A pesar de que finalmente Osoro cedió y apartó a los dos curas de la parroquia Nuestra Señora de Madrid, hacia destino desconocido, la misa de la tarde de ayer fue celebrada por el antiguo párroco.
La misa de las 7.30 de la tarde de ayer fue celebrada por Ramón Llorente, a pesar de haber sido apartado de la parroquia hace pocas semanas, en una clara señal de desafío al obispo y al vicario. Un vicario, Camino Lamelas al que cada vez le resta menos autoridad en la diócesis, tras haber aseverado, en presencia de 400 sacerdotes, que el equipo de la Madonna tenía pleno respaldo del obispo frente a las ‘difamaciones’ (sic) de InfoVaticana poco antes de que fueran apartados por orden de Osoro.
Según han contado algunos feligreses de la parroquia a este portal, parecía un acto preparado porque estaban «todas las mujeres que les han apoyado en sus desvaríos» para jalearle desde el público, e incluso han comenzado a «aplaudirle en mitad de la Misa, como si fuera un mitin».
¿Y por qué regresó Ramontxu a la Madonna precisamente ayer?
Nos lo explicaba él mismo, el año pasado, en sus comentarios al Evangelio para el colectivo LGTBI Crismhom:
En este domingo de Gaudete el color litúrgico es el rosa (paño del ambon y casulla).Por su significado y simbolismo este tercer domingo de Adviento podría ser el domingo LGTBI de la Iglesia Católica.El domingo en el que la Iglesia se dedicara a acoger, dar a conocer y ofrecer pistas de integración del colectivo LGTBI en el seno de las comunidades cristianas.
¿Dimitirá el vicario de la Vicaría VIII tras haber quedado tan en entredicho su autoridad?