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Libertad y verdad, amalgama indisociable

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Uno de los efectos más nocivos de la modernidad radica la desvinculación de la libertad y la verdad. Tras años de erosión de la visión católica de las cosas, el primero de estos conceptos ha pasado a concebirse como un fin en sí mismo, como una realidad autosuficiente.

Lo cierto, sin embargo, es que la libertad no es fin, sino medio. Dios nos la regaló para que, apoyados en sus vigorosos cimientos, buscásemos el bien, la verdad y la belleza; para que lo buscásemos, en definitiva, a Él. En No anteponer nada a Cristo, publicado por Bibliotheca Homo Legens, el cardenal Carlo Caffarra nos recuerda esta esencial verdad:

Es el corazón del drama del hombre: separar la libertad de la verdad. La libertad sin verdad reduce al hombre a vagabundear en la oscuridad; la verdad sin libertad expone al hombre a las peores opresiones.

La suerte del hombre contemporáneo se halla en peligro precisamente por eso. Por haber desligado la libertad de la verdad, porque, como dice el cardenal Caffarra, ‘la separación de la libertad de la verdad sobre el hombre comporta la destrucción del hombre’.

A continuación, el difunto purpurado italiano explica la auténtica naturaleza de la libertad, rechazada por el Occidente contemporáneo:

En la visión cristiana, la libertad es una interrelación entre lo necesario y lo contingente. Lo necesario: has sido llamado a la existencia por un amor omnipotente que te predestina a la plenitud de vida con Él. Lo contingente: a cada uno le toca hacer su propia elección fundamental – que no es propiamente una elección, pues sólo hay que aceptar la gracia del Amor – que después toma cuerpo en las decisiones posteriores éticamente coherentes.

En No anteponer nada a Cristo, el pensamiento del cardenal Caffarra, que no es sino el pensamiento propiamente católico, aparece expuesto en pequeñas píldoras, en breves reflexiones, que ayudarán al lector a encontrarse con Aquél del que viene.

24 comentarios en “Libertad y verdad, amalgama indisociable
  1. Eso de querer creer lo que no se puede creer os lleva a la paranoia. Antes no había mas remedio, porque te cogían y te liquidaban, como en la novela 1984, pero ahora sí, por Dios. No hace falta vivir alucinados.

    1. La novela 1984 está hoy más vigente que antes. Orwell nos previene del neo-lenguaje y éste está a pleno funcionamiento en el mundo y, además, injertado y oficializado en la Iglesia Católica por el bergogliato.

  2. Por eso la libertad religiosa del vaticano II es una falacia del demonio.
    No existe un derecho natural a elegir religiones falsas de la conciencia que se base en la dignidad humana. La verdadera libertad religiosa es el derecho a profesar la religion verdadera que sólo es la católica pq es la única que ha puesto Dios para salvarse. La verdad te hace libre. La libertad no te lleva a la verdad por el pecado original.

    1. La libertad religiosa es una exigencia de las sociedades democráticas, constituidas en Estados de Derecho, derivadas de tomar la dignidad humana como piedra angular del sistema; todos los individuos por el mero hecho de serlo, deben de ser respetados en la formación de sus convicciones personales en libertad; el Estado debe garantizar esa libertad y sancionar las injerencias ilegitimas de otros individuos.

      Imponer una opción no es libertad, Jesús no autoriza la imposición, eso es evidente en todo el Nuevo Testamento, ni San Pablo; el seguimiento es voluntario (libertad) nunca impuesto; la misión de la Iglesia, entre otras, es dar a conocer la Palabra, no imponerla…los individuos deben acogerla o rechazarla con total libertad, lo contrario es esclavitud y atentar contra la dignidad del individuo.

      En estos puntos no hay conflicto entre Nuevo Testamento y el pensamiento occidental.

      1. Y mas exactamente no hay conflcito entre el Nuevo Testamento y la declaracion sobre libertad religiosa Dignitatis Humanae del Sagrado Concilio Vaticano II. Hay un total desarrollo en ella del Evangelio aplicado al mundo actual.

      1. El Sanedrín se componía de personas cultas, estudiosas e inteligentes, y no encontraron a Jesús. De San Pablo sabemos de primera mano por sus Cartas, que era un erudito de primera fila y un extraordinario teólogo, y sin embargo, durante un tiempo, tampoco vio a Jesús. Si como cristianos aceptamos que la Verdad es Jesús, como refleja el Evangelio de Juan, tendremos que concluir es que se necesita otra cosa distinta de la inteligencia para encontrar la Verdad.

        1. No pretenda leer cosas inteligentes provenientes del lefebvrismo porque no las hay.

          Lo primero para saber la verdad es la fe. Creo para entender.

          Un católico de verdad y hombre sabio, como el Padre -no horizontal- y Doctor de la Iglesia San Agustín dijo: «credo ut intelligam, intelligo ut credam».

          Y luego del «credo» intelligo, leo por dentro para creer, aún más.

  3. Si nosotros hiciéramos lo que Dios quiere, seríamos de esa forma libres.
    Pero el hacer nuestra voluntad es la causa de tanto mal.
    Aquí estoy leyendo esto :
    Por la oración podremos «discernir cuál es la voluntad de Dios» (Rm. 12,2) y obtener «constancia para cumplirla» (Hb. 10,36). Jesús nos enseña que no entraremos en el Reino de los cielos con puras palabras, sino » haciendo la voluntad de mi Padre que está en los cielos»
    (Mt. 7,21)

  4. No hay que enroscarse en discusiones sobre el liberalismo, sin definirlo.

    Y hoy, en que estamos sometidos a la herejía desde la misma Sede Petrina, y a la mas absoluta amoralidad e inmoralidad homosexualista predicada por Gordos que deberían ser célibes porque lo prometieron libremente y son unos transformistas sexuales y espirituales, la Prudencia nos orienta a concentrarnos en las barbaridades de esta guerra «ad intra» y no fatigarnos en temas hoy marginales.

    1. Es la especialidad de los reaccionarios, hablar de los temas marginales, distrayendo la atención a fin de proteger al potenciador de males: el usurpador vaticano con quien han logrado jugosos pactos.

  5. Libertad y verdad. Completamente de acuerdo.

    ¿Es o no es VERDAD que la Tierra gira alrededor del Sol? ¿Quién mantenía lo contrario?

    ¿Es o no es VERDAD que las especies evolucionan, y que el hombre comparte el 99% de sus genes con los chimpances? ¿Quién mantenía lo contrario?

    La respuesta es: LA RELIGIÓN CATÓLICA. Ellos son los que, una y otra vez… se equivocan y se vuelven a equivocar. Ellos están en la posesión de la falsedad.

    Y LIBERTAD. Otra gran palabra. Como la LIBERTAD de un niño ATEO para que no le obliguen a confesarse o a rezar, como me obligaron a mí.

  6. Desidereo, ¿La Iglesia Católica es poseedora de la falsedad solo porque a ti tus tutores te obligaron a rezar y a confesarte? 😲😅😂🤣😁😀, Creo que si no sueltas éso,!! Revientas!!
    Bueno, el Baron de Munchausen se quedó cortito con ésas tus declaraciones. Felicidades, le ganaste. 😀😁😀😅😂, perdón pero no paro de reír. 😘

  7. No Spes… NO. Lo ha entendido usted mal, como es costumbre.

    Lo de OBLIGARME a rezar y confesarme, NO tiene nada que ver con la incapacidad histórica y legendaria de la Iglesia Católica, y de los católicos, para distinguir LA VERDAD de lo falso.

    Lo de OLBIGARME a rezar y confesarme tiene que ver, y demuestra, lo absolutamente totalitaria que es la Iglesia Católica y los católicos, que JAMAS respetó o se preocupó lo más mínimo por MIS creencias, e intentó IMPONERME las suyas.

    Es un HECHO, Spes, que fui bautizado sin preguntarme. Que fui obligado a hacer la primera comunión, tras varios años de catequesis, que en el colegio tuve que rezar, obligado bajo pena de castigo, y que también en el colegio fui obligado a comulgar, y fui allí, obligado, y le conté al cura lo que se me ocurrió.

  8. Desi,. Tienes mucha razón en decir que me equivoco, y mucho.
    Pero no tienes ninguna en el resto de tus comentarios, es tan solo tú muy particular punto de vista.
    Un problema que se encuentra en tu infancia , lo quieres resolver alimentåndolo con odio hacia la presencia de la Iglesia, como no pudiste desquitarse de las personas que te dañaron el espíritu,. Según eso, pues llevas tú odio hacia la que no te puede hacer mal. La Santa Iglesia Católica. El ateo verdadero no ofende, ¿A quién ,si ni cree en nada? Pero el que cree y odia creer, todo se le va en odiar.
    Fue un auténtico abuso de bautizarte sin haberte consultado, ¿Porqué no te dio coraje que también te alimentaron , sin haberte consultado? 👶🛀🏃🚶💃🍼🍶🍮🍵🍬🍰🎂🍳🍨🍜🍔🍕🍝🍲

    1. ¿Que no me puede hacer mal? YA ME LO HIZO.

      ¿Qué quiero? Quiero que no le siga haciendo a ningún niño lo que me hizo a mi. ¿A que es fácil de entender? Eso que usted admite que ESTUVO MAL, quiero que no se lo siga haciendo a miles de niños ateos que, como yo, están siendo «obligados a creer», a la fuerza.

      A mi hijo (¡A mi hijo!) una profesora lo castigó porque no quería aprenderse un villancico… ¿Qué le parece? No quería aprendérselo con 8 añitos, porque EL es ateo (él, no yo… oyó hablar de ese que llaman Dios a los demás niños en el cole, y concluyó (él) que era una tontería)).

      ¿Por qué motivo esa profesora se empeñó en hacerle cantar villancicos?.

  9. El expresidente del gobierno español ZP anunció un día solemnemente que no es la verdad lo que nos hace libres (como dice el Evangelio), sino la libertad lo que nos hace verdaderos. Esta tremenda afirmación (que no creo que se le haya ocurrido a él) es la clave. La libertad es entendida como la autodeterminación de la voluntad del hombre (único digno de adoración-dijo ese día-). Y ese es el centro de la radical oposición entre el cristianismo y el Nuevo Orden que pretende prevalecer en este momento de nuestra historia. Detrás están los talleres de las logias masónicas y sus numerosos tentáculos de poder social, cultural y político.
    San Agustín puso en relación la libertad con el Bien y el bien con la plenitud y perfección del ser. Por eso, el Bien Absoluto y Perfectísimo es Dios, absolutamente libre; y el bien finito es la plenitud del ser creado, plenitud de la libertad humana, que sólo puede alcanzarse en la eterna bienaventuranza.

  10. Al desligar la libertad de la verdad, se desliga la libertad del bien y del ser. Ese es el fundamento de lo que Benedicto XVI llama la dictadura del relativismo, tanto del conocimiento (no existe la verdad, sino la opinión como verdad) como ético y moral (no existe el bien y el mal, sino que cada uno es fuente de su propia moral o «valores»).
    La verdad es que en el origen histórico de ese pensamiento está la Reforma protestante y su «libre examen» así como la «sola fide» y, en general, el dualismo antropológico moderno. Pero también puede encontrarse en el voluntarismo de san Juan Duns Escoto, quien, queriendo salvar la libertad absoluta de Dios incompatible con ninguna clase de determinismo, afirma que todo está regido por la voluntad libérrima de Dios, que puede todo lo que no sea contradictorio. Por tanto, todo es porque Dios lo quiere y como Dios lo quiere. Si dustituimos a Dios por el hombre, nos da la afirmación de ZP.

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