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Muere el arzobispo de Glasgow tras ser diagnosticado con coronavirus

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Aún no está claro que esa sea la causa de la muerte.

El arzobispo de Glasgow, Philip Tartaglia, ha muerto repentinamente en su casa de Glasgow a los 70 años, dice un comunicado de la diócesis escocesa.

Tartaglia, que era el pastor de Glasgow, comunidad católica más grande de Escocia, desde 2012, dio positivo por coronavirus poco después de Navidad y se aisló en casa. La causa de la muerte aún no está clara. El nuncio de Gran Bretaña, Claudio Gugerotti, fue informado ayer.

Ahora corresponderá al Papa Francisco nombrar un sucesor de Tartaglia y, mientras tanto, la archidiócesis estará supervisada por un administrador.

En el comunicado, se piden oraciones por el eterno descanso del fallecido arzobispo, por su familia, amigos y fieles de la diócesis que pastoreaba.

Philip Tartaglia nació en Glasgow el 11 de enero de 1951. Era el hijo mayor de Guido y Annita Tartaglia y tenía tres hermanos y cinco hermanas. Después de su educación primaria en St. Thomas’, en Riddrie, comenzó su educación secundaria en St. Mungo’s Academy, en Glasgow, antes de trasladarse al seminario menor nacional St. Vincent’s College, en Langbank y, más tarde, a St. Mary’s College, en Blairs, Aberdeen. Sus estudios eclesiásticos los completó en el Pontificio Colegio Escocés y en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma.

Fue ordenado sacerdote por el entonces arzobispo Thomas Winning, en la Iglesia de Nuestra Señora del Buen Consejo, Dennistoun, el 30 de junio de 1975. Luego regresó a Roma para estudiar su Doctorado en Sagrada Teología.

Al terminar su doctorado en 1980, fue nombrado sacerdote asistente en Nuestra Señora de Lourdes, en Cardonald, y, al mismo tiempo, se convirtió en profesor invitado en St. Peter’s College, Newlands, Glasgow. Un año más tarde, fue nombrado profesor en St. Peter’s College, Newlands, convirtiéndose en director de estudios en 1983. Cuando se inauguró el Chesters College, Bearsden, en 1985, fue nombrado vicerrector. En 1987 fue nombrado rector.

En 2004, la Conferencia Episcopal le nombró rector del Pontificio Colegio Escocés en Roma. El 13 de septiembre de 2005, el Papa Benedicto XVI le nombró obispo de Paisley. El 20 de noviembre de 2005, fue ordenado obispo en la catedral de St Mirin por el arzobispo Mario Conti, a quien sucederá como arzobispo de Glasgow.

El 24 de julio de 2012, el obispo Tartaglia fue nombrado arzobispo de Glasgow y fue instalado en la Catedral de San Andrés, Glasgow, el sábado 8 de septiembre de 2012, fiesta de la Natividad de la Santísima Virgen María.

Murió el 13 de enero de 2021, curiosamente, en la fiesta de San Mungo, patrón de Glasgow.

Requiem aeternam dona ei Domine.
Et lux perpetua luceat ei.
Requiescat in pace.

9 comentarios en “Muere el arzobispo de Glasgow tras ser diagnosticado con coronavirus
  1. Philip Tartaglia nació en Glasgow el 11 de enero de 1951. Era el hijo mayor de Guido y Annita Tartaglia y tenía tres hermanos y cinco hermanas.

    Las familias numerosas cristianas siempre han sido un semillero de vocaciones. Habrá que volver a ellas, a las iglesias domésticas de verdad. Basta de descalificaciones francisquitas tipo «Para ser buen católico no hay que tener hijos como conejos», cuando el problema actual, en el seno de la Iglesia, no es que sea precisamente el exceso de natalidad, sino el defecto, pues ya no se asegura el reemplazo generacional, en sintonía con el pensamiento único anti natalicio.

    1. Es decir, que bajo tu autorizada opinión el resto de familias que no somos numerosas no somos por seguir tus infames palabras “iglesias domésticas de verdad”. No tienes legitimidad moral de clase ninguna para hacer esa afirmación. Las seguirás haciendo, no obstante y creyéndote estar en posesión de la verdad, y yo lo seguiré denunciando.

      Un cordial saludo,

  2. No se entiende que haya gente que entre para insultar a otros lectores y se les permita hacerlo. Belzunegui es un lector muy valioso. Si os molesta lo que dice no le leais. Otros seguiremos haciéndolo.

  3. Este virus es más providencialmente profrancisquista que el virus de la Dubia, que tuvo una mortalidad del 50%. Muere mucha mucha gente muy valiosa de forma muy rara. No se si han leido algo del Expediente Royuela.

    Yo si no aplaudiera con las orejas al ocupante del Vaticano, me andaría con cuidado de coger un resfriado y caer en un hospital, donde hay gente para todo. A estas alturas de la película, el que se escandalice por lo que digo, es un hipócrita.

  4. Muere de coronavirus y otras enfermedades. La causa de la muerte no esta clara, dice la noticia. Pero claro, hay que seguir atemorizando a la gente, para que todos se vacunen de no se sabe qué..

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