Y, ahora, ¿dónde está la ‘unidad’?

|

El episcopado italiano ha protestado con contundencia a las medidas previstas por el Gobierno en la Fase 2 de la lucha contra la pandemia, que ha azotado con especial virulencia ese país, alegando que sigue sin permitirse las misas públicas pese a autorizarse otras actividades de no menor riesgo.

Y eso nos lleva a la reacción de buena parte del alto clero español a las peticiones de fieles laicos a los pastores para que reanuden, con todas las medidas de seguridad que juzguen necesarias, las Misas públicas y la administración de los sacramentos. Porque, a diferencia del caso italiano, el decreto de alarma del gobierno español no prohíbe explícitamente las celebración pública, aunque hay casos más que de sobra de actuaciones policiales que parecen contradecir estas disposiciones.

En cualquier caso, parece claro que la medida adoptada casi unánimemente por los obispos españoles es discrecional y prudencial, no precisamente doctrinal. Sin embargo, la reacción incluso a unos ruegos tan natural ha suscitado en algunos de nuestros pastores -también sacerdotes- una reacción desconcertante, como si la propia petición fuera una inadmisible insolencia.

Es difícil justificar la medida meramente como un modo de salvar vidas, porque si lo que se pretende es el riesgo cero, ir más allá de lo que el propio gobierno -que ni es infalible ni especialmente coherente o eficaz contra la pandemia- ha exigido, podemos olvidarnos del culto público en años, si no en décadas.

Sabiendo eso, los más avisados han recurrido a otro argumento para escandalizarse de la petición: atenta contra la ‘unidad’. Es un argumento peligroso, y peligrosamente clerical: si cualquier petición del laicado para que los pastores hagan o permitan lo que no están haciendo o permitiendo es un atentado contra la unidad, entonces hablar de participación del laicado y de lucha contra el clericalismo es una filfa retórica. No hay tal, solo bellas palabras.

Pero es que hasta ese argumento se derrumba ahora. En realidad, ha sido el propio Francisco el que ha insistido en que la Iglesia es sacramental, física, y no puede ser virtual. Y ahora son los obispos de un país especialmente castigado por la peste los que protestan contra la prohibición del culto público. ¿Dónde está, entonces, la unidad? ¿La unidad con quién, con qué? ¿O es la Iglesia española una Iglesia nacional, en el sentido galicano, que va por libre?

Ayuda a Infovaticana a seguir informando

Comentarios
25 comentarios en “Y, ahora, ¿dónde está la ‘unidad’?
  1. » Pero es que hasta ese argumento se derrumba ahora. En realidad, ha sido el propio Francisco el que ha insistido en que la Iglesia es sacramental, física, y no puede ser virtual.»

    Por favor, amigo Esteban, no me invoques a Bergoglio, el primer retirador de misas y sacramentos, que, cuando ve que la opinión de los fieles se le echa encima, entonces desautoriza a quien haga falta con tal de salir airoso del aprieto. Lo conocemos demasiado bien.

  2. Lo que venimos diciendo lo confirma Andrea Cionci.
    Per la prima volta nella storia, l’attuale pontefice può contare sull’appoggio delle élite intellettuali atee e/o tradizionalmente anticattoliche, cosa impensabile fino a qualche decennio fa: parla attraverso Scalfari, loda gli abortisti Bonino e Pannella, appoggia partiti e posizioni di sinistra etc. Se perfino i nemici storici lo apprezzano, il successo è totale.

    Tuttavia, il ruolo del Romano Pontefice è sempre stato legato a un supremo vincolo: la strettissima osservanza della tradizione e della dottrina, un giogo al quale erano sottoposti perfino papi della personalità di Alessandro VI Borgia.

    Bergoglio invece – da qui la sua unicità – si è svincolato anche da queste ultime catene, e la sua rivoluzione spirituale è dolce al palato delle masse: niente più peccato, inferno, castighi, rinunce, sacrificio: tutti in Paradiso.

    1. Il punto debole di Bergoglio consiste nel fatto che il ruolo del papa trae la sua legittima autorità solo in quanto custode del “depositum fidei”, ovvero solo come conservatore di quel sistema logico che, per i cattolici, è di matrice divina. Solo in base all’espletamento di questa funzione è considerato assistito dallo Spirito Santo ed infallibile (ex cathedra).
      Se venisse dimostrato che Bergoglio non assolve a tale incarico, ovvero che promana eresie, egli sarebbe scomunicato “latae sententiae”, automaticamente, e per lui sarebbe la fine.
      Il problema per i suoi avversari è quindi essenzialmente tattico-comunicativo: non possono contestare teologicamente Bergoglio senza farsi scomunicare, o senza uscire volontariamente dalla Chiesa. Restando all’interno, non hanno alcuna possibilità di agire, se non praticando sporadici, quanto inutili, “sabotaggi”.

    2. Quindi, in via teorica, l’unica strategia che potrebbe mettere seriamente in difficoltà Papa Francesco, e forse costringerlo all’abdicazione, sarebbe solo quella di una “diserzione” di massa del clero. Non uno scisma, con un’altra chiesa, bensì un atto di protesta generale, una battaglia identitaria e “legittimista”, magari raccolta intorno all’anziano Papa Benedetto, peraltro titolatissimo custode della tradizione che ha pur mantenuto alcune prerogative pontificie. Una ribellione così visibile da rompere ogni embargo mediatico riportando alla conoscenza collettiva quelle basi del Cattolicesimo che, a detta di vari teologi, sarebbero incompatibili con le posizioni moderniste e mondialiste di Bergoglio.

      1. Bergoglio fu il primo a chiudere le chiese, i cardinali della curia scomparvero dalla faccia della terra, furono seguiti dai vescovi nazionali. In ciò, c’era unità ecclesiale, nella codardia. E ora chiedono ai fedeli di sostenerli nella loro codardia in nome della falsa obbedienza, per dare un’immagine di unità. Ipocriti.

      2. Bergoglio fue el primero en cerrar las iglesias, los cardenales de la curia desaparecieron de la faz de la tierra, fueron seguidos por los obispos nacionales. En esto, había unidad eclesial, en cobardía. Y ahora les piden a los fieles que los apoyen en su cobardía en nombre de la falsa obediencia, para dar una imagen de unidad. Hipócritas.

        1. Fanáticos. Pretendéis arriesgar la vida de los cristianos ¿ese es el amor que sentís por el projimo? Bueno claro típico de bestias que estáis esperando a que se muera el Papa para hacer una fiesta.

          1. A mi me enseñaron cómo de mala educación hablar delante de otros un idioma que no lo entendieran. Una muestra de snobismo, de aveedotacion de conocimiento internacional.

            Vanidad de vanidades, solo vanidad.

            Y mala educación!!

    3. A livello economico, la diserzione dei preti fuoriusciti dovrebbe essere sostenuta solo dalle libere offerte dei fedeli, rifiutando qualsiasi finanziamento di altra natura per evitare perdite di credibilità. Il web consentirebbe ai legittimisti di diffondere il loro messaggio anche senza disporre delle strutture fisiche, chiese, parrocchie, palazzi etc. riscuotendo quella simpatia che, da sempre i “ribelli” riescono a catalizzare intorno a sé.
      Queste, dunque, le forze in campo e le strategie possibili per la guerra in corso: la storia proclamerà il vincitore.

      Ruego a Infovaticana recoja este artículo, por medio de un buen traductor, pues lo que nos espera es, ni más ni menos, lo que ahí se expone, salvo alguna intervención extraordinaria divina, que no es descartable y que la pido.

  3. Sr. Belzunegui le ruego, por favor, que la mayoría de los que leemos Info somos españoles y por lo tanto tenemos la segunda lengua más hablada del planeta tierra, después del chino mandarín, según dicen los expertos, por lo que le ruego deje el italiano para cuando esté en Italia, y lo que quiera decir lo ponga en nuestra entrañable lengua. De seguir así, entre el inglés que ya se ve por todas las tiendas, y ahora, la moda de escribir en otros idiomas, desconocidos por la mayoría, pasaremos a ser la escoria del mundo. Se lo dice una persona que sabe o al menos sabía varios idiomas. Un afectuoso saludo

    1. Gracias por tu observación. El artículo, de lo mejor que he leído, es en italiano y el traductor de google es entre ma lo y pés imo.

    2. He preferido dejarlo tal cual pues creo que estamos relativamente familiarizados con el italiano, el idioma que más se parece al español.

  4. Esto va en castellano:
    No terminan de entenderlo; es lógico, no quieren perderse el cielo, aunque nadie lo haya visto salvo los dementes visionarios. Creen que esos sujetos de gorrito rojo que a veces se visten de Constantino son, o deberían ser, algo especial, tal vez porque conocieron a alguno bueno. Aunque fuese así, la protesta está mal hecha. Dado que vuestro Dios nunca es responsable por nada, sino solo permite… Pues a JC! A Él los reclamos. Los del gorrito son a medias tontos y a medias vividores del cuento, y si alguno se desalinea lo aporrean enseguida.

    1. La visión beatífica sólo se alcanza después de la vida terrena, si es que se alcanza, nunca antes. Parece mentira que a estas alturas aún haya que recordar estas certezas.

  5. Vaya Walrus.,, así que los reclamos se le deben hacer a JC,,, ¿y quién es JC?,,, Si acaso es Nuestro Señor JesuCristo,, entonces,, ¿No te pareció suficiente verlo 3 horas en la Cruz?,,, quieres que sigamos acusándolo?
    No lo culpes Él,, que a la hora que Él disponga,,,,
    te corta el aire,,, y,, 👋👋

  6. Los primeros cristianos debatían sobre qué hacer en tiempos de persecución y en tiempos más tranquilos. En tiempos de pandemias también.

    Lo que pasó hasta ahora ya pasó. En estos momentos se está volviendo poco a poco a la normalidad. Supongo que también se acordarán de nosotros. ¿Pedirlo, si fuera posible y razonable en las circunstancias actuales, está mal? ¿Y no pedirlo estaría mejor? ¿Preferirían algo así como, «no hace falta que volváis que le hemos cogido el tranquillo -a lo virtual-«?

  7. No se empeñe, don Carlos. El de Santiago ya ha respondido: no es problema de unidad, sino de “mucha falta la formación teológica, litúrgica y espiritual” la que hay detrás de estas “campañas pere grinas”. Aunque en esta página ya ha habido quien le ha sacado los colores por su forma de utilizar la teología . Pero da igual: desde ahora sepa que los fieles no podrán dirigirse a sus pastores para pedir nada sin doctorado en la Gregoriana. Imagino que ahora estará estudiando cómo justifica desde los padres capa docios la decisión de la Junta de Andalucía de que se digan misas pero no se comulgue. No sé si va para obispo o para consejero de comunidad autónoma.
    Emocionante su relato sobre su separación física de sus padres, encerrado 24h en su parroquia. Otros no paran de dar la extrema unción yendo a dormir en pisos prestados (después de defender hasta última hora delante del obispo mantener abierta su parroquia). En el orden de la santidad (y en el de la ciencia) sé con cuál me quedo.

  8. Los que critican a Belzunegui, con una obsesión digna de tratamiento médico, deberían estar contentos de que recoja buenos artículos italianos, respetando el original, pues, si no lo entienden, les ahorro el trabajo de criticar. Lo que es, no ya de mala, sino de pésima educación, criticar por criticar, cuando tienen a mano el traductor, si tanto interés tienen en su contenido.

    1. Tradutore traditore! No interprete que es capaz de negar lo que dicen las encíclicas más clásicas o el catecismo De la Iglesia Catolica. Léalo con preferencia a esos articulillos. Lea lo que le beneficie, no lo que le adule.

      1. Perdone solo una precisión. Algunos no criticamos a Belzunegui con obsesión digna de tratamiento médico. Algunos defendemos al Romano Pontífice, a la jerarquía y la comunión eclesial, aparte de la doctrina y la tradición De la Iglesia de los que con “obsesión digna de tratamiento médico” no pierden ocasión de mancillar a su madre la
        Iglesia Catolica. Pero que tienen en su actividad un problema: también es mi Madre y la defenderé incluso con obsesión digna de tratamiento ascético.

    2. Y si es de mala educación criticar por criticar… APLÍQUESE EL CUENTO!!

      Y si tiene dudas, aunque no las tenga, que no dudo que no las tendrá, pregunté,

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 caracteres disponibles