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Las puertas del infierno

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Hoy, festividad de San Pedro y San Pablo, es un momento perfecto para recordar una parte esencial de las palabras que Nuestro Señor le dijo a la cabeza de los Apóstoles cuando le consagró como primer Papa: “Y las puertas del infierno no prevalecerán sobre ella”´.

Es una promesa que nos debe alejar definitiva y tajantemente de toda tentación derrotista, tan común en los tiempos que vive la Iglesia, con rumores de cisma, escándalos de todo tipo y enorme confusión sobre la propia doctrina.

Las tentaciones principales en este sentido son de dos tipos: el activismo y la visión meramente humana. Por ‘activismo’ me refiero a olvidar que las palabras de Cristo en este caso son una verdadera promesa, no una orden. No nos está mandando nada, no nos está pidiendo -no aquí, al menos- que andemos vigilantes para que la Iglesia perdure hasta el final.

No. Nos dice que no está en nuestras manos, que ni siquiera Satanás -menos aún, nosotros- puede destruir su Iglesia. Eso, naturalmente, no significa una especie de licencia para que nos relajemos, porque personalmente es de todo punto factible salirse de la Iglesia, como han hecho y siguen haciendo tantos. Si una santa tan entregada al amor de Cristo como Santa Teresa de Ávila se alegraba al final de su vida de morir en el seno de la Iglesia, parece indicio claro de que es perfectamente posible quedar fuera.

Pero sí es una advertencia para que no tratemos de hacer depender la supervivencia de la Iglesia de nuestras propias fuerzas, para que no caigamos en la comprensible tentación de verla como una sociedad meramente humana que en cualquier momento puede despeñarse y desnaturalizarse si no andamos vigilantes. Somos nosotros los que podemos desnaturalizarnos; nosotros los que podemos hacernos una iglesia pequeñita a la medida de nuestra mezquindad, con una selección de nuestros elementos favoritos, donde todo esté dispuesto y ordenado a nuestro gusto.

La visión meramente humana es la que solo cuenta con factores naturales y con una perspectiva temporal limitada. Toda perspectiva temporal es, de hecho, limitada. Nos faltan datos, que solo Dios conoce, o nosotros en la otra vida. Cristo no profetiza como si tuviera una visión o conociera el futuro; como Segunda Persona de la Santísima Trinidad, está en el final tanto como en el principio. Por eso, en otra ocasión, ni siquiera utiliza el tiempo verbal futuro y no dice: “No tengáis miedo, venceré al Mundo”; sino: “No tengáis miedo, yo HE VENCIDO al mundo”. Se acabó la intriga, Cristo gana.

Como católicos, como oyentes de la Palabra y creyentes en ella, somos los receptores de un enorme ‘spoiler’: sabemos cómo termina la historia -y la Historia-, y termina bien, porque nos lo ha contado quien está ya allí, en ese final, tanto como está en el principio.

34 comentarios en “Las puertas del infierno
  1. CRISTO CUENTA CON NUESTRA COLABORACIÓN en estos tiempos recios en que la Verdad es ridiculizada y el Bien tachado de hipocresía, desde dentro y desde arriba. No se trata de hacer ninguna iglesita particular sino de que no nos arrebaten la Iglesia Católica, como lo están haciendo. ¡ Basta de equidistancias ! Hay que elegir. No pronunciarse es dar cuerda al enemigo. Esto no es activismo; es sentido común y sentido sobrenatural, pues la Iglesia también está en nuestras manos, no sólo las de Dios.

    Gracias Infovaticana por seguir con el debate, tan necesario, tan tardío.

  2. San Josemaría Escrivá, constatando la terrible situación de la Iglesia en los años 60 y 70, no sólo publicó las TRES CAMPAMADAS, sino que se lanzó a una catequesis, por medio mundo, de todas las verdades católicas, sin dejarse una, pues todas ellas eran objeto de cuestionamiento y ridiculización. ¿ Activismo ? Acabó agotado. Ahora tenemos un Carlo María Viganó y poco más. No lo machaquemos. ¡ Gracias Viganó !

  3. Muy bueno el artículo, ojalá podamos entender que la Iglesia tiene su origen en la Trinidad, pero eso no significa como dice muy bien el artículo en la relajación!!!
    Ora et labora

  4. Perdón, pero San Josemaría jamás dijo nada que pusiera en duda su amor, respeto y fidelidad a la persona de los papas que reinaron durante su vida. Entiendo que es incomparable con Mons Vigano, por quien hay que rezar y mucho. Un gran artículo de Carlos Esteban!

    1. San Josemaría se atrevió a decir que el mal estaba muy dentro de la Iglesia y muy arriba, apuntando a lo alto. Ahora, en consecuencia, apuntaría a lo más altísimo, pues Francisco no forma parte de la solución a los males de la Iglesia, sino del problema, pues los incrementa a diario.

      1. San José María creo que haría una corrección o al menos tendría una postura crítica con el Papa por permitir a los adúlteros comulgar si adulteran por el bien de los hijos. No creo que San José María hubiese pasado de largo y de puntillas por la comunión de adúlteros impenitentes. Tampoco habría pasado de largo por la declaración papal de la pena de muerte como algo que intrínsecamente malo y que atenta de suyo contra la dignidad de la persona humana.

      2. Las Tres Campanadas apuntan a lo más alto, pero hay que molestarse en leerlas, si es que lo permiten. No quieren publicarlas, al menos por ahora. Si llegaran a publicarlas me temo que sería con abundantes recortes y comentarios desvirtuadores.

  5. Eso de las puertas del infierno no prevalecerán les sirve a muchos para intentar que prevalezcan y hacer barbaridades dentro de la Iglesia total las puertas del infierno no prevalecerán o para quedar como perros mudos o como liberales del laissez faire laissez passe dejar hacer y dejar pasar y no enfrentar la verdadera crisis actual de la Iglesia y no hacerse cargo de nada, en especial los que tienen la obligación de ordenar la comunidad de fe al Bien Común que es Cristo por medio de la sana doctrina y la sana moral y de la santidad que son los obispos y sacerdotes, o sea, la autoridad. Verdadero amuleto para haraganes y mentirosos, para ciegos y mudos, con esas palabras reducen la colaboración que Dios exige de la creatura humana en la obra de salvación y preparan los últimos tiempos y el Apocalipsis o cuanto menos agravan la crisis actual.

  6. Jesús,ya le dijo una vez a Pedro,cuando empuñó la espada,para defender a Cristo en el huerto de Getsemani.No Pedro este no es el modo,no es lo que quiere mi Padre,si fuera así mandaría legiones de ángeles.Somos piedras vivas de la Iglesia,cuando vivimos según las Bienaventuranzas.

    1. si pero a los soldados les pidio que se conformaran con su paga no que arrojaran las armas.
      Las armas son legitimas en defensa propia y ajena.

  7. Sí cupiera hablar actualmente de continuidad, sería de continuidad hacia el abismo, no hacia el cielo. Tenemos el enemigo dentro. Estamos en guerra. Nos quieren echar a los católicos por el hecho de serlo, previa calificación de rígidos, porque no nos tragamos sus aberraciones. Ahora ya se atreven a hablar de la moralidad del aborto. Agrelo no es la excepción. Francisco firma documentos ONU y OMS abortistas con toda paz, una paz anti católica.

  8. San Pablo corrigió públicamente a San Pedro (Ga 2,1.11-14). La historia está llena de casos de antipapas, papas equivocados y hasta papas her ejes. Y siempre hubo santos dispuestos a corregirlos. El mal igno no prevalecerá, porque Dios defiende a su Iglesia.

    1. La historia está llena de casos de anti papas, papas equivocados y hasta pontífices he rejes (como Honorio I condenado por San León II)

      1. Siempre hubo santos dispuestos a corregir los errores de los papas.
        El ma ligno no prevalecerá, porque Dios defiende a su Iglesia.

  9. Es cierto que Cristo ha vencido al maligno, pero nosotros todavía no. La iglesia según el catecismo no va triunfar en el mundo de manera completa, solo a lo sumo de manera parcial. Por eso Cristo se pregunta si a su vuelta encontraría fe en ella. Nosotros, es decir la iglesia, todavía no hemos vencido en nada, vamos de camino hacia ello, pero podemos perfectamente fracasar. A ese término vamos caminando aceleradamente, y ciego será quien no lo vea. El diablo está eufórico, no se cree lo que está consiguiendo en estos tiempos. Eso es evidentemente una mala señal.

    1. Humanamente claro que fracasamos, pués hemos de recorrer el mismo camino que Cristo hizo con la Cruz,somos su cuerpo místico,sin Cruz no hay Victoria.

  10. Los que está más cerca del infierno son los fariseos, “que se ponen delante de la puerta del Reino de los cielos y ni enran ni dejan entrar a los demás”.

  11. Los políticos ateos y demás fuerzas oscuras del mal tienen el BOE, las leyes y el Parlamento. Las oscuras fuerzas del mal nos quieren controlar y que pasemos a ser praticamente inexistentes. Pero cuando seamos pocos, clandestinos, sin poder comprar ni vender por negarnos a ponernos el chis del 666, entonces Cristo mismo nos librará, arrojando al Anticristo y al Falso Profeta y todos sus secuaces al lago de fuego que arde con azufre, como consta en el Apocalipsis 19-20, un libro de esperanza en medio de tanta maldad y opresión.

  12. Mi impresión es que los verdaderos católicos españoles vamos a pasarlas canutas, pero el que persevere hasta el fin se salvará. Es la hora del poder de las tinieblas y la prepotencia de las fuerzas oscuras del mal casi nos van a destruir. Pero siempre quedará un resto exiguo o pequeño rebaño que alabará al Señor.

    1. Yo estaré con vosotros hasta el final de los tiempos,dice el Señor,no estamos solos,si El está con nosotros,quién contra nosotros?,Tu eres mi Roca,y mi Baluarte,Tu eres la defensa de mi vida,a quien temeré,aunque vaya por cañadas oscuras,tu vara y tú cayado me sosiegan.

    1. Mi marido me contó, no sé si es cierto, que los Amish no se defienden. Que a veces les roban y demás y no hacen nada. Es cierto? Creéis que es lo que Cristo quiso decir? Yo no lo veo, desde luego. Si atacan a mis hijos, los defenderé hasta donde pueda, lo más ajustado al marco de la legalidad.

  13. En estos tiempos de extrema confusión me parece profundamente cristiana la advertencia del post contra la tentacion de recurrir a un cierto “activismo” para defender a la Iglesia de las fuerzas del mal que tan cerca sentimos. Estamos en manos del Señor, cabeza de la Iglesia, y Él ha prometido librarla del infierno hasta el final. La iglesia, amparada por Cristo, le ganará al mal (al Malo) la partida. Punto.
    ¿Quién gobierna la nave de la iglesia? El Señor. Esta es la respuesta que se nos ha dado. De otras preguntas tales que ¿cómo nos organizaremos? ¿Quiénes serán nuestros jefes? ¿Cómo los elegiremos?….. y de otras muchas más que nos pueden legítimamente angustiar (porque son importantes) apenas sabemos las respuestas, apenas se nos ha dicho nada. En tiempos de gran desolación como el que tenemos, los límites y contornos desaparecen… ¿Dónde y con quién estamos?¿Son estos de los nuestros?…..,
    Lo que unico que en verdad importa es permanecer cogidos al Señor

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