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Valentín, el popular santo que ‘se cayó’ del santoral

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Si del Cid se cuenta que ganó una batalla después de muerto, nuestro héroe de hoy es un santo que el mundo celebra después de que la Iglesia lo haya eliminado del santoral, San Valentín. Si se fija en el santo del día aquí al lado, en la propia Infovaticana, comprobará que hoy la Iglesia conmemora a los evangelizadores de los eslavos, los santos Cirilo y Metodio de los que, además de su ejemplo de santidad y su incesante celo evangelizador, legaron a un buen número de países, incluida Rusia, el alfabeto con el que escriben sus idiomas, el cirílico.

Pero también observará que el resto del mundo celebra -por decirlo de alguna manera- a otro santo: San Valentín. Y no, no es que el mundo se haya sacado de la manga un santo para sus fiestas seculares. Lo que sucedió fue que durante la reforma litúrgica tras el Concilio, en 1969, se decidió expurgar el santoral de santos de los que, aunque en ocasiones contaban con numerosos devotos, no se tenía plena constancia histórica.

El proceso formal de canonización es relativamente reciente -para lo antigua que es la Iglesia, naturalmente-, de modo que los católicos hemos recogido de la ancestral veneración popular el modelo de muchos personajes que recibieron un ‘cultus’ y que la Iglesia aceptó originalmente aun sin haber superado proceso alguno.

Así que, en el año citado, se hizo una revisión de los santos más dudosos, algunos de los cuales parecían ser más epítomes de virtudes que seres reales, cuando no la deformación de héroes o seres míticos de la antigüedad. No todos se pudieron eliminar, por razones, digamos, ‘diplomáticas’. Así, la Curia se encontró con la enérgica protesta formal de Gran Bretaña -un reino formalmente no católico- cuando se habló de eliminar a San Jorge, un santo al que la presencia de un dragón ya hace bastante dudoso, porque supondría ‘descatalogar’ a la patrón de esta y otras naciones.

Y en estas cayó Valentín. Con Valentín había varios problemas, no el menor el hecho de que se contaba con hasta siete Valentines en la misma época y hasta muertos el mismo día con semejantes méritos de santidad. Además, su fiesta se celebraba ya de antiguo el 14 de febrero, vísperas de las Lupercales romanas, una festividad pagana que celebraba, precisamente, la fertilidad, y los más racionalistas sospechaban que el culto a San Valentín se había creado para contrarrestar los excesos y desviaciones de la ley natural que con respecto al amor humano suponían aquellas fiestas carnavalescas.

Pero la ausencia de pruebas no es prueba de ausencia, hay un obispo Valentín enterrado (y venerado) en la Vía Flaminia, y en ningún caso podemos certificar que San Valentín no existiera. Y, en cualquier caso, el origen de la fiesta que tantos celebran hoy es de raíz absolutamente cristiana, como tantas otras instituciones que han llegado a nuestros días que han olvidado sus raíces.

Y la leyenda va así: Valentín era un sacerdote en Roma bajo el emperador Claudio II, siendo el cristianismo una religión clandestina e ilícita. Coincidía con un momento, común en el Imperio, en que Roma estaba desesperadamente necesitada de soldados entregados para sus guerras. Pero muchos soldados desertaban o ponían menos empeño en las tareas castrenses al estar más preocupados por sus esposas e hijos, así que Claudio prohibió a sus hombres el matrimonio. Un guerrero sin cargas familiares, pensó el emperador, podría concentrarse mejor en la disciplina marcial y convertirse en un guerrero más apto.

En ese tiempo, siglo III, había en la urbe un sacerdote muy popular, nuestro Valentín, que, desafiando la prohibición, siguió casando a los jóvenes en secreto, subrayando el valor sagrado del matrimonio. Descubierto, fue brutalmente golpeado y ejecutado el 14 de febrero, alrededor del año 270 DC.

En la Edad Media, San Valentín se hizo popular como el santo patrono del amor humano, sobre todo en Inglaterra y Francia, hasta el punto que el Papa Gelasio declaró el 14 de febrero como Día de San Valentín en el 498 d. C. y puso fin al recuerdo de las Lupercales.

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9 comentarios en “Valentín, el popular santo que ‘se cayó’ del santoral
  1. ¿ Expurgar el santoral de santos de los que, aunque en ocasiones contaban con numerosos devotos, no se tenía plena constancia histórica, para introducir a un mártir de cuyo martirio no hay constancia y que, si no fuera accidente, sino asesinato, no habría muerto por odio a la Fe, sino al comunismo, como es el caso, entre otros, de Angelelli ?

  2. Bueno, eso de que San Valentín ha sido sacado del santoral no es del todo cierto.
    Este santo sigue apareciendo en el Martirologio Romano. Otra cosa es que no se le tribute culto litúrgico, pero en el actual Martirologio aparece, al menos en su versión española.

    Si se revisa el 14 de febrero del Martirologio este santo aparece en segundo lugar (tras los Santos litúrgicos del día, Cirilo y Metodio, que ocupan el primer lugar), y delante de otros Santos cuyo día de inscripción es éste.

    1. Eso es. En el Evangelio con el Papa Francisco (el verde pequeño popular que yo creo que se da en todas las parroquias españolas) aparece San Valentín mártir.

  3. Más sangrante fue el caso de santa Filomena, que fue borrada tanto del calendario como del martirologio. Y alguno de los santuarios dedicados a ella fueron cerrados.

    O los santos y beatos martirizados por judíos, como el beato Simón de Trento.

    1. Qué artículo tan, tan lamentable.
      Las deformaciones históricas posteriores, no quitan legitimidad a la existencia real del personaje. Explicación deplorable. ¿Eliminarían al obispo San Nicolás porque ha sido convertido en un Elfo nórdico? La iglesia no hizo eso tras el Vat II porque no existieran sino como parte de la reforma litúrgica. San Jorge existió, como San Valentín. Pero algunos no saben interpretar la iconografia cristiana, que hace referencia al cap. 12 del Ap, en San Jorge.

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