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Cardenal Sako: «La pandemia es el resultado del maltrato a la naturaleza y la vida»

Sako pandemiaVatican News
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La pandemia de coronavirus “no es un castigo de Dios, sino el resultado del mal comportamiento de los seres humanos hacia el medio ambiente y la vida, y de su búsqueda desesperada de dinero, que alimenta la proliferación de armas y prepara nuevas guerras”. Esta ‘perla’ la soltó el cardenal Raphael Louis Sako, Patriarca de Babilonia de los Caldeos, en la homilía pronunciada durante la misa del domingo en Bagdad, recoge la Agencia Fides.

“Ante la emergencia de la pandemia”, subrayó el purpurado, “los líderes del mundo deben cambiar su mentalidad, asumir sus responsabilidades y hacerse cargo del futuro de la humanidad y del cuidado de la naturaleza”. Los creyentes –explicó el Primado de la Iglesia caldea en su homilía- reconocen que Dios ama a los seres humanos y quiere su salvación, y rechazan la idea de que el mal y el dolor sean ‘castigos’ queridos por el Todopoderoso, recoge Fides.

Evidentemente, desde estas páginas no nos atrevemos a afirmar que la pandemia del virus de Wuhan esté siendo un castigo de Dios; aunque, de la misma forma, tampoco nos atrevemos a afirmar, como hace este príncipe de la Iglesia, que no lo sea.

El cardenal, sin embargo, dice que la pandemia es el resultado del mal comportamiento de los hombres hacia el medio ambiente. ¿En qué se basa? ¿Por qué dice semejante ocurrencia? Sería el resultado de nuestra búsqueda desesperada de dinero, “que alimenta la proliferación de armas y prepara nuevas guerras”. Eminencia, ¿cuántas pandemias ha habido a lo largo de la historia de la humanidad?

Podría entender que fuera un castigo de Dios por maltratar la naturaleza, por que estemos obsesionados con el dinero y porque haya armas y guerras. Pero, si no es un castigo por esos pecados, ¿cómo va a ser resultado de esas mismas causas? ¿Qué relación de causalidad hay? Sin una intervención divina de por medio, ¿cómo van a influir los vertidos en el Ganges en que haya un virus que mate a gente? ¿Se está vengando la naturaleza?

Durante la pandemia he notado cierta tendencia a evitar insinuar si quiera que la pandemia sea un castigo de Dios. Repito que no lo sabemos, pero durante toda la historia de la humanidad ―sólo hace falta coger la Biblia― se ha tratado esto con toda naturalidad, y a nadie le extrañaba que Dios pudiera castigarles. ¿Qué es si no lo que nos contaban en la catequesis hablando de Noé?

Recuerdo un momento impactante del confinamiento, la oración del Papa bajo la lluvia en una Plaza de San Pedro vacía. Mientras besaba al Cristo de San Marcello, el coro del Vaticano cantaba la siguiente antífona: “Perdona, oh, Señor, perdona a tu pueblo al cual redimiste, oh Cristo, con tu sangre: no estés airado para siempre con nosotros”.

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34 comentarios en “Cardenal Sako: «La pandemia es el resultado del maltrato a la naturaleza y la vida»
    1. Pero si hasta Biden reconoce ya que salió de un laboratorio chino y se ha dado 90 días para constatarlo. Éstos morirán sosteniendo las imposturas de su Padre de la mentira y la murga del medio ambiente y el planeta.

  1. Utilizar una supuesta plandemia en la que se han adoptado medidas abusivas y que atacan directamente a la dignidad del ser humano, me parece inmoral.
    Jamás pensé llegar a ver a la santa Iglesia Católica usada como balleta multiusos del nuevo orden mundial.

    Increíble.

  2. Terribles epidemias hubo durante toda la historia de la humanidad, y no me va a decir Sako que fue porque simpre usamos demasiado petróleo…

    1. Eso y la gran peste de 1348 y todas las anteriores que?Nunca imaginé que la iglesia fuera a ser un movimiento político activista ecológico.

      1. La gran peste se disparó primero en los centros urbanos donde la higiene brillaba por su ausencia.
        Una mala gestión del hombre en su entorno exactamente como ahora está pasando…
        Una pandemia por la mala gestión de nuestro entorno.

        1. Miguel la peste la trajeron las pulgas que llevaban las ratas y vino de Asia. Yo que tú no pisarla la hierba porque matas hierbas, hormigas etc tampoco comas ni tan siquiera vegetales porque los asesinas. Hay que cuidar el entorno aunque el ser humano perezca.

          1. La trajeron pulgas, si pero es curioso como a medida que mejoró la salubridad de las urbes descendieron los casos drásticamente ya que las pulgas no tenían donde campar a sus anchas.
            En cuando a cuidar el entorno no me refiero a no tocar nada y usted que manipula mis palabras lo sabe pues no es lo mismo el uso que el aviso.

        2. Sigue sin saber historia y pontificando. Si es como usted dice ¿Por que se libró de la peste en 1340 una de las regiones más densamente pobladas y urbanizadas como era el Milanesado miestras que en regiones rurales exterminó a aldeas enteras con mortalidades cercanas al 100 por 100? Repase el Libro de las Behetrias y las Actas de las Cortes de 1350. Por cierto, es un mito hace mucho tiempo desechado de la «suciedad medieval» cuando en esa época había mas baños en París que en 1600 (en Zamora sus rentas daban buenos dineros al Cabildo desde el sgl. IX), hasta los monasterios y palacios (como el de Ramiro I, conservado) tenían uno, la gente se cambiaba de ropa tras la colada (tradición medieval), usaban jabón, se cuidaba las fuentes públicas y se vigilaba la sanidad de los alimentos por oficiales públicos como se puede ver en ordenanzas y leyes.

          1. De las ordenanzas al cumplimiento había mucho trecho y los que tenían que vigilar eso aceptaban todo tipo de sobornos.
            Tal vez tengas que leer historiadores mas serios y rigurosos y no los que dicen lo que tú quieras.

  3. Según la majadería de este cardenal, los laboratorios de guerra biológica de China son los verdugos comisionados por el Todopoderoso para hacernos volver al buen camino. Decididamente, si la mitra es el apagavelas de la inteligencia, la púrpura es su máxcima expresión.

    1. Antes era culpa del pangolín, el armadillo y el murciélago vendido en los mercados de Wuhan como empanadas. Ahora, un castigo de Pachamama Madre Tierra, como si la Tierra fuera un ser vivo inteligente. Todo por no decir que Dios, que conoce todo el futuro y todo el pasado, el Señor del Tiempo y decía Historia, se sirve para tener un bien mayor, como se dijo en Fátima y que vendría una guerra peor, o en La Salette que vendría una epidemia agrícola. En fin, no saben ni su propia religión, no paran de decir gansadas y tonterias, y deberían de ser brujos chamanes de Mamá Pacha…

  4. Nunca ha estado la tierra tan bien cuidada como ahora. Nunca ha aumentado tanto los standares de vida de todo el planeta. Hay comida abundante para alimentar a todo el planeta (carne, pescado, verduras, cereales …) otra cosa es que no esté bien distribuida y que no todo el mundo tenga lo necesario. La Iglesia debe orar más y llevar la palabra de Dios a todo el mundo.

  5. ¡Otro que canta y baila! El desastre de la Iglesia con esa clase de cardenales. Y pensar que será uno de los electores del próximo papa. ¿Qué criterio podrá tener para escoger? El demonio, que los ha poseído les hace decir esas barbaridades y ellos tan orondos, es el que los domina y los maneja. Y por eso estamos como estamos…

  6. Pues yo lo veo coherente: el abuso de la naturaleza, se paga.

    Por ejemplo, el atiborrar de antibióticos al ganado ha desembocado en la proliferación de nuevas bacterias más resistentes que posteriormente generan infecciones difíciles de tratar y que producen miles de muertes.

    El decir que no es un castigo querido por Dios también lo veo lógico. Sería incoherente que el castigo divino se cebe con los más desfavorecidos, ya que sufren más las consecuencias. Solo hay que ver las secuelas entre los pobres de la India o Brasil.

    Más bien es debido a «las causas segundas», es decir a las consecuencias de la acción humana y su interacción con la naturaleza. Dios lo permite como causa segunda, pero no con un deseo directo de querer castigar. No es causa primera metafísicamente hablando.

  7. Es como el pecado; no es querido por Dios, pero lo permite al igual que sus consecuencias. La causa del pecado es el mal uso del hombre de su libertad; lo mismo puede decirse de la pandemia.

  8. El hijo pródigo se fué y el Padre no le castigó. Le dejó a merced del mundo. Es el mundo y su pecado el que le hundió en la más absoluta de las miserias.

    Se elige al Padre o se elige al mundo. En el Padre se halla el amor, el orden, el respeto a la vida, a los hermanos, a la naturaleza. Todo es armonía en la casa de Dios. Fuera de ella está el fracaso.

    Sólo hay dos caminos, dice la didacké, uno lleva a la vida y el otro a la muerte. Pues eso! Ahora el hombre, en general, le da la espalda a Dios, es decir elige el camino que lleva a la muerte. Y ahí estamos. Sin el orden, la armonía ,el amor de Cristo…,, es decir, fuera de la casa del Padre, pasaremos hambre, hambre de Dios, hambre de Vida, de paz.

    Hasta que el mundo se convierta o el Mesías vuelva.

  9. Lo importante es que el cristiano fiel no piense que la gran epidemia es un castigo divino. Es lo único que les importa a los modernistas que han tomado el poder dentro de la Iglesia. En la falsa religión que llevan 60 años inculcándonos, Dios es amor y por tanto, ni odia ni castiga y mucho menos a personas inocentes. El infierno no existe, porque ningún padre echa a un horno a sus hijos y ni siquiera el Purgatorio. Todos somos hermanos -satánistas incluidos- y todos vamos inmediatamente al cielo tras nuestra muerte. Dios lo perdona todo, es su oficio. Pero las Escrituras, la tradición, la palabra de Jesús y la realidad misma se empeñan en ir contra el magisterio de la religión nacida en el infame concilio, y eso no tiene remedio, porque los postulados que alimentan el modernismo eclesial son todos falsos. Si la epidemia se debe al hombre ¿Para qué se le pide a Dios que la pare?¿No habría que pedírselo al hombre?.

    1. Nadie dice que no existe el purgatorio y el infierno. No saqué falsas conclusiones.

      Por supuesto que Dios no odia, ni castiga a inocentes.

      El castigo del pecado se debe a sus consecuencias; Dios lo permite a través de la libertad de las causas segundas, es decir, de que se cumplan sus efectos.

      Pero Dios ni castiga, ni condena, lo hace el propio hombre así mismo al elegir el pecado. ÉL solo ama y desea la conversión del pecador; si el que peca sigue en sus trece se castiga y condena así mismo con el beneplácito divino, porque permite el uso de la libertad y su consecuencia.

      San Juan: «Dios es amor».

  10. Si esta peste es castigo o no de Dios es imposible saberlo pero que Dios, si quiere, puede castigar, es verdad revelada. Es más, la revelación dice que lo hace. La carta magna al respecto es Hebreos XII y se repite en la Carta a la Iglesia de Laodicea, más innumerables citas del propio Cristo. Le faltó decir que es castigo de la naturaleza, hoy también divinizada como Madre Tierra. En fin, uno peor que otro.

    1. No, es castigo consecuencia del pecado. Dios avisa de las consecuencias del pecado y permite el castigo porque es de justicia que así sea.

      1. Vaya a leer el Nuevo Testamento y después me cuenta si un castigo es sólo parte de la voluntad permisiva de Dios. Sobre esta pandemia, no se puede saber… pero todo puede ser.

  11. Tras leer tan sesuda conclusión, fruto de sus cavilaciones, discernimiento y meditación, señor Cardenal Sako, ni puedo menos que decir ¡que le den por su apellido!

  12. Este asunto de los castigos divinos que caen en los más infelices, en vez de en los culpables reales, ya cansa. Eso es el retorcimiento de la mente de sacerdotes y escribas obsesionados con el castigo ajeno y el perdón propio. Que revienten los demás y mi miseria que no se descubra, amén.

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