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Francisco: “El diablo se cuela por los bolsillos”

Toda riqueza, para ser buena, debe tener una dimensión social.Vatican News
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Lo dijo el Santo Padre en la audiencia general de esta mañana en la Plaza de San Pedro, donde, prosiguiendo con el ciclo sobre los Mandamientos, reflexionó esta vez sobre el ‘No robarás’, el séptimo de ellos.

Catequesis del Santo Padre

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Continuando con la explicación del Decálogo, hoy llegamos a la Séptima Palabra: “No robarás”. Al escuchar este mandamiento, pensamos en el robo y el respeto por la propiedad de otros. No hay cultura en la que el robo y el abuso de bienes sean lícitos; en efecto,  la sensibilidad humana es muy susceptible por lo que respecta a la defensa de la posesión.

Pero vale la pena abrirnos a una lectura más amplia de esta Palabra, centrándonos en el tema de la propiedad de los bienes a la luz de la sabiduría cristiana.

En la doctrina social de la Iglesia se habla del destino universal de los bienes. ¿Qué significa esto? Escuchemos lo que dice el Catecismo: ” Al comienzo Dios confió la tierra y sus recursos a la administración común de la humanidad para que tuviera cuidado de ellos, los dominara mediante su trabajo y se beneficiara de sus frutos (cf. Gen 1, 26-29). Los bienes de la creación están destinados a todo el género humano “(No. 2402). Y nuevamente: ” El destino universal de los bienes continúa siendo primordial, aunque la promoción del bien común exija el respeto de la propiedad privada, de su derecho y de su ejercicio. ” (No. 2403). [1]

La Providencia, sin embargo, no ha organizado un mundo en “serie”, existen diferencias, condiciones diversas, culturas distintas, por lo que se puede vivir ayudándose unos a otros. El mundo es rico en recursos para asegurar a todos los bienes primarios. Sin embargo, muchos viven en una situación de pobreza escandalosa y los recursos naturales, mal utilizados, se van deteriorando. ¡Pero el mundo es uno solo! ¡La humanidad es solo una! [2] La riqueza del mundo, hoy, está en manos de una minoría, de pocos, y la pobreza, todavía más, la miseria y el sufrimiento, de tantos, de la mayoría.

Si hay hambre en la tierra, ¡no es porque falten alimentos! De hecho las necesidades del mercado a veces llevan a destruirlos, a tirarlos. Lo que falta es una iniciativa empresarial libre y con visión de futuro, que garantice una producción adecuada y un enfoque solidario que asegure una distribución equitativa. El Catecismo también dice: “El hombre, al servirse de esos bienes, debe considerar las cosas externas que posee legítimamente no sólo como suyas, sino también como comunes, en el sentido de que puedan aprovechar no sólo a él, sino también a los demás” ” ( Nº 2404). Toda riqueza, para ser buena, debe tener una dimensión social.

En esta perspectiva, aparece el significado positivo y amplio del mandamiento “No robarás”. “La propiedad de un bien hace de su dueño un  administrador de la  providencia” (ibíd.).  Nadie es dueño absoluto de los bienes: es un administrador de los bienes. La posesión es una responsabilidad: “Pero yo soy rico de todo…” – esta es una responsabilidad que tienes-. Y todo bien sustraído a la lógica de la Providencia de Dios es traicionado, traicionado, en su sentido más profundo. Lo que poseo realmente es lo que sé dar. Esta es la medida para saber si administro bien o mal las riquezas; esta palabra es importante: lo que realmente poseo es lo que sé dar. Si yo sé dar, si estoy abierto, entonces soy rico, no solamente de lo que poseo, sino también de generosidad, generosidad también como un deber de dar riqueza para que todos participen de ella. De hecho, si no puedo dar algo, es porque eso me posee, tiene poder sobre mí y me esclaviza. La posesión de los bienes es una oportunidad para multiplicarlos con creatividad y usarlos con generosidad, y así crecer en amor y libertad.

Cristo mismo, a pesar de ser Dios, “no retuvo ávidamente el ser igual a Dios, sino que se despojó de sí mimo” (Fil. 2: 6-7) y nos enriqueció con su pobreza (cf. 2 Co 8,9).

Mientras la humanidad se afana por tener más, Dios la redime haciéndose pobre: ​​ese Hombre Crucificado ha pagado por todos un rescate inestimable por parte de Dios Padre, “rico en misericordia” (Ef. 2, 4, ver St.5, 11). Lo que nos hace ricos no son los bienes sino el amor. Muchas veces hemos escuchado lo que dice el Pueblo de Dios: “El diablo se cuela por los bolsillos”. Se empieza por el amor al dinero, la fama que hay que poseer; luego llega la vanidad: “Ah, soy rico y presumo de ello”; y al final, el orgullo y la soberbia. Así actúa el diablo en nosotros. Pero la puerta son los bolsillos.

Queridos hermanos y hermanas, una vez más Jesucristo nos revela el pleno sentido de las Escrituras. «No robarás» significa: ama con tus bienes, aprovecha tus medios para amar como puedas. Entonces tu vida será buena y la posesión se convertirá verdaderamente en un don.  Porque la vida no es el tiempo de poseer sino de amar. Gracias

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[1] Ver Enc. Laudato si ‘, 67: ” Cada comunidad puede tomar de la bondad de la tierra lo que necesita para su supervivencia, pero también tiene el deber de protegerla y de garantizar la continuidad de su fertilidad para las generaciones futuras. Porque, en definitiva, «la tierra es del Señor » (Sal 24,1), a él pertenece « la tierra y cuanto hay en ella » (Dt. 10,14). Por eso, Dios niega toda pretensión de propiedad absoluta: « La tierra no puede venderse a perpetuidad, porque la tierra es mía, y vosotros sois forasteros y huéspedes en mi tierra » (Lev, 25 33)

[2] Ce. San Pablo VI, Enc. Populorum progressio, 17: ” Pero cada uno de los hombres es miembro de la sociedad, pertenece a la humanidad entera. Y no es solamente este o aquel hombre sino que todos los hombres están llamados a este desarrollo pleno.. […]Herederos de generaciones pasadas y beneficiándonos del trabajo de nuestros contemporáneos, estamos obligados para con todos y no podemos desinteresarnos de los que vendrán a aumentar todavía más el círculo de la familia humana. La solidaridad universal, que es un hecho y un beneficio para todos, es también un deber”.

Saludos en español

Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española venidos de España y Latinoamérica. Que el Señor Jesús nos conceda entender que la vida no es un tiempo para poseer sino para amar con nuestros bienes, porque solo tenemos aquello que sabemos donar. Que la Virgen María nos ampare e interceda por nosotros. Muchas gracias.

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10 comentarios en “Francisco: “El diablo se cuela por los bolsillos”
  1. ¡Qué obsesión tiene este hombre con el dinero!. ¡Cómo se nota que nunca ha tenido que ganarlo! ¡Ni mantener una familia!. Francisco las personas tenemos que tener cuidado de nuestro dinero porque tenemos hijos, y para usted que sólo se sienta a la mesa a comer, sin haber producido nada, mañana va a seguir comiendo, pero nosotros como padres de familia, nos apenan las personas que no lo tienen pero tenemos hijos y estos hijos tienen sus necesidades, de casa vivienda, estudios, medicinas. Sería irresponsable regalar parte de nuestro sueldo as las ONGs y que nuestros hijos no pudieran ir por ejemplo al dentista.

    1. Por tus comentarios la unica que parece tener obsesion por el dinero eres tú. No parece que tengas la conciencia muy tranquila cuando escribes tantas justificaciones sobre tus actuaciones para quedarte con tranquilidad de conciencia con tu dinero, y no ofrecerlo a nadie. Es ridiculo verte escribir como si el Papa te pidiera que dieses tu dinero a las ONG, o que no llevases tu hijo al dentista. Ya hay que interpretar deformemente las palabras del Papa para entrar en tu razonamiento

  2. Es un parasito que tiene la impudicia de enseñar de lo que no sabe.

    Y metodologicamente, para intentar disimular sus sonoros fracasos en el Siodo, el China, en Venezuela, en Colombia, en Argentina, vuelve a demostrar que en realidad nunca fué Papa.

    Aspiraba a ser Perón

    Un pelele, que es tan corto que ni siquiera de da cuenta que ya todo el mundo le vio el plumero y no le cree ni cuando lee el Padrenuestro

    1. Desde luego tus razonamientos dejan mucho que desear en cuanto a logica de pensamiento, no van en la linea de Chesterton. Firma mejor Chester Tonton, es más creible

  3. La Iglesia ha cambiado. Hoy los rigoristas son sus peores enemigos, según puede verse por los comentarios. Los enemigos de la Iglesia no son los progres ahora. Qué cosas!

  4. Hoy en el oficio se reza de la Catequesis de San Cirilo de Jerusalem, entre otros textos uno que dice:

    Procura, pues, que esta fe sea para ti como un viático que te sirva toda la vida y, de
    ahora en adelante, no admitas ninguna otra, aunque fuera yo mismo quien, cambiando de opinión, te dijera lo contrario, o aunque un ángel caído se presentara ante ti disfrazado de ángel de luz y te enseñara otras cosas para inducirte al error. Pues, si alguien os predica un Evangelio distinto del que os hemos predicado -seamos nosotros mismos o un ángel del cielo-, ¡sea maldito!

    Ya antes lo había dicho San Pablo.

    Si Jorge Mario y sus secuaces no rezan el Oficio, pero para ellos.

    Tengamos Paciencia. Todos vamos a morir. Jorge Mario tambien.

  5. ¡Qué se lo diga a los obispos alemanes! Cuántos inmigrantes latinoamericanos no pisan la iglesia ni piden sacramentos por temor al impuesto religioso. No hablo de oídas. Lo más parecido a la simonía. Sobran palabras y faltan “güevos”

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