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Los productores de ’33’ responden a las acusaciones de Casado: “Es el momento de hablar”

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“Durante el último año y medio hemos tenido que padecer todo tipo de insultos y calumnias y, si te pones en nuestra piel, te podrás imaginar cómo nos sentimos”.

El 18 de mayo el sacerdote Toño Casado emitió un comunicado, difundido por varios medios, en los que relataba “el calvario” que había supuesto para él todo lo relacionado a “33 El Musical”, obra de la que es autor y que se estrenó en diciembre de 2019.

El sacerdote dijo que se encontró “a unos empresarios que, convencidos del éxito financiero del proyecto, decidieron crear una productora y explotar la obra”. “He perdido absolutamente el control artístico y espiritual de mi propia obra”, dice el autor del musical en el comunicado, en el que confiesa haber sufrido una depresión.

Los productores del musical, Felipe García-Quirós e Ignacio Alonso, han contestado a Casado con un escrito publicado en la página web del musical este 27 de mayo. En este comunicado responden a las acusaciones del sacerdote, ya que, durante el último años y medio, dicen,”hemos tenido que padecer todo tipo de insultos y calumnias y, si te pones en nuestra piel, te podrás imaginar cómo nos sentimos”.

“Llevamos demasiado tiempo sintiéndonos vejados, heridos y profundamente dolidos en nuestro honor, dignidad, imagen y reputación pública”, dicen los productores.

“Es el momento de hablar, contar nuestra versión y compartir nuestras sensaciones aportando información que se basa exclusivamente en hechos demostrables”, aseguran en el comunicado.

Les ofrecemos ambos comunicados, primero el del sacerdote y después la respuesta de los productores

COMUNICADO DE TOÑO CASADO

“33 El Musical”, un calvario

Presentación

Soy Toño Casado, sacerdote.

Soy el creador, compositor y director de “33 El Musical”.

¿Por qué hablar ahora?

Tras permanecer mucho tiempo en un doloroso silencio, me veo en la necesidad de hacer este escrito por respeto a todas las personas que han apoyado mi obra y mi trabajo. Por ellos y por mi propia dignidad te hago partícipe de los sentimientos contrapuestos y difíciles que me ha tocado sufrir.

¿Qué es “33 El Musical”?

33 no es solo un musical. Es mi legado espiritual. Es el mensaje que Dios me inspiró para hacérselo llegar a los demás. Es mi manera de entender el Evangelio, las palabras que predico y que canto, que incluso llevo grabadas en mi anillo. Lo escribí de un tirón, viendo en mi cabeza las escenas que más tarde dibujé y que se hicieron realidad bajo mi dirección hasta en el más mínimo detalle.

Yo creé el musical y fue un éxito

Yo elegí a los actores del musical, seleccioné al equipo creativo y les dirigí para que plasmasen lo que yo tenían en la cabeza y en el corazón.

Yo lo promocioné mediáticamente, ayudé a encontrar inversores, lo divulgué entre las autoridades e instituciones de la Iglesia e incluso contacté con empresarios para sumarse a la causa. Se estrenó y el espectáculo ha estado en cartelera dos temporadas y, recientemente, ha sido visto por más de medio millón de personas en YouTube. Muchas son las personas que se han encontrado y emocionado con la historia de Jesús.

En este tiempo tuve la satisfacción de trabajar con un elenco y unos profesionales maravillosos que supieron encarnar el espíritu de “33 El Musical”.

La historia de “33 El Musical”

En el principio “33 El Musical” se estrenó en versión concierto para 4.000 personas. Se editó un disco y se grabó el consiguiente DVD, así como un libro de materiales catequéticos.  Más tarde se representó para 7.000 personas, todo ello con el apoyo de personas e instituciones quedesinteresadamente, hicieron real lo que yo había creado. Eran la “Familia 33”. Agradezco a todos los que, desde hace muchos años, tanto de manera profesional como desde el cariño, han apoyado esta obra.

Más adelante, encontré a unos empresarios que, convencidos del éxito financiero del proyecto, decidieron crear una productora y explotar la obra.

La tragedia

Inmerso en la vorágine del trabajo creativo de un musical de gran formato, desbordado por la ilusión de mostrar mi obra al mundo, inocente de mí, no era consciente del infierno en el que estaba cayendo. Desgraciadamente, creyéndome asesorado por estos empresarios (mis socios en la productora White Kite Producciones) y sus abogados, he firmado documentos, muchos de ellos incomprensibles para mí, que me perjudicaron terriblemente como autor, como sacerdote y como persona.

Mis socios me indicaron que la mejor forma de explotar la obra era creando una productora en la que podría participar, White Kite Producciones, y yo confié en ellos.

Debido a mi inexperiencia en asuntos legales, siempre pensé que los derechos de autor eran irrenunciables y en esa creencia procuraron mantenerme mis socios al asegurarme una y otra vez que mantendría el control sobre mi obra, haciéndome pensar que me podría echar atrás en cualquier momento manteniendo mis derechos sobre “33 El Musical”.

Así, confié en mis socios, en el convencimiento de que mi aportación a la productora consistía en permitir la explotación de “33 El Musical” de forma que no se me abonaran inicialmente los derechos económicos que me correspondían para que, de esa manera, el proyecto pudiera salir adelante y fuera viable.

Nunca pensé que por consentir que se explotase mi obra, pudiese acabar perdiéndola para siempre.

Mi situación actual

Paradójicamente, en la actualidad, únicamente soy socio minoritario de una sociedad, White Kite Producciones. Supuestamente dicha sociedad posee todos los derechos de mi obra, incluidos los derechos de autor, para siempre y para todo el mundo, incluso el derecho de transformarla según sus criterios.

Y digo supuestamente porque, según me dijeron mis socios para que mis derechos sobre “33 El Musical” estuvieran más protegidos, los derechos de explotación de mi obra los tiene ahora otra sociedad, THIRTY THREE MUSICALS, creada por mis socios y de la que yo ni siquiera formo parte…

Yo, sacerdote y artista, estoy atrapado en un entramado de sociedades manejado por empresarios con unos criterios personales y morales muy diferentes a los míos. Yo no tengo ningún poder de decisión sobre mi musical ni puedo enviar materiales a mucha gente que me los pide. No puedo seguir con mi especial misión pastoral, ni puedo cumplir el encargo del Papa Francisco sobre “33 El Musical”. No puedo hacer mi plan de “popularizar el musical” en parroquias o grupos amateurs. He perdido absolutamente el control artístico y espiritual de mi propia obra.

Por arte de magia, en pocos meses pasé de creerme productor y dueño de mi musical en mis pensamientos a empleado en una productora ajena, sin capacidad de decisión y sin reconocimiento ni respeto como autor.

La desafectación

De todo lo anterior me di cuenta justo antes del estreno de “33 El Musical” y cuando hablé con mis socios únicamente recibí recriminaciones y reproches injustificados.

Lamentablemente, toda esta situación me ha llevado a que tanto yo como mi familia y mis amigos, mi entorno más cercano, somos incapaces de escuchar “33 El Musical” o de verlo por el sufrimiento que nos genera. No puedo ver “a mi propio hijo” y todo ello lo vivo con gran angustia y tristeza.  Por desgracia, para mí 33 ha sido y es un auténtico calvario.

La depresión

Padecí una grave depresión. Sentí que había perdido mi alma. Perdí mi inspiración, mi creatividad, mi alegría y, lo peor, mis ganas de vivir.  Gracias a Dios, a mi familia, a mi parroquia y a mis amigos pude salir adelante.

Mi situación económica

Económicamente “33 El Musical” sólo me ha traído desastres económicos. Yo soy un sacerdote y encima artista, y personalmente no doy importancia al dinero. No me interesa nada más que para poder ayudar al que lo necesita o financiar mis posibles proyectos de evangelización. Con “33 El Musical” no solo no he ganado, sino que el poco dinero que me pagaron me vi obligado a emplearlo en abogados, psicólogos…  No me he comprado ni una guitarra siquiera…

Como puedes imaginar, mi intención con “33 El Musical” nunca fue ganar dinero. Para mí esta obra era una herramienta de Evangelización, precisamente en cumplimiento de la recomendación del Papa Francisco quien, al enterarse de lo ocurrido con el musical, me pidió que luchase por mis derechos para poder así llevar “33 El Musical” por el mundo, sobre todo a la vieja Europa y los más alejados.

El disco de “33 El Musical”

No tengo ni un solo ejemplar del disco de mi obra, disco que actualmente se está vendiendo. Ni siquiera he escuchado la mezcla final. Quitaron mi nombre de la portada. Gracias a Dios, existe una grabación más fidedigna a lo que  compuse y ahí quedará para la posteridad.

La ocultación de mi nombre

Como puedes verificar, en la segunda temporada de “33 El Musical” mi nombre y mi persona desaparecieron de la publicidad y de cualquier medio público. Si en la primera temporada se explicitaba “Un musical de Toño Casado” en la cartelería y hacía entrevistas casi diariamente, en la segunda mi nombre desapareció, se limitó a lo estrictamente necesario y mi presencia desapareció de todos los medios de comunicación. Cuando alguien en sus comentarios me nombraba no tenían más remedio que responder con palabras aparentemente benévolas.

A pesar de lo anterior, por cuestiones que se me escapan, en las últimas semanas han subido vídeos e imágenes en redes sociales en los que aparezco (en unos videos del Making of del musical, por ejemplo), a pesar de que ni siquiera me informan de ello.

En cualquier caso, sí quiero dejar claro que no he participado ni intervenido de ninguna manera en las últimas “iniciativas publicitarias” que se han llevado en relación con “33 El Musical”, como subirlo completo y de forma gratuita a YouTube o relacionar la imagen del Papa Francisco con el musical.

Mi decisión

Defender mi obra. Yo sólo soy un sacerdote pobre y con bastantes defectos, sin dinero ni influencias, ni agencias de comunicación, ni empresas, ni estrategias comerciales. Sólo estoy yo, con mi libreta, mi guitarra y mi perro. Y muchos buenos amigos que afortunadamente están a mi lado y me apoyan de forma incondicional.

Dios, que es el que me inspiró “33 El Musical”, encontrará el camino para que esta historia de luz se extienda por el mundo con el espíritu con la que la creé.

Dados los inciertos tiempos que vivimos y nuestra frágil permanencia en este mundo, al menos tengo la tranquilidad de que “33 El Musical” fue creado tal y como Dios un día me lo inspiró para que ese mensaje llegue en la forma que un día lo recibí. Es mi legado.

La despedida

Gracias por escucharme.

Si eres creyente confío en tu oración. Si no, agradezco tus buenos sentimientos.

Quizá en estos años has escuchado algunas de mis obras o has participado de alguna manera de ellas. Espero haberte ayudado y, si es así, me alegro de corazón. Confío en que esta bella historia de Dios no tenga fin.

Muchas gracias.

Un abrazo

Toño Casado

Sacerdote y autor, compositor y director de “33 El Musical”.

 

COMUNICADO DE LOS PRODUCTORES

Cuando Toño Casado señala a unos “productores desalmados que roban a curas”, se refiere a nosotros.

Hola, amigo o amiga de 33,

somos Pipe y Nacho, unos empresarios o, como nos definió Toño en su discurso del estreno, “unos maravillosos locos” que, sin tener nada que ver con el mundo del espectáculo, se enamoraron de 33 y se echaron al monte.

Durante el último año y medio hemos tenido que padecer todo tipo de insultos y calumnias y, si te pones en nuestra piel, te podrás imaginar cómo nos sentimos.

Porque tenemos hijos, familia, amigos y mucha gente a la que responder, corresponder y agradecer con 33, entre ellos, TÚ, que también te enamoraste de 33 y has visto el musical o lo sigues de cerca.

Llevamos demasiado tiempo sintiéndonos vejados, heridos y profundamente dolidos en nuestro honor, dignidad, imagen y reputación pública.

Es el momento de hablar, contar nuestra versión y compartir nuestras sensaciones aportando información que se basa exclusivamente en hechos demostrables.

QUIÉN ES EL AUTOR DE 33 EL MUSICAL

La cuestión sobre quién es el autor de 33 el Musical nunca ha sido el problema.

Nunca lo ha sido… y nunca lo será.

Porque, como habrás podido comprobar a lo largo del tiempo, jamás nadie ha negado la autoría de Toño Casado.

Todo lo contrario. Siempre hemos reforzado su figura como autor.

Si te fijas en nuestras comunicaciones, tanto off como online (desde la web a nuestras redes sociales o YouTube), podrás confirmar que efectivamente es así.

Y no nos cansaremos de decirlo una y otra vez porque es una evidencia:

Toño Casado es el titular indiscutible de los derechos morales de la obra, tal y como establece la Ley de Propiedad Intelectual.

Y no puede ser de otra manera porque son derechos irrenunciables e inalienables a su condición de autor y, por lo tanto, no pueden ser robados.

Siempre se ha proclamado “Un Musical de Toño Casado”, siempre se le ha otorgado el máximo protagonismo y siempre se ha puesto en valor su trabajo.

De ahí que, además, Toño sea el máximo accionista de la Compañía, tal y como explicamos un poco más abajo.

Entonces te estarás preguntando: “si la autoría no es un problema, “¿cuál es realmente el problema?”

Bien, pues el tema en cuestión es el siguiente:

QUÉ ES 33 EL MUSICAL

Como sabes, 33 es una maravillosa obra colectiva que nace del libreto creado por Toño Casado pero que adquiere su tercera dimensión gracias al extraordinario talento y el incansable trabajo de un enorme equipo de personas:

  • creativos, músicos, actores y profesionales de reconocidísimo prestigio en el sector;
  • la ilusión de 76 socios que arriesgaron mucho dinero para levantar este proyecto;
  • y el esfuerzo mudo de mucha, muchísima gente: proveedores, gestores, equipo auxiliar y demás.

Todos ellos han conseguido que 33 sea hoy lo que es.

Hay un ejemplo muy ilustrativo que solemos utilizar, que es el del coche de carreras. Es fácil de entender:

Toño había creado un motor de gran calidad y potencia (el libreto).

Pero un motor no es un coche. Un coche necesita de otras muchas piezas para convertirse en un vehículo (el Musical).

Es decir, el motor es una pieza necesaria pero no suficiente para que el coche pueda correr.

Además, necesita gasolina para andar, un conductor para dirigirlo, mecánicos para armarlo y un circuito para ganar la carrera, es decir, lo que los demás hemos logrado es que su motor forme parte de un bólido capaz de ganar carreras, cada uno aportando lo necesario para completar el coche entre todos.

Y ahora, con todas las incorporaciones, el coche… es de todos.

QUIÉNES APOSTARON POR 33 EL MUSICAL

A pesar de que el libreto de Toño Casado llevaba 14 años en un cajón desde que se escribió y aun a pesar de que había obtenido una gran colección de “Noes” para su producción a lo largo del tiempo, nosotros -Pipe y Nacho- decidimos apostar.

Porque lo cierto es que, debido al tamaño de la inversión y al riesgo comercial, nadie se atrevía a producir una obra sobre la historia de Jesús en gran formato.

Estábamos hablando de un Musical totalmente inédito, sin relación alguna con ninguna película de éxito, escrito por un sacerdote que además era un autor desconocido y que saldría a competir con otros muchos fabulosos Musicales en cartelera.

Nosotros mismos comprobamos el desinterés al visitar varios teatros para planificar una gira, que fue la primera opción contemplada, pero como ningún propietario de teatro quería apostar, tuvimos que crear un teatro -Espacio 33- construido expresamente para representar 33 el Musical.

Si has tenido la oportunidad de estar en el recinto te habrás percatado de que se trata de una infraestructura colosal para la que se necesitó una muy elevada inversión y que terminó por ser otra gran apuesta que supuso aún más riesgo económico para los inversores.

Desde este Gran Teatro – conocido como Espacio 33- se hizo llegar ese “legado” del que habla Toño a miles de personas, amplificando de forma inimaginable su alcance. Algo que dista mucho de tener un libreto guardado en un cajón.

QUIÉN SE MARCHÓ SIENDO PRESIDENTE Y MÁXIMO ACCIONISTA

Sólo hay que atender a los hechos. Toño dice que le hemos echado de su musical y es rigurosamente falso.

Fue él quien se marchó y estuvo amenazando con irse desde semanas antes del estreno.

Toño dimitió como Presidente de la Compañía –porque sí, él era el Presidente– y desapareció sin dar la cara, sin coger el teléfono e intoxicando a través de las redes sociales.

Éste ha sido, desde que se fue, el constante proceder del máximo accionista; porque sí, además era y es el máximo accionista.

QUÉ DELITO COMETIMOS NOSOTROS

Creernos el sueño de Toño, ayudarle a hacérselo creer a otras muchas personas que invirtieron su tiempo y/o dinero y convertir su sueño en realidad en una envergadura que jamás imaginó.

Por el camino hemos cumplido estrictamente con lo pactado, arriesgado nuestros patrimonios personales en el empeño e involucrado a familiares y amigos en la aventura.

Sin olvidar las miles y miles de horas que le hemos dedicado al pie del cañón, un lugar donde no estuvo Toño porque, como ya hemos explicado, se fue.

se fue para atacarnos tanto él como su entorno desde la distancia.

LA MISIÓN PASTORAL Y EVANGELIZADORA

Toño habla en su Comunicado de que no puede llevar a cabo su Misión Pastoral y Evangelizadora pero nadie, absolutamente nadie se lo ha impedido.

Y, debido a esto, está siendo el equipo de 33 quien se está ocupando de realizar este extraordinario cometido:

  • dando a conocer la historia de Jesús,
  • realizando donaciones a causas solidarias,
  • ofreciendo materiales didácticos gratuitamente,
  • compartiendo el vídeo completo del Musical de forma abierta y universal para que todo el mundo pueda impregnarse del espíritu y el mensaje de Jesús,
  • y un largo etcétera de acciones que hemos realizado para “popularizar el musical”.

QUIÉN PIERDE ECONÓMICAMENTE

Una cara de la moneda es que 33 ha sido visto en directo por casi 200 mil personas (125 mil la primera temporada) y que, posteriormente, durante la Semana Santa, consiguió casi 600 mil visualizaciones en la emisión gratuita en abierto.

Pero la otra cara es que los que apostamos con nuestro patrimonio por el proyecto estamos afrontando unas enormes pérdidas y, además, soportando las falsas acusaciones de despojar a Toño de su musical.

Pérdidas que se han producido desde que Toño empezó a difundir “su relato de sacerdote pobre estafado” en todo tipo de foros, reuniones, redes sociales e incluso aprovechando su propio púlpito, acciones que se tradujeron en la falta de apoyo por parte del entorno católico.

QUIÉN NO HA QUERIDO DIALOGAR

Lo que Toño nunca cuenta es que ni en una sola ocasión ha dado la cara y que tampoco asistió a las juntas de socios que se convocaron para que contara lo que le pasaba, lugar en el que debería haber expresado su malestar ante los socios, esos mismos que depositaron su confianza y dinero en él.

En lugar de eso le interesó más utilizar la presión y la espantada como estrategia.

Han sido numerosas las ocasiones en las que hemos intentado un acercamiento por distintas vías y, por supuesto, también personalmente hemos querido sentarnos con él para entender dónde estaba el mal entendido e intentar buscar una solución.

Le hemos escrito correos, le hemos dejado mensajes, le hemos contactado por redes sociales, le hemos llamado…. y nunca obtuvimos respuesta.

Seguimos sin entender por qué un sacerdote se ha negado a escucharnos. Nosotros siempre hemos estado abiertos al diálogo.

EL CONFORT DE TOÑO

Toño tampoco cuenta que estos “desalmados productores”, buscando que se encontrara lo más respaldado posible, le dieron trabajo a dos de sus hermanos y a su cuñada, sin experiencia en los puestos para los que fueron contratados, y que -salvo su hermana, que siempre tuvo un comportamiento elegante- los demás nos demandaron exigiendo más dinero del que les correspondía y, en todos los casos, sus reclamaciones fueron desestimadas, pudiendo resaltar además que sus letrados de entonces renunciaron a su defensa en dichos procedimientos y en los futuros, lo cual resulta, cuando menos, llamativo.

Tampoco dice que fue Presidente de la compañía con derecho de veto desde el primer día hasta que dimitió.

Y tampoco comenta que utilizó su posición para bloquear decisiones y procesos, porque hasta incluso su hermano -representante de Toño en la sociedad- acabó votando en contra de los propios compromisos adquiridos por Toño.

Recordemos que en su Comunicado Toño afirma que perdió el control sobre el musical. Y no es así.

Toño mantuvo siempre el control artístico hasta el punto de que, cuando alguno de los creativos dudó de su capacidad para la Dirección, decidimos hablarlo con él, no sustituirle y reforzarle, porque él nos lo pidió, aun con el riesgo que ello suponía.

Toño tampoco menciona que también tenía un sueldo establecido y de mercado, acordado en el “Pacto de socios”, como Director Artístico y que, a través de sus abogados, pidió incrementar, sin ninguna justificación, hasta casi el triple de lo acordado, lo que curiosamente contrasta con una de las afirmaciones de su Comunicado: “no doy importancia al dinero”.

QUIÉN HA TRABAJADO SIEMPRE A FAVOR DE 33 EL MUSICAL

Desde dos semanas antes del estreno, cuando Toño consideró cambiar el relato y decidir que se le había engañado, hemos tenido que poner la otra mejilla una y otra vez.

Esto, unido a la influencia de su hermano que empezó a emponzoñar la relación entre nosotros y con los miembros de la compañía, ha provocado que hayamos tenido que trabajar por un proyecto -ya de por sí- tremendamente difícil y, al mismo tiempo, defenderlo de los ataques de un socio que, además, es el autor.

Durante todo este tiempo hemos intentado tenderle la mano en numerosas ocasiones -por escrito están las pruebas- para tratar de reconducir la situación.

Y lo hemos hecho no sólo dirigiéndonos a él personalmente o a través de los diferentes despachos de abogados que le han asistido sino también a través de la mediación de amigos comunes, tanto de dentro como de fuera de la Iglesia.

Como la Iglesia siempre apoyó y agradeció la impronta de un proyecto como 33 el Musical presentamos personalmente un Dossier completo de la situación a varios altos cargos y precisamente en una de estas reuniones nos llegaron a preguntar por dos veces: “¿pero es verdad que Toño tiene acciones de la sociedad?”

cuando contestamos que no sólo tenía acciones, sino que además era el que más acciones tenía, las autoridades eclesiásticas no daban crédito, porque la información que manejaban ellos es que habíamos dejado a Toño sin nada, por lo que mostraron su disponibilidad para la mediación, mediación que nunca ha llegado.

Porque por parte de Toño nunca hubo opción que no pasara por los ultimátum y por olvidar lo pactado y ya realizado.

CÓMO FUE EL PACTO

Y el pacto fue muy simple. Tú tienes el libreto y nosotros la capacidad empresarial para llevarlo a cabo y buscar financiación.

Vamos a crear una estructura que mantenga a salvo los derechos pero que a la vez genere la base jurídica que haga confortable a los inversores poner el capital necesario para arrancar.

Dicho sea de paso, todo esto fue explicado, elevado a público y, por lo tanto, revisado en su legalidad y punto por punto por un Notario e inscrito por un Registrador.

Incluso está por escrito que se le aconsejaba a Toño que un abogado le revisara el proyecto y cómo se iba a formalizar.

QUIÉN ES EL SOCIO CON MÁS PARTICIPACIONES

Toño es el propietario del 27,45% de la compañía dueña de todos los derechos del Musical, es decir, no sólo del libreto, sino de todos los diseños, registros, dominios y marcas que se han ido creando y gestionando.

No hay ningún socio con mayor porcentaje. Sólo hay uno igual, pero es una entidad colectiva: el Club de Inversión que desde el principio apoyó el proyecto y que tiene el mismo porcentaje.

El otro 45,1% se lo reparten entre 74 socios entre los cuales estamos nosotros, los productores.

Es decir, Toño es el socio con más participaciones en la sociedad y, de no existir este conflicto, el valor de su paquete de participaciones estaría por encima del medio millón de euros.

LA NECESIDAD DE DEFENDER NUESTRO HONOR

El 10 de Julio de 2019, tras ser flagrantemente insultados en las redes sociales por amigos de Toño, que jamás se tomaron la molestia de llamarnos para contrastar la versión, publicamos un comunicado oficial muy comedido para defender nuestra honorabilidad ante el entorno eclesial.

Dicho comunicado lo puedes ver en la sección de Noticias de la web de 33 el musical:

Comunicado Oficial sobre las informaciones aparecidas en relación con ‘33 El Musical’ y la sociedad propietaria de sus derechos de explotación

Sin embargo, ahora, después del reciente Comunicado de Toño, hemos querido contar cómo nos sentimos los principales afectados de esta “versión del cura maltratado por magnates del espectáculo sin escrúpulos”.

Nos gustaría mucho que tú, amiga o amigo de 33, pudieras contrastar con el elenco, los técnicos, los músicos, los camareros y los acomodadores, entre otros muchos con los que hemos trabajado estrechamente, si nuestra forma de actuar es la que se desprende de las palabras de Toño, si hemos incumplido algo con alguno y si no les hemos hecho partícipes de esta situación y de otras para explicar el motivo de las decisiones.

No parece lógico pensar que hayamos guardado nuestra peor versión sólo para Toño, ¿verdad?

QUÉ ES LO QUE PRETENDE TOÑO

Lo que pretende Toño es recuperar los derechos patrimoniales de propiedad intelectual que voluntaria y libremente aportó a la sociedad, a cambio de sus correspondientes participaciones, y adicionalmente que se le paguen los royalties máximos generados por dichos derechos en las temporadas transcurridas.

En definitiva, que su pretensión es hacer como si nada hubiera pasado en estos dos años, olvidarse de sus compromisos y olvidarse del inmenso esfuerzo, trabajo, y dinero que todos los demás hemos aportado.

Y pretende hacerlo no desde el acercamiento o negociación sino a través de sus nuevos asesores legales y con afirmaciones e imputaciones hacia nosotros que podrían ser constitutivas de delitos del estilo de “derechos patrimoniales despojados, manipulaciones, engaño, maquinaciones insidiosas, plan orquestado, coacciones, amenazas…”

RESUMIÉNDOLO TODO CON UNA METÁFORA BIEN SIMPLE

Imaginemos que Toño es dueño de un solar edificable, en el que se puede construir un edificio de 8 plantas, pero ni sabe ni tiene los recursos necesarios para hacerlo.

Entonces busca a un constructor y llegan al acuerdo de que Toño “aporta” el solar y el constructor aporta todo el resto: la urbanización, la promoción, la gestión de licencias y permisos, los oficios, los materiales, los obreros, la administración, la comunicación y publicidad, la comercialización y, no lo olvidemos, el riesgo empresarial.

Finalmente se llega a un acuerdo -libre y voluntario- de que Toño será el propietario de 3 plantas y el constructor de las otras 5.

Pues bien, el “relato” que Toño cuenta es que NO tiene nada: ni solar, ni edificio, ni plantas, ni nada y que, aun por encima, le han echado del edificio.

A partir de aquí, empieza a difamar acusando al constructor de ser un desalmado que le ha robado y, lo que es peor, sugiere que nadie compre pisos provocando la ruina de la sociedad de la que él, no lo olvidemos, tiene 3 plantas.

Y ahora le dice al constructor que no está a gusto, que se lo ha pensado mejor, que no es lo que había entendido, que se siente estafado y que quiere que le devuelva el solar, aunque ya no se le pueda devolver, puesto que ahora hay un edificio construido encima, ahora hay una inversión tremenda realizada, ahora hay unos cuantos pisos vendidos a inversores y ahora hay un enorme trabajo ya realizado.

CUÁL ES LA SITUACIÓN ACTUAL DE LAS PARTES

Toño Casado

Según dice él mismo en su comunicado, Toño es un sacerdote pobre, sin dinero, ni influencias ni empresas, aunque posee el 27,45% de la sociedad propietaria de TODOS los derechos de explotación del musical.

Nadie tiene más porcentaje que él (no es el socio minoritario como dice en su comunicado) y puede proclamar a todo el mundo que el musical que escribió y salió de un cajón abandonado lo han podido disfrutar en directo más de 200.000 personas en el teatro y casi 600.000 en abierto con gran éxito de crítica, lo cual además le ha proporcionado reconocimiento y fama como autor y repercusión internacional: tanto de la obra como de su autoría.

Y también puede decir que lo han visto más de 17.000 niños en las jornadas escolares ayudando así a llevar el mensaje de Jesús a las escuelas.

Los productores

Los productores somos socios minoritarios de la sociedad.

Hemos dejado de lado casi todos nuestros proyectos para volcarnos en éste, en el que hemos trabajado pensando igualmente que era nuestro hijo y que teníamos que alimentarlo para hacerlo crecer.

Para ello hemos comprometido nuestro patrimonio personal y hemos involucrado a muchos familiares y amigos que pueden perder igualmente su dinero.

Asimismo, hemos tenido que defendernos de las falsedades vertidas y sufrir unas pérdidas enormes por el fracaso comercial de la segunda temporada, en la que tuvimos que adelantar el cierre y suspender la gira por España debido al “conflicto” provocado por Toño.

Y sí, también estamos enfermos y sufriendo un estrés y una ansiedad indescriptibles por los daños y el dolor producidos.

Resto de socios

El 90% de los socios, sin contar la participación de Toño, es decir, la inmensa mayoría, se sienten totalmente estafados y engañados como así lo atestiguan en el Burofax remitido a Toño hace escasas fechas y tras el cual Toño ha lanzado su comunicado.

Le acusan de que, tras el esfuerzo personal y económico de todos ellos, y justo cuando el éxito parecía asomar por la puerta, empezó a reivindicar derechos que no le correspondían y que, desde entonces, buscó perjudicar los intereses de la sociedad abandonando a todos, rompiendo compromisos asumidos, dificultando decisiones relevantes, haciendo dejaciones de funciones como Presidente y actuando contrariamente a lo que Toño les vendió y ellos compraron, que era, entre otras cosas, su apoyo incondicional y el de la Iglesia al proyecto.

El resto de socios también se ha puesto en manos de sus abogados para defender sus derechos y su dinero ante el incumplimiento reiterado y flagrante de Toño, al que le reclaman -como es lógico- los daños y perjuicios ocasionados.

EL FUTURO

Nosotros, los productores, también somos creyentes e igualmente confiamos en Dios y en vuestro apoyo para tratar de resolver esta situación.

Queremos llevar 33 el Musical por el mundo, ayudar a la mayor cantidad de gente posible con su mensaje y continuar promoviendo acciones solidarias con los más necesitados como hasta ahora hemos hecho para que 33 pueda llegar a ser un éxito inspirador y trascendente.

Dicho todo esto y lamentando profundamente que la situación haya llegado a este extremo tan desagradable, pensamos, como lo hemos hecho siempre, que sólo existe la vía del acuerdo para que este formidable proyecto siga vivo.

Un acuerdo basado en la premisa de compartir.

Un acuerdo justo, razonable, empático y que sea respetuoso con la sensibilidad de todos los que estamos arriesgando nuestro patrimonio y poniendo la vida, el trabajo y el alma para que 33 sea lo que es: UN GRAN MUSICAL.

Estamos decididos a conseguirlo…

¡Y lo conseguiremos!

Muchísimas gracias por escucharnos y seguir apoyando 33.

Un abrazo.

Felipe García-Quirós “Pipe” e Ignacio Alonso “Nacho”
Productores de 33 el Musical

25 comentarios en “Los productores de ’33’ responden a las acusaciones de Casado: “Es el momento de hablar”
  1. No sé qué se le ha podido perder a un cristiano en todo este tinglado, de cuya catadura da fe el paisanaje que lo arropa en la foto de arriba (y el que lo patrocina desde el Arzobispado con su firma, sello y “ruah” transformador…).

  2. Para creaciones y producciones musicales, aunque sea con las mejores intenciones, no hace falta ordenarse sacerdote. Cuando un sacerdote se dedica a otros menesteres ajenos a su ministerio, normalmente sale trasquilado. Que por dos veces ese sacerdote invoque a Francisco, no se sabe para qué, me lleva a percatarme que no tiene los pies en el suelo. ¿ Será por lo de iglesia en salida, la expresión más clerical que te puedes echar a la cara ? Espero que esta experiencia le lleve a centrarse en el ministerio sacerdotal, que es para lo que se ordenó. Creaciones y producciones musicales tenemos de sobra, normalmente de escaso valor artístico y hasta de escaso gusto; sacerdotes, tenemos muy pocos. ¡ Hágame el favor de ser y vivir su sacerdocio !

    1. Totalmente de acuerdo, además de que como sospechaba, el cura del pendiente ha mentido vilmente. Parece una pataleta, pero por desgracia ha implicado e implicará grandes pérdidas económicas a familias. No olvidemos que el cura con pendiente tiene su sueldo para vivir, pero que quizá esos inversores vivían del musical. En fín, que el cura con pendiente se dedique a rezar más, a celebrar los sacramentos y a mentir menos.

    1. Tan ridículo como el fraile aquel presentando programas políticos y del corazón o el otro cura en el sálvame hablando de gilipolleces o peleándose con pitonisas.

      1. En la noticia de religion la voz libre se dice que es muy tradicionalista y cercano a Lefebvre. Que más quisiera él. Anda y que duerma la mona.

  3. Infovaticana| 21 noviembre, 2018
    33 el musical, del cura Toño Casado, cuenta con el beneplácito del arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, que incluso lo impuso a sus parroquias con una carta publicada por su portavoz, la web RD.
    El ‘demonio’ del musical está liado con uno de los ‘ángeles’ (ambos hombres) y el otro día le pidió ‘matrimonio’ entre lágrimas, aplausos y risas del elenco. Hay fotos comiéndose la boca en el escenario.
    ¡Por mi, que vaya Osoro!

    1. Pedro.
      Bien pronto salieron a decir que ese beso no tenía nada que ver con el musical y bla, bla bla.
      Me parece mentira que el cura inventor del musical no pusiera el grito en el cielo. Pero ¿cómo lo va a poner si un demonio está liado con un ángel?
      Una locura todo.
      Y que se ponga así el autor y pase por una depresión, me parece de una blandenguería e infantilismo supremo.
      Por favor, que si sufrimos persecución física los católicos, que no me toque cerca un cura así, que me veo confortándole yo a él y no sé si en el lance no me partiría de risa.

  4. Osoro apoya todo este montaje, pero Munilla no puede apoyar, según religión digital, al rector del seminario de la diócesis de San Sebastián, Pablo Ormazabal Albistur, nacido en Beasain, 1973, por ser católico y haber firmado algún manifiesto en defensa de la Fe, que es lo único en el mundo y en la vida que no se puede defender, según el pensamiento único y la misericorditis.

  5. ¿Ese de la foto no es aquel sacerdote que se presentó en el velatorio de un político gay y estando de palique con el “viudo” llamó a Carlos Osoro para que le diera el pésame, cosa que Osoro hizo de mil amores?

  6. A propósito del Padre Angel, y siguiendo mi profesión de “abogado de pobres”, tengo que decir que el otro día le escuché en un programa deportivo de Onda Cero unas declaraciones muy sensatas. A la pregunta del periodista en tono de guasa, si existía el infierno; el P. Angel dijo que por supuesto, que era lo que le habían enseñado desde pequeño y que no había nada que le hiciera pensar que no existía. Entonces le preguntan, pero entonces será fácil salvarse, a lo que responde que lo difícil será condenarse. Pero, ¿ usted irá al cielo? con lo que ha hecho,…. le interrumpe el padre Angel, yo soy un pecador, yo espero que por la misericordia de Dios me envíe primero al purgatorio para purificar mis muchos pecados. Dejó en silencio sepulcral la emisora.

  7. Que pena, un “sacerdote”con depresión y de psicólogos..?
    Si Dios fuera el centro de su vida…
    Pidamos al Señor sacerdotes santos que guíen a su rebaño,poniendo al Señor como centro de nuestras vidas,y haciendo oración y penitencia como pidió Nuestra Señora en Fátima.

      1. A muChas resinas -no se lo deseo- pero les beneficiaría tener en su propia persona o en otra cercana una de depresión, para conocerla y comprenderla. O al menos, compadecerse de ella.

        Los comentarios anteriores suenan a aquello del evangelio: quien pecó, el o sus padres?

        Sinceramente lamentables eso comentarios.

    1. Pues aunque Dios fuera el centro de su vida -que no digo que no lo sea- pudiera igualmente tener una depresión de cabello. Ya que los motivos de las mismas son muy complejos. Encógenos y exógenos.

      No saquemos conclusiones de que su depresión está motivada por no ser un sacerdote como … el comentarista manda, no Dios.

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