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«Tal vez se exagere sobre el declive del cristianismo en Europa»

Cristianismo EuropaDominique Reynié
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En Le XXIe siècle du christianisme, el politólogo Dominique Reynié explica por qué el cristianismo desempeña un papel único en el equilibrio del mundo: al sostener que la política es responsable, sigue siendo una fuerza amenazadora  porque molesta.

(Aleteia)- Dominique Reynié es profesor universitario de Ciencias Políticas y director general de la Fundación para la Innovación Política. Ha dirigido la obra colectiva Le XXIe siècle du christianisme, publicada por Cerf el pasado mes de mayo. Varios autores, entre ellos el teólogo Jean-François Colosimo, el abogado Thierry Rambaud y el profesor de gestión Aurélien Acquier, abordan un impresionante número de cuestiones sobre el lugar y el papel del cristianismo en el mundo actual.

Para Aleteia, Dominique Reynié explica cómo el monoteísmo cristiano es a la vez muy dinámico a nivel mundial y está en declive en algunas partes de Europa y en Oriente. En su opinión, está amenazado, junto con la democracia, por el islamismo, el modelo político chino y la digitalización del mundo.

El cristianismo parece estar amenazado directamente en su origen, en Oriente, mientras que en algunas partes de Europa tampoco es la fe más robusta. Sin embargo, es la primera religión del mundo en cuanto a número de creyentes. ¿Cómo se explica esta paradoja?

El cristianismo está en vías de extinción allí donde nació, en Oriente, a causa de las persecuciones a las que está sometido. Por el contrario, tal vez se exagere sobre el declive del cristianismo en Europa. La situación de Francia, que está mal, no es la de todo el continente. En general, el cristianismo sigue siendo muy fuerte en los países europeos. Se puede encontrar allí donde se ha perdido, incluso en Francia, sobre todo a través del protestantismo evangélico. Explico la paradoja entre el dinamismo del cristianismo a escala mundial y su escasa vitalidad en Europa por el vínculo entre el compromiso religioso y lo que los sociólogos llaman «riesgo sociotrópico», es decir, los peligros a los que están expuestos los individuos en determinadas sociedades (pobreza, malnutrición o hambre, pandemias mortales). En otras palabras, en una sociedad que solo permite una existencia difícil, hay una mayor intensidad religiosa. Europa es la parte del mundo que, en los últimos setenta años, ha logrado organizar sociedades moderadas, en las que la violencia política ha disminuido en gran medida en comparación con el pasado reciente, en las que la regulación de los conflictos es pacífica y en las que se han establecido estados de bienestar. Históricamente excepcional, este éxito europeo ha contribuido, lógicamente, al declive de la religión.

La dinámica global del cristianismo se inscribe dentro de un impulso más amplio de la religión en general. ¿A qué atribuye esto?

Solo por la demografía, el mundo se está volviendo más religioso que nunca. Los índices de natalidad varían mucho entre las mujeres en edad fértil en función de si declaran o no una creencia. También varía, con menor intensidad, según la religión declarada. Las mujeres en edad fértil sin religión tuvieron un índice medio de natalidad de 1,6 hijos en el periodo 2010-2015. El índice se eleva a 2,3 para hindúes y judíos, 2,6 para cristianos y 2,9 para musulmanes. Las mujeres religiosas tienen más hijos porque la religión otorga a la familia y a la procreación un lugar destacado. Además, como he dicho, las familias más expuestas al riesgo y a la pobreza son las más comprometidas con la religión. Ahora bien, independientemente del factor religioso, existe un vínculo entre pobreza y natalidad, no solo por la falta de información sobre el control de la natalidad, sino sobre todo por la necesidad económica: tener hijos garantiza un mínimo de apoyo mutuo futuro cuando no hay protección social. Pero Europa no se beneficiará de este boom demográfico, ya que desde 2015 ha habido más muertes que nacimientos. Sin embargo, es posible que los europeos de origen inmigrante reproduzcan, al menos inicialmente, los índices de  natalidad de los países pobres. Pero no será la religión cristiana la que se beneficie de ello.

Usted cree que la democracia y el cristianismo están vinculados. ¿Por qué?

Los valores cristianos fundamentales, posiblemente un legado de la Antigüedad, alimentan la tradición democrática. Entre estos valores cristianos están: la universalidad de la condición humana; la igualdad entre los individuos, especialmente entre hombres y mujeres; la idea de que la política es responsable y, por tanto, debe ser justa, moderada, contenida en su poder y en lo que es capaz de hacer respetando la dignidad de las personas. Por otro lado, el cristianismo plantea la autonomía de la religión respecto a la política. El cristianismo no es un proyecto de gobierno porque se sitúa en el más allá («Mi reino no es de este mundo»; «Dad al César lo que es del César»). Por lo tanto, permite prever una secularización, o incluso una laicidad, como decimos en Francia. En el cristianismo, la religión es un asunto de los individuos, de su existencia y de su futuro en el más allá. Además de que no hay confusión entre lo teológico y lo político, la religión contribuye al desarrollo de contrapoderes en la sociedad. En el siglo XIII, Juan de Salisbury teorizó el tiranicidio en nombre del cristianismo: el deber cristiano de asesinar a un príncipe cuando se comporta como un tirano.

¿Es por esta segunda razón que el cristianismo es tan perseguido en el mundo actual?

El cristianismo es, en efecto, la religión más perseguida en la actualidad: en el África subsahariana, en Oriente, en China, en la India… Es especialmente perseguida porque es portadora de la separación entre política y religión. Daría a las sociedades civiles una mayor capacidad de control sobre sus Estados, algo que obviamente no quieren muchos poderes.

¿Debemos concluir entonces que aumentará el número de democracias en el mundo y habrá menos democracia en Francia, donde el cristianismo está en declive?

La respuesta a su pregunta dependerá de una gran batalla, que ya ha comenzado. Al menos dos modelos se oponen tanto al cristianismo como al orden democrático. Uno de ellos, el islamismo, se opone a la separación de la política y la religión o, dicho de otro modo, del poder y la sociedad civil. La religión es obligatoria y está prohibido cambiarla o renunciar a ella. Este es el marco de una teocracia. El otro modelo, el comunismo chino, no acepta la autonomía de las religiones y, en consecuencia, trata de controlarlas al máximo, hasta el punto de programar la destrucción de los musulmanes uigures. El jefe de Estado de la República Popular China, Xi Jinping, tampoco reconoce la noción de «sociedad civil», es decir, un organismo autónomo y crítico con el poder gobernante. Y existe un tercer modelo. Amenaza a la democracia más específicamente que al cristianismo pero, en mi opinión, es menos elaborado: la web, el mundo digitalizado, hace temer una especie de teología política digital. Las «redes sociales», Amazon o Netflix son empresas privadas muy sensibles a los movimientos globales, especialmente cuando la religión de unos u otros es considerada blasfema por algunos. Por ejemplo, existe el riesgo de que Amazon, Facebook o Google sean sensibles un día a una petición en la que participen millones de personas que amenacen a estas empresas a posicionarse a favor de una religión. El poder corporativo podría entonces dar lugar a una teocracia privada y poner en peligro nuestras libertades, al tiempo que amenazaría la naturaleza de las religiones, especialmente del cristianismo.

Publicado por Laurent Ottavi en Aleteia.

Traducido por Verbum Caro para InfoVaticana.

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13 comentarios en “«Tal vez se exagere sobre el declive del cristianismo en Europa»
  1. El cristianismo y en especial la Iglesia católica ha experimentado en los últimos 3 siglos un declive creciente por causa de la expansión del pensamiento masónico y después las ideologías políticas que han ido calando, a base de propaganda en todos los medios, hasta el punto en el que estamos hoy: vivimos en una Europa que ya no cree en Jesucristo, vive obsesionada por el placer, y sacrifica cualquier cosa por obetenerlo.
    Y con la esclavitud que produce el hábito de fornicar, viene también el afán de dinero y de poder, y todos los demás vicios y pasiones desbocadas.
    Hoy en dia se dan conversiones de personas que han vivido esclavizadas por sus malas costumbres, y esos que retornan nos dan lecciones de cristianismo y Fe católica a nosotros, cristianos viejos y acomodados, incapaces de sacrificar nada por amor a Cristo.

  2. El Cristianismo es indestructible, porque su única alternativa es el nazi-darwinismo, cuyo lema es que el que más vale es el que mata y miente mejor (“The survival of the fittest”). Los problemas no los tiene en Cristianismo, sino el mejunje de partes escogidas de las Sagradas Escrituras con la filosofía griega y el derecho romano, que como corresponden a una sociedad injusta y clasista, encuentran rechazo por todas partes.

  3. A este Reynié le haría falta saber algo de catolicismo antes de hablar de Cristianismo.
    No tiene la más peregrina idea del dogma de que todo poder viene de Dios y que el César le pertenece a Dios.
    En fin un liberaloide más.

  4. El habla de cristianismo en general, y reconoce que ha habido un aumento en el cristianismo evangélico. En cuanto al catolicismo, hay un catolicismo light y folclórico de santos y festividades marianas, pero como dicen ahí arriba es un catolicismo masónico, que no cree en la papel Redentor de Jesucristo, ni en sus milagros, no cree en el infierno, y se le considera a Dios como un viejito chocho, la Biblia está pasada de moda y del Evangelio sólo tomamos los pasajes impactantes que nos gustan, el resto se obvia como el capítulo 24 de San Mateo, San Marcos 13 y San Lucas 21. Se alcanza el cielo con abonarse a una ONG. Mucha gente se declara católica, pero es una catolicidad festiva. Yo he oido a curas que todo el mundo en general es buena persona, cuando desde el Jardín del Edén todos somos pecadores creyentes y no creyentes, como se dice en Romanos Porque todos pecaron y están privados de la gloria de Dios, Romanos 3, 23

  5. Este hombre, que seguro tiene muchos conocimientos, no es, sin embargo consciente de la batalla espiritual que en estos mismos momentos está teniendo lugar.

  6. Es divertidísimo ver cuándo os ponéis cuando cuestionan vuestra postura.
    No pasa nada que de vez en cuando los cristianos también hacemos cosas mal y pagamos las consecuencias.
    Hemos sido molos y ahora toca pagar esa maldad.

    1. Miguel, usted no es juzgador de la maldad de otros, procure usted enmendar sus faltas, mírese en el espejo antes de nada.

      Si los cristianos hacen cosas malas, Dios les juzgará, pero la Verdad de Cristo Redentor se ha defender con o sin pecados. Y nadie que no sea Dios tiene derecho a hacernos pagar un precio por pecados ajenos.

      1. A caso no crees en la justicia divina? Esto es parte de su justicia.
        Me encanta defendais a Cristo con y desde el pecado cuando lo nuestro es un camino de santidad abandonado por nuestros líderes con frecuencia a lo largo de la historia.
        Al abandonar ese camino de santidad el mundo no encuentra en nosotros lo que anunciamos y nos desechan.
        Un castigo de Dios por no ser santos.

        1. Miguel, ¿se cree usted juez delegado por Dios?

          Lo que le faltaba: incultura atroz mezclada con delirios de megalomanía. Usted necesita ayuda profesional, y urgentemente.

          Líderes los hemos tenido de toda clase, santos, bienintencionados aunque pecadores, y directamente malvados. Vamos, lo que se dice lo normal entre las criaturas del Señor.

          El castigo de Dios será para quienes oyendo la Verdad de Cristo, le nieguen. No para los fieles, a quienes se prometió: » ¿No se vende un par de pajarillos por un as? Pues bien, ni uno solo de ellos caerá en tierra sin que lo permita vuestro Padre. En cuanto a vosotros, hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. Por tanto, no tengáis miedo: vosotros valéis más que muchos pajarillos.».

          1. Miguel,

            Admiro su humildad y su paciencia, sin duda frutos q el Esp.Santo derrama en su corazón. Tal vez no estemos siempre de acuerdo pero estoy segura de q su sencillez agrada a Dios, q no gusta de la arrogancia ni de la agresión verbal hacia ninguno de sus hijos.

            Me alegra verle por aquí 🤗

          2. ACS, claro naturalmente, la humildad de juzgar a los demás pero nunca admitir pecados propios. Humildad en estado puro.

            Qué malos son los cristianos, no como yo, que soy humilde y amoroso, ¿verdad? Merecido se tiene lo que les pase a los cristianos.

            La humildad, como la Misericordia, como la Caridad, agradan a Dios cuando se muestran dentro de la Verdad, no al margen de la misma. Y Miguel cuestiona la Verdad, directamente, niega los pilares básicos de la fe. Por ejemplo, cuestiona la dignidad de toda vida humana desde la concepción y hasta la muerte natural. Cuestiona la legítima defensa.

  7. Son Vds unos ingenuos tomando en serio a ese tipejo que ya debía haber excluido el bloguer porque no aporta nada al debate. Es sólo un trol o trola que habla de lo que no sabe y tiene muy mala milk

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