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¿En qué momento destronamos a Jesús?

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“Él es nuestro Salvador. Hubo un momento en el que lo supimos, en que se lo dijimos, en que nos alegramos, con su entrada en nuestra casa. Y después, quizá poco a poco, le hemos puesto en un segundo lugar”.

Les ofrecemos la homilía, del Domingo de Ramos, de Santiago Martín, fundador de los Franciscanos de María.

14 comentarios en “¿En qué momento destronamos a Jesús?
  1. ¿ Destronamos o destronó Bergoglio, un nombre que no te atreves a pronunciar ? Le tienes pavor. Te quedas siempre a mitad de camino. Eres, cuando menos, un inconcluyente. Si el diagnóstico es desacertado, el tratamiento será coronavírico, letal.

    1. Exacto, el P. Martín sólo piensa en su chiringo, y me extraña, pues el hombre vestido de blanco se ha sacado de encima el título de Vicario de Cristo…

  2. Belzunegui, Alvar: confórmense con que el Padre Santiago Martín dice la verdad. Y es libre de administrar su prudencia, que eso a nadie perjudica y a nadie debería molestar. Si ustedes se molestan, es su problema exclusivamente. Cercenar libertades legítimas es totalitarismo. Y en todo totalitarista hay un acomplejado.

    1. Tú te conformas porque no quieres que se salve. Yo no me conformo porque lo quiero en el cielo. Nos jugamos la salvación con tanta prudencia imprudente.

  3. Libre hasta el Papa lo es. Pero el Opus, el P. Martín y muchos otros, saben el mal que hace Bergoglio, y se ponen a navegar entre dos aguas. Saben que Francisco es el peor Papa de la historia, que sus errores hacen daño grave, que está excluido de la plena comunión, que es indigno, que es un ignorante en teología, su espiritualidad está seca y sin unción, está asociado a la Agenda Global del NOM y su gobierno sólo se sostiene su potestad si la ejerce con justa causa (c. 1335). ¿Hasta cuándo van a seguir así?

  4. Lo destronamos cuando decidimos una Iglesia antropocéntrica, en algún instante nefasto durante el infiltrado Concilio Vaticano II.

    A partir de ese momento ingresó el “humo de sa. ta.nás en la Iglesia”.

  5. Cada uno “destrona” a Jesús de acuerdo a su vida existencial. Si yo juzgo al “otro”, destrono a Jesús de mi vida, por más teología que sepa. Todos seremos juzgados no por saber mucho, sino, si hemos amado al “otro”. No olvidemos que en el “otro” está Cristo.
    Saludos

  6. Uno de los pecados que tenemos y no nos hemos dado cuenta o lo pasamos desapercibido, es el juicio. Aunque tengamos la razón del mundo, no nos damos cuenta que juzgamos al otro.
    Tanta lectura, tanta teología, y nos damos cuenta lo que dice Santiago: “No habléis mal unos de otros, hermanos.” ¿A qué hermanos se refiere, a los de su época, o para este tiempo?
    Saludos

  7. Cuando empezamos a decir “Jesús es mi amigo”, sensiblería, Nuestro Selor Jesucristo es Dios. Ese el primer título, de ahí deriva lo demás

    1. El derrocamiento de Cristo lo fue por la revolución francesa en 1789, pero antes la enciclopedia, la ilustración, los filósofos liberales y las sociedades secretas habían abonado el camino. Pero lo peor de la implantación del liberalismo a escala mundial, es que la iglesia ha asumido esa ideologia, que supone implantar el relativismo moral, y aceptar la preeminencia de la razón como un nuevo Dios.

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