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Muere el cardenal Gulbinowicz

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Hace 10 días el purpurado fue sancionado por el Vaticano.

Hoy ha muerto el cardenal Gulbinowicz, quien hace pocos días estuvo en el foco mediático tras hacerse públicas las sanciones que el Vaticano tomó en su contra debido a acusaciones de abusos cometidos en el pasado.

Henryk Roman Gulbinowicz nació en Sukiškės, Vilna, hace 97 años. Fue ordenado sacerdote en 1950. Después de un año de experiencia en la parroquia, fue enviado a Lublin para continuar su preparación en teología en la Universidad Católica de Lublin. Obtuvo un doctorado en teología moral en 1955. Entre 1956 y 1959 fue capellán universitario en Bialystok. Después de esto enseñó en el seminario de Warmia, mientras trabaja en la curia diocesana de Olsztyn.

El 12 de enero de 1970, el papa Pablo VI le nombró obispo titular de Acci, y administrador apostólico de la sección polaca de la archidiócesis de Vilnius (Białystok). El siguiente 8 de febrero recibió la ordenación episcopal del primado de Polonia, el cardenal Stefan Wyszynski.

El 3 de enero de 1976 se convirtió en arzobispo de Breslavia (Wrocław). Era arzobispo emérito de Wrocław desde el 3 de abril de 2004.

Fue creado cardenal por Juan Pablo II en el consistorio de 25 de mayo de 1985, con el título de la Inmaculada Concepción de María en Grottarossa.

En un comunicado emitido hace 10 días, la Nunciatura Apostólica de Polonia informó que el cardenal Henryk Gulbinowicz había sido sometido a medidas a raíz de abusos cometidos en el pasado. El arzobispo emérito de la archidiócesis de Wroclaw fue acusado de acoso, actos homosexuales y colaboración con el entonces Servicio de Seguridad, recogió Vatican News.

El comunicado emitido por la Nunciatura afirmaba que “tras la investigación de las acusaciones formuladas contra el cardenal Henryk Gulbinowicz y después de analizar otras acusaciones relativas al pasado del cardenal, la Santa Sede ha tomado las siguientes decisiones disciplinarias contra él: prohibición de participar en cualquier celebración o reunión pública, prohibición de utilizar las insignias episcopales, interdicción del servicio fúnebre y de sepultura en la catedral”.

Además, el purpurado debería “pagar una suma adecuada de dinero en forma de donación para las actividades de la Fundación San José, instituida por la Conferencia Episcopal Polaca para apoyar las actividades de la Iglesia en favor de las víctimas de abusos sexuales, para su asistencia psicológica, la prevención y la educación de las personas responsables de la protección de los menores”.

Con el fallecimiento del arzobispo emérito de Wroclaw, el colegio cardenalicio pasa a tener 216 miembros: 65 creados por Juan Pablo II, 69 por Benedicto XVI y 82 por Francisco.

Requiem aeternam dona ei Domine.
Et lux perpetua luceat ei.
Requiescat in pace.

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