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El arzobispo de La Plata responde a la queja de los judíos

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Las palabras del Papa en la audiencia general del pasado día 18 sobre la superación de la Ley irritaron a la Comisión del Alto Rabinato de Israel, y ahora ha sido Victor Manuel ‘Tucho’ Fernández, íntimo de Francisco y arzobispo de La Plata, el encargado de ofrecer una explicación en L’Osservatore Romano. La reproducimos íntegramente.

Cuando San Pablo habla de la justificación por la fe, en realidad está recogiendo convicciones profundas de ciertas tradiciones judías. Porque si se afirmara que la propia justificación se obtiene mediante el cumplimiento de la Ley por el propio esfuerzo, sin ayuda divina, se estaría cayendo en la peor clase de idolatría, que consiste en adorar a uno mismo, a los propios poderes y a las propias obras, en lugar de adorar al único Dios.

Es imprescindible recordar que algunos textos del Antiguo Testamento y muchos textos judíos extrabíblicos ya mostraban una religiosidad de confianza en el amor de Dios e invitaban a un cumplimiento de la ley activado en el fondo del corazón por la acción divina (cf. Jer 31, 3.33-34; Ez 11, 19-20; 36, 25-27; Os 11, 1-9, etc.). La «emuná», actitud de profunda confianza en Yahvé, que activa el auténtico cumplimiento de la Ley, «está en el corazón mismo de la exigencia de toda la Torá».

Un eco reciente de esta antigua convicción judía, que renuncia a la autosuficiencia ante Dios, se encuentra en la siguiente frase del rabino Israel Baal Shem Tov (principios del siglo XIX): «Temo mucho más mis buenas acciones que me producen placer que las malas que me producen horror».

Las tradiciones judías también reconocen que para cumplir la Ley en su totalidad se requiere un cambio de corazón. Los cristianos y los judíos no decimos que lo que cuenta es el cumplimiento exterior de ciertas costumbres sin el impulso interior de Dios. En realidad, la teología judía coincide con la doctrina cristiana en este punto, sobre todo si partimos de la lectura de Jeremías y Ezequiel, donde aparece la necesidad de purificación y transformación del corazón.

¿Cómo no ver en Romanos 2: 28-29 una continuación y profundización de Jeremías 4: 4; 9: 24-25)? Judíos y cristianos reconocen que la ley externa no puede cambiarnos por sí sola sin la obra purificadora y transformadora de Dios (Ez 36,25-27), que ya ha empezado a hacerse presente por nosotros en su Mesías (Gal 2,20-21).

Por otra parte, recordemos que, según la profundísima interpretación de San Agustín y Santo Tomás sobre la teología paulina de la nueva ley, la esterilidad de una ley externa sin ayuda divina no es sólo una característica de la Ley judía, sino también de los preceptos que el mismo Jesús nos dejó: «incluso la carta del Evangelio mataría si no tuviera la gracia interior de la fe, que cura». 

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17 comentarios en “El arzobispo de La Plata responde a la queja de los judíos
  1. La respuesta de Tucho no resuelve el problema de la desafortunada catequesis de Francisco.
    Gracia y libertad. Las dos son necesarias. La Ley de Dios es absoluta. A pesar de que Francisco dijera lo que dijo.

    1. En donde dijo que el Papa que la ley de Dios no es absoluta? Para usted es absoluta la comprensión de los 10 mandamientos al estilo de los judíos que leen el Éxodo? es Absoluta la presentación de los mandamientos según el Santo Concilio de Trento? o según el catecismo del padre Astete?

    2. Si hay Gracia, no hay retribución, es decir…si Dios quiere salvar, salva sin contraprestación, solo es necesario cooperar, abrir el corazón a la Gracia, por medio de la Fe en Jesús. San Pablo es bien claro.

      1. Jajajajaja. Ya vuelve la burra al trigo. Ay, Rafa-Miguelón, que si no suelta su herejia (en este caso luterana) en cada noticia, no se queda a gusto. Vamos a volver a ponerle la doctrina de la Iglesia católica expresada en los cánones del Concilio de Trento, pero para trolls de comprensión «lenta»:

        Si me asomo a la ventana y digo a un grupo de personas que regalo una sandía, totalmente gratis, pero que para lograrla tienen primero que subir a por ella, ¿la sandía deja de ser gratis por el esfuerzo de subir? ¿Acaso pagan al llegar arriba? ¿O ellos tienen derecho a tener sandía gratis, sin esfuerzo, y debo bajársela yo a la calle? ¿Subir (cumplir los Mandamientos) es la «contraprestación» que hace que no sea gratis la sandía (a la que de ninguna manera tienen derecho, sino que yo, como dueño, regalo) ? Si ya no entiende eso, vuelva usted a preescolar, que nadie puede ayudarle.

  2. Yo no voy a andar con paños calientes ni evitando hablar del Mesías, su Mesías. Hay que ser obstinados, como tantas veces se les reprocha en las Escrituras, para sentirse ofendidos porque se les diga que los mandatos y enseñanzas de Jesucristo superan la Ley, aunque no la abrogan, cuando ellos ni siquiera están en condiciones de poder cumplirla, puesto que Dios les ha privado durante casi dos milenios del Templo y del sacerdocio levítico. Esto debería hacerles reflexionar y preguntarse cómo pueden llegar a salvarse sin reconocer al Mesías Jesús, por cuyo sacrificio se pueden perdonar los pecados.

  3. Hay que leer el libro que escribió el rabino de Nueva York – Un rabino habla con Jesús- en contestación al de Jesús de Nazaret de Benedicto XVI para darse cuenta de lo muy elementales que son los judíos en materia de religión. Me decepcionó ver la simplicidad de sus conclusiones en cada capítulo.

  4. Los Cristianos y en especifico los Católicos estamos convencidos de la afirmación de Jesús «no e venido a abolir la ley sino a darle plenitud»Mateo 5, 17-19. La plenitud de la Ley y los Profetas es Jesucristo…. se acabó el absoluto es Jesucristo no la ley en sí misma, los mandamientos sin Jesucristo son leguleyada.

    1. Sacerdote.

      Siendo Jesucristo tan importante, creo entondes, falto mencionarlo asi en el documento de Abu-Dhabi, se aclare bien con Scalfari sobre la Divinidad de Jesucristo.
      Y que se diga que por sus venas corre sangre preciosa.

      Doy mi opinion.

    2. Los mandamientos sin Jesucristo son una «leguleyada» (sic). Y, con Nuestro Señor Jesucristo o sin Él, ¿qué es el incumplimiento de los obligatorios mandamientos? Esa dicotomía Ley o Cristo, ¿la aprendió en el seminario? Se saltó esta clase, claro: «Si me amáis, guardaréis mis mandamientos», dice el Señor (Jn 14,15); y no digamos la clase de los cánones de Trento sobre la Justificación, en la que se establece la obligatoriedad de los mandamientos para salvarse… Ya, ya: no ha dicho usted eso, sólo «lo insinúa». Por eso he decidido «insinuarle» mi comentario como respuesta al suyo.

  5. Magnifica respuesta, y apoyado en el AT – evidentemente los judíos ven en San Pablo el mayor hereje de su historia por asestar un golpe mortal a su deificado normativismo, un golpe que después de 2000 años les sigue escociendo.

    1. «Magnífica respuesta», dice. Jajajaja. ¡Pero si usted sólo alaba en Infovaticana sus propios mensajes y los que escribe con otros nicks! (los católicos no jalean sus heterodoxas deposiciones cotidianas, lógicamente).

      «los judíos ven en San Pablo el mayor hereje de su historia […] su deificado normativismo […] les sigue escociendo».

      Le veo un pelín antisemita en esta nueva mamarrachada suya, ¿no? Qué poco ecuménico y primaveral está usted hoy, metiéndose con «nuestros hermanos mayores». Después de meterse con los católicos, ¿ahora les ha tocado a los judíos, Rafa? Este troll siempre provocando.

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