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En la duda, lean siempre a Vidal

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Siempre es tranquilizador leer a José Manuel Vidal, de Religión Digital. En serio, háganlo. Cuando vacilen, cuando piensen que quizá están exagerando, que tal vez están siendo deplorablemente divisivos, que están confundiendo el desarrollo de doctrina en la continuidad del magisterio eclesiástico con una inexistente ruptura que solo está en su mente rígida y neopelagiana, esa misma que le está dejando cara de pepinillo en vinagre, acuda a Vidal. Encontrará paz. Yo lo hago.

Hoy, sin ir más lejos, una diatriba que es, al mismo tiempo, un indisimulado regodeo y una danza de la victoria publicada bajo el significativo titular de ‘Los rigoristas están que trinan y predican el catecismo de la “guerra civil eclesiástica”. Consiste exactamente en lo que anuncia: en recordar quién manda; el célebre “quién y a quién” de Lenin, en versión eclesial. Un puro ajuste de cuentas.

Usted podría pensar que debe ser discreto para evitar crear banderías en la Iglesia. Muy loable. Pero no va a poder evitarlo, porque Vida y Cía. le recordarán que hay bandos, y que el suyo tiene el poder. ¿No me creen, pese al revelador titular? Lean estas frases del texto, solo estas dos: “Los ganadores del Vaticano II fueron los obispos y teólogos progresistas alineados con la renovación de la Iglesia”. Los ganadores. Vaya. Cuando no estaban tan en la cresta de la ola, denunciaban este lenguaje de enfrentamiento, ¿recuerdan? Pero, ya ven, si usted no es ‘progresista’, ha perdido.

Da igual que usted trate de recordar que “progresista” y “conservador” son etiquetas efímeras que no solo tienen origen muy reciente, sino que ni siquiera significan lo mismo que hace unos años, mientras que lo que usted busca en la Iglesia es un mensaje eterno, ese que no pasará cuando cielo y tierra hayan pasado. Pues olvídelo: es un perdedor, y los ‘progresistas’ -una etiqueta que tarde o temprano sonará como “los gibelinos”- van ganando.

¿Quiere más? “Entre la minoría de los perdedores estaban ya entonces y lo demostrarán después, Karol Wojtyla o Joseph Ratzinger”. Dos papas, los dos últimos, uno de ellos canonizado por el pontífice actual, están entre los “perdedores”. Consuélese con eso.

Nos sigue contando Vidal que en “pocos años, el tándem Wojtyla-Ratzinger cambió la faz del episcopado y pasamos de obispos entregados y servidores de la comunidad a prelados-señores y funcionarios de lo sagrado”. ¿En serio, Vidal? ¿Era Bergoglio uno de esos “prelados-señores y funcionarios de lo sagrado”? Porque, ¿quién le hizo obispo, primero, y cardenal, después? ¿Y a Maradiaga? ¿A Marx? ¿Quién hizo obispos y cardenales a todos estos de los que se rodea Su Santidad, o los que hicieron abiertamente campaña por su elección? ¿Les va a llamar “prelados-señores” en los próximos artículos?

Y sigue Vidal haciendo recuento de bajas, de todos los disciplinados por el ‘panzerkardinal’ -el Cardenal Joseph Ratzinger, luego Benedicto XVI- y por el propio San Juan Pablo II. Vidal no olvida, y ahora es la suya, la hora de la revancha. Es hasta gracioso que inmediatamente añada: “Unos y otros funcionan en bucle y, desde sus redes, propagan el ‘Catecismo de la guerra civil eclesiástica’. Porque de “guerra civil” califica la situación actual de la Iglesia el sacerdote-periodista Santiago Martín, uno de sus propagadores”. Habla Vidal de ganadores y perdedores -citando a dos Papas entre estos últimos, nada menos-, y le escandaliza luego que Martín hable de ‘guerra civil’. ¿Pero usted se lee, estimado colega?

“Nadie puede parar el avance de la Historia -concluye Vidal- y, menos, el soplo del Espíritu sobre una Iglesia ‘semper reformanda’. Y mucho menos, ellos, los cuatro rigoristas de siempre. Por mucho que chillen y que llamen al cisma”, cumina.

La caridad, se ve, viene a ser como la viga en el propio ojo: se percibe en el ajeno, aunque sea paja. Como eso de descalificar y cotillear y todo aquello que ha ocupado tantas homilías del Santo Padre. Estos renovadores lo toman como una orden de silencio para sus críticos, jamás como algo que deban aplicarse a sí mismos, los vencedores, los que ahora deciden, los que vienen decididos a cobrarse su libra de carne.

Por supuesto, una expresión como “el avance de la historia” ni siquiera es católica; qué digo: ni siquiera es digna de alguien medianamente inteligente. No existe el avance de la Historia; la historia la mueve, en última instancia, la Providencia, y, de forma inmediata, la libertad de los seres humanos. Pero que lea Vidal esa misma historia y advertirá que se parece más a una rueda, esa Rueda de la Fortuna que hace que quienes hoy están arriba, mañana estén abajo, y al revés.

Pero la principal ceguera de estos añosos progresistas, convencidos de que las niñerías del 68 son el culmen y el cierre de la historia y la modernidad congelada, es no advertir que este momento del tiempo es como cualquier otro, un punto en una línea cuyo fin no conocemos, y que los disparates que hoy predica el siglo como sabiduría definitiva parecerán locura y necedad a nuestros descendientes, como siempre sucede. Pero la Iglesia, en cambio, seguirá siendo la roca inamovible y segura de la que los Vidal de este mundo son solo como mejillones adheridos a ella.

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37 comentarios en “En la duda, lean siempre a Vidal
  1. Eso es porque el comentario del sacerdote Santiago Martin, ha llegado, y ha hecho daño a los corruptos porque los desenmascara, dentro del nivel de denuncia que se permite Santiago Martín.
    No es que haya guerra civil en la Iglesia, es que los herejes han tomado el poder oficial, la jerarquía y estan llenando el Vaticano de corruptos, homosexuales y luteranos.
    Y Vidal, incapaz de soportar la luz sigue haciendo el trabajo de las tinieblas, nada nuevo bajo el sol. Ya se lo pagaran cuando le corresponda…..

      1. Los Vidal no son como mejillones adheridos a la Roca de la Iglesia: se adhirieron a otra roca y pretenden que se la considere la Iglesia.

    1. ¿Conoces a Santiago Martin???? Yo solo te digo, una cosa es el predicador que miras en los medios y otra lo que hace en su vida personal. Mucho cuidado con ese tío.

      1. A Edgar: Votre commentaire m’a fait beaucoup de peine. Je pense que faire un commentaire pareil est très imprudent. Je considère la Père Santiago Martin comme un homme intègre et vraiment honnête. Avec lui on apprend énormément sur la doctrine et aussi sur les événements, pas toujours réjouissants, de ce qui se passe au tour de nous. J’espère que je ne vous ai pas dérangé. Bien à vous.

  2. perdon por la repetición, pero es que me daba mensaje de error y no aparecía. La página a veces hace cosas rarísimas, supongo que es por los banners en lucha contra el navegador y el antivirus.

  3. Los sacerdotes de Osiris también pensaban que su religión sería eterna, y las vestales, y los druidas, y ahora lo piensan los islámicos y los cristianos, todos creen que su opinión es la mejor, hasta que la historia cambia de tercio

      1. Stalin era un hombre, pero la historia es como un huracán, una cosa es convencer a un campesino analfabeto del siglo diez de que puedes convertir agua en vino y otra cosa cosa es convencer de eso mismo a una sociedad que convierte materias primas en un teléfono movil y si lo dudas compara el porcentaje de población que creía que el sacerdote convertía en agua en vino en el siglo diez, con la cantidad de africanos que lo creen ahora y con la cantidad de europeos que lo creen ahora, a más ciencia menos catolicismo, si no puedes detener el conocimiento no puedes detener el declive católico, pero si Stalin te consuela, por mi está bien, ignora la realidad, consuélate con eso, se feliz

        1. José: y así es usted en todo lo que dice: «…compare población que creía que el sacerdote convertía EN AGUA EN VINO en el siglo diez, con la cantidad de africanos que lo creen ahora y con la cantidad de europeos que lo creen ahora…»
          Cero población creía, cree y creerá en esa conversión.

        2. @José.
          Sobre la relación entre ciencia y catolicismo, le resultará sumamente interesante el libro «Falso Testimonio» del protestante Rodney Stark.
          El mayor enemigo de la religión no ha sido la ciencia sino el Estado del Bienestar. Toda la red de protección social, la cara más amable de cualquier religión, ha sido fagocitada por el Estado. ¿Cuál cree que es el estado de USA con la tasa de pobreza más baja, mayor movilidad social ascendente, población más joven y mayor porcentaje de hijos viviendo con sus dos padres? Utah, cuyo gasto social público es el más bajo de todo USA. La labor social la desempeña la muy conservadora Iglesia mormona.
          Por último, aunque desaparecieran de la faz de la tierra todas la religiones tradicionales, ni la ciencia ni esa diosa moderna llamada Tolerancia estarían a salvo. Lo estamos viendo con las nuevas ideologías identitarias . Le recomiendo el artículo «Breaking Faith» de The Atlantic.

          Un saludo.

    1. lo que dices deberías apoyarlo con algún criterio, porque no me parece que ni los sacerdotes de Osiris ni los paganos tuvieran ninguna perspectiva histórica. Una religión mítica no tiene idea de un desarrollo providencial, puesto que la divinidad, para ellos, también está sometida a un azar o destino indescifrables.

    2. Pues Yawhve se manifestó a Abraham hacia 1800 A.C. más 2000 años de cristianismo ya tenemos 3.800 años de creer en el Dios verdadero, parece ser que les ganamos a los druidas, a los baales, a Osiris y a Júpiter

  4. «El vaticano II ha sido nuestro anti syllabus, puesto que los principios de la revolución francesa tenían que ser asumidos por la Iglesia».
    Cardenal Ratzinger, libro: «Teoría de los Principios Teológicos».
    Pues ya lo vemos, los que se creian vencedores en los 60 ahora se ven vencidos por otros peores que ellos. El alguacil alguacilado y el cazador cazado. Ley natural y justicia divina.

    1. Si contra Pio XII y la Tradición milenaria es legítima la revolución francesa burguesa que tanto abanderaron los papas postconciliares, contra esa revolución burguesa tambien es legítima una segunda revolución, esta vez proletaria. A una revolución le sucede otra revolución. Ley de vida. Si son legítimos los principios masónicos de la revolución francesa, pues también lo son los principios marxistas.

      1. Pues ni los principios masónicos de la revolución francesa, ni los marxistas, son la solución para un mundo en tinieblas, que más bien la aumentan en grado sumo, como está más que archidemostrado por los «frutos» que nos dejaron.

    2. los ultratradicionalistas habéis consagrado como definitivas palabras de papas que están sometidas al sentido del tiempo. Tu cerrilismo es muy expresivo. Eres incapaz de entender las sabias palabras de un teólogo profundo y de vida santa, como Ratzinger, y tienes la osadía de acusarle de lo contrario de lo que siempre ha dicho, que es la hermenéutica de la continuidad. El «Syllabus» no es la Palabra de Dios: el Magisterio ordinario expresado con la mentalidad de un Papa con su forma de expresarse y con su mentalidad recelosa ante el mundo moderno. Los peligros de las doctrinas que condena no implican, necesariamente, la posibilidad de otras formas de ver la verdad y de actuar, que es lo que hizo el Vaticano II. Sois tan brutos -a veces, tan malos y mentirosos- los lefebvrianos que confundís las desviaciones de algunos con la doctrina católica expresada en el Vaticano II.

  5. Los judíos también quisieron el aggiornamiento con el mundo y quisieron un rey distinto de Dios, y Dios les mandó a Saul.
    Con el cvii pasa lo mismo: no quisieron que Cristo reine pues su reinado sólo puede ser espiritual y no temporal, quisieron aggiornarse con el mundo, y Dios les mandó un papa que fuese exactamente igual que el mundo. No vale ahora quejarse.

    1. Defina usted «el mundo».

      El Concilio Vaticano II es lo más valioso de la Iglesia en el siglo XX y lo que va de este.

      Libertad, igualdad y fraternidad. El fin de la explotación económica del hombre por el hombre son valores espirituales.

      En el alma desencarnada y eterna ya creía Platón.
      El cristianismo es otra cosa.

      ¡¡A ver si usted y otros cuántos se han apuntado donde no era!!!

  6. Vidal y sus medios son tan falsos, manipuladores y carentes de fe y caridad como Esteban y elmedio en que escribe. Ni unos ni otros son hijos de la Iglesia Católica.

  7. La Iglesia de Francisco?
    Catolicos progresistas?
    Catolicos conservadores ?

    Cuando se escribe Iglesia o Catolico sobran los patronimicos y los adjetivos.

    Solo son pertinentes Iglesia Santa o Pecadora.

    Catolicos fieles o infieles.

    Todo lo que exceda de esto del mal procede

  8. Aquí, en esta web pueden adquirir un excelente libro: Soros, rompiendo España.
    Una vez leído identificaran a este y otros personajillos que el judío húngaro maneja cual títeres de su gran circo mundial, cuyo único objetivo es destruir La Cruz y a todo aquel que enarbole el estandarde de Jesucristo en este camino en el que estamos………….

  9. En efecto, José Manuel Vidal y su religión digital son los voceros perfectos para la masonería eclesiástica enquistada en el seno de la Iglesia.
    Si queremos saber qué opina y qué planea, alcanza con leerlo a Vidal, su vocero.

  10. Quién está que trina es José Manuel López Vidal, quien en cada una de sus páginas pide limosna a sus lectores en forma de suscripción o aportación económica para financiar su libelo difamatorio. ¿Será que no tiene suficiente con las subvenciones que recibe, vía publicidad, de parte de los enemigos internos de la Iglesia?

  11. No tan a menudo como Infovaticana, pero sí algunas veces, leo Religión Digital, de este señor. Y lo hago porque, me gusta saber quién es el que me habla, cuando lo hace un eclesiástico. Religión Digital siempre encumbra en sus páginas a cualquier enemigo de la Iglesia operando dentro de su seno. Igualmente, si este medio vitupera a algún miembro de la Iglesia, ya sé que ese religioso se encuentra en el buen camino. Y esto es necesario saberlo y no necesitas investigar más, si los quieres desenmascarar, Vidal lo hace por tí. Basta darle la vuelta a su apreciación, claro. Pero cuidado, leerlo mucho tampoco es bueno, sobre todo si eres delicado del estómago o tienes propensión a las náuseas.

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