Los obispo españoles no apuestan por el futuro. Osoro cumplirá 75 años en mayo de este año, Omella, en abril del próximo año.
Tras la designación de Juan José Omella como presidente de la Conferencia Episcopal Española, ha llegado el turno de elegir al vicepresidente, y el episcopado español ha elegido a Carlos Osoro, arzobispo de Madrid.
Carlos Osoro Sierra, nació en Castañeda, provincia y diócesis de Santander, el 16 de mayo de 1945. Arzobispo de Valencia, como también lo fueron Alfonso de Borja, que sería elegido papa con el nombre de Calixto III, o San Juan de Ribera.
Instructor elemental de Educación Física, diplomado en Magisterio y licenciado en Ciencias Exactas por la Universidad Complutense de Madrid, así como en Pedagogía por la Universidad civil de Salamanca.
Finalizada su formación, ejerció la docencia en el Colegio La Salle.
Licenciado en Teología y Filosofía por la Universidad Pontificia de Salamanca, después de cursar los estudios eclesiásticos en el Seminario para vocaciones tardías “Colegio Mayor El Salvador” de Salamanca, fue ordenado sacerdote el 29 de julio de 1973 en la parroquia de Nuestra Señora de la Bien Aparecida en Marrón (Cantabria), por el obispo Juan Antonio del Val Gallo.
Preguntado sobre si es progresista o conservador, respondía Don Carlos “Ni lo uno, ni lo otro. Soy un hombre de Iglesia y lo digo con total sinceridad porque eso es lo único que me interesa. Lo que sí es cierto es que un hombre de Iglesia sólo puede ser un hombre de diálogo. Si algo tiene que hacer la Iglesia es encarnarse allí donde vive y eso supone dialogar con los lugares donde estás y con la problemática con la que vives.”. Además, aclaraba que “Si ser fiel a la sucesión apostólica; al papa Benedicto XVI y antes a Juan Pablo II; ser un hombre de comunión con todos los demás obispos; avalar la doctrina de la Iglesia y el catecismo… si a todo eso se considera ser avanzado, yo soy avanzado. Y si es ser conservador, soy conservador. Fundamentalmente quiero ser y me considero hombre de Iglesia. Radicalmente, con todas las consecuencias. Si me encasillan en un lugar, depende de donde se sitúe uno u otro.”
Su primer destino pastoral fue la Parroquia de la Asunción de Torrelavega (Cantabria), formando parte del equipo sacerdotal, y trabajando preferentemente en el campo de la pastoral juvenil.
En el año 1975 fue nombrado Secretario General de Pastoral de la Diócesis, Delegado de Apostolado Seglar, Delegado Episcopal de Seminarios y Pastoral Vocacional y Vicario General de Pastoral.