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¡Feliz Navidad!

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Hoy celebramos el acontecimiento más importante de la Historia de la Humanidad, la encarnación de Dios, que se hizo hombre por nosotros, que se anonadó por amor a nosotros. Un Dios que nos busca insistentemente, aunque ni siquiera esté en nuestra voluntad acogerle o aceptarle, aunque supiera que millones de personas iban a darle la espalda, sólo por nos quiere y desea que le sigamos.

Sin embargo, el ruido de esta noche, con la cena, la familia, regalos y demás, hacen muy difícil la contemplación del misterio que hoy celebramos. Te confieso que para mí es casi imposible.

Por eso, esta noche, en algún momento, ya sea cuando nuestros familiares se hayan ido o en el momento en que lleguemos a casa, o quizá antes, mientras esperamos con ilusión a que lleguen nuestros familiares o amigos, tengamos un tiempo para contemplar el acontecimiento.

En silencio, sin ruido, dejemos nuestras preocupaciones, nuestras miserias y anhelos más profundos -quizá nuestra falta de Fe- en el pesebre y, simplemente, observemos la escena.

Y en la quietud de la noche, en ese momento, admiremos el hecho de que Dios se ha fijado en nosotros, nos ama más que nadie y quiere lo mejor para nosotros.

Como ves, no es mucho, tan sólo unos minutos, pero ese es el humilde consejo que nos atrevemos a ofreceros hoy.

Desde InfoVaticana os deseamos una feliz y santa Navidad.

Lectura del santo Evangelio según San Juan 1, 1-18

En el principio ya existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. La Palabra en el principio estaba junto a Dios. Por medio de la Palabra se hizo todo, y sin ella no se hizo nada de lo que se ha hecho. En la Palabra había vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no la recibió. Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz. La Palabra era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre. Al mundo vino y en el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de ella, y el mundo no la conoció. Vino a su casa, y los suyos no la recibieron. Pero a cuantos la recibieron, les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su nombre. Estos no han nacido de sangre, ni de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios. Y la Palabra se hizo carne, y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria propia del Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad. Juan da testimonio de él y grita diciendo:

—Este es de quien dije: «el que viene detrás de mí pasa delante de mí, porque existía antes que yo».

Pues de su plenitud todos hemos recibido gracia tras gracia: porque la ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.

A Dios nadie lo ha visto jamás: El Hijo único, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer.

29 comentarios en “¡Feliz Navidad!
  1. La Riqueza, de un Catolico Momentos especiales la Espera me uno a los magos, y hay algo especiál, tener a Jesús en Nuestro Corazón. Hecho de los Apóstoles 3,4-6
    [4]Pedro, con Juan a su lado, fijó en él su mirada, y le dijo: «Míranos.»
    [5]El hombre los miró, esperando recibir algo.
    [6]Pero Pedro le dijo: «No tengo oro ni plata, pero te doy lo que tengo: En nombre del Mesías Jesús, el Nazareno, camina.»

  2. Feliz Navidad Infovaticana!! Y gracias porque en los últimos días se han vuelto más caritativos con nuestro gran y amadísimo Papa Francisco. Toda crítica es bienvenida desde el respeto y la caridad.

        1. Te lo digo por tu comentario, el titular de la noticia es la Navidad, por eso, para centrarnos, por esta ocasión SOLAMENTE en Jesucristo para gloria del Padre.
          Ya habrá otras temas.

    1. ¿ No será Francis el que se ha suavizado, aunque sólo en apariencia ? En el concierto de Navidad la pachamama ha vuelto por sus fueros. Va a haber que hacer un macroexorcismo en todo el Vaticano, especialmente en santamarta.

    1. Sigues sin tener sentido del ridículo. Lo que se celebra estos días es el hecho histórico del Nacimiento de Jesucristo, el más importante porque es el que ha fundamentado racionalmente la existencia humana El Sol ni nace ni muere, no es un ser personal, y que el día 22 tengamos cuatro segundos más de sol que el día 21 no es algo por lo que entusiasmarse

      1. NO, Chimo. Usted sabe perfectamente que NO. NO se celebra el “hecho histórico” del nacimiento de Cristo. Porque NO SE SABE cuándo nació Cristo.

        Ahora usted sabe que el Sol ni nace ni muere… pero entonces no se sabía. Como usted sabrá entonces había muchos dioses, pues “dios” era una forma de cubrir la ignorancia (el dios de la lluvia, dios del océano, etc…). Ahora, por supuesto, no tiene sentido hablar del dios de la lluvia, porque sabemos por qué llueve, ¿verdad?

        Si yo viviera en esa época también celebraría ese día… como se celebra su opuesto (la noche de San Juan… también robada a la cultura previa al catolicismo).

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