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Las apariencias engañan respecto a Chick-fil-A

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Comentario: el silencio de santo Tomás Moro nos enseña muy claramente cómo debemos comportarnos cuando la amenaza es el martirio.

(NCR)- Todo tiene que ver con encontrar los principios decisivos, diría santo Tomás de Aquino. En práctica, debemos estar familiarizados con los principios adecuados y saber cuándo aplicarlos.

Ahí va un principio importante para los católicos, que será cada vez más importante en el futuro: no tenemos la obligación de buscar el martirio. Realmente, funciona al revés. Tenemos la obligación, si podemos, de evitarlo. Y si y cuándo tenemos que ser martirizados, debería ser sólo porque no queda otra alternativa, más que el pecado. El silencio de santo Tomás Moro nos enseña muy claramente cómo debemos comportarnos cuando la amenaza es el martirio.

Esto vale también para la persecución. «Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa» (Mateo 5, 11), desde luego. Pero ser insultado no es agradable y, si podemos, debemos evitarlo. Sería un error pretender que lo hagan.

La empresa Chick-fil-A está siendo castigada por los conservadores en los medios de comunicación porque ha anunciado que ya no dará apoyo económico al Ejército de Salvación y a la Fellowship of Christian Athletes, sino que lo dará a bancos de alimentos y centros de acogida para gente sin hogar.

Los críticos dicen que la empresa ha capitulado ante los airados activistas LGTBQ, en lugar de mantenerse firme. Estos activistas enfadados estaban molestos porque los ejecutivos de Chick-fil-A hablaron a favor sólo del matrimonio entre un hombre y una mujer. Usando su típico método de culpar por asociación, han dicho que Chick-fil-A se equivocaba en dar dinero al Ejército de Salvación que, afirman, no está a favor de la causa LGTBQ.

Nada importa la gente decente que trabaja en Chick-fil-A para mantener a sus familias; nada importa el hecho de que casi todo el mundo ama los sandwiches y los gofres fritos de Chick-fil-A. Nada importan las buenas acciones que lleva a cabo el Ejército de Salvación.

Estos activistas enfadados medran gracias al reduccionismo ideológico. Siguen organizando boicots y protestas, intentan que no se abran nuevas tiendas de sandwiches de Chick-fil-A e incluso coaccionan a las universidades -donde Chick-fil-A es, comprensiblemente, muy popular- para que quiten sus tiendas de la zona de restaurantes universitarios.

Dejemos claro que una próspera empresa de sándwiches de pollo que proporciona una gran parte de sus ganancias a bancos de alimentos y centros de acogida para personas sin hogar es ejemplar y buena. Que Chick-fil-A siga el espíritu antiguo y sensato de las leyes que regulan la actividad comercial los domingos en estos tiempos de consumismo exagerado, y que honre al Señor cerrando los domingos, dando a sus empleados un día de descanso, también es sumamente bueno.

Ciertamente, Chick-fil-A no tiene más obligaciones que estas. Es injusto, por tanto, describir su cambio de política como «capitulación». ¿Cómo se puede describir como «capitulación» actuar de manera ejemplar, sin violar ninguna de las obligaciones? No se puede

Alguno incluso dirá que el cambio en las prácticas caritativas de Chick-fil-A es una corrección digna de mención para una empresa. Es una idea inherente a la ética empresarial que las acciones caritativas de una empresa deben complementar la identidad de dicha empresa.

¿Qué tiene que ver la Fellowship of Christian Athletes con los sándwiches de pollo? Es obvio que los bancos de alimentos tienen más relación. Y en lo que respecta al Ejército de Salvación, sentimos afecto hacia él por la presencia genial de gente tocando la campana y llevando sus huchas fuera de las tiendas en el periodo navideño. Nos recuerdan, y nos ayudan a recordar, a los necesitados. O tal vez sea porque nos gusta la película Guys and Dolls (en la que esta organización tiene un papel fundamental).

Pero los católicos deben tener cuidado con el Ejército de Salvación, porque es una iglesia, una rama del metodismo, y no sólo una organización caritativa. Los ministros de esta congregación son los «oficiales militares» de este «ejército». Niegan que el bautismo sea necesario para la salvación: «El juramento de un soldado del Ejército de Salvación bajo el signo trinitario de la bandera del Ejército reconoce esta verdad», dicen. «Es la respuesta pública y el testimonio de una vida que ha cambiado gracias al encuentro con Cristo, igual que para otros cristianos es el bautismo». Por lo tanto, sería recomendable que cualquier empresa católica que quiera ayudar a los pobres lo haga directamente, y no a través del Ejército de Salvación. ¿Acaso no se puede aplicar, objetivamente, este buen consejo a Chick-fil-A?

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Además, el Ejército de Salvación no sólo apoya el matrimonio tradicional. Ahora tienen una página web en la que explican su defensa y apoyo LGTBQ, su rechazo a la «homofobia» y «transfobia» y cómo, cualquiera que fuera su política anterior, ofrecen los mismos beneficios a las parejas heterosexuales como homosexuales.

Por lo tanto, ¿se supone que Chick-fil-A tiene que continuar apoyando al Ejército de Salvación ad infinitum porque los activistas LGTBQ atacaron a esta organización en el pasado? ¿No porque el Ejército de Salvación tenga esa postura ahora, sino porque puede parecer que Chick-fil-A está cediendo?

Por favor, que alguien explique por qué esa sería una decisión sensata para cualquiera que estuviera preocupado por el bien común de la empresa. Recuerden, es absolutamente un error buscar el martirio o la persecución.

También cabría preguntarse si estos críticos comprender de manera correcta qué es un don caritativo. Parece ser que Chick-fil-A hizo un acuerdo para donar al Ejército de Salvación una determinada suma de dinero durante un periodo de años concretos. Estas sumas ayudan a quien las recibe a planear el flujo de caja y así puede iniciar proyectos más amplios, pero es un contrasentido hablar de un benefactor como alguien obligado a dar ese don, esa suma de dinero.

Cuando el periodo acordado llegó a su fin, Chick-fil-A ya no tenía ninguna obligación hacia el Ejército de Salvación. Y no necesita explicarle a nadie su cambio de política. «¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos?» (Mt 20, 15). Los cristianos pueden y deben imitar a Cristo en este principio. Las terceras partes no tienen ningún derecho a juzgar el trabajo filantrópico de Chick-fil-A si el fin es bueno, como está claro que lo es.

Es comprensible que los cristianos se sientan acosados por una cultura hostil y buscan héroes para tomar partido. Pero, en mi opinión, la blogosfera y los medios de comunicación católicos han juzgado demasiado precipitadamente esta cuestión. Una persona prominente ha dicho que no volverá a frecuentar Chick-fil-A. Otra opina que, como su negocio iba bien, cualquier cambio debe estar motivado ideológicamente. Otra hace preguntas que cree que se deberían plantear a la directiva de Chick-fil-A como prueba decisiva de sus intenciones. Está claro que todas estas críticas vienen de personas que están en una posición cómoda y que no pierden nada si su consejo es acatado.

Es notable que Chick-fil-A no haya dicho nada en su defensa. «Sed sagaces como serpientes y sencillos como palomas» (Mt 10, 16). Sospecho que Chick-fil-A está siguiendo esta máxima mejor que sus críticos.

Sospecho que la compañía sigue siendo tan cristiana y sigue estando tan a favor del matrimonio tradicional como antes. Estas criticas por parte de algunos cristianos sólo servirán para protegerles aún más de una persecución injusta. Por lo tanto, no es necesario refutarlas. Y, como a los cristianos y conservadores no les gusta la política del matón y rechazan la culpa por asociación y otras tácticas de boicoteo de la izquierda, Chick-fil-A puede continuar pensando lo mejor de ellos y contar con que estos críticos pronto se convertirán de nuevo en clientes agradecidos.

Tal ve me equivoque con esta afirmación, pero lo dudo. Hasta entonces digo: «¡Comed más pollo!».

Publicado por Michael Pakaluk en The National Catholic Register.

Traducido por Verbum Caro para InfoVaticana.

16 comentarios en “Las apariencias engañan respecto a Chick-fil-A
  1. Tal vez el error, creo yo, es no hacer lo que dice Cristo: Que tu mano izquierda no se entere de lo que hace la derecha, Para qué cacarear las donaciones de dinero.
    Porqué no darlo sin que se entere todo mundo.
    ! Pues porque no! El caso es que se enteren. Y ahí están las consecuencias. Se dió, creo yo, por publicidad, y ya se salió de control,

    1. Tienes razón, Spes, que hasta cuando hacemos una obra de caridad, conviene hacerlo discretamente, siguiendo la recomendación del Señor, pero ¿quién conoce verdaderamente lo que motiva a esta empresa para sus donaciones? ¿Quién sabe lo que hay en cada corazón? Si los directivos de esta empresa son cristianos auténticos, actuarán a pesar de los dimes y diretes, actuarán según las directrices de Jesucristo.
      El tiempo dirá.

    2. En USA y otros países de la OCDE, las organizaciones empresariales tienen por costumbre y necesidad informar a quienes donan, sobre todo si cotizan en Bolsa. Mucha gente exige saberlo para decidir si compran o no sus productos. «No informar», no es una opción.

      En realidad, los cristianos deberíamos preguntar a las empresas y saber bien a quien le estamos dando nuestro dinero. Y hacerles saber que dejamos de comprar sus productos cuando apoyan causas antifamilia, antivida y anticristianas.

      Los grupos LGTB+ lo tienen bien claro y presionan, mientras los cristianos duermen la siesta.

  2. ! Ah! Perdón, en lo de el martirio no estoy de acuerdo; los hermanos de San francisco, iban a buscar el martirio, muchos Santos, el mismo niño José Sánchez del Río, buscaba el martirio.
    Será que se va tan rápido al cielo, que puede ser conveniencia, santa, desde luego, 😁,

      1. José rojo, ¿Qué va en serio la pregunta? ¿No va a querer Dios a todos aunque nos falte un tornillo 🔩? Pues si nos falta toda la ferreteria, aún nos quiere, y más, pues qué culpa tendríamos de éso. Malo que ésa falta de tornillo fuera por entrarle duro a las drogas, ésa falla la origina uno mismo. Pero ten la certeza que los que tienen disposición al martirio por amor a Cristo, tienen todos sus tornillos y tuercas en su sitio y bien ajustados.

        1. Que mucha gente sienta fascinación por la violencia no lo convierte en normal, sigue siendo algo enfermizo aunque se revista de virtud, cuando un instinto primario se reviste de piedad sigue siendo un instinto brutal y primitivo

          1. 😁 😁😁😀😀, ¿Y tú crees José rojo que entrar a éstas paginas solo para picarles la cresta a las personas en sus opiniones no es violencia? Somos, todos capaces de todo. A todos en un momento determinado nos puede salir lo brutal y primitivo, es como el gatillazo de una pistola, se da por instinto , y ni tú José rojo, ni yo, estamos exentos.

  3. Pues es muy sencillo; que digan si el período de donación al Ejercito de Salvación (protestante de toda la vida) ha terminado, donación que no tienen obligación de mantener y que no se hace por la actitud antibujarrona del ES
    En este tiempo de noticias falsas, en que el propio ES puede, dolido por la retirada de fondos, acusar al pollero este de actuar bajo presiones sodomíticas y gomorreicas, diga el pollero americano que ha finalizado el período para el que se comprometió.

  4. Me extraña tanta defensa de una empresa que da toda la impresión de haberse acojonado ante el embate LGTB. ¿No acojonarse de ese modo es buscar el martirio? Mmmmm.

  5. Estais un poco desquiciados, infováteres; o sea, que hacen boicot a una cadena de comida basura por apoyar a asociaciones homófobas y os parece bien porque esas asociaciones homófobas no son católicas pero ¿resulta que las asociaciones homófobas publican en su pagina web que apoyan el matrimonio igualitario y están contra la homofobia y la transfobia? ¡Si haceis pinza siempre con lo más retrógrado de cualquier secta ya sean adoradores de Satán! Habeis empezado a beber anís muy pronto este año…

    1. 😁 Miguel Madrid, a mi ni me va ni me viene, ni compro ahí, ni doy donaciones ni sé porque dan o porqué no dan, ni nada. Más bien me has dado una idea. Pediré ésta navidad, una donación de Anís, hace años que no lo tomo y me gusta mucho, 😁, prometeré al donador que tendrá buen fin. Un lento fin, que tampoco se trata de abusar, 🤭

        1. En realidad no sé porqué las empresas tienen que hacer donaciones, si sobra dinero que lo reinviertan y que paguen mejor a sus trabajadores. La obligación de una empresa es lograr la excelencia en su campo y hacer las cosas con honradez y justicia. Sus directivos y empleados que donen a quien crean oportuno, si es que quieren donar.

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