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Nunca más servir a señor que se me pueda morir

Francisco de Borja Isabel de Portugal
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Hoy la Iglesia celebra a san Francisco de Borja. Nacido en Gandía en 1510​, este hombre fue muchas cosas, además de santo: bisnieto del defenestrado Papa Alejandro VI, IV duque de Gandía, I marqués de Lombay, Grande de España, Virrey de Cataluña y… III General de la Compañía de Jesús; además tuvo tiempo para tener ocho hijos y, tras enviudar en 1546, ingresar en la vida religiosa.

Pero hoy queremos recordar uno de los episodios más remarcables de la interesante vida de Francisco de Borja, uno que dio pie a una de esas frases que ocupan un lugar destacado entre las que nos ha regalado el rico santoral católico.

Cuando tenía 29 años, el 1 de mayo de 1539, moría en Toledo a los 36 años Isabel de Portugal, mujer de Carlos I y por tanto emperatriz, de una belleza incontestable según los testimonios que nos han llegado.

Francisco le tenía en gran estima; de hecho, había sido nombrado por ella su Caballerizo Mayor. El futuro santo fue el encargado de organizar la comitiva fúnebre que debía recorrer los casi 400 kilómetros que separan Toledo de Granada, donde había de ser enterrada.

17 días después de la muerte de la emperatriz, el cortejo hacía su entrada en la Capilla Real de Granada y el ataúd hubo de ser abierto en aras a comprobar la identidad de la esposa de Carlos I. Tantos días de duro caminar por los caminos castellanos y andaluces, con el calor de la primavera arreciando, se dejaron notar en el cuerpo, ya sin vida, de la joven emperatriz.

Es entonces cuando, según ha llegado hasta nosotros, Francisco pronunció la célebre frase que nos ocupa. Horrorizado al contemplar el rostro de la que hace tan sólo unos días rezumaba admirable belleza, al observar a su joven amiga en estado de putrefacción, el futuro santo comentó: “Nunca más, nunca más servir a señor que se me pueda morir”.

Sea como fuere, lo cierto es que pocos años después, Francisco renunciaba a sus múltiples títulos nobiliarios y a su vida acomodada e ingresaba en la Compañía de Jesús.

El lienzo “Conversión del Duque de Gandía” del pintor José Moreno Carbonero (1884), recoge la impresionante escena que habría de cambiar el rumbo de la vida del santo que hoy celebramos.

San Francisco de Borja

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2 comentarios en “Nunca más servir a señor que se me pueda morir
  1. Tremendo! Pensar que la Compañía de Jesus era la cabeza de lanza contra los enemigos de la Iglesia, ahora totalmente infiltrada por la masonería es utilizada para destruirla!
    Y así como ella están muchas ordenes infiltradas, el propio vaticano en sus diferentes áreas de gobierno infiltradas!

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