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El Papa carga contra los cristianos que prefieren «la ideología a la fe»

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Hay una manera de ser cristiano «a condición de que», es decir, sólo bajo ciertas condiciones, dijo Francisco en su homilía de la Misa de ayer en Santa Marta. Hablando de aquellos cristianos que lo juzgan todo, pero partiendo «de la pequeñez de su corazón», recordó que el Señor se acerca con misericordia a todas las realidades humanas porque Él ha venido para salvar, no a condenar.

(Adriana Masotti/Vatican News)- La primera lectura litúrgica del día, tomada del libro del Profeta Jonás, prosigue el relato iniciado ayer, y que se concluirá mañana, en el que se describe la relación conflictiva entre Dios y el mismo Jonás. El Papa recordó el pasaje anterior en el que lee acerca de la primera llamada del Señor que quiere enviar al Profeta a Nínive para llamar a esa ciudad a la conversión. Pero Jonás había desobedecido la orden y se había ido a otro lugar, lejos del Señor, porque esa tarea era demasiado difícil para él. Después se había embarcado para Tarsis y durante la tormenta causada por el Señor había sido arrojado al mar, porque era culpable de esa desgracia, pero luego había sido tragado por una ballena y luego, después de tres días y tres noches, arrojado de nuevo a la playa. «Y Jesús – observó Francisco –  toma esta figura de Jonás en el vientre del cetáceo durante tres días como imagen de su propia Resurrección”.

En la lectura de hoy la segunda llamada: Dios habla de nuevo a Jonás y esta vez Jonás obedece, va a Nínive y aquella gente cree su palabra y quiere convertirse, tanto es así “que Dios se arrepiente del mal que había amenazado hacerles y no lo hizo”. «El testarudo Jonás, porque esta es la historia de un testarudo, el testarudo Jonás hizo bien su trabajo – comentó Francisco – y luego se fue. Mañana veremos cómo termina la historia y así es como Jonás se enoja con el Señor porque es demasiado misericordioso y porque hace lo contrario de lo que amenazó con hacer por boca del mismo Profeta. Jonás reprocha al Señor:

«Señor, ¿no era eso lo que decía cuando estaba en mi país? Por este motivo me apresuré a huir a Tarsis, porque sé que eres un Dios misericordioso y piadoso, lento a la ira, de gran amor y que te arrepientes del mal amenazado. Ahora bien, Señor – prosiguió el Papa –  quítame la vida: ya no quiero trabajar más contigo, porque es mejor para mí morir que vivir». Es mejor morir que continuar este trabajo como Profeta contigo, que al final haces lo contrario de lo que tú me enviaste a hacer.

Y Jonás sale de la ciudad, construye una cabaña y desde allí espera a ver qué hará el Señor. Jonás esperaba que Dios destruyera la ciudad. Entonces el Señor le hace crecer una planta de ricino cerca de él para que le haga sombra. Pero pronto hace que esa planta se seque y muera. Jonás está de nuevo indignado con Dios por aquella planta. Tú tienes piedad por una planta – le dice el Señor – por la cual no has hecho ningún esfuerzo, ¿y yo no debería tener piedad por una gran ciudad como Nínive? Este, entre el Señor y Jonás, es un diálogo apasionado, entre dos tercos, observó el Papa.

Jonás, testarudo con sus convicciones de fe y el Señor testarudo en su misericordia: nunca nos abandona, llama a la puerta del corazón hasta el final, está allí. Jonás, obstinado porque él concebía la fe con condiciones; Jonás es el modelo de esos cristianos «con la condición de que», cristianos con condiciones. “Soy cristiano, pero a condición de que las cosas se hagan así» – «No, no, estos cambios no son cristianos» – «Esto es herejía» – «Esto no va…». Cristianos que condicionan a Dios, que condicionan la fe y la acción de Dios.

Francisco subrayó que es esta «con la condición de que» la que hace que tantos cristianos «se encierren en sus propias ideas y terminen en la ideología: es el mal camino de la fe a la ideología». «Y hoy hay tantos así – continuó – y estos cristianos tienen miedo: «de crecer, de los desafíos de la vida, de los desafíos del Señor, de los desafíos de la historia», apegados a «sus convicciones, en sus primeras convicciones, en sus propias ideologías». Son los cristianos que – prosiguió Francisco –  «prefieren la ideología a la fe» y se alejan de la comunidad, «tienen miedo de ponerse en manos de Dios y prefieren juzgarlo todo, pero desde la pequeñez de su propio corazón». Y concluyó diciendo:

Las dos figuras de la Iglesia de hoy: la Iglesia de aquellos ideólogos que están de cuclillas en sus propias ideologías, allí, y la Iglesia que muestra al Señor que se acerca a todas las realidades, que no tiene repugnancia: las cosas no le dan asco al Señor, nuestros pecados no le dan asco, Él se acerca como se acercaba a acariciar a los leprosos, a los enfermos. Porque Él ha venido para sanar, Él ha venido para salvar, no para condenar.

Publicado en Vatican News.

17 comentarios en “El Papa carga contra los cristianos que prefieren «la ideología a la fe»
  1. Pero cómo, ¿preferir la ideología a la fe? O sea, ¿Francisco haciendo autocrítica? Debe de haber un error. Y eso que el concepto de «autocrítica» es un trampantojo típicamente marxista. Pues ni por ésas.

  2. A Francisco ya no merece la pena escucharle ni comentar nada de lo que dice.
    Vivamos nuestra vida de fe según ha mandado siempre la Iglesia y dejemos pasar el tiempo, hasta que Dios quiera sacarnos de esta pesadilla.

  3. El problema de Francis no es que prefiera la ideología a la Fe, sino que, al carecer de Fe, sólo le queda la ideología del pensamiento único dogmático, del ambientalismo pagano y acientífico, del migracionismo desarraigador y abaratador de la mano de obra, del homosexualismo exterminador de la humanidad, del ecumaníaco ecumenismo de todo da lo mismo, del más puro nihilismo, de la nada y nada más que nada.

    Para esto, para nada, para nada necesitamos sacerdocio ni jerarquía ni sacramentos, ni Iglesia. Idos al Amazonas de verdad, perdeos en vuestro «paraíso» y dejádnos en paz a los católicos, el pueblo fiel remanente, y que la jerarquía católica de verdad elija un nuevo Papa, de verdad, que confirme en la Fe.

  4. SCALFARI: EL PAPA PIENSA QUE JESÚS NO ES DIOS. ¿URGE DESMENTIDO?

    Marco Tosatti
    Aunque la fuente no es confiable, y el papel en el que se imprimen estas cosas aún menos (hablo de la República) la fuente se ha tomado la molestia de ENTRECOMILLAR UNA FRASE atribuida al Soberano Pontífice, que es de cierta relevancia, para quien es cristiano y católico. Citamos a Eugenio Scalfari:
    <Cualquiera que haya tenido, como me ha sucedido varias veces, la suerte de conocerlo y hablar con él con la mayor confianza cultural, sabe que el Papa Francisco concibe a Cristo como Jesús de Nazaret, hombre, no Dios encarnado . Una vez encarnado, Jesús deja de ser un Dios y se convierte en hombre hasta su muerte en la cruz .

    Cuando discutí estas palabras, el Papa Francisco me dijo: " Puedo asegurar que Jesús de Nazaret, una vez que se convirtió en hombre, aunque era un hombre de virtudes excepcionales, no era un Dios en absoluto".

    1. ¿ Habrá desmentido ? Seguramente, pero con la debida ambigüedad, a fin de contentar a quienes estamos seguros que efectivamente para Francis Jesucisto no es Dios y a los papólatras.

  5. Gracias, Papa Francisco, nos acercas al Señor, lo pones a nuestro lado, en estas horas depresivas para nuestra fe, en que cientos de familias enteras, han abandonado la Iglesia y viven como si Dios no existiera, también nuestros hijos, viven de espaldas a la religión, conviven con sus parejas sin estar casados y no bautizan a sus hijos, núnca habiamos visto lo que ahora vemos y aunque, en España, todavia no se cierran los templos, como en Holanda, parece que vamos encaminados a eso por la falta de vocaciones a los miniterios ordenados ¿ No será que debemos volver a las pequeñas comunidades, de los inicios del cristianismo? Oremos al Padre y a la Virgen Inmaculada en estas horas dificiles para todos.

  6. Como siempre, la misma manipulación del significado de las Sagradas Escrituras. Dios perdonó a Ninive, pero solo luego de que se arrepintieron, pidieron perdón, hicieron penitencia (toda la ciudad) y dejaron de pecar. Amar a Dios significa obedecerlo solo a Él (no a hombres), sin tergiversar el Evangelio según nuestras propias ideas, ni seguir ideologías mundanas y sin negar a Cristo Jesús, Señor y Dios nuestro.

  7. Claro, él debería de saber en qué consisten las ideologías, pues se ha apuntado a una cantidad de ellas como la de los falsos refugiados, el falso calentamiento global etc.

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