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Jaume Vives: «No seamos tan soberbios de pensarnos mejores que los que nos han precedido»

Jaume Vives peregrinación Covadonga
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El periodista y escritor Jaume Vives, al que conocerán por su famoso balcón durante los sucesos del 1 de octubre de 2017 en Cataluña o por cantarle las cuarenta a todo el Partido Popular en la convención del partido, ha sido uno de los 500 peregrinos de la ruta Oviedo-Covadonga, que ha supuesto la primera edición de la peregrinación tradicional organizada por Nuestra Señora de la Cristiandad.

Sobre esta experiencia, ha conversado con Javier Navascués, en InfoCatólica. “Para mí ha sido un motivo de esperanza. Un regalo inmenso del Cielo que no esperaba poder disfrutar con tanta intensidad”, dice Vives. “Me he sentido en casa como hacía tiempo que no me sentía”, afirma.

El conocido periodista da gracias a Dios “por esta bendición”. “Era muy bonito estar caminando junto a 500 hermanos en la fe con los que compartes una mirada tan parecida de Dios, el mundo y la realidad”, confiesa.

“Uno piensa que el amor a la Tradición es algo que solo viven y comparten unos pocos locos nostálgicos. Descubrir que no son pocos, no están locos y no son unos nostálgicos es un alivio, una gran alegría y un motivo para la esperanza”, comenta Vives.

Quizás el problema, señala, “no es que no haya gente fiel a la Tradición, sino que esa gente no tiene un lugar al que acudir”. “Por eso iniciativas como esta peregrinación, con la voluntad de abrir la puerta a todo el mundo, son tan bonitas, esperanzadoras y necesarias”, asegura Vives.

“El mundo no irá mejor cuando rompamos con todo lo antiguo, no seamos tan soberbios de pensarnos mejores que los que nos han precedido. El mundo irá mejor cuando entienda que la tradición no es la adoración de las cenizas sino mantener el fuego vivo”, continúa el periodista catalán.

Para Vives, el momento más emocionante de la peregrinación fue la llegada a Covadonga. “Fue un momento muy especial ver llegar a los más de 500 peregrinos entonando el Laudate Mariam a pleno pulmón después de los 95 km caminados”.

“No recuerdo la última vez que lloré de alegría. Y doy gracias a Dios porque en esta peregrinación ha sido en varias ocasiones. Una de ellas, y como te decía la más especial, la llegada al Santuario. He llorado de alegría celebrando el Amor del Señor, la familia y la amistad”, reconoce.

Hablando de los sacerdotes, dice que, como cualquiera de nosotros, tienen sus miserias y sus debilidades. “Tenemos que asumirlo para también nosotros acompañarles mejor”, añade. “Y aunque en el sacerdote necesitamos a un modelo de vida, igual que en el hermano laico que tenemos sentado al lado, sobre todo necesitamos a alguien que celebre correctamente los sacramentos. Ese es el mayor regalo que han recibido los sacerdotes para acercarse y acercarnos cada día un poco más a Cristo. Y por este motivo eso es precisamente lo esencial”, dice Vives.

Dando por descontada la importancia de formarse en virtudes y tener una vida de piedad, Vives. destaca la importancia de la penitencia, “que quizás no la damos tan por sentada”. “La disciplina convierte a corazones débiles en corazones fuertes”, asegura. “Por la penitencia nos unimos al sufrimiento de Cristo en la Cruz y a los hermanos que también sufren”, afirma Vives.

“La penitencia además también ayuda a los hombres a ser más masculinos y a las mujeres a ser más femeninas. En un mundo de hombres feminizados y mujeres masculinizadas, me parece esencial. Sobre todo, para que en el día de mañana haya familias normales donde cada uno juegue el papel que le ha sido encomendado. De ese modo habrá familias cristianas felices que vivirán con alegría y normalidad el don y el encargo de hacer crecer la familia de Dios y llevar a sus hijos al Cielo”, explica el periodista catalán.

Puede leer la entrevista completa aquí.

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20 comentarios en “Jaume Vives: «No seamos tan soberbios de pensarnos mejores que los que nos han precedido»
  1. La intervención ante la convención del PP, cuyo vínculo se encuentra al principio del artículo, es muy interesante. Aunque merecería otro calificativo más adecuado

  2. La peregrinación de Nuestra Señora de la Cristiandad,es muy emocionante pero si no va acompañada de humildad,no sirve.Esta peregrinación tiene para aportar,la belleza,la indísima liturgia,el estilo y los códigos de la gente que convoca,con un perfil que a algunos de nosotros atraen especialmentePero…..para que sea una peregrinación católica y del agrado de María,deben caminar en unidad con la Iglesia de Cristo.Deben abrazar la misma fé,que incluye la aceptación del Concilio vaticano 2.estoy segura,de que muchos de los que van,lo aceptan,como acá en Argentina,pero,es necesario,que lo acepten todos.Así,será una peregrinación increíble.

    1. ¡¡¡EL CONCILIO VATICANO II NO ES OBJETO DE FE!!!

      A ver si nos enteramos de una puñetera vez. Fue un concilio pastoral, nada más (y nada menos) que obedecía a una intención muy clara del Papa Juan XXIII: actualizar la Iglesia a los tiempos de entonces, muy distintos, por cierto, a los de ahora

    2. En lo demás que manifiesta estoy totlamente de acuerdo con usted. La humildad es siempre necesaria para desbaratar al Enemigo (Satanás), el soberbio por excelencia.

  3. La soberbia m+as brava,no es la de sentirnos superiores,si no,la de determinar nosotros,que está bien o mal,o que dejamos y que sacamos de la fé.La peregrinación debe inflamar el espíritu,debe ser espectacular,pero lo que no tiene música,pero es de tremenda iportancia,es este tiempo de definición,las cosas se aceleleran y los posibles eventos de un futuro muy cercano,deben encontrarnos unidos,,bajo UNA misma FE

    1. Todos somos uno.
      El Cincilio Vaticano II no fue doctrinal sino pastoral. Si no “crees” en ello sigues siendo católica.
      Hay católicos del Novus Ordo (al que yo asisto) que no creen en la virginidad de María, en la divinidad de Jesús, en la presencia real en la Eucaristía…
      Quizá eso sea mejor y más unitario???
      No soy “tradi”, pero por el bien de mi alma quizá deba plantearme seriamente serlo.

    2. Otra vez dando por hecho que parte de la gente que va es soberbia. Es que dais por hecho las cosas y las intenciones de la gente. Yo no estuve, pero me ha llegado que entraron en Covadonga a gritos de «viva el Papa». A pesar de que les ha echado de las iglesias, literalmente. Y, como dice Saray, hay católicos que ponen en duda cosas fundamentales de la fe pero no pasa nada. Esos no afectan a la unidad de la Iglesia. Son los que celebran la Misa de siempre. Algo va muy mal…

  4. A los católicos nos pasó lo que a aquellos judíos del tiempo de Cristo, estaban llenos de soberbia mientras los gentiles eran humildes. Y cambiaron los tiempos, aquellos gentiles se ensoberbecieron y resultamos nosotros, los actuales cristianos.
    Dimos por hecho que al entregarse Cristo por nosotros, ya la hicimos. Él nos ama y podemos hacer lo que sea. Nos ama.
    Pisoteamos a su bella Esposa, La Iglesia, a Él lo ignoramos, a Su Madre ni caso se le ha hecho de sus peticiones, el resultado; la actual situación. El virus, el caos, los obispos adulterados.

  5. Esto es desesperante.
    Después de publicar varios comentarios sin ningún problema, ahora me encuentro que la última respuesta que acabo de darle a Mercedes queda «pendiente de moderación»
    No sé el porqué.

    1. Tu comentario está pendiente de moderación.
      Tu comentario está pendiente de moderación.
      Por favor, no se limite a leer el título Esto es lo que dijo:

      «“El mundo no irá mejor cuando rompamos con todo lo antiguo, no seamos tan soberbios de pensarnos mejores que los que nos han precedido».

    2. Por tanto, la tentación de soberbia a la que se refiere no la tienen los Tradis, sino los modernistas que creen que se puede tirar por la borda 2000 años de cristianismo y fundar la Iglesia en el Concilio. Esa es precisamente la teoría que defiende la llamada «Escuela de Bolonia», la ruptura con todo lo anterior. Para los seguidores de esa «escuela» el concilio supuso una ruptura con lo anterior y el surgimiento de una nueva iglesia.
      Benedicto XVI tuvo que lidiar contra esa teoría hablando de «continuidad»: no se podría entender la Iglesia actual si no es en relación de continuidad con la única Iglesia de Cristo que desarrolla a lo largo de la Historia.

      Por favor, vuelva a leer la entrevista. Especialmente ese párrafo que le señalo. Creo que no ha captado lo que pretendía decir Jaume.

  6. Qué bueno que lo solucionaste.Creo que tanto modernistas como tradicionalistas ,caen en la misma actitud.Creo que la verdad no pasa por lo antiguo ,ni por lo nuevo,pasa por la fidelidad a Cristo,Él supera todo,su gracia es dinámica y rompe nuestras ideas preconcebidas.De pronto,da el don del martirio a una religiosa sin hábito,que evangeliza en África y nos rompe el libreto.Recemos para recibir luz,es un tema muy importante.

  7. Aguda reflexión la de Vives. El progresismo eclesial, como todo el progresismo postmodernista en general, tiene un arraigado complejo «adanista», de Adán, el primer hombre. Realmente se llegan a creer que son los primeros en plantearse objetivos de justiciero social, cuando el hombre lleva reflexionando sobre ello desde tiempos ancestrales. El progre, eclesial o laicista, tiene asumido que la historia se ha reseteado en su persona, que antes todo era una noche de oscuridad y retraso, hasta que llegó él (o ella) para iluminarnos con su extraordinaria sensibilidad por los oprimidos.

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