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Siete años y seguimos sin acostumbrarnos

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Se cumplen 7 años de la renuncia que cambiaría la historia de la Iglesia. El 11 de febrero de 2013, día de la Virgen de Lourdes, Benedicto XVI anunciaba su renuncia al cargo como Sumo Pontífice, que se materializaría el 28 de febrero.

Hoy se cumplen siete años del anuncio de la renuncia de Benedicto XVI. El 11 de febrero de 2013, el hoy Papa Emérito anunciaba que renunciaba al cargo como Sumo Pontífice. Fue el 28 de febrero de ese año cuando se hizo efectiva su renuncia y se trasladó a Castel Gandolfo.

A su llegada a Castel Gandolfo, se dirigió a las personas congregadas en la plaza y les dijo: “Soy simplemente un peregrino que inicia la última etapa de su peregrinaje en esta tierra”.

En una entrevista con el teólogo Elio Guerrero, autor de una biografía del propio Ratzinger, el Papa emérito explicó que una de las principales razones por las que renunció al pontificado en febrero de 2013 fueron sus limitaciones físicas y problemas de salud, que le impedían seguir viajando y cumplir con su deber como pontífice.

“Tenía dos convicciones bien precisas: después de la experiencia del viaje a México y Cuba, ya no me sentía en la capacidad de hacer un viaje tan fatigoso”, contó Benedicto refiriéndose a la Jornada Mundial de la Juventud que iba a celebrarse ese mismo año en Río de Janeiro.

“Experimenté los límites de mi resistencia física. Sobre todo me di cuenta de que no podía afrontar en el futuro los vuelos transoceánicos por el problema del huso horario”, explicó.

Ratzinger asegura que no se veía capacitado para asistir a la JMJ y que fue esta la principal razón por la que decidió renunciar a su cargo. “Además con la estructura que San Juan Pablo II dio a estas jornadas, la presencia física de un Papa era indispensable. No se podía pensar en una conexión televisiva o en otras formas respaldadas por la tecnología”, cuenta en la entrevista.

“Esta era una circunstancia por la cual la renuncia era para mí un deber. Tenía finalmente la confianza de que sin mi presencia el Año de la Fe habría llegado a buen fin. La fe, de hecho, es una gracia, un don generoso de Dios para los creyentes”, dijo Benedicto.

Asimismo, explicó que habló de estos problemas con su médico y que “desde entonces en adelante lo que tocaba era decidir en un tiempo relativamente breve la fecha de mi retiro”.

Mucho se habló ese 11 de febrero de 2013, y los días posteriores, sobre lo extraño que sería la convivencia entre dos Papas en el Vaticano. El tener a dos pontífices vistiendo de blanco -ya que se decidió que Ratzinger siguiera con la sotana blanaca y llamándose Benedicto XVI- no parecía que fuera a aclarar ni facilitar las cosas.

Esta situación anómala se llevo con relativa normalidad, excepto para algunas voces, muy minoritarias, que reclamaban como verdadero Papa a Benedicto XVI, aludiendo la invalidez de su renuncia y la imposibilidad de la existencia de dos Papas al mismo tiempo -a pesar de que uno fuera ’emérito’.

Sin embargo, el experimento se llevó con bastante normalidad hasta hace relativamente poco. Con motivo de los múltiples escándalos sexuales en la Iglesia que salieron a la luz en 2018, Francisco convocó una cumbre especial para abordar la situación con todos los presidentes de las conferencias episcopales del mundo. Benedicto XVI quiso aportar su visión escribiendo un documento al respecto.

Ese documento no fue leído en la cumbre y Benedicto, con el permiso del Santo Padre y la Secretaría de Estado, decidió publicarlo en una revista bávara en Semana Santa. Sin embargo, lo publicó antes el New York Post, el 11 de abril de 2019. En el documento, Ratzinger relacionaba la oleada de abusos sexuales con el Mayo del 68. Francisco, en cambio, es conocido por sostener que la principal fuente de los abusos es el clericalismo. Por tanto, el documento fue un arma arrojadiza para que bergoglianos y ratzingerianos alimentaran la tensión, avivando la polarización eclesial.

Polarización que se puso de manifiesto y alcanzo sus cotas más altas el pasado enero, con la publicación de un libro en defensa del celibato sacerdotal en el que aparecían como coautores Benedicto XVI y el cardenal Sarah, purpurado etiquetado como archienemigo del Papa reinante por parte de los ‘francisquistas’, a pesar de la insistencia del cardenal guineano en su obediencia filial a Bergoglio.

El libro cayó como una bomba ya que la incertidumbre sobre el celibato era máxima, a la espera de la exhortación apostólica del Papa -mañana salimos de dudas- en la que se recogerán los frutos del Sínodo de la Amazonía, donde gran parte de los Padres sinodales se mostraron favorables a la ordenación de hombres casados para las extensas áreas amazónicas.

La publicación del libro, con la firma del pontífice emérito, poco tiempo antes de que el Papa se pronunciara sobre este mismo tema, fue visto por algunos partidarios del pontificado de Francisco como una presión deliberada sobre la decisión de Bergoglio, buscando influir en su decisión.

Las fuerzas mediáticas de la ‘renovación’ primero atacaron al cardenal guineano, tachándole de mentiroso –e incluso a por el Papa emérito– teniendo que salir el secretario particular de Ratzinger, Georg Gänswein, a explicar que todo era un malentendido, en unas declaraciones que no contentaron a nadie. La historia acabó con la ‘suspensión’ de su cargo, como prefecto de la Casa Pontificia, en el que llevaba precisamente desde 2013, nombrado por Ratzinger.

7 años después, seguimos sin estar acostumbrados a tener ‘dos’ Papas.

27 comentarios en “Siete años y seguimos sin acostumbrarnos
  1. Es verdad que no nos acostumbramos en un principio a tener dos papas, pero Benedicto hizo todo lo que pudo para que esa convivencia sea armoniosa, demostrando humildad y respeto por la institución del papado, es una lástima que en los últimos tiempos los tradicionalistas lo usaran, irresponsablemente, para atacar a Francisco. En fin, dos hombres de Dios, en plena continuidad entre uno y otro magisterio. Dios bendiga a Francisco y Benedicto XVI

  2. Os aconsejo un magnífico artículo de Antonio Socci en su blog Lo Straniero titulado BERGOGLIO VUOLE IMBAVAGLIARE BENEDETTO XVI. MA LA VOCE DI BENEDETTO XVI PER IL POPOLO CRISTIANO E’ LA VOCE VERA DELLA CHIESA DI SEMPRE

    Magnífico es decir poco.

    1. Los bergo liantes quieren transmitir tres ideas: que Benedicto XVI se deja usar como si no pudiera cuidarse a sí mismo y por esta razón debería ser aislado y silenciado; que Sarah es quien instrumentaliza al papa emérito para sus operaciones personales y que Monseñor Gaenswein no ha vigilado para evitarlo.

    2. En realidad, las cosas son muy diversas. Benedicto XVI es perfectamente lúcido y consciente, como todos saben, y sigue siendo la mejor mente de la Iglesia Católica, y tenía la intención de intervenir en defensa del celibato eclesiástico cuestionado por el Sínodo amazónico. A mediados de enero, cuando Le Figaro hizo la anticipación del libro, el arzobispo Gaenswein intentó cuestionar la doble firma de la portada para que el aparato bergo liante pudiera difundir la noticia de que Benedicto XVI había retirado su firma y separado de la operación.

    3. Pero no era verdad, Sarah dio a conocer las cartas entre los dos autores y Benedicto XVI lo recibió confirmando su escrito y su aprobación. Quedó claro para todos que el libro fue escrito de común acuerdo y que Benedicto XVI no fue amordazado. El libro dejó en claro al pueblo cristiano que Benedicto XVI no lo ha abandonado y que sigue vigilando el camino de la Iglesia. Su pronunciamiento trae consigo la enorme fuerza de toda la tradición católica. Su voz, claramente, es la voz de la Iglesia de todos los tiempos.

    4. Es por eso que el libro ha tenido un efecto explosivo. Durante los últimos siete años, Bergoglio ha usado el poder de la Sede en Roma para socavar y destruir la Tradición de la Iglesia. Desde los Dubia de 2016, la Corrección Filial de 2017 hasta el testimonio del Arzobispo Viganò en 2018, cada acto encomiable de resistencia se estrelló contra la roca del silencio manipulador, la confusión intencional y el control autoritario. Hoy hace siete años, Benedicto XVI se entregó a sí mismo y a toda la Iglesia en manos del Amor del Padre, y podemos concluir acertadamente que estamos en sus manos amorosas. Aunque nos cueste entenderlo ¡realmente podemos alegrarnos!

  3. En efecto, la JMJ no es tan esencial, me parece, como para decidir una renuncia. Pero una vez hecha la renuncia, ya no es más Papa, pues él mismo dice que renunció, y que el Papa es Francisco. La teoría de que renunció sólo al ejercicio del Papado es absurda, porque entonces o no hay hoy día ejercicio del Papado, o lo ejerce uno que no es Papa, y ambas cosas son absurdas. Es evidente que no sabemos todo lo que es relevante para este caso.

    1. Cierto. Viendo el desastre absoluto de Francisco, es aceptable la tesis de que Benedicto XVI conserva el munus “minus”, que lo ejercita con el ministerium pasivo de rezar y sufrir, sin el ministerium activo de hablar y actuar.

  4. En mi modesta opinion, Benedicto fue durante mucho tiempo, presionado dentro de los muros vaticanos. Las mafias gay y las de San Gallo, le fueron cercando. Se rindió; no deberia haberlo hecho. El ser un anciano no lo incapacita para gobernar la Iglesia. San Pedro no abandonó y fué a Roma…Benedicto se sintió debil y sin fuerzas, para desafiar con autoridad, a todos los cabestros que le habian estado presionando para que renunciara y diera paso a toda esa inmundicia que hay tras los muros para nangonear mejor y destruir desde dentro.
    Lo que no pensaron, es que iba a seguir vivo y con una mente prodigiosa. LO QUIEREN CALLADO Y CON BOZAL.

    1. Y que se quedaría entre los muros vaticanos y que hablaría y no se dejaría manipular por las huestes bergo liantes. Les salió el tiro por la culata. Benedicto nos sigue confirmando en la Fe, ya que no lo hace el argentino ni parece que lo vaya a hacer, con grave peligro para su alma, cuya conversión pido a Dios.

  5. El Vicario de Cristo en la Tierra debe de saber sufrir y morir victima del tiempo de su tiempo y su circunstancia.

    De lo contrario el resultado, pues, A la vista está: Confusión y deserción.

  6. Fernando solo tienes una cosa a hacer: acostumbrarte. Esta es tu Iglesia, la Iglesia de Benedito y Francisco. Resignate, acostumbrate porque esto va pa rato…

  7. Perdón, yo solo ando buscando a José negro,, estaba muy concentrado en su nueva forma de comunicarse, con nueva y muy compacta escritura.
    Espero que sus padres a quienes quiere mucho y son muy longevos, se encuentren bien, también él, Saludos José 🤗

  8. 7 años y hay 2 Papas, 2 formas de ver, entender y gobernar la iglesia católica romana….cada vez más antagonistas en elementos doctrinales. Un rosario de escándalos, perturbaciones que ya a poco sorprenden por habituales. La grey ni se entera o ni le interesa, toma parte emocionalmente si la toma y punto. ¿Y Cristo y lo de la salvación de las almas, entre tantos cacaos, donde queda?

  9. Este artículo le falta el respeto a la conciencia del Papa Emérito, ya que pone en duda los motivos reales de su renuncia. Incontables veces Benedicto XVI tuvo que aclarar (como si fuera necesario) cuales habían sido los motivos de su alejamiento de la Sede de Pedro. Sin embargo se siguen escribiendo artículos como éste donde ponen entre paréntesis sus mismas palabras. Al obrar así lo tratan de mentiroso. Un falta de respeto total.

  10. Jamás entenderé la renuncia de Benedicto.
    ¿Mal de salud que le impide viajar?
    ¿Y para qué quiere viajar un Papa?
    Más importante que viajar es tener lucidez mental y de eso andaba y anda sobrado.
    Ya digo, no lo entiendo.

    1. Tiene razón, parece una excusa grotesca, como la de que cogió la sotana blanca porque no habían de negras… Y su abrigo es blanco… O ciando da la bendición apostólica reservada a Papas… Grotesco todo.

      1. Gracias, Alvar.
        Me siento confortada al leer que a alguien más todo esto le resulta grotesco.
        Si Benedicto renuncia que lo haga con todas las de la ley.
        Su no, pero sí, lo único que está haciendo es confundir al rebaño dividiéndonos y pensando cada uno miles de cábalas que, probablemente, sean todas equivocadas.
        Si se fue porque se encontraba mal de salud, que renuncie a todo y no nos salgan por peteneras con lo de “emérito”,
        palabra que luego cada uno interpreta como le da la gana.
        Si se fue porque le hacían la vida imposible (que sí que lo creo de los alemanes y los progresaurios) pues no pierde nada por salir un día a la hora del Angelus y decir lo que le está pasando y que si, casualmente, un día “se resbala” y muere, lo más seguro es que se haya atentado contra su persona. Y de todas formas, el miedo a morir o a que “le mueran”, no creo que sea propio de quien tiene que dar la vida por sus ovejas.
        No sé. Necesitamos más claridad.

  11. Tiene razón, parece una excusa grotesca, como la de que cogió la sotana blanca porque no habían de negras… Y su abrigo es blanco… O ciando da la bendición apostólica reservada a Papas… Grotesco todo.

  12. “Los caminos de Dios son inescrutables” Demos gracias a Dios por los frutos del pontificado de Benedicto XVI, quien asumió su Ministerio Petrino tras la “revolución” generada por su predecesor, un vendaval de aire fresco que removió las conciencias del mundo entero y, como nadie, de los jóvenes, y lo ha hecho con una humildad y una bondad que han hecho de Benedicto XVI un Papa querido y admirado en el mundo entero. No es fácil, sin duda, asumir el Pontificado y, mucho menos, en estos tiempos donde ya nada es reservado; sea verdad o mentira y, desde luego, siempre interpretado arrimando el ascua a la propia sardina. Recemos por el Papa Francisco, para que el Espíritu Santo le ilumine siempre en sus decisiones, en su difícil tarea en estos tiempos tan convulsos. Oremos también por el Colegio Cardenalicio para que ejerzan con prudencia su ministerio, sin aspavientos y siendo el apoyo incondicional del Santo Padre, que es a quien toca dirigir los destinos de la Iglesia inmortal

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