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Fusara liquida en una operación opaca 14 edificios que heredó para fines benéficos

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Es una fundación tutelada por el Arzobispado de Madrid

(ABC)- En 1922, tres años antes de morir, Doña Antonia González y Pérez dejó por escrito en su testamento un noble propósito: donar sus inmuebles -14 en total, junto a los de Doña Carlota de Santamarca-, algunos de gran valor económico y arquitectónico ubicados en el centro de la capital, «para los pobres de Madrid y su provincia», a fin de «fundar un establecimiento benéfico» sufragado por las rentas que generase el alquiler de las propiedades. Pese a que en el acta notarial quedó claro el espíritu inalterable de la herencia, la fundación que gestiona los edificios, Fusara, ha vendido ahora este patrimonio a una red de sociedades en una operación opaca. Se desconoce el comprador, las cifras y la finalidad de la venta; solo se sabe la indicación de que gran parte de los vecinos deben marcharse, algunos de forma inminente.

Alrededor de 200 familias se han visto afectadas por una transacción que pervierte la promesa de Fusara -constituida tras la fusión de las fundaciones de Santamarca y San Ramón y San Antonio- de no vender las viviendas por al carácter benéfico de su obra. Así, muchas de ellas invirtieron decenas de miles de euros en reformar unas casas que deben abandonar, sin posibilidad de renegociar los alquileres o igualar las ofertas. «Nos han conducido a un callejón sin salida», señalan varios de los agraviados, con la sospecha de que el negocio es, en realidad, un «pelotazo» urbanístico.

Se da la circunstancia de que detrás de cada una de las 14 propiedades vendidas hay otras tantas sociedades, con un capital social mínimo (3.010 euros) y un único administrador común, Roberto de Juan González; el mismo que aparece al frente de Tapiamar, el grupo inmobiliario que figura como matriz de las empresas. Una maraña societaria creada ex profeso para ejecutar la operación. Este periódico trató ayer en reiteradas ocasiones de contactar sin éxito con el secretario de Fusara, Manuel Fernández Clemente, señalado como uno de los principales impulsores de la liquidación.

La pregunta que se hacen los inquilinos es cómo la fundación ha liquidado su patrimonio sin mayor explicación. Los responsables, en principio, son las administraciones que componen el Patronato de Fusara -Arzobispado, Ayuntamiento y Delegación del Gobierno- y el protectorado de fundaciones de la Comunidad, encargado de velar por que no exista ninguna irregularidad.

Si bien la ley estatal de Fundaciones señala que toda enajenación de bienes debe pasar su filtro, es la Comunidad Autónoma quien tiene la competencia exclusiva, cuya normativa establece que no necesita autorización. Fuentes del protectorado de la consejería de Educación señalaron a ABC que solo necesitan de una notificación, ya recibida.

No obstante, la legislación regional señala que la Comunidad «exigirá y controlará el cumplimiento de las cargas impuestas sobre bienes para la realización de los fines de interés general», lo que ha abierto la puerta a que esta problemática se cuele en el debate político. El diputado de Más Madrid en la Asamblea Hugo Martínez Abarca registró ayer en la mesa de la cámara dos cuestiones sobre Fusara. La primera, si el Gobierno «ha recibido reclamaciones, solicitudes o escritos de cualquier otra índole» de los afectados por la venta masiva de los inmuebles y, segundo, «qué tareas de fiscalización y control ha realizado o tiene previstas» sobre la fundación.

Respecto a los miembros del Patronato, ninguno asumió ayer su cuota de responsabilidad. Al tiempo que la Delegación del Gobierno (PSOE) reconoció abiertamente que no estuvo en la sesión donde se aprobó la venta, el Ayuntamiento de la capital (PP) se desmarcó y alegó que la operación fue heredada del Gobierno de Carmena. Los párrocos de Asunción de Nuestra Señora y San Juan de Ribera remitieron a Fusara, ajenos a su silencio.

La colección de joyas inmobiliarias que Fusara vendió el pasado 30 de julio incluye los inmuebles de Barquillo, 22; Fuencarral 113 y 130; San Bernardo, 55; Luchana, 6; Imperial, 9; Paseo de las Delicias, 16; Santa Teresa, 8 y 9; Churruca, 15; Angosta de los Mancebos, 2; Castillo, 4; Fúcar, 13; y Olivar, 5. Propiedades, todas, valoradas en algo más de 60 millones de euros, según registran las cuentas de la fundación, auditadas en 2018. Fuentes del sector, sin embargo, precisan a ABC que el coste de los edificios es mucho mayor dadas las ubicaciones de los mismos y la situación actual del mercado. El hecho de que las cifras de la operación no hayan trascendido incrementa la desconfianza de los inquilinos afectados, que creen que esta se ha podido realizar por debajo de su valor real.

Publicado en ABC.

11 comentarios en “Fusara liquida en una operación opaca 14 edificios que heredó para fines benéficos
  1. La información nos dice que la fundación está tutelada por el arzobispado de Madrid, pero no precisa el grado de esa tutela ni su alcance. No obstante lo cual, se corrige diametralmente la información anterior, que titulaba » Las especulaciones millonarias de la diócesis de Madrid «, asumiendo acríticamente una información de El País. Ha sido un gol en propia puerrta, que deja en mal lugar a Infovaticana, por no contrastar las fuentes. Lo siento, esta vez no puede felicitar sino pedir a Infovaticana el saludable ejercicio de la autocrítica.

  2. Aquí hay un aspecto penal, como minimo prevaricativo, , y otro civil de reversión de la compra venta.

    Además está la cuestión social y moral: las familias no son beneficiosas, se les da la patada, y se hacen departamentos de lujo.

    Esto es lo que se ha hecho en Barcelona: apartamentos de lujo en alquiler, luego en compraventa, previa expulsión sin indemnización de todos los inquilinos: pelotazo total, y siempre, fondos buitre de inversión opacos y fantasmas, sin dueño visible alguno, ejecutando el administrador de fincas.

    1. Si, pongamos, las rentas cobradas a los inquilinos eran rentas antiguas, se trata de edificios antiguos, es probable que no hubiera ganancias o incluso empezaran a haber pérdidas, con lo que no se podían cumplir los fines fundacionales. Con lo obtenido en la venta si que se podrán cumplir, se supone. Quizá adquiriendo nuevos inmuebles que sea rentable alquilar. Lo importante es lo que se hace con lo obtenido con la venta y el artículo no menciona nada de eso, pero siembra cizaña en el tono en el que está escrito. Llama la atención que en los comentarios que se hacen en el ABC (menos mal que no es el Público) se arremete en muchos contra la Iglesia, cuando esta es una fundación civil y no todos los patronos son eclesiales. Las fundaciones civiles están sujetas al protectorado de fundciones y si esta institución no ha vetado la operación es de suponer que se cumplen los fines de la fundación.

  3. Belzu,
    Antes de ser publicada la noticia por El País, había sido publicada, seis días antes, por un medio económico, creo que por Expansión. En Abc, hoy, recogen la finalidad y las condiciones de la donación, en su día, de esos inmuebles. Tengo entendido, también, que cuando se formalizó la venta de esos inmuebles, el alcalde ya era Almeida y no Carmena.
    Mis felicitaciones a InfoVaticana por hacerse eco de la noticia y no filtrarla y rechazarla por la línea editorial del medio.

    1. No me contestas. La primera información infovaticana hablaba de » Las especulaciones millonarias de la diócesis de Madrid «. Ahora ya no se implica a la diócesis sino, exclusivamente, a Fusara, cuyo grado de tutela diocesana no se precisa. Para mí, Osoglio es un desastre, como su mentor, sobre todo por el vaciamiento, uniformemente acelerado, del seminario madrileño, pero, en este asunto, creo que su grado de implicación es mínimo, si es que lo es.

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