»… al mejor estilo Greta Thunberg

  10. También se podría decir que algunos no entienden que la Iglesia se preocupe por el dinero. Y si tiene derecho a preocuparse por sus finanzas, pero el dinero no es dios.
    Lo mismo con la ecología. Es cierto que hay que cuidar la creación (entiendo que no hasta esos niveles radicales que se dan, como impedir la construcción, o los nacimientos, o los desplazamientos, o el consumo de energía), pero las autoridades eclesiásticas no pueden olvidar el actual contexto de la cuestión, en el que se propone la ecología como una religión o la base de creencias peregrinas o apócrifas

    1. ¿Ya ha decidido dejar se insultar a los comentaristas de esta página y volver a adoptar esa indolente pose intelectualoide?

      «las autoridades eclesiásticas no pueden olvidar el actual contexto de la cuestión, en el que se propone la ecología como una religión o la base de creencias peregrinas o apócrifas»

      Son precisamente ellos quienes han sustituido la predicación del Evangelio y la salvación de las almas mediante su conversión a Cristo, por la predicación de esa parodia del ecologismo que hacen y la «salvación del planeta» mediante una «conversión ecológica».

  11. Por cierto, paisano: ¡Qué rápido habéis hecho desaparecer la noticia del protoinspector y espada de Francisco, Belda, de las páginas de Infovaticana! ¿Amenazando quizás?

    1. La noticia a la que usted hace referencia, que es del 10 de noviembre (hace sólo dos días), sigue en Infovaticana (no se ve en la página principal porque las nuevas noticias de esa sección desplazan a las anteriores). Sólo tiene que usar el buscador pinchando en la lupa de la parte superior derecha, y con que escriba «Belda» le sale dicha noticia. De nada.

  12. Ciertamente, es una obsesión la del Santo Padre sobre este tema, diciendo que es inminente el desastre climático. Eso dicen la mayor parte de los expertos, que desde este medio se dice, claro sin ninguna prueba más allá de sus doctas palabras, que están vendidos a las élites.
    Exactamente igual que la de esta portal y la mayoría de sus comentaristas en decir que no existe con la misma capacidad intelectual para negarlo que aquellos que la afirman sin aceptar opinión contraria.
    Es muy cansino, tanto unos como los otros saben de Ciencia lo mismo, poco o nada. Mejor que se dediquen los periodistas a informar, la Iglesia a hablar de Cristo, y la Ciencia a investigar. Cada uno en su sitio y Dios en el de todos.

  13. A ver si aprende a leer: lo que dicen la mayoría de los comentaristas no es lo que usted les atribuye, sino que la Iglesia no está para tomar postura de un tema que no es de su estricta competencia y que además es discutible. Y menos que sólo hablé de éso. El rollo de que es lo que la mayoría de los expertos dicen… a los que siguen el discurso oficial, claro. Al resto simplemente se les calla no difundiendo lo que dicen, siendo igual de científicos. Por otro lado, ¿dónde están las pruebas de esa mayoría? Aún estamos esperando a que las muestren, no que esperen a que hagamos un acto de fe «científica» y les creamos sin pruebas, pues no son una religión, ¿o sí lo son?

  14. ¿Ignoran que el ecologismo preponderante pretende la reducción de la población mundial a 1000 millones de habitantes por todos los medios, en especial la homosexualidad, el aborto, la anticoncepción, las pseudo vacunas experimento y la eutanasia? Quiero creer que no, pero, en tal caso, deberían exponer sus reservas, cosa que no hacen, empezando por Bergoglio, que apoya sin reserva la Agenda demoníaca 2030.

  15. Otra vez que el discurso de este periódico digital coincide con el de la extrema derecha norteamericana. La Iglesia solo debe ocuparse de lo que Trump diga.

    1. Tiene usted una obsesión enfermiza con la política, viendo en todo el mundo a peligrosísimos fascistas y ultraderechistas, sólo porque no comparten su ideología ultraizquierdista (la de usted), que es totalmente incompatible con la fe católica. Entiendo que a usted, desde ese extremo tan a la izquierda, todo le parezca ultraderechista: lógicamente todo está en esa posición si se mira desde la suya. Pero vamos, que el estrambótico Trump antes que el diabólico y abortista Biden o que cualquier otro candidato demócrata, sin ninguna duda. Dicho lo cual, le recuerdo que el artículo no habla de eso. ¿Qué tal si se centra en eso y deja sus obsesiones particulares para cuando se corresponda con una noticia o artículo? Porque si siempre quiere hablar de otra cosa, mejor ábrase un blog y ponga lo que quiera allí.

      1. “su ideología ultraizquierdista (la de usted), que es totalmente incompatible con la fe católica”. Desde luego, mi ideología no es izquierdista, porque reprocho a la izquierda tres errores garrafales: 1. Creer que puede haber buenas obras sin fe. 2. Que todos somos iguales como hormigas o clones. 3. Que somos totalmente buenos, como dijo Rousseau, cuando la verdad es que tenemos malos instintos. Lo de que mis ideología es totalmente incompatible con la fe católica, por favor, explíquemelo o dígame por qué y en qué.

  16. “el texto oficial de las Sagradas Escrituras en la Iglesia católica es el de la Santa Biblia Vulgata de San Jerónimo, escrita en latín.” Delirante: o sea que nos prohíben leer o hacer traducir los textos originales de las Sagradas Escrituras. A más a más, el autor de la Vulgata tradujo mal (¿a propósito?) la Biblia. O sea que somos jeronimianos, pero no cristianos.

    1. Usted puede leer lo que quiera. El texto oficial va a seguir siendo la Vulgata latina de San Jerónimo, aunque a usted le moleste y prefiera versiones que contengan errores o directas herejias. Si prefiere, puede usar el texto manipulado de los Testigos de Jehová; pero no veo el interés en apartarse aposta de la verdad, salvo que sea usted masoquista.

      1. Habla con la sufi ciencia del que acumula tít ulos y len guas, que nunca fue sinónimo de ser instr uido. Y parece que no quiere dejar pasar oport unidad de de exh ibirlo creyendo se ntar cáte dra. Y será c ura…
        El texto oficial de la Bi blia es la neo vul gata lat ina, que sólo en parte acoge el vene rable texto de san Jeró nimo. Bi blia ofi cial que sigue, como no podía ser de otra manera, el he breo y el gr iego directamente, y que por los nuevos descub rimientos (no sólo Qu mrán) a veces tradujo textos que san Jeró nimo no conoció (lea el Eclesi ástico, ande, y vea las diferencias).
        Le recuerdo, además, que nuestros maravillosos bibl istas llevan, desde la Edad media, suministrándonos versiones de la Bi blia en nuestras len guas (hasta ár abe o nah uatl) sin por eso contener siempre err ores (al menos, inten cionales) ni her ejí as (salvo los que eran her ej es, los menos) que convivieron con la Vul gata.

        1. Mire, Scintilla: es usted muy guapo, muy listo y muy bueno; y yo muy feo, muy tonto y muy malo. ¿No habíamos quedado en éso ya? Pues no me busque si no me quiere encontrar. El artículo no va de biblias, ni el troll tiene interés alguno en las mismas. Así que, deje de hacerse el sabihondo, que a mí usted no me va a enseñar nada nuevo (hasta el tonto del troll conocido como «Probe Migue» puede copiar de la Wikipedia lo que usted da por hecho que los demás no saben), y a éste le importa un cuerno. Así que, si se va a dedicar ahora a alinearse con los trolls, dígalo claramente y nos dejamos de tonterías. La Iglesia, aunque a usted tampoco le guste, tiene algo más que los cincuenta y tantos años que le atribuyen los «neo modernistas» de última hornada, y hasta entonces ha sido la Vulgata el texto oficial de las Sagradas Escrituras, que no contiene herejias (salvo que usted diga que sí). Punto.

          1. Y de lo que se trataba esta vez (se lo explico para que no vuelva a salirse por la tangente con otra lección magistral que nadie le ha pedido y que a nadie le interesa), era de indicar el texto en latín como el oficial de la Iglesia, tanto antes de 1965, como después, para que el troll no nos cuente ahora que tal traducción dice ésto, o aquéllo otro y siga desviando el tema del artículo como está haciendo usted; que ya me tengo muy calados a los trolls y a los que se pasan la vida atacando a los católicos.

          2. Pues usted, antes de hablar, podría al menos mirar la wikipedia para no meter la pata haciéndolo pasar con su chule ría por sabiduría de aquel a quien «no se puede enseñar nada nuevo».
            Como de nuevo ahora: el texto vigente hasta la neo vulgata tampoco es exactamente la vulgata de san Jerónimo. El texto de la vulgata clementina, a la que aludí en un post anterior, revisó ya, utilizando los mejores manuscritos hebreos y griegos, el trabajo de san Jerónimo, a lo que tanto contribuyeron las biblias políglota de Alcalá y la Regia de Arias Montano.
            En esa wikipedia, por cierto, no encontrará, seguro, más de una de las cosas que le digo. Que ni es infalible ni lo contiene todo. Y no todo está en internet.

          3. Aquí, como la vez anterior, el único que ha metido la pata es usted por meterse donde no le llaman. Y sí, USTED no me ha enseñado nada nuevo, ni a mí, ni seguramente a la mayoría de los lectores y comentaristas de esta página. ¿O creía que el único que conocía la neovulgata era usted? Si a usted le parece estupenda, úsela. Pero ya le he dicho, y no tengo por qué, a lo que me estaba refiriendo: el LATÍN, que es el quid de la cuestión tanto en este comentario como en el anterior que usted empleó para mostrarnos cuánto sabe sobre la Biblia. Si uso el latín (y si se ha usado hasta anteayer en los documentos oficiales y en la liturgia de la Iglesia), además de por su precisión, era para evitar que se metieran errores en las traducciones (y morcillas en la misa), como se ven en multitud de versiones, no sólo protestantes, sino también católicas. Me importan un rábano sus conocimientos de biblias, internet y wikipedias, y seguramente a los demás, igual.

          4. Si en vez de centrarse en lo que yo escriba -como yo lo hago con los comentarios a los que respondo-, se va a dedicar a psicoanalizarme y a hacer ataques ‘ad hominen’ me avisa, que o jugamos todos o rompemos la baraja.

      2. “El texto oficial va a seguir siendo la Vulgata latina de San Jerónimo”. Lo siento, pero me parece una completa insensatez. “El texto oficial”, no puede sino ser el texto original en hebreo y griego. Traduttore, traditore.

  17. Entro, pues, en lo que plantea. Primero, lo viejo: la autoridad de la Biblia latina (de valor litúrgico que este pa pa parece quererse cargar) no puede borrar la originalidad del he breo, el ara meo o el gri ego. Son esas lenguas las que hay que conocer para hablar con fundamento de la Biblia, algo que usted parece negar aferrándose al texto latino que muchos queremos, pero cuyos límites conocemos (incluyendo los de san Jerónimo -que sí, a veces se despistó-). Luego, lo que plantea nuevo: la neo vulgata no es que pueda usarla a voluntad, es la que debo usar como hijo de la Iglesia en la liturgia que la utilice. Pero si quiero comprobar un documento antiguo tendré que tener una Vulgata clásica a mano. Debe de ser joven para decir que con el latín habría precisión y no er ror. Y si le gusta el latín, luche por utilizarlo en la Iglesia, en la liturgia, en sus papeles. A mí me puede escribir en latín cuando quiera. Respondebo ut possum.

    1. En primer lugar, permítame disculparme si antes he sido brusco o desabrido. Creo que su intención es buena, pero no parece entender la de mis comentarios. No dé munición al enemigo. Hasta ahí puedo leer.

      P. S. : lo del latín y el error a lo que me refería es mucho más prosaico de lo que usted cavila: ¿se imagina a algún cura, de los que hoy en día sueltan esas «morcillas» en misa (y alguna herejia también), diciéndolas en latín? Ni saben latín suficiente, ni les entenderían los fieles, por lo cual el latín sirve perfectamente para evitar éso.

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