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El Papa: Sería bonito arrepentirse del mal hecho a la tierra, al mar y a los animales

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La editorial del Vaticano publica un nuevo libro del Papa, «Nuestra madre tierra».

(Askanews/InfoVaticana) – «Sueño sinceramente con un crecimiento en la conciencia y un verdadero arrepentimiento por parte de todos nosotros, hombres y mujeres del siglo XXI, creyentes y no, por parte de nuestras sociedades, por dejarnos llevar por lógicas que dividen, crean hambre, aíslan y condenan. Sería bonito poder pedir perdón a los pobres, a los excluidos; entonces podríamos arrepentirnos sinceramente incluso del mal hecho a la tierra, el mar, el aire, los animales…», dice el Papa Francisco en su libro «Nuestra Madre Tierra», cuya publicación se espera para el próximo 24 de octubre.

«Pedir y dar perdón son acciones que solo son posibles en el Espíritu Santo, porque Él es el artífice de la comunión que abre los cierres de los individuos; y se necesita mucho amor para dejar de lado el propio orgullo, darse cuenta de que estabas equivocado y para tener la esperanza de que son realmente posibles nuevos caminos. Por lo tanto, el arrepentimiento para todos nosotros, para nuestra era, es una gracia para ser humildemente implorada al Señor Jesucristo, para que en la historia, nuestra generación sea recordada, no por sus errores, sino por la humildad y la sabiduría de haber podido revertir la ruta», afirma el Papa Francisco en un extracto del libro ofrecido por Il Corriere della Sera.

Prologado por el patriarca de Constantinopla Bartolomé, recoge frases, textos, discursos y homilías del Papa sobre el tema de la custodia de la creación y la promoción de una vida digna para cada ser humano.

«Precisamente porque todo está conectado en la bondad, en el amor, precisamente por esta razón cada falta de amor tiene repercusiones en todo. La crisis ecológica que estamos experimentando es, por lo tanto, uno de los efectos de esta mirada enferma sobre nosotros, sobre los otros, en el mundo, con el paso del tiempo, una mirada enferma que no nos hace percibir todo como un regalo ofrecido por descubrirnos amados», escribe Bergoglio, quien subraya cómo» ahora se sabe que la contaminación, el cambio climático, la desertificación, la migración ambiental, el consumo insostenible de los recursos del planeta, la acidificación de los océanos, la reducción de la biodiversidad, son aspectos inseparables de la inequidad social: la creciente concentración de poder y riqueza en manos de muy pocos y de las llamadas sociedades del bienestar, de los alocados gastos militares, de la cultura del descarte y de una falta de consideración del mundo desde el punto de vista de las periferias, de la falta de protección de niños y menores, de los ancianos vulnerables, de los niños no nacidos».

Para el Papa, en particular, «desde niños crecemos en un mundo donde una ideología mercantil generalizada, que es la verdadera ideología y práctica de la globalización, estimula en nosotros un individualismo que se convierte en narcisismo, codicia, ambiciones elementales, negación del otro… Por lo tanto, en esta situación actual nuestra, una actitud justa y sabia, más que la acusación o el juicio, es sobre todo la de tomar conciencia».

«Lo que estoy diciendo puede parecer idealista y poco concreto, mientras que los caminos que apuntan a desarrollar innovaciones tecnológicas, la reducción en el uso de envases, el desarrollo de energía a partir de fuentes renovables, etc, parecen más viables. Indudablemente, eso no solo es un deber, sino que es necesario. Sin embargo, no es suficiente. La ecología es ecología del hombre y de toda la creación, no solo de una parte. Al igual que en una enfermedad grave, la medicina por sí sola no es suficiente, pero es necesario mirar al paciente y comprender las causas que condujeron a la aparición del mal, de manera similar, la crisis de nuestro tiempo debe enfrentarse en sus raíces. El camino propuesto consiste entonces en repensar nuestro futuro a partir de las relaciones: los hombres y las mujeres de nuestro tiempo tienen tanta sed de autenticidad, de revisar sinceramente los criterios de vida, de volver a poner en valor, reestructurar la existencia y la cultura», concluye el Papa.

Publicado por Askanews.

22 comentarios en “El Papa: Sería bonito arrepentirse del mal hecho a la tierra, al mar y a los animales
  1. Aparte ya de la gigantesca mentecatez de estas palabras (no hay por dónde cogerlas), sólo uno de los mil comentarios que se me ocurren: eso de «pedir perdón» se ha convertido en un mantra idiota (no sólo en el mundo religioso, también en el civil. Se cuestiona si los trroristas «han pedido perdón»…), en una cosa que se repite sin cesar y no significa nada.
    Por supuesto que el concepto cristiano del perdón es una de las cosas más grandes que hay… pero justo se lo han cargado, o se lo quieren cargar a base de banalizar la palabra. Casi se puede comparar a la destrucción del concepto de matrimonio

  2. Relativizar, o incluso suprimir, el 6º y 9º mandamientos, despojar a Jesucristo de su divinidad, negar la Inmaculada Concepción de la Vigen, no arrodillarse nunca ante Jesucristo en la eucaristía, porque no crees en la presencia real, autorizar la comunión en pecado mortal, porque no crees en esa presencia ni en que el pecado pueda ser mortal, porque el infierno no existe, todo ello, y mucho más, sí que es hacer mal de verdad, a Dios y a la humanidad. Y de todo esto ni te has arrepentido ni muestras signos de un arrepentimiento, siquiera lejano, aunque tu muerte está próxima, muy próxima. Estás en una edad de alto riesgo, de altísimo riesgo, y aún vives pensando en los aplausos del mundo, aunque ya no los tienes ni de él, sólo del demonio.

    1. Pareces disco rayado con eso de que no se arrodilla ante el Santísimo. Lo has visto en los Viernes Santos como se postra en el suelo ante Cristo Crucificado ? Alguna vez te has postrado de esa forma ante nuestro señor? Lo dudo…

      1. Ahí se arrodilla ante la imagen de un crucificado injustamente ajusticiado, pero esa imagen no es la eucaristía, ante la que nunca se arrodilla, porque no cree en la presencia real ni en la transustanciación. La prueba es que nunca habla de ella y menos de transustanciación, que debe aborrecer esa palabra.

        1. Totalmente de acuerdo. La imagen de Jesucristo en la Cruz -tan querida- es una más, entre otras, de las representaciones artísticas del Señor. En cambio, la Eucarístía es el Señor mismo. Y nuestra Iglesia Católica su Iglesia. Es la mayor necedad demostrada por un católico -coherente con su disfraz de Papa- no arrodillarse ante Dios; es un deber religioso capital, no hacerlo es un grave desprecio al Primer Mandamiento.

  3. Ok. pero ¿Qué tal si de momento nos vamos arrepintiendo de haber descuartizado vivos a más de mil millones de niños en el vientre de sus madres, en las últimas seis décadas?

      1. Coincido con Tom. La aceptación social de la cultura de la muerte, el mal más grande del siglo, es ignorada por quien usurpa el Papado. La gran verguenza para los católicos es que la Iglesia con Bergo glio haya dejado de ser el faro de la Humanidad para transformarse en una terminal mediática más de los poderes mundanos, dejando de lado el carácter sobrenatural de su misión en la Tierra.

  4. El cardenal Brandmüller describió, en uno de sus artículos, una realidad palmaria: «Jesús no vino a este mundo y entregó su Vida por la fauna y flora (más o menos estas palabras vino a decir) del Jordán o de Galilea; vino por Amor a nosotros y a redimirnos y salvarnos de nuestros pecados para llevarnos junto al Padre».
    Estas sandeces eco-climáticas socavan la sana y recta Doctrina; crean confusión y arrastran a la herejía, cuando no a la apostasía.
    El humo de Satanás, como decía San Pablo VI, ha entrado en la Iglesia oscureciéndola.
    Hombres sin fé, ignoran que Cristo la sustenta.
    Alabados sean Jesús y María!

  5. Esas palabras llegan a los negacionistas del grave cambio climático global. Además el papa todo lo relaciona con el Evangelio y en cada párrafo cita a nuestro señor Jesús constantemente, lo cual prueba que la palabra de Dios es realmente útil para ablandar los corazones de los malvados!!

  6. ¡Dios mío, con la cantidad de brutalidades cometidas contra el Hombre, por el que Jesucristo dio su vida, ahora tenemos que pedir perdón por haber matado un conejo y habérnoslo comido! Con cristianos muriendo en África, perseguidos en China y Pakistán, ahora viene el pecado ecológico que tapa el pecado de haber dejado morir al propio padre sin hacer acto de presencia, de dejar a la mujer por otra más joven o de hacerle la puñeta a la vecina! Y no solo eso sino la asunción del pecado que cometieron los industriales del s. XIX por llenar de humo las ciudades, los soviéticos por deforestar zonas enteras del Ártico y los americanos por echar la bomba de Hiroshima y Nagasaki-que no importa cuánto daño hicieran a las personas-sino que acabaron con los peces y los pájaros que se encontraran por allí.

  7. Yo me quedé empantanado en el Título.. «Nuestra madre tierra» :/
    Pensaba que nuestra única Madre (con mayúscula) es la Santísima Virgen María, Madre de Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre.
    Damos eso por sentado ya? Que la Virgen es la Madre, que Jesús es Dios? Pensaba que la misión del Vicario de Cristo era propagar este mensaje, el verdadero mensaje de amor, que es el misterio de la redención de Cristo, quien vino para salvarnos y para marcarnos el camino, plasmado en los 4 evangelios con toda claridad.
    Amar la tierra? Amar al prójimo en todo caso («un nuevo mandamiento os doy…»). Poner a los pobres y marginados al mismo nivel que los «pobres» animales y plantas parece al menos un tanto errático.
    Me pregunto dónde termina todo esto…

  8. Bueno puede comenzar a arrepentirse, si abandona por ejemplo la ropa europa, confeccionada con algodon y lana, y optar por la usansa indígena, usando taparrabos, y dejando de lado la electricidad, y durante el crudo invierno calentarse únicamente con leña seca.

  9. ¿Por qué no empieza él arrepintiéndose de los árboles talados para producir la celulosa que se va a malgastar en papel dedicado a la impresión de su bodrio «Nuestra Madre Tierra»?

  10. La «Carta de la Tierra» de Gorvachov y su decálogo ecologista que, para más inri, se guarda en un arca, simulando a las Tablas de la Ley de Dios, me la paso por el tercer ojo, Francisco. ¿Queda claro? Por el tercer ojo!!!

  11. Nuestra madre tierra…

    Ya sólo el título tiene mucha m..rda dentro.

    “Hay gente que piensa que la naturaleza es nuestra madre. El cristianismo, en cambio, lo considera una hermana. Nos enorgullecemos de su belleza, porque venimos del mismo Padre” (Chesterton)

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