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Prelado francés refuerza el ‘mandato vacunal’ en su arzobispado

arzobispo Estrasburgo vacunas
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Luc Ravel, arzobispo de Estrasburgo, ha pedido a todos los trabajadores de la archidiócesis que asisten a los ancianos y enfermos que se sometan a la vacuna experimental como un “acto de caridad”. Ravel rechaza firmemente la objeción de conciencia, informa LifeSiteNews.

Ravel, como tantos obispos de todo el mundo, incluido el de Roma, es más entusiasta de la vacuna contra el covid que de la libertad, y su objeción a la objeción de conciencia va más allá de negar que sea legítimo aducir la utilización de células procedentes de abortos provocados. Se opone incluso a quienes alegan un posible riesgo para la salud dado el carácter experimental y no suficientemente probado de estas terapias génicas.

Para el arzobispo, el caso es el mismo que el de los misioneros que debían vacunarse antes de adentrarse en tierras de misión en Asia o África, e invoca el mensaje del Papa, rígidamente partidario de la vacunación universal, para imponer su mandato vacunal.

Ravel confirmó que todos los capellanes de hospitales, diáconos y laicos activos en instalaciones sanitarias deben someterse a la jeringa por mandato legal, añadiendo que quienes consideren que tienen razones excepcionales para eximirse de la inoculación deben “presentarlas por escrito” al propio arzobispo.

En su declaración a la archidiócesis, Ravel especifica que “en general, todos los empleados de pastoral tienen contacto regular y frecuente con los enfermos y ancianos, incluyendo el acceso a sus hogares, y esto me parece plantear una clara razón para que se vacunen”.

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25 comentarios en “Prelado francés refuerza el ‘mandato vacunal’ en su arzobispado
  1. Esta gente parece que haya sufrido un lavado de cerebro, no es normal tanta estulticia. Ya solo les falta declarar Dogna de Fé a las vacunas. Y sin saber de lo que están hablando; estoy segura que ninguno de estos obispos que pretenden vacunar a todo el mundo, ha escuchado o leído nada sobre lo que dicen los científicos que de verdad saben, los no adheridos al globalismo masónico.

    1. La inmensa mayoría de los científicos que de verdad saben defienden el uso de las vacunas, así como los médicos. En cuanto a las objeciones por su relación más o menos directa con el aborto, como algún otro tipo de vacunas, la Iglesia ya se pronunció hace años, tolerando su uso cuando no haya alternativa.

      Como comente en otro post relacionado, los actuales «antivacunas», encerrados en redes sociales endogámicas, parece que forméis parte de una conspiración mundial para eliminar a la población de más edad o más debilitada.

      1. Miles de muertos y cientos de miles de damnificados por las inoculaciones experimentales. Siga disfrutando de su dosis de proteína espiga, antes de que lo pesquen las «variantes».

      2. Perdone usted, pero la vacunación es VOLUNTARIA y la objeción de conciencia algunos podemos tenerla más refinada que otros.
        Ante todo libertad, que nos la da Dios.

        1. Me parece bien que la vacunación sea voluntaria, y que algunos tengan la conciencia tan refinada, pero, por eso mismo, que los trabajadores que asisten a ancianos y enfermos, si rechazan vacunarse, que cambien de trabajo. Y todos los que ya no son jóvenes que rechazen vacunarse, que firmen una renuncia a recibir tratamiento hospitalario, en caso de resultar infectados, para que no se llegue a desbordar el sistema sanitario, y no tener que volver a dejar abandonados a pacientes de esa u otras patologías.

          1. Totalmente de acuerdo amigo Sancho en los dos puntos.
            Hablan de salvar vidas de no nacidos pero salvar a los nacidos… Les da un poco más igual.

          2. Sancho, o sea, que seamos libres… pero eso sí, al que siendo libre elija lo que no me guste, que sea objeto de represalia.

            Muy bonito, oiga. Ni siquiera le dice al que ejercita esa libertad que tenga una responsabilidad personal, no, le priva del trabajo y de los servicios públicos que paga con sus impuestos. Cuanta caridad cristiana destila su comentario, oiga, es puro amor al prójimo.

          3. Miguel, falacia de los antiguos esclavistas: a los antiesclavistas mucho que les preocupa la vida del esclavo antes de su manumisión, pero una vez libre, pierden el inter´és por ellos.

            Siniestro, ¿verdad? Pues es exactamente el mismo tipo de argumento que emplea usted.

      3. Mire Ud , como médico, le puedo decir que vacuna, vacuna, no es.Que esta nueva terapia esta en fase experimental, y que por lo tanto a nadie se le puede obligar, sería algo inmoral.No soy antivacunas, ni negacionista, soy NEGATIVISTA y tengo la sensación de que existen fundadas sospechas de que algo puede salir mal y ante ello, la mejor opción es informar a la gente y que cada cual decida en conciencia. En cuanto a la vacunación infantil con esta nueva terapia experimental, me parece una auténtica atrocidad,cuando todavía no se sabe de qué quieren protegerlos , y menos aún cuando no hay evidencia de su seguridad.

      4. Vamos a ver, plantear dudas y objeciones -no ideológicas o negacionistas, sino de mero sentido común- a una vacuna recientísima (que ha salido hace unos meses con novedosa técnica de ARNm), y que se pretende inocular para inmunizarnos ante un virus que produce una mortalidad ínfima (ahí están las estadísticas, no me lo invento), vinculada con personas muy mayores y con patologías previas, es legítimo.

        Pon´`érsela o no ponérsela debe ser un acto libre, de acuerdo a la conciencia de cada uno. La Iglesia no tiene nada que decir en este asunto, salvo que cada uno se informe lo mejor que sepa y pueda, y adopte la mejor decisión.

      5. No tiene usted razón, Sancho. Las vacunas están matando a muchas personas que estaban sanas, sobre todo mayores de 60 años. Y enfermando de por vida a muchas más. Infórmese mejor y no haga caso a los médicos subvencionados. ¿Usted sabe los millones que están regalando los Laboratorios Farmacéuticos a los Colegios Profesionales de Médicos y Biólogos para que hagan propaganda de sus vacunas?
        Poo otra parte, es muy fácil enterarse de los muertos y enfermos que llevan las vacunas. Lo puede ver vacuna por vacuna, hay informes de ello. A ver si así se convence.
        Ah, y los de la conspiración para matar a los ancianos son los otros. Entérese de lo que se traen entre manos los del nuevo orden mundial. ¡Ay el buenismo, qué malo es!

  2. Otro i m b é c i l.
    Como a la vuelta de algunos años este mejunje que nos están inoculando tenga consecuencias como las tuvo la talidomida, ni los Estados ni las farmacéuticas responderán, pero se exigirán responsabilidades a la Iglesia.

      1. Si te has fijado, Amalia, ninguno de estos curas forofos de las vacunas da ningún argumento para que nos las pongamos. Solo es porque sí. Porque lo manda la Iglesia, supongo… Nunca se había portado así la Iglesia, qué cosa más sospechosa.

  3. En el Evangelio de San Marcos, habla Nuestro Señor, de los reinos divididos. Que no pueden subsistir. Ahora así estámos, y ya sólo Dios pondrá orden en la sala,
    como hacen los jueces con su martillo, pues su Esposa está, sin desearlo Ella, siendo invadida por gente que divide.
    Nuestra amada Iglesia,, tan hermosa, da tristeza, quiere uno refugiarse en Ella, y le bloquean el paso los divisores.
    El único refugio son los Sagrados corazones de Jesús y de María.

  4. Estamos en una dictadura “sanitaria” y hay el miedo al judicial sin duda por parte de muchos…. Hoy en Francia, hay la obligación estatal de vacunas para los médicos y enfermeros. Como consecuencia hay algunos miembros de las profesiones de sanidad que han decidido abandonar su oficio ya que conocen en el terreno lo que puede ocurrir de verdad como consecuencias inmediatas de las vacunas COVID que son en realidad no vacunas sino ARN Mensaje, y piensan en los riesgos no todos conocidos por el momento a plazo más largo.

  5. Decir que los no vacunados infectan a terceros es una afirmación absurda, orwelliana (tipo «la esclavitud es libertad») que difunden los medios oficiales y que muchos acaban creyendo a base de oírla repetidamente. Un no vacunado no-infectado no puede infectar a otros.
    Un no vacunado infectado claro que puede infectar a otros pero no más que un vacunado infectado. Los vacunados que se infectan son numerosísimos como ha tenido que admitir la oficialidad pro-vacuna forzada por la evidencia.

    En vez de subirse al carro de la sinrazón sobre los no vacunados, ese arzobispo podría, como mucho, pedir a todos (vacunados y no vacunados) los que asisten a los ancianos y enfermos que se hagan pruebas cada dos días para saber si están o no infectados pero eso parece complicado y caro y molestaría a los ya vacunados que empezarían a dudar de las ventajas de vacunarse.

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