PUBLICIDAD

¿Por qué el Papa ha tomado una medida tan dura?

Jean-Pierre Maugendre Motu Proprio
|

Renaissance Catholique es un movimiento de laicos en Francia que trabaja por la restauración del reino social de Cristo. Desde 1992 organiza una universidad  de verano anual de cuatro días de duración que ha reunido hasta 500 personas. También desde ese mismo año organizan una feria anual del libro, llamada «Fête du livre», que reúne, poco antes de Navidad, a un centenar de escritores y miles de visitantes. Además, es la impulsora de la Ouvre Scolaire Saint Nicolas, una iniciativa que da apoyo a las escuelas católicas asesorándolas en materia jurídica (derecho laboral), fiscal y educativa, al tiempo que publican libros de texto escolares de calidad.

Reproducimos aquí la reacción de su presidente, Jean-Pierra Maugendre, al motu proprio Traditionis custodes:

“La tregua ha durado poco: 2007-2021. Con el Motu proprio Traditionis custodes, el Papa Francisco ha relanzado la guerra litúrgica que su predecesor, con el Motu proprio Summorum pontificum, había suspendido. Todo el mundo está de acuerdo sobre la cuestión: la medida es brutal. Así, los libros litúrgicos posteriores al Vaticano II se convierten en «la única expresión de la lex orandi del rito romano», el misal anterior a la reforma de 1970 no puede utilizarse regularmente en las iglesias parroquiales, no se puede constituir ningún grupo nuevo, es la Sede Apostólica la que dará permiso a los sacerdotes diocesanos para celebrar según el usus antiquior, etc. Jean-Marie Guénois [responsable de la información religiosa en Le Figaro] ha formulado perfectamente el objetivo de estas medidas: «reducir la influencia de los tradicionalistas». De hecho, esta influencia no deja de crecer. Según Guillaume Cuchet (La Nef nº 338), representan entre el 5 y el 6% del total de feligreses de nuestro país, y seguramente más en realidad, debido al abandono masivo (30% según Monseñor Chauvet) de muchos fieles «conciliares», sensiblemente mayores que sus homólogos «tradis», tras la pandemia de coronavirus.

Las razones de una exclusión     

Todo el mundo se pregunta, ¿por qué una medida tan dura por parte de un Papa al que, por decirlo suavemente, no le faltan proyectos que deberían movilizar toda su energía: los repetidos escándalos financieros, la situación cuasi-cismática de la Iglesia alemana, la inmensa confusión doctrinal y litúrgica, el hundimiento del óbolo de San Pedro, las secuelas de los escándalos de pederastia en la Iglesia, la gestión de las orgías sexuales en el Vaticano, etc.?

El argumento esgrimido por el Santo Padre es que estas comunidades que «dudan del Concilio» pondrían en peligro la unidad de la Iglesia de la que el Papa es garante. Si no fuera por la seriedad del tema, sería para tomárselo a risa. Qué unidad de la Iglesia cuando:

– no hay dos misas idénticas celebradas en dos iglesias diferentes

– en una diócesis los divorciados vueltos a casar son admitidos a la Sagrada Comunión y en la otra no,

– El 69% de los católicos estadounidenses dicen que no creen en la presencia sustancial de Cristo bajo las apariencias del pan y el vino después de la consagración (encuesta del Pew Research Center-agosto de 2019),

– Los sacerdotes alemanes bendicen con total impunidad y ataviados con los colores del arco iris, las uniones entre personas del mismo sexo en sus iglesias, etc.

El Papa, que firmó la declaración de Abu Dhabi afirmando: «Las diversidades de las religiones son una sabia voluntad divina«, escribe en la carta a los obispos que acompaña al Motu Proprio: «Permanecer en la Iglesia no sólo ‘con el cuerpo’ sino también ‘con el corazón’ es una condición de salvación”. Uno recuerda la fábula de La Fontaine, El murciélago y las dos comadrejas: «Soy un pájaro: mira mis alas/Soy un ratón: vivan las ratas». Muy lejos del Sí, sí. No, no evangélico.

Por otra parte, ¿en qué perjudican a la unidad de la Iglesia quienes asisten con frecuencia a la misa tradicional y desean beneficiarse de una pastoral sacramental y catequética probada? ¿Por qué debemos lanzarlos al oprobio? Rechazarían el Concilio. Para ser sinceros, a la gran mayoría de ellos les importa bien poco el Concilio, que no les interesa y que les parece algo de viejos ideológicos y nostálgicos. Lo que estos fieles piden es una liturgia que les conduzca a Dios y una enseñanza moral y doctrinal que les permita permanecer fieles a Cristo y resistir así a las seducciones de una sociedad apóstata.

Dejadnos hacer la experiencia de la Tradición                                                    

En los años 70, la intuición original y fundadora de monseñor Lefebvre se resumía en una fórmula: «Dejadnos hacer la experiencia de la Tradición». Esta experiencia se ha realizado y los frutos están ante nuestros ojos. El apostolado tradicional, sea cual sea su marco institucional, es incontestablemente fecundo. Las comunidades han crecido, se han producido muchas conversiones. Las familias jóvenes y numerosas las mantienen. Son las famosas conejas que intentan ser fieles a las exigencias del matrimonio cristiano, de las que Francisco se burlaba con un dudoso sentido del humor.

Cabe señalar que, según el Papa, el objetivo de las concesiones litúrgicas de sus predecesores era devolver a las ovejas perdidas de los lefebvristas, «a su debido tiempo, al rito romano promulgado por los santos Pablo VI y Juan Pablo II». Evidentemente, esto no es lo que ha ocurrido, en contra de los temores de algunos que denunciaron el inexorable «ralliement» de los sacerdotes y laicos tradicionales que buscaban un acuerdo con las autoridades romanas. Como el experimento ha sido un éxito, se ha decidido ponerle fin. Cristo nos pidió que juzgáramos al árbol por sus frutos y que arrojáramos la higuera estéril al fuego. No el árbol que da frutos.

Básicamente, este Motu Proprio parece marcar el final del intento de Benedicto XVI de establecer una hermenéutica de la continuidad entre el Concilio Vaticano II y la enseñanza anterior de la Iglesia. La creencia en la continuidad entre la enseñanza preconciliar y postconciliar explicaba una forma de benevolencia hacia la misa tradicional. Por el contrario, la hostilidad militante de Francisco a la misa tradicional manifiesta la convicción de que la Iglesia conciliar, por utilizar la expresión del cardenal Benelli, es de naturaleza diferente a la Iglesia que la precedió. No se rechaza con tanta violencia a aquellos cuya única culpa es llevar cincuenta años de retraso. Por el contrario, se lucha ferozmente contra los que se cree que son partidarios de otra Iglesia. Así, paradójicamente, el Papa Francisco coincide con las posiciones de la Fraternidad San Pío X en este punto.

Todo tiene que cambiar para que nada cambie

En realidad, parece que no va a cambiar gran cosa. Este motu proprio es inaplicable. Congelará la situación, pero no reducirá la influencia de las comunidades tradicionalistas. En efecto:

– el Papa tiene 84 años y su posición está muy debilitada

– un cierto número de obispos están contentos con la acción de las comunidades tradicionalistas

– algunos obispos, sobre todo en Francia, tienen bastante de qué preocuparse. Saben, por ejemplo, que retirar el uso de las iglesias parroquiales a las comunidades tradicionalistas provocaría inevitablemente manifestaciones, ocupaciones de iglesias, etc. Varios obispos, prudentes, han declarado inmediatamente que nada cambiaría en sus diócesis.

Por último, no debemos pasar por alto que la opinión pública, católica o no, no comprende las razones de este ostracismo cuando, en boca del Sumo Pontífice sólo se hable de misericordia, acogida, perdón, respeto a los demás, etc. El chispeante editorial de Michel Onfray, un autoproclamado ateo, «Ite missa est» en Le Figaro el 19 de julio es el signo manifiesto de estas incomprensiones.

En una conferencia celebrada en París el 25 de junio, monseñor Schneider, al ser preguntado por la posible supresión de Summorum Pontificum, no dudó en declarar: «Los fieles y los sacerdotes tienen derecho a una liturgia que es la liturgia de tantísimos santos (…). Por consiguiente la Santa Sede no tiene el poder de suprimir un patrimonio de toda la Iglesia, es un abuso, sería un abuso incluso por parte de los obispos. En este caso, podéis seguir celebrando la misa en esta forma: es una forma de obediencia (…), a todos los papas que han celebrado esta misa».

No se puede concluir sin observar el sentimiento de traición que experimentan los sacerdotes y laicos apegados a la liturgia tradicional que confiaban en las autoridades romanas, a quienes se les había prometido libertad de culto y respeto a sus convicciones. Probablemente no imaginaron que esa libertad sería la del indio en su reserva…

Sin amargura ni revuelta asumimos esta nueva prueba en la oración, serenos, confiados y decididos, fortalecidos cada día en nuestra fidelidad hacia las primeras palabras de la misa tradicional: Introibo ad altare dei. Ad deum qui laetificat juventutem meam. Subiré al altar del Señor. Al Dios que es la alegría de mi juventud.”

Ayuda a Infovaticana a seguir informando

46 comentarios en “¿Por qué el Papa ha tomado una medida tan dura?
  1. el que no esté a gusto, ahí tiene la FSSSPX… otra opción es fundar su propia secta (el problema es que para eso hay que ser valientes y los neotradis además de cismáticos son cobardes) … pero por favor, déjennos a los cristianos hijos de la fe católica en paz. Ustedes mismos se lo buscaron, les dieron un dedo y cogieron el brazo entero.
    Por cierto, la gran mayoría de las personas que colaboran en las parroquias (catequistas, voluntarios de Caritas, cofrades, ministros de lectura etc…) o simplemente acuden habitualmente a la Santa Misa ni se han enterado de esta polémica ya que probablemente ni sabían que todavía había grupúsculos utilizando el Rito Extraordinario. Son cuatro y el gato, pero como el veneno que viene en frasco pequeño, estaban haciendo mucho daño a la Iglesia, así que tanta paz lleven como descanso nos dejan a los católicos.

    1. Misericordioso tu comentario. Yo asisto a la Misa Tradicional. No somos cuatro gatos. Pero también participo de la Misa reformada y si noto que, desgraciadamente, estamos en camino de ser cuatro gatos. No es justo tu argumento. Deberíamos alegrarnos de poder respetar diversas sensibilidades.

    2. Para veneno el que destila tu comentario. Eres un rígido que no tolera que haya católicos que celebren como se ha celebrado durante siglos.

    3. Y, ¿por qué tienes que irte a la FSSSPX?, ¿tan poca maternidad tiene la Santa Madre Iglesia, según tú, para poder acoger a todos sus hijos?. ¿Quiénes sois para expulsarnos?. ¿Has leído los textos del Concilio?. ¿Sabias que hay uno dedicado al ecumenismo y otro para los no cristianos?. ¿Sabías que hay otro sobre la libertad religiosa?. Léalos. Y empápese de doctrina conciliar. Mucha bandera sin saber lo que representa. Si hay que acoger hasta a los no cristianos. Y se les da iglesias a los ortodoxos rusos y rumanos en muchas diócesis españolas, lo cual me parece bien; y no son católicos, como si lo son estos denostados fieles que vosotros le ponéis el nombre despectivo de «tradicionalistas». Los otros no son católicos, ni saben del Concilio, ni de papas, ni de tradición de la iglesia católica desde hace doce siglos. Pero es cuestión de ideología, ese es el problema, la ideología que triunfa ahora es la que hay.

    4. Tú aparte de malvado eres un estupido de tomo y lomo, por otra parte como es habitual en los progres izquierdistas como tú, Marcos el pisa-charcos, porque en que charcos te metes sin tener ni idea de lo que hablas. al menos el Probe Migue, solamente es estupido, pero tú además eres maligno. Así sois los de izquierdas, os autoproclamais los más dialogantes, los más tolerantes, poneis por bandera vuestra superioridad moral con el rollo de los pobres y todas esas cosas, pero a la mínima contradicción enviais a la Cheka y al Gulag o deportais a Siberia tal y como hacian y siguen haciendo vuestros ancestros ideológicos. En definitiva, sois el cáncer de la humanidad y precisamente los que pensais así sois los que NO tendriais que tener cabida en la Iglesia, porque si malos sois para el mundo no quiero decir para la Iglesia.

      1. Robustiano Matamoros: Completamente de acuerdo con usted:
        «Así sois los de izquierdas, os autoproclamais los más dialogantes, los más tolerantes, poneis por bandera vuestra superioridad moral con el rollo de los pobres y todas esas cosas, pero a la mínima contradicción enviais a la Cheka y al Gulag o deportais a Siberia tal y como hacian y siguen haciendo vuestros ancestros ideológicos. En definitiva, sois el cáncer de la humanidad y precisamente los que pensais así sois los que NO tendriais que tener cabida en la Iglesia, porque si malos sois para el mundo no quiero decir para la Iglesia».

    5. Para Marcos (2ª parte): El propio Papa Francisco ni siquiera considera como tal a la FSSPX, según dijo él mismo. Lo que afirma usted, además de ser incierto, es contrario a la misericordia que le pide el Papa Francisco. Y no se excuse con que otros faltan a la caridad: usted debe serlo aunque otros no lo sean. Por cierto, asisto a Misa tradicional oficiada por sacerdotes «Ecclesia Dei» y también según el Misal de Pablo VI, y he sido volutario de Cáritas desde 2005. Creo que muchos tienen una idea muy deformada de los fieles que asisten a la Liturgia tradicional y muchos prejuicios. Seguiré asistiendo a la Misa tradicional, si Dios quiere, porque así lo permite expresamente este motu proprio. Deje de ofender, de provocar confusión y dolor en fieles católicos que viven su fe de acuerdo con lo que establece la Iglesia. Si cree que ayuda, no lo hace, y además, sospecho que es pecado (el Papa Francisco aún no ha derogado el Decálogo).

      1. Que Dios nos libre de la rigidez de los flexibles como Marcos. Si Marcos es el flexible, como serán los rígidos… Vaya tela de dirigirse a sus hermanos en la fe que discrepan de algunas cosas. Pero ante todo sinodalidad eh. Menos con el que no piensa como tú. A ese se le señala y se le hace un juicio soviético. Luego, al Gulag

      2. En vista de que mi primer comentario no sale tras más de 20 horas, resumo lo que decía:

        Para Marcos (1ª parte): su comentario falta a la verdad y a la caridad. El motu proprio reconoce que el Misal de S. Pío V jamás fue abrogado y tampoco lo ha abrogado Francisco. Como tampoco abroga «Sacrosanctum Concilium» del C. Vaticano II, aunque sea anterior, ni los cánones del Trento. Su frase «estaban haciendo mucho daño a la Iglesia» es acusar a quien oficia o asiste a Misa tradicional de impiedad, lo cual condenan expresamente los cánones 6 y 7 de Trento sobre el Santo Sacrificio de la Misa (vigentes e irreformables, como puede comprobar en los documentos sobre liturgia del C. Vaticano II). Los católicos que asisten a la Misa tradicional no hacen daño a la Iglesia, lo cual sería una impiedad, ni son cismáticos.

    6. Su comentario tiene el nivel de chabacanería del hincha fanático de un equipo de fútbol. Necio, sectario odiador y malvado. Hágaselo mirar, si quiere.

    7. Gentes como tu no la necesita la Iglesia. Esres fruto del misericordiosismo que pide misericordia y no la da, pide no juzgar y juzga con brutalidad y que conste, yo no asisto a la Liturgia Tridentina, soy católico bizantino. Vergüenza ajena da este miserable comentario

    8. Esos que usted cita que no están enterados de lo que pasa,que como bien dice son MAYORÍA,no sólo no están enterados de lo que pasa,sino que cómo iban a estarlo!!! Si por conocer, no conocen ni los Diez Mandamientos!!!!
      Esas mayorias ingentes de católicos aprueban:
      El divorcio
      El amancebamiento de los divorciados.
      La profana Comunión en la mano.
      La fornicación fuera del.matrimonio.
      La lectura y los programas inmorales.
      La sodomia.
      La transexualidad.
      El aborto selectivo.
      La anticoncepción.
      El abortivo DIU.
      La indecencia en el vestir.
      La indecencia en el hablar..
      Sigo..?
      Estos son los católicos de hoy.
      Aquellos que bien cita que NO SE ENTERAN DE NADA.!!
      PERO DE NADA..NADA.

  2. La Misa tradicional nos ha hecho un bien tremendo a los que hemos tenido la gracia de conocerla. Sería una tragedia para nosotros perderla. Y estoy convencido de que a Dios le agrada enormemente.

  3. Como bien da a entender el obispo Schneider, el Papa no tiene autoridad para suspender la misa tridentina, y los sacerdotes podemos seguir celebrándola para gloria de Dios y bien de las almas.

    1. Amén
      Yo nunca he ido a una y ya estoy planeando asistir esta misma semana.
      Este acto dictatorial no hace sino dar publicidad de la buena a la bendita misa tridentina.
      Gloria a Dios !!
      Sigamos adelante que Dios pronto mostrará su poder.

  4. Después de ver, leer, en todas partes, lo que hacen y dicen, me declaro un pecador, y sólo ante nuestro Señor Jesucristo , me someto a su misericordia y compasión, pido perdón, Un abrazo.-

    1. Yo necesito preguntarte otra cosa: eres tan tonto cómo se deja ver por tus comentarios, o bien es un papel que adoptas para hacernos rabiar a los otros???? Espero respuesta, gracias

  5. Una de dos o San Pio V no era Papa y Francisco i lo es , ¿ o no ?. Estos son los frutos de la celebración del Centenario de Lutero, de haberse reunido con Obispas, lo de Alemania, lo de China, lo de las Banderas Arco Iris lo musulmanes etc…

    1. No creo que el tiránico Mobutu Proprio sobre la misa tradicional promulgado por Francisco obligue a considerar que no sea Papa, o que si lo es no lo fuera San Pío V. En sustancia este Mobutu Proprio nos retrotrae en 2021 al indulto concedido por Juan Pablo II en 1984, antes de los actos escandalosos de Asís de 1986.

      1. Qué culpa tenemos los argentinos? Lo votamos nosotros? No, solo lo sufrimos desde antes!!! Wadson, usted es chileno o en inglés? Para el caso son lo mismo…

  6. Ya sé que si se publica a un estúpido provocador como el tal Marcos hay que publicar cualquier cosa, pero lo que dice wadsom es infumable. ¿Y si pensáramos con la cabeza y no con las tripas?

    1. Sí, María Jesús. Para pensar, se nos ha dado la cabeza; los comentarios despectivos o/y insultantes, hechos como con las tripas, no ayudan a eso. Gracias por recordarnoslo

  7. Es un «progre»…no tiene Fe sobrenatural. Utiliza a la Iglesia para destruir su esencia y construir la nueva religión global sin Eucaristía. Más claro, échale agua!!

  8. Después de un artículo como este, ¿dice la autora que «sin amargura ni revuelta asumen esta nueva prueba»? Porque todo el texto rezuma amargura y deseos de revuelta… contraponiendo fidelidad a Dios y fidelidad a la Iglesia (así lo hace en la última frase). Si alguien lo duda, póngase atención a cómo reconoce que a los tradicionalistas a los que representa les importa un pimiento el Vaticano II. Pregunto: ¿también les importa un pimiento Trento? No, ¿verdad? ¿Qué es eso de escoger a su antojo el Concilio ecuménico que se supone que coincide con mi interpretación? En una cosa importante sí estoy de acuerdo: hay que apostar por la línea de continuidad entre el Vaticano II y Trento, cosa por la que abogaba BXVI y que Francisco no está haciendo. ¡¡¡Pero es que los tradicionalistas también rechazan esta interpretación!!! Para ellos, no hay continuidad posible y, por ello, en el mejor de los casos, prescinden del primero y solo asumen el segundo.

    1. Mira, Juan, lo he dicho en un comentario y me vuelvo a repetir. Que conste que yo no soy católico criado en ambientes Tradi. Voy a decir lo que la mayoría de católicos piensan sobre el Vaticano II. Es un completo FRACASO. Basta ya de ocultarlo y de hermenéuticas de la continuidad discontinua. Nadie sabe qué fue el Vaticano II. ¿Fue pastoral o dogmático? Está claro que tiene partes que son dogmáticas reafirmando lo dicho por otros concilios, pero otras son una clara ruptura. Nadie se ha leído los documentos del Concilio. Ellos hacen lo que creen que dice el concilio, incluidos los fieles. Ejemplo, la disposición del altar ad populum. ¿dónde dice eso el CVII?. Y, los puntos de ruptura son: el diálogo interreligioso, el ecumenismo (Nostrae Aetate es para leerlo y alucinar. Que, por cierto, ¿por qué se hizo por gente investigada por el Santo Oficio con Pío XII?),

      1. Los puntos de ruptura que usted enuncia no son tales, salvo si se interpretan como algunos querrían, que no es el modo en que lo han interpretado los Papas posteriores, al menos hasta Francisco. Por este último, ciertamente, no pongo la mano en el fuego, especialmente en sus declaraciones y en sus actos, pero pasará y la Iglesia seguirá. Así ha sido siempre, antes y después del Concilio Vaticano II. Menciona usted como ejemplo supuestamente evidente «Nostra Aetate», pero allí, en mi opinión, no se dice en ningún momento nada que desdiga una verdad fundamental recogida en la Revelación y reconocida por el Magisterio. Afirmar que en toda religión hay algún destello de la Verdad, al tiempo que se reconoce la esencial diferencia entre ellas y el cristianismo, y se afirma que solo en Cristo hay verdadera y plena salvación, por lo que se anima al testimonio de todo cristiano, ¿qué tiene de erróneo?

        1. Usted no pone la mano en el fuego por Francisco, lo cual no le impide a usted reconocerlo como Papa y llamarse católico. Me parece bien. Acepte usted que otros no pongamos la mano en el fuego no sólo por Francisco sino tampoco, en general, por el Vaticano II y los papas desde entonces, sin que ello nos impida reconocerlos como concilio y papas de la Iglesia y llamarnos católicos. La autoridad de un concilio ecuménico es superior a la de un papa, al contrario, los actos de un concilio ecuménico nada valen sin la aprobación del papa. Menos autoridad incluso la de un concilio atípico como el Vaticano II que, a diferencia de todos los demás, no quiso definir dogmas ni condenar errores. Como usted dice respecto Francisco, también el Vaticano II pasará y la Iglesia seguirá.

          1. Quise escribir, se entiende, que la autoridad de un concilio (el Vaticano II) no es superior a la de un papa (Francisco).

          2. Corríjame si me equivoco y está usted mejor informado que yo, pero hay una diferencia muy importante entre un Concilio ecuménico y un Papa: mientras que aquel es Magisterio solemne, este -salvo que el Papa exprese lo contrario- solo tiene carácter ordinario y, además, ni es irrevocable ni infalible. Por tanto, decir que Francisco pasará no es lo mismo que decir que el Vaticano II pasará. Por otra parte, no creo que sea a los fieles a los que corresponda decidir a qué Concilio se adhieren y a qué otros no.

  9. Como no tengo costumbre de comentar, me he pasado de los caracteres permitidos y al dividirlo en dos y enviarlo, sólo se ha publicado la segunda parte, estando la primera pendiente de moderación (ignoro qué palabras hacen que salte este sistema, o si es aleatorio, pero puedo asegurar que ninguna ofensiva). Para que no acabe duplicándose el comentario, esperaré a que publiquen la primera parte. Si a alguien le interesaba, también le ruego paciencia.

  10. «Lo que estos fieles piden es una liturgia que les conduzca a Dios y una enseñanza moral y doctrinal que les permita permanecer fieles a Cristo y resistir así a las seducciones de una sociedad apóstata»
    No está mal expresado. Más o menos es lo que queremos muchos.

  11. Este acto es un abuso de poder y será revertido, más pronto que tarde.

    Nuestro Señor nos aseguró que el poder del abismo no vencerá a su Iglesia, la de Cristo… (Mt 16, 18). Y que cielo y tierra pasarían, pero no así sus palabras (Mt 24, 35).

    Por tanto: fe y esperanza. Y también caridad: recemos por la conversión de quien ya sabéis.

  12. Aparte de eso lo de la hermenéutica de la continuidad es un camelo monumental. Si un Concilio, que concluyó en 1965, es decir, hace más de 60 años, sigue interpretándose mal y hay que aplicarle esa hermenéutica de la continuidad, que a saber qué es realmente, ¿no será porque no está muy bien hecho?
    Una pena que gente tan buena sigan tomando esos textos como los moros el Corán.

    1. Corrijo una afirmación mía anterior: desde 1965, año de la clausura del V II, hasta hoy han pasado no 60 años sino exactamente 56

  13. Creo que el autor confune la gimnasia con la magnesia. El tema del Rito extraordinario desde que nació nació enfermo pues no era la solución darles a un pequeño grupo un rito especial y que no corresponde a nuestros tiempos. (Cabe decir que no todos los que celebran el rito extraordinario lo hacen con total cuidado y delicadeza, como sucede tamboién en el rito instaurado con el Vaticano II). Es cierto que hay otros gravísimos problemas dentro de la Iglesia y los señala el autor del artículo y el Papa los va estudiando y resolviendo como va pudiendo y de acuerdo con las necesidades de cada caso y la ayuda que va teniendo. Roma no se hizo en un día, dice el dicho popular.

  14. La pena es que puede que en algunas regiones, como sucede en Cantabria donde vivo, no se den misas distintas de las postconciliares. Algunos católicos nunca tuvimos una opción distinta. Y, pienso yo, si desde el principio se hubiera dado esa posibilidad de elegir, con misas de ambas clases, cuál hubiera sido la misa elegida mayoritariamente por los fieles?

  15. Lleva usted razón, Juan, en que todos los concilios ecuménicos o generales salvo el Vaticano II hicieron uso de la irreformable autoridad infalible del magisterio solemne al definir dogmas y condenar errores. Pero el Vaticano II se quiso expresión de magisterio ordinario, incluso de un nuevo tipo de magisterio meramente pastoral. Esto no es una opinión sino que fue afirmado varias veces por Juan XXIII, en el discurso de apertura Gaudet Mater Ecclesia, y por Pablo VI durante el concilio y después del mismo. Por eso lo mismo que usted afirma respecto de Francisco puede afirmarse por cualquier fiel respecto del Vaticano II, pero no respecto de lo definido o condenado por los demás concilios de la Iglesia.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 caracteres disponibles