PUBLICIDAD

¿Se debería excomulgar al gobernador de Nueva York?

|

(First Things)- Los llamamientos a favor de la excomunión del gobernador Andrew Cuomo se han hecho eco en las redes sociales católicas desde que firmó una de las leyes sobre el aborto más amplias jamás aprobadas. Los obispos Richard Stika de Knoxville y Joseph Strickland de Tyler se han unido al coro. Teniendo en cuenta que Cuomo está bajo la jurisdicción del cardenal Timothy Dolan, el obispo Edward Scharfenberger, de Albany, dijo: «La excomunión es un último recurso y, como el gobernador siga alejándose de nuestra comunión, desafortunadamente puede acabar con ello».

El cardenal Dolan ha respondido diciendo que la excomunión «no debe usarse como un arma».

«Con demasiada frecuencia, me temo, aquellos que piden la excomunión de alguien lo hacen por ira o frustración», escribió Dolan. «Algunos notables abogados de derecho canónico han dicho que, en virtud del derecho canónico, la excomunión no es una respuesta adecuada para un político que apoya o vota a favor de una legislación que promueve el aborto».

Como abogado canónico con alguna experiencia en derecho penal, permítanme que no esté de acuerdo. Muchas personas afirman que Cuomo no ha violado el c. 1398, que establece una sanción de excomunión por procurar y llevar a cabo un aborto. Pero, por otro lado, el c. 1364 establece esta misma pena por la herejía, es decir, «la negación obstinada o la duda después del bautismo de alguna verdad que debe ser creída con fe divina y católica».

La negación obstinada o la duda de las enseñanzas de fide credenda se relega a menudo al mundo enrarecido de la teología académica, y muchos asumen que sólo puede ser un acto deliberado por parte de alguien que ha recibido una adecuada educación para conocerla mejor. Pero la herejía no es un crimen puramente académico, ni su perpetración está fuera del alcance de los católicos en los bancos de la iglesia – o de la mansión del gobernador.

Las doctrinas de fide credenda generalmente se entienden mejor como los artículos de fe en el Credo, o los dogmas marianos, cristológicos y sacramentales de la Iglesia. Pero ese no es el límite del término. De hecho, la Congregación para la Doctrina de la Fe ha dejado claro que incluida en esas enseñanzas que hay que «creer con fe divina y católica» está «la doctrina sobre la grave inmoralidad del asesinato directo y voluntario de un ser humano inocente».

Algunos canonistas argumentarán que para cometer el crimen externo e imputable de herejía debe haber una renuncia explícita a la enseñanza de la Iglesia. Pero las acciones pueden hablar con tanta fuerza como las palabras bajo la ley.

En 1949 se le preguntó al entonces Santo Oficio si alguien podía apostatar de la fe por completo – rechazando todas sus partes – e incurrir en excomunión simplemente por defender o por promover el comunismo. Dado que el comunismo en sí es intrínsecamente ateo, la respuesta fue “afirmativa”.

No se necesitaba ningún acto explícito o verbal de apostasía. Al defender o promover el comunismo, que se basa en principios ateos, se cometía el crimen externo e imputable de apostasía.

Del mismo modo, no se necesita un rechazo explícito de las enseñanzas de la Iglesia sobre la grave inmoralidad de la toma de vidas humanas inocentes si alguien, pública y sistemáticamente, y frente a numerosas advertencias (como las proporcionadas en las cartas de Dolan y Scharfenberger sobre el proyecto de ley de Nueva York), promueve y defiende el aborto.

Permítanme ser claro: no estoy argumentando que cualquier político católico que haya apoyado o votado a favor de una legislación que promueve el aborto pueda, ipso facto, ser calificado como hereje. El apoyo constante y verbal del gobernador Cuomo a esta legislación particular, su papel único en la promulgación de la misma y su desprecio a las advertencias públicas y claras de dos obispos, que pueden reclamar la jurisdicción sobre él, hacen que su caso sea único.

Por la aplicación directa del canon sobre las enseñanzas de fide credenda, se puede decir que Cuomo ha cometido un delito externo e imputable de herejía, y que ha incurrido en una excomunión que puede declarar, por el bien público de las almas, su obispo, ya sea Dolan o Scharfenberger.

PUBLICIDAD

No solo se puede excomulgar a Cuomo, sino que también debe serlo. El derecho canónico tradicionalmente establecía una distinción entre dos tipos de personas excomulgadas: los tolerati y los vitandi. Los tolerati, aquellos a los que se debía tolerar, eran personas que habían roto la comunión con la Iglesia y no podían, por ejemplo, recibir los sacramentos, pero que todavía se les admitía en la iglesia y se mantenían dentro de la comunidad, mientras se resolvía su situación.

Por otro lado, estaban los vitandi, los que debían ser rechazados, expulsados ​​de la comunidad católica y se les prohibía incluso asistir a misa hasta que hubieran expiado su conducta. Debían ser rechazados no solo por su propio bien, en la esperanza de que esto los devolvería a la fe, sino porque su identificación pública como católicos sería un escándalo y un ejemplo peligroso para otros.

Cuomo, a través de su asesino apoyo a la legislación sobre el aborto, junto con su invocación constante a su identidad católica, ha pasado del fracaso privado al testimonio público contra la fe. Su ejemplo público como católico pro aborto es un testimonio público en contra no solo de la buena moral, sino de la fe de la Iglesia.

A diferencia de su padre, que por lo menos ofreció una hoja de parra por estar «personalmente opuesto» al aborto mientras actuaba para convertirlo en ley, Cuomo, el hijo, no ha dado indicios de ninguna reserva personal a la hora de hacer de Nueva York el estado idóneo para el aborto en el país. Al mismo tiempo, ha invocado frecuentemente su catolicismo para apoyar sus otras prioridades legislativas; insistiendo, cuando le conviene, en la importancia de su fe y en que él «está con el Papa Francisco» (quien llamó al aborto nazismo con «guantes blancos”). Al hacerlo, manipula y tergiversa la autoridad moral de la Iglesia y del Santo Padre, usando su inconsistente ética de vida como un emblema de la legítima identidad católica.

La excomunión del Gobernador Cuomo debe ser declarada por el bien de las almas: antes que nada, por él mismo, pero también por el bien de aquellos que, de lo contrario, lo seguirían hasta su grave y público error.

Ed Condon es un abogado canonista y jefe de la oficina de DC para la Agencia de Noticias Católicas.

Publicado por Ed Condon para First Things; traducido por Pablo Rostán para InfoVaticana.

16 comentarios en “¿Se debería excomulgar al gobernador de Nueva York?
  1. Los escándalos que ha habido por desgracia en la Iglesia con el horror de las violaciones , con todo y lo traumático que éstas sean, no se comparan con asesinar a una criatura total y absolutamente indefensa, y sobretodo la más inocente que pueda existir sobre la tierra, y sin embargo se buscan medios para proteger de las malas interpretaciones a los ejecutores del crimen,. Bueno. Ya Dios dirá

  2. Me llama la atención que Infovaticana no haya reparado en el siguiente párrafo del discurso de Francisco del pasado 29 de enero a la Rota Romana, que sienta las bases para la declaración de nulidad de todos, absolutamente todos, los matrimonios canónicos:

    “Para que se contraiga válidamente, el matrimonio requiere que se establezca en cada uno de los novios una unidad y armonía plenas con el otro, de modo que, a través del intercambio mutuo de las respectivas riquezas humanas, morales y espirituales, -casi como vasos comunicantes- los dos cónyuges se conviertan en una sola cosa.”

    1. Confunde el punto de llegada con el punto de salida. Ese requisito se lo ha sacado de la manga para introducir el divorcio por la puerta de atrás, al modo farisaico, disfrazando el divorcio de nulidad con la excusa de que carecían de la plena armonía. Todos carecemos de la plena armonía, entre otros motivos porque estamos dramáticamente afectados por el comes pécari consecuencia del pecado original. De ahí la necesidad de los sacramentos que nos dan o aumentan la gracia, entre ellos el del matrimonio.

  3. La verdad que no se ve cómo se podría medir si la unidad y armonía entre los cónyuges es plena o no. Con ese argumento parece que alcanzarían unos platos rotos después de casados para decir que la armonía en el momento del consentimiento matrimonial no era plena así que no hubo vínculo.

  4. La excomunión es muy necesaria en este caso para el bien de este político y otros semejantes. Las penas canónicas, siempre que sean justas, no son una arma como dice el Card. Dolan, sino un remedio para mover a conversión del pecador.
    Por desgracia muchos cardenales de hoy en día, parece que han perdido el sentir católico.

  5. Cuomo es el ejemplo viviente del nuevo paradigma bergo gliano: se puede ser católico y al mismo tiempo consagrar el asesinato de los más débiles e inocentes como un gran bien.

    No va a pasar nada saludable para la Iglesia, es decir, para el cuerpo de los creyentes. Dolan sigue el guión que le viene del falso Papa.

  6. LLegs el fin de semana y aparece el “Moderador” y borra todo lo que escribo.

    Serias tan amable de contestarme en forma pública o privada explicandome que es lo que Censuras ?

    Mis escritos son de chupapa-papa comparados con los que leo.

    No pretendo que se censure a otros, pero quisiera entender cual es el criterio, porque tengo la tentación de dejar de escribir

  7. Ya está excomulgado late sentencia, se ha excomulgado el solito, no hace falta que nadie le excomulgue, pero no estaría mal que a quién corresponda lo hiciera público.

  8. No creo que a ese señor le preocupe la excomunión ni le quite el sueño. Pues esta medida hace bastante tiempo dejo de dar efecto como forma de presión sobre el poder político.

  9. ¿Quienes, de los que hayan leído el artículo saben como se llama el gobernador de New York y qué leyes ha sancionado? ¿Quiénes, de los que han leído el artículo, saben si las leyes las aprueba el Parlamento del estado de New York (saben decir si es uni o bi cameral) y el gobernador solamente las firma (como hace el rey en España) o es el gobernador es que las decide?

    Entonces, ¿por qué había de interesarnos el tema?

    Ya puestos ¿alguna opinión sobre Josef Pühringer, gobernador de Oberösterreich? ¿o de Sholban Kara-ool, presidente de la República Rusa de Tuvá?

    Pues eso. No nos traigan noticias como esta, por favor

  10. No solo el aborto es un crimen nefando, que no puede personarse, sino tambien su preparacion legal. Debe excomulgarse al gobernador, que se proclama catolico y habra “abusado” de este “titulo” para conseguir votos catolicos, pero ademas por como se reia y aplaudia a estos crimenes, acompañado de un coro de personas, todos de gran juerga. Es una burla,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 caracteres disponibles