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Alemanes laicos se organizan frente a la deriva del Camino Sinodal

iglesia Alemania
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Mientras los obispos alemanes y los laicos clericalizados en las vastas estructuras burocráticas que sostiene la Iglesia católica en Alemania siguen avanzando por el confuso y heterodoxo “Camino sinodal”, un grupo de laicos alemanes ha impulsado un manifiesto titulado “Nuevo inicio” que se desmarca por completo de la deriva del “Camino Sinodal”.

Esta iniciativa, que cuenta con el apoyo de un número creciente de católicos alemanes, se puede consultar en su página web: https://neueranfang.online.

El manifiesto empieza con una descalificación global del “Camino sinodal”, que “no cumple las condiciones para una auténtica reforma”:

“Como cristianos católicos, reconocemos la necesidad de reforma para nuestra iglesia. Sin embargo, nunca ha habido una renovación genuina y profunda sin arrepentimiento y redescubrimiento del Evangelio que cambia la vida. Por esta razón, el llamado «camino sinodal» en Alemania no cumple las condiciones para una auténtica reforma. En su fijación en la estructura externa, el Camino Sinodal es ciego al núcleo de la crisis; viola la paz en las congregaciones, abandona el camino de la unidad con la Iglesia universal, daña a la Iglesia en la sustancia de su fe y allana el camino hacia el cisma. 

Confesamos el poder de la palabra viva de Dios, en la que hay luz y verdad. Esta Palabra está atestiguada en las Escrituras, transmitida por la Iglesia y hecha visible por los creyentes que viven de su fe. Esta palabra viva de Dios se hace vinculante en sus afirmaciones y es preservada por los encargados del oficio de la enseñanza en la Iglesia. Nuestra conciencia nos impide apoyar nunca exigencias o seguir iniciativas que amenacen con disolver nuestro vínculo con la palabra viva de Dios o relativizarla. Al contrario, la tarea que tenemos por delante es buscar la voluntad de Dios para su Iglesia hoy en su palabra viva”. 

A continuación expone nueve tesis, cuyos enunciados son los siguientes:

  1. Legitimación: Las reivindicaciones y propuestas en la Iglesia sólo son legítimas si se basan en el Evangelio, se insertan en la fe de todos los creyentes y son apoyadas por la Iglesia católica universal.
  2. Concepto de reforma: La iglesia necesita una reforma de la cabeza y de los miembros, pero toda reforma genuina en la Iglesia comienza con la conversión y la renovación espiritual. La iglesia nunca ha recuperado su capacidad de ser sal y luz para el mundo por la vía de rebajar sus estándares y hacer una adaptación estructural al mundo.
  3. Unidad con la Iglesia universal: Formamos parte de la «Iglesia una, santa, apostólica y católica». «Que todos sean uno» es el último deseo de Jesús. Hoy ya sufrimos bastante por las divisiones en el cuerpo de Cristo y no queremos otra iglesia particular alemana.
  4. Poder: Todo poder en la Iglesia procede del Señor. El poder en la Iglesia es siempre sólo un poder prestado, y sólo puede ser ejercido en el humilde servicio a su pueblo. Su ejercicio debe ser legítimo y transparente; responder al abuso de poder de los pastores con un gobierno burocrático no puede ser un camino para la Iglesia.
  5. Mujeres: Siguiendo el ejemplo de Jesús, hay que reconocer más profundamente los carismas de las mujeres en la Iglesia. Pero es absurdo interpretar la asignación del ministerio sacerdotal a los hombres como una discriminación contra las mujeres.
  6. Matrimonio: El sacramento del matrimonio es la alianza de una mujer y un hombre con Dios y el signo salvífico incomparable de la fidelidad de Dios a su pueblo; este signo nunca debe equipararse con relaciones puramente humanas de cualquier tipo.
  7. Bendición de las parejas del mismo sexo: La bendición de Dios no debe negarse a ningún ser humano. Pero la Iglesia tiene que evitar cualquier apariencia de otorgar una bendición comparable a la debida al sacramento del matrimonio a otras formas de relaciones sexuales, como las relaciones entre personas del mismo sexo.
  8. Laicos y sacerdotes: El servicio de la Iglesia al mundo es confiado a laicos y a sacerdotes por igual y sin distinción de objetivos y dignidad. Aún así, los laicos deben hacer lo que sólo los laicos pueden hacer, y los sacerdotes deben realizar el servicio al que la Iglesia les llama y para el que fueron habilitados por su ordenación.

Abusos: Los abusos sexuales son la piedra de molino en el cuello de la Iglesia. Los ministros de la iglesia deben ser medidos por la transparencia con la que tratan los delitos del pasado y adoptan medidas de prevención para el futuro. Pero a lo que nos oponemos es al abuso del abuso.

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5 comentarios en “Alemanes laicos se organizan frente a la deriva del Camino Sinodal
    1. …que sin duda habrá provocado que a cierto personaje en Roma se le haya quedado una cara de pepinillos en vinagre al ver el feo que le hacen esos simples laicos asumiendo parte de la responsabilidad que le corresponde y de la que hace evidente dejación

  1. Pues qué quieren que les diga: que lo de la Iglesia en Alemania parece el viejo truco de adoptar posturas maximalistas para que los demás, escandalizados, al final acepten determinadas cosas que si hubieran pretendido directamente no tendrían un pase. Encuentro varios puntos preocupantes en las propuestas (5 de 8), aunque éste no es el medio más adecuado para rebatir extensamente, punto por punto, cada una de ellas. (los señalo en el siguiente comentario, porque si no, no cabe; los que no señalo me parecen correctos).

  2. – Legitimación: Las reivindicaciones y propuestas en la Iglesia no deben contradecir el Evangelio, pero no SÓLO pueden basarse en él.

    – Concepto de reforma: Seguramnte sea necesaria una reforma, pero no en la dirección que parecen traslucir estas propuestas, que ahondan más en las «reformas» que nos han traído hasta aquí, pidiendo «adaptación al mundo», pero «no estructural».

    – Bendición de las parejas del mismo sexo: La bendición no debe negarse a ningún individuo, pero sí a parejas del mismo sexo; y no sólo por las apariencias.

    – Laicos y sacerdotes: No es verdad que el servicio de la Iglesia haya sido confiado «por igual y sin distinción de objetivos y dignidad» a laicos y a sacerdotes.

    – Abusos: No son la piedra de molino, ni los ministros de la iglesia deben ser medidos por cómo tratan este asunto: la piedra de molino es la herejia y los ministros deber ser medidos, sobre todo, por su ortodoxia.

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