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La lepra y el covid en la enseñanza de Francisco

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Este domingo, en la alocución tras el rezo del Ángelus, Su Santidad ha comentado el pasaje del Evangelio del día, en el que cura a un leproso que se acerca a él con fe. Sus palabras, alabando las ‘transgresiones’ del enfermo y del Señor, contrastan poderosamente con la actitud que nos pide con una epidemia bastante más ligera que la vieja lepra.

Su Santidad llamó la atención de la ‘doble transgresión’ narrada en este pasaje, la del leproso que rompe su ‘cuarentena legal’ al acercarse a Jesús y la del propio Cristo al tocar al leproso para sanarlo, y concluye invitándonos a pedir al Señor la gracia de vivir estas dos “transgresiones”: ““La del leproso, para que tengamos la valentía de salir de nuestro aislamiento y, en lugar de quedarnos allí a lamentarnos o a llorar por nuestros fracasos, vamos a Jesús tal como somos. Y luego la transgresión de Jesús: un amor que nos hace ir más allá de las convenciones, que nos hace superar los prejuicios y el miedo a mezclarnos con la vida del otro”.

Es evidente el significado simbólico de este pasaje de la curación del leproso, de cómo su “Señor, si quieres puedes limpiarme” hace una referencia clara a la necesidad de todo creyente a acercarse al señor en el sacramento de la penitencia para pedirle que nos limpie del pecado.

Pero el Evangelio no es una alegoría; los cristianos creemos que eso sucedió, y de hecho las palabras del Santo Padre, antes de extraer la lección que debemos extraer -y que no hace referencia al perdón de los pecados, en este caso, sino en un aspecto heroico de la fraternidad-, se centran en la realidad tangible de la escena.

Mientras la Ley prohibía tocar a los leprosos, Él se conmueve, extiende su mano y lo toca para curarlo”, dice el Papa. “No se limita a las palabras, sino que lo toca. Tocar con amor significa establecer una relación, entrar en comunión, implicarse en la vida del otro hasta el punto de compartir incluso sus heridas”.

La lepra era un azote terrible. Era enormemente contagiosa, incapacitante e incurable. El mismo domingo en el que escuchamos la escena de la curación del leproso por Jesús tenemos como primera lectura esta otra del Levítico: “El Señor dijo a Moisés y a Aarón: «Cuando alguno tenga una inflamación, una erupción o una mancha en la piel, y se le produzca la lepra, será llevado ante Aarón, el sacerdote, o cualquiera de sus hijos sacerdotes. Se trata de un hombre con lepra: es impuro. El sacerdote lo declarará impuro de lepra en la cabeza. El que haya sido declarado enfermo de lepra andará harapiento y despeinado, con la barba tapada y gritando: “¡Impuro, impuro!” Mientras le dure la afección, seguirá impuro; vivirá solo y tendrá su morada fuera del campamento”.

No hay contradicción entre ambas, sino superación. La norma que se impone en el Levítico es solo aparentemente cruel, porque en realidad se está siendo caritativo con el pueblo, al que se libra de una enfermedad incurable. Pero Cristo es más grande, y la caridad que nos presenta supera, sin condenarla, la norma levítica con lo que el Papa llama “transgresiones”.

El covid es sin duda una epidemia preocupante. Pero, comparada con la lepra entonces, es cosa de poco momento. La tasa de letalidad es muy baja, y la abrumadora mayoría la padece con síntomas fáciles de sobrellevar.

¿Por qué, entonces, alabar la ‘transgresión’ de la cuarentena en una enfermedad terrorífica, en una época en que dicho aislamiento -aplicado solo a los ‘sintomáticos’- era la única forma de contención conocida, y al mismo tiempo insistir en que aceptemos hasta la última yod de las cambiantes, draconianas y a veces inexplicables normas emanadas por las autoridades seculares y tomadas como normas religiosas por tantas autoridades eclesiales?

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7 comentarios en “La lepra y el covid en la enseñanza de Francisco
  1. Cum laude. Casi casi, o sin casi, como Carlo María Viganó, el mayor transgresor del pensamiento único, al que se somete gustosamente Bergoglio, transgresor del Catolicismo, que no soporta.

    1. Japón nombra a un ministro de la soledad para combatir los suicidios relacionados con el COVID-19
      Debido a la implementación del aislamiento social, las personas de todo el mundo están experimentando la soledad y se sienten aisladas. Japón también ha experimentado un aumento de los casos de suicidio debido a la misma razón. Para superar esta situación, el Gobierno de Japón ha nombrado a un Ministro del Gabinete como “MINISTRO DE LA SOLEDAD” para hacer frente a esta preocupación.

    2. “El bastión de casi todas las `noticias falsas´ online es Telegram, y no podemos hacer nada al respecto, ya que la plataforma que no coopera con las autoridades”, dice Amit Goldstein, que dirige la sala de ciberguerra de #Israel para “combatir la desinformación de las vacunas” (Haarez)

      La plataforma ha cosechado el apoyo de muchos usuarios que la consideran uno de los últimos bastiones de la libertad de expresión en línea. Según su fundador, Pavel Durov, Telegram se convirtió el mes pasado en la aplicación más descargada del mundo en medio de la represión contra los conservadores.

  2. La lepra era una nefermedad incurable y muy contagiosa, lo es hoy en día también. La lepra está casi erradicada en occidente, pero todavía al que padece lepra, se le impone un aislamiento muy estricto, en España hay un lugar que Fontilles, en la que aún se aisla al leproso. De otros tiempos nada, par algunas enfermedades muy contagiosas todavía existe el aislamiento total del enfermo.

  3. Le preguntaría a Francisco I : por qué pidió que se cerraran las iglesias, hasta las dos Basílicas más importantes del ORBE católico?

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