Francisco: «La misericordia no es la suspensión de la justicia, sino su cumplimiento»

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Esta mañana, en el Palacio Apostólico Vaticano, el Santo Padre presidió la inauguración del 91º año judicial del Tribunal del Estado de la Ciudad del Vaticano. Después de las palabras del promotor de justicia, el profesor Gian Piero Milano, el Papa dirigió un discurso a los presentes.

Discurso del Santo Padre, publicado por la Oficina de Prensa de la Santa Sede:

Ilustres señores:

Me alegra encontraros, tan numerosos, en la ceremonia de apertura del Año Judicial.

Sé que muchos de vosotros trabajan en instituciones dedicadas a la administración de la justicia y la protección de la ley y el orden. Precisamente por eso vuestro trabajo asume un valor precioso, porque es una garantía no sólo de orden, sino sobre todo de responsabilidad en la calidad de las relaciones interpersonales que se viven en nuestro territorio.

Os pido que sigáis, con cada vez mayor convicción, el camino de la justicia, como el camino que hace posible una auténtica fraternidad en la que todos estén protegidos, especialmente los más débiles y frágiles.

El primer punto que me gustaría subrayar en este encuentro es el Evangelio. Nos enseña una mirada más profunda con respecto a la mentalidad mundana, y nos muestra que la justicia propuesta por Jesús no es un simple conjunto de reglas aplicadas técnicamente, sino una disposición del corazón que guía a los que tienen responsabilidades.

La gran exhortación del Evangelio es establecer la justicia ante todo dentro de nosotros, luchando con fuerza para marginar la cizaña que nos habita. Para Jesús es de ingenuos pensar que podamos arrancar todas las raíces de mal dentro de nosotros sin dañar también el grano bueno (cf. Mt 13, 24-30). Pero la vigilancia sobre nosotros mismos, con la consiguiente lucha interior, nos ayuda a no dejar que el mal  predomine sobre el bien.

Frente a esta situación ningún sistema jurídico podría salvarnos. En este sentido, invito a cada uno de vosotros a sentirse involucrado no sólo en un compromiso externo que concierne a los demás, sino también en un trabajo personal dentro de cada uno: nuestra conversión personal. ¡Esta es la única justicia que genera justicia!

Hay que decir, sin embargo, que la justicia por sí sola no es suficiente, debe ir acompañada también de las otras virtudes, especialmente de las virtudes cardinales, de las que actúan como bisagras: prudencia, fortaleza y templanza.

La prudencia, efectivamente, nos da la capacidad de distinguir lo verdadero de lo falso y nos permite atribuir a cada uno lo suyo.

La templanza como elemento de moderación y equilibrio en la evaluación de hechos y situaciones nos hace libres para decidir según nuestra conciencia.

La fortaleza nos permite superar las dificultades que encontramos, resistiendo a las presiones y a las pasiones. A vosotros especialmente puede ayudaros en la soledad que a menudo experimentáis al tomar decisiones complejas y delicadas.

Por favor, no olvidéis que en vuestro compromiso diario os enfrentáis a menudo a personas que tienen hambre y sed de justicia, a personas que sufren, a veces presas de angustia y desesperación existencial.

En el momento de juzgar, debéis ser vosotros, escarbando en la complejidad de los asuntos humanos, los que tenéis que dar las respuestas acertadas, conjugando la corrección de las leyes con ese algo más de misericordia que nos enseñó Jesús. En efecto, la misericordia no es la suspensión de la justicia, sino su cumplimiento (cf. Rm 13, 8-10), porque devuelve todo a un orden superior, donde incluso los condenados a las penas más duras encuentran el rescate de la esperanza.

Es una tarea, la de juzgar, que requiere no sólo preparación y equilibrio, sino también pasión por la justicia y conciencia de la grandeza y los deberes de las responsabilidades del juicio.

Vuestra  tarea no puede pasar por alto el constante compromiso de comprender las causas del error, y la fragilidad de los que han quebrantado la ley.

Un segundo punto de nuestra reflexión sobre la justicia es el de las leyes que regulan las relaciones interpersonales y, por tanto, su legalidad, pero también de  los valores éticos que constituyen el trasfondo.

A este respecto, la legislación vaticana ha experimentado, sobre todo en el último decenio, y en particular en el sector penal, importantes reformas en comparación con el pasado.

Detrás de estos importantes cambios no sólo estaba la necesidad natural de modernización, sino también y sobre todo la necesidad de respetar los compromisos internacionales que la Santa Sede ha asumido también en nombre del Estado Vaticano. Compromisos que conciernen sobre todo a la protección de la persona humana, amenazada en su misma dignidad, y a la protección de los grupos sociales, a menudo víctimas de nuevas y odiosas formas de ilegalidad.

Por lo tanto, el objetivo principal de estas reformas debe insertarse dentro de la misión de la Iglesia, todavía más, es una parte integral y esencial de su actividad ministerial. Esto explica el hecho de que la Santa Sede se esfuerce por compartir los esfuerzos de la comunidad internacional para construir una coexistencia justa y honesta, y sobre todo atenta a las condiciones de los más desfavorecidos y excluidos, privados de los bienes esenciales, a menudo pisoteados en su dignidad humana y considerados invisibles y descartados.

Para concretar este compromiso, la Santa Sede ha iniciado un proceso de adaptación de su legislación a las normas del derecho internacional y, en el plano operacional, se ha comprometido especialmente a luchar contra la ilegalidad en la esfera de las finanzas a nivel internacional.

Con ese fin, ha fomentado las relaciones de cooperación y el intercambio de políticas e iniciativas de aplicación de la ley, estableciendo formas internas de vigilancia e intervención capaces de llevar a cabo controles estrictos y eficaces.

Estas acciones han sacado a la luz recientemente situaciones financieras sospechosas, que más allá de la posible ilegalidad, no se ajustan a la naturaleza y los objetivos de la Iglesia, y han generado desorientación e inquietud en la comunidad de los fieles.

Son hechos que examina la magistratura y que deben aclararse todavía por cuanto se refiere a los perfiles de relevancia penal. Por lo tanto, no es posible pronunciarse sobre ellos en esta fase.

En todo caso, dada la plena confianza en la labor de los órganos judiciales y de investigación, y sin perjuicio del principio de la presunción de inocencia de las personas investigadas, un hecho positivo es que precisamente en este caso, los primeros informes partieron de las  autoridades internas del Vaticano, activas, aunque con competencias diferentes, en los sectores económico y financiero. Esto demuestra la eficacia y la eficiencia de las medidas de contraste,  tal y como exigen las normas internacionales.

La Santa Sede está firmemente decidida a continuar por el camino emprendido, no sólo en lo que respecta a las reformas legislativas, que han contribuido a una consolidación sustancial del sistema, sino también mediante el inicio de nuevas formas de cooperación judicial tanto a nivel de los órganos instructores como de los organismos de investigación, en las formas previstas por las normas y la práctica internacionales.

En este campo, también se ha distinguido el Cuerpo de Gendarmería por su actividad de investigación en apoyo de la Oficina del Promotor de la Justicia.

Cabe señalar que las apreciables reformas introducidas a lo largo del tiempo y que están dando resultados concretos, están siempre, sin embargo, ancladas en la obra del hombre y dependen de ella.

Y, de hecho, más allá de la especificidad  de los materiales normativos de que disponga, el que esté llamado a juzgar, debe en todo caso operar siguiendo criterios humanos, incluso antes que jurídicos, porque la justicia, como recordaba hace poco, no surge tanto de la perfección formal del sistema y de las reglas, sino de la calidad y la rectitud de las personas, in primis de los jueces.

Necesitamos, por lo tanto, una actitud particular por parte de los operadores, no sólo en el ámbito intelectual, sino también en el moral y en el deontológico. En este sentido, la promoción de la justicia requiere la contribución de las personas adecuadas.

Las palabras exigentes y fuertes de Jesús pueden ayudarnos: «Con la medida con que juzguéis, seréis juzgados» (cf. Mt 7,2). El Evangelio nos recuerda que nuestros intentos de justicia terrenal siempre tienen como horizonte último el encuentro con la justicia divina, la del Señor que nos espera. Estas palabras no deben asustarnos, sino solamente animarnos a cumplir nuestro deber con seriedad y humildad.  

Quisiera terminar exhortándoos  a continuar realizando vuestra vocación y misión esencial en el esfuerzo diario de establecer la justicia.

Comprometeos  a ser conscientes de vuestras importantes responsabilidades.

Abrid espacios y nuevos caminos para aplicar la justicia aventajando  la promoción de la dignidad humana, la libertad,  y en definitiva,  la paz.

Estoy seguro de que cumpliréis este compromiso, y rezo para que el Señor os acompañe en este camino. Y os pido que recéis también por mí. Gracias.

Y pidamos juntos, antes de la bendición, la protección de Nuestra Señora: Que como Madre nos ayude en este compromiso de justicia.

Dios te salve, María…

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Comentarios
45 comentarios en “Francisco: «La misericordia no es la suspensión de la justicia, sino su cumplimiento»
  1. Esto es lo que nunca dice ni dirá Bergoglio, por una visión falsa de la misericordia divina: Pero —dirás— Dios es la misma misericordia. He aquí el tercer engaño, tan común en los pecadores, y que tantos conduce al infi erno. Escribe un docto autor que la misericordia de Dios precipita más almas en el infi erno que su justicia; porque los pecadores, fiados temerariamente­ de la misericordia, no dejan de pecar y se condenan.
    Que Dios sea todo misericordia ¿quién lo niega? Esto no obstante, ¡a cuántos arroja cada día en el infi erno! Es misericordioso, pero también es justo, y su justicia le obliga a castigar al que le ofende. El Señor usa de su misericordia, pero ¿con quiénes? Con los que le temen. “Se levanta su bondad sobre los que lo temen”, dice David; y añade: “Siente el Señor ternura por los que lo temen” (Sal 103 [102], 11-13).

    1. Pero los que le menos precian y abu san de su misericordia, para más ofenderle, estos tales que esperen el golpe de su justicia. Y con razón; Dios perdona el pecado, pero no puede perdonar la voluntad de pecar.
      El que comete el pecado con el pensamiento puesto en que se ha de arrepentir después de haber pecado, este —dice San Agustín— “no es penitente, sino escar necedor de Dios”. Y de Dios nadie se burla impune mente. “No os engañéis —dice el Apóstol— de Dios nadie se burla” (Gál 6, 7). Y sería burlarse de Dios el ofenderle cuando y como se nos antoja y luego pretender ir al paraíso. ♦
      San Alfonso María de Ligorio, Preparación para la Muerte, El Perpetuo Socorro, Madrid, 1920, p. 372-373.

    2. Pero los que le menosprecian y abusan de su misericordia, para más ofenderle, estos tales que esperen el golpe de su justicia. Y con razón; Dios perdona el pecado, pero no puede perdonar la voluntad de pecar.
      El que comete el pecado con el pensamiento puesto en que se ha de arrepentir después de haber pecado, este —dice San Agustín— “no es penitente, sino escarnecedor de Dios”

    3. Y de Dios nadie se burla impune mente. “No os engañéis —dice el Apóstol— de Dios nadie se burla” (Gál 6, 7). Y sería burlarse de Dios el ofenderle cuando y como se nos antoja y luego pretender ir al paraíso. ♦
      San Alfonso María de Ligorio, Preparación para la Muerte, El Perpetuo Socorro, Madrid, 1920, p. 372-373.

        1. En cuanto a mi,yo confío en su Misericordia,porque El me conoce,sabe lo que soy,y apelo a su Misericordia,y su compasión,cuando mire mi debilidad,y mi pobreza.Espero de El ,que me lavará con su Sangre y quedaré limpia de todos mis delitos.Porque El muestra su Poder con su Misericordia.

          1. Previo paso por el purgatorio bien calentita con fuego abrasador y purificador. Que la Sangre de Cristo paso por la Cruz, limpia todos los pecados arrepentidos, pero te pinta una temporada a la brasa en el purgatorio

          2. Por favor, estamos hablando del Papa, sus enseñanzas han de ser siempre ortodoxas, y de este Papa podemos juzgar por el fuero externo que no enseña según recta doctrina (Amoris laetitia).

        1. Esto es una haeresia, la de la apocatástasis del demonio: el diablo no quiere para nada tu ayuda ni cuando sufre, pues renegó por siempre de Dios. Iluso, el ángel apostático decidió elegir libremente su situación de pena de sentido y pena de daño.

          1. Es igual. Hago el voto de ir al in fierno a ayudar a cuantos sufren en él. Como voy a ser feliz en el cielo, sabiendo el sufrimiento que hay allá abajo? No podría.

    4. ¿Que tiene de justo que un ser limitado condenado por toda la eternidad?, si el mal que hace solo puede tener un efecto limitado, ¿como puede ser su pena ilimitada?, ¿donde está la proporcionalidad?,

      1. Dios todopoderoso se hace hombre y se introduce en nuestra miseria, es criticado, envidiadi, difamado, calumniado, abofeteado, torturado, azotado, agujereado, para salvarno a nosotros que somos los que le criticamos,le envidiamos, difamamos, calumniamos, abofeteamos, torturamos, azotamos, agujereamos y clavamos en la cruz una y otra vez. ¿donde està la proporcionalidad? Cuando encuentres la respuesta ya no tendràs màs preguntas.

      2. el mal que hace no tiene un efecto limitado, puesto que fundamentalmente ofende a Dios. Y eso ninguno de nosotros lo puede remediar. De ahí surge la muerte y el dolor en esta vida, y también la muerte espiritual, es decir no poder vivir en Dios. El pecado es tan grave, que requiere un Salvador divino-humano para que todo aquel que crea en Él, halle vida eterna. ¿comprendes José? Te lo digo con cariño y deseo de que halles en ello tu paz.

      3. Para eso no tienen respuesta. Viven con la obsesion del in fierno. Eso es todo. Dicen que su dios es perfecto y lo ha hecho así. Punto.

  2. Santa Faustina, canonizada por San Juan Pablo II ha vivido la misericordia de Dios:

    “Hija mía, escribe que cuanto mayor es la miseria de un alma, mayor es su derecho a mi Misericordia; (Exhorta) a todas las almas a confiar en el abismo insondable de Mi Misericordia, porque quiero salvar a todos”. (Diario, 1182)

    “Cuanto mayor es el pecador, mayor es el derecho que tiene a mi Misericordia. Mi Misericordia se confirma en toda obra de Mis manos. El que confía en mi Misericordia no perecerá, porque todos sus asuntos son míos y sus enemigos serán destrozados en la base de mi escabel”. (Diario 723)

    La confianza en la Misericordia de Dios de los más grandes pecadores debe ser total

    “(Que) los grandes pecadores confíen en mi Misericordia. Tienen derecho ante otros a confiar en el abismo de Mi Misericordia.

    Gracias Jesús por decirnos que es la misericordia verdadera y no la que se inventan.

    1. El requisito de creer, con todo el corazón y el alma, en Jesucristo, para hallar vida eterna, no lo quita nadie. Después, cuando el alma se dirige con total apertura a Cristo, viene la Misericordia infinita que redime, purifica, santifica, y deifica al hombre creyente, haciéndolo verdadero hijo en la fe en el único Hijo de Dios.

  3. Que su santidad nos siga enseñando el camino hacia Dios. Y que si alguien grita y define la misericordia de Dios que sea para atraer y no para alejar. Así nos enseña Santa Faustina: La misericordia de Dios si la vivimos se convertirán muchos, si no la vivimos se alejarán.
    «Quiero misericordia y no sacrificios»

    1. Monje trapense,
      Gran santa que me ha ayudado mucho pero también dice q despues del día de la misericordia vendrà el de la justicia. No acabo de entenderlo muy bien, ¿cuando vendrà el de la justicia?… ¿Cuando muramos, tal vez?… No sé…

  4. {Para concretar este compromiso, la Santa Sede ha iniciado un proceso de adaptación de su legislación a las normas del derecho internacional}

    {Por lo tanto, el objetivo principal de estas reformas debe insertarse dentro de la misión de la Iglesia, todavía más, es una parte integral y esencial de su actividad ministerial.}

    {Detrás de estos importantes cambios no sólo estaba la necesidad natural de modernización, sino también y sobre todo la necesidad de respetar los compromisos internacionales que la Santa Sede ha asumido también en nombre del Estado Vaticano.}

    {Con ese fin, ha fomentado las relaciones de cooperación}

    {La Santa Sede está firmemente decidida a continuar por el camino emprendido}

  5. Salmo 84 9 – 14
    Voy a escuchar lo que dice el Señor:

    “Dios anuncia la paz a su pueblo y a sus amigos y a los que se convierten de corazón”.

    La salvación está ya cerca de sus fieles y la gloria habitará en nuestra tierra;
    la misericordia y la fidelidad se encuentran, la justicia y la paz se besan;
    la fidelidad brota de la tierra y la justicia mira desde el cielo.

    El Señor nos dará la lluvia, y nuestra tierra dará su fruto.
    La justicia marchará ante él, la salvación seguirá sus pasos.

  6. Traducción año 2020 del Señor de los Ejércitos:

    La Verdadera Paz sólo ‘la precede’ la verdadera “Conversión del Corazón” en Mis únicos Mandamientos y Revelación, y no transnochando con la onu, sus raíces y promotores

    Mi Gloria habita en aquellos que Me TEMEN, que son fieles a Mi Verdad, y son SALVOS; y no adaptan Mi Evangelio al sueño de vivir en una pluralidad de PECADOS MORTALES, y en una falsa hermandad mundial, sin Mí.

    Aquellos que aman y viven Mi Verdad, producen Verdadera Justicia y Verdadera Paz.

    El Amor del corazón del HOMBRE a la VERDAD de Mi Revelación y Mis Mandamientos, abren los torrentes de MÍ Justicia Divina; la tierra, vuestro Corazón derrama y derrocha más GRACIA; sinó espolvorean Azufre.

  7. Sólo la Verdad y la vivencia de Mis Mandamientos produce Mi Justicia, y antecede a la Salvación de CRISTO.

    La JUSTICIA continúa mirando y contabilizando desde arriba, hasta que la Iniquidad reine en el Corazón del hombre, y ya no reciban la Gracia de Cristo, y entonces SUS PASOS…

  8. Ejemplo de misericordia brego liante

    BRINDISI
    La Iglesia del Diálogo humilla a Burke: misa detrás de puertas cerradas

    Aquí está la Iglesia de los puentes y la misericordia, abierta y extrovertida. El cardenal Burke se ve obligado a cancelar una misa en Ostuni: el párroco había impuesto la celebración a puerta cerrada porque su llegada al área de Brindisi no fue apreciada en los estamentos superiores de la diócesis. Los periódicos lo atacaron como enemigo del Papa, pero el obispo se reúne mañana con los valdenses en la iglesia para hablar sobre inmigración.

  9. El catolico cuando apela a la misericordia De Dios es para que Dios le libere a su alma de las esclavitudes de la carne,el mundo y el demonio.
    La Gracia de Dios ,es la misericordia De Dios y Jesucristo nuestro Señor nos l hizo accesible a través de la eucaristía.

    Por tanto misericordia De Dios no es que Dios nos deje seguir siendo esclavos de nuestras pasiones y luego por arte de no se sabe que nos “perdone” y ya está.
    La cosa no debe de ser así.Si leemos a los grandes Padres de l Iglesia vemos que la cosa no es así.
    Dios En debe no nos quiere como somos.Otro gran pufo que han colado a muchos católicos.No ,Dios nos quiere libres y felices.Pero el camino hacia El lo tenemos que recorrer nosotros con la ayuda de su Gracia.Es un camino de liberación y que nos lleva a La Paz y la Felicidad y sobre todo a una unión con su naturaleza divina eternamente.

  10. Es imprescindible entender que para poder Amar al prójimo es imprescindible que a su vez nosotros seamos receptores del Amor De Dios,es decir , de su Gracia.
    El hombre por sí mismo no puede Amar.Necesita convertirse por medio de una confesión de sus pecados acorde con la Tradición De la Iglesia católica.Entoces ya está en condiciones de recibir el Amor De Dios a través de la eucaristía.

    Entices comenzará a dejar de envidiar,de tener rencor ,dejará de odiar .Pra comenzar a Amar al prójimo el alma debe de liberarse de todas estas esclavitudes.Y el hombre por sí mismo es incapaz.

    Hay personas que creen que aman al prójimo porque esta ayudando materialmente o afectivamente a personas necesitadas.Sin embargo odian y envidian a otras personas porque en realidad no son receptoras del Amor ,de la Gracia De Dios.
    En realidad esas personas no aman al prójimo sencillamente han tomado partido por una ideología que les ha llevado a actuar así.Pero eso no es Amar al prójimo.

    1. Coincido plenamente contigo. Por eso Jesús le decía a Nicodemo que nos es necesario volver a nacer. Nacer espiritualmente. Y nacer es un acto en el que la persona se ve envuelta, pero no es el agente principal. A uno lo nacen. Y a nivel espiritual, también.

  11. No es correcto lo que dice Francisco. Encontramos en la Biblia: La misericordia se rie del juicio.
    Esto significa que los que obedecen a Dios no tienen que preocuparse de la Justicia divina, porque sobre ellos está la misericordia. Sin embargo para los que no le obedecen no habrá misericordia, se aplicará sobre ellos la justicia divina o condenación eterna.
    Santiago 2,13: Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no hiciere misericordia; y la misericordia triunfa sobre el juicio.
    non Nobis.

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