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Una carta de Sandri confirma la veracidad del testimonio Viganó en su núcleo fundamental

En aquel momento el purpurado argentino era sustituto de la Secretaría de Estado A letter dated Oct. 11, 2006 from Archbishop Leonardo Sandri, then substitute for the Vatican Secretariat of State, to Father Boniface Ramsey references a Nov. 2000 letter Father Ramsey had written to Archbishop Gabriel Montalvo, Vatican nuncio to the United States, warning about sexual abuse committed by Archbishop Theodore E. McCarrick. The letter, scanned and released by Father Ramsey to Catholic News Service Sept. 7, confirms past remarks by Father Ramsey and also confirms elements of the Aug. 26 testimony by Archbishop Carlo Maria Vigano, former nuncio to the United States. (CNS photo/courtesy of Father Boniface Ramsey) See MCCARRICK-SANDRI-RAMSEY Sept. 7, 2018. EDITORS: Name of priest redacted by Father Ramsey and CNS.
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Un alto funcionario de la Secretaría de Estado reconoció las denuncias presentadas por un sacerdote de Nueva York en 2000 en relación al Arzobispo Theodore E. McCarrick, según una carta obtenida por Catholic News Service.

Es la guerra. O algo muy parecido. Esta irrefutable prueba de que las acusaciones vertidas por Monseñor Viganò en su celebérrimo testimonio son ciertas, al menos en su núcleo principal, no la da en exclusiva una publicación de dudosas credenciales o que se distinga por un ‘animus’ antipapal, sino Catholic News Service (CNS), la voz oficial de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos.
Los hechos: el Padre Boniface Ramsey, párrocho de la Iglesia de San José en Yorkville, en Nueva York, informó a CNS el 7 de septiembre que había recibido la carta fechada el 11 de octubre de 2006, del entonces arzobispo Leonardo Sandri, sustituto de asuntos generales en el Vaticano, solicitando información en relación a un sacerdote de la Archidiócesis de Newark que estudiaba en el Seminario de la Inmaculada Concepción y estaba siendo examinado para un puesto en una oficina vaticana. Ramsey puso la carta a disposición de CNS.
Sandri escribió al Padre Ramsey: “Me interesa particularmente lo concerniente a graves asuntos que implican a algunos de los alumnos del Seminario de Ia Inmaculada Concepción, que en noviembre de 2000 tuvo la amabilidad de traer confidencialmente a la atención del entonces nuncio apostólico en Estados Unidos, el difunto arzobispo Gabriel Montalvo”.
El Padrer Ramsey ha formado parte del claustro del seminario de 1986 a 1996 y había enviado una carta en 2000 al arzobispo Montalvo informándole de las quejas que habían llegado a sus oídos de seminaristas que estudiaban en el seminario, ubicado en South Orange, Nueva Jersey.
En la carta, ha declarado Ramsey a CNS, “me quejaba de las relaciones de McCarrick con seminaristas y todo ese asunto de dormir con seminaristas y lo demás; todo eso que todo el mundo conoce”.
Según Ramsey, la carta de Sandri, hoy cardenal prefecto para las Iglesias Orientales, solo mencionaba “graves asuntos que implican a algunos de los alumnos” y no el comportamiento del arzobispo McCarrick porque las acusaciones contra el ex cardenal eran “demasiado sensibles”.
“Mi carta de 22 de noviembre de 2000 iba sobre McCarrick y no acusaba de nada a ningún seminarista; acusaba a McCarrick”.
Lo llamativo del propio episcopado americano proporcionando la prueba de que Viganò dice la verdad en lo esencial y de que, por tanto, el silencio del Papa tiene un significado algo menos santo del que sus sicofantes le atribuyen, se suma al número de obispos que, a título personal han hecho público su deseo de que se inicie una investigación en profundidad sobre los cargos levantados en el famoso testimonio.
Son ya decenas y, lo que es particularmente significativo, incluyen al propio Cardenal DiNardo, presidente de la Conferencia Episcopal, que ha enviado una solicitud a Su Santidad para que aclare todo el asunto que ha encontrado -como viene siendo irritantemente habitual- el silencio por única respuesta.
¿Cuánto tiempo puede Su Santidad seguir ignorando estás peticiones?

34 comentarios en “Una carta de Sandri confirma la veracidad del testimonio Viganó en su núcleo fundamental
  1. Una vez probado documentalmente que el Vaticano conocía desde hace 2 décadas el récord criminal de McCarrick, la cuestión clave es: ¿por qué el Papa Francisco no solo no tomó en cuenta las sanciones que el Papa Benedicto le había impuesto (hecho confirmado recientemente por Mons. Gänswein) sino que, además, hizo de McCarrick su consejero cercano y «el kingmaker [hacedor de reyes] de los nombramientos en la Curia y en los Estados Unidos», orquestando los nombramientos de Blase Cupich en Chicago y de Joseph William Tobin en Newark?

  2. Tampoco es cuestión de creer que sólo sacerdotes conocían la proliferación de homosexualidad en la Iglesia. Porque finalmente ‘todos’ tendríamos la obligación de ser denunciantes, como quienes conocemos de los años mencionados a jóvenes con auténtica vocación que tuvieron que optar por abandonar seminarios en otros países que los EE.UU. En la mayoría de las noticias en los medios sobre este triste asunto, sigo encontrando que se confunden denuncias internas de homosexualidad en la Iglesia con las públicas sobre pederastia o ‘pedofilia’.

    1. Horacio:

      Ok. Es posible que se confundan. Y no tiene nada que ver la homosexualidad (pecado pero no delito) con la pederastia (pecado y delito muy grave).

      Pero es que McCarrick es también, entro otras cosas, un pederasta…

      1. Desidereo. Tenemos que entender entonces, que Benedicto XVI no optó por una solución tan ‘sencilla’ como decirle a su sucesor ‘toma, hazte tú cargo de este problemita con McCarrick’. No hubo una sanción (y es evidente que NO hubo una pública) por parte del ahora Papa emérito, ni parece congruente que renunciara dejando semejante desquicio sin proceder con una inhabilitación oficial dentro de la Iglesia. 13 años en dos pontificados fueron suficientes para una decisión que, al no tomarse, nadie puede pretender que obligara al Papa Francisco.

    2. Tenemos que entender entonces, que Benedicto XVI no optó por una solución tan ‘sencilla’ como decirle a su sucesor ‘toma, hazte tú cargo de este problemita con McCarrick’. No hubo una sanción (y es evidente que NO hubo una pública) por parte del ahora Papa emérito, ni parece congruente que renunciara dejando semejante desquicio sin proceder con una inhabilitación oficial dentro de la Iglesia. 13 años en dos pontificados fueron suficientes para una decisión que, al no tomarse, nadie puede pretender que obligara al Papa Francisco.

  3. ¿Por qué durante cinco años de gobierno del Papa Francisco McCarrick mantuvo un ministerio activo acompañando a Francisco en su viaje a Cuba o con visitas a países como China, concelebrando con cardenales como Wuerl o participando en reuniones de administración de la Fundación Papal y organizaciones benéficas católicas? ¿Por qué se le reconoció con títulos honoríficos como el “Espíritu Francisco”, otorgado en 2016 por la organización católica Catholic Extension de Chicago?

  4. Y, personalmente, quisiera entender por qué Francisco siempre se mostró tan cariñoso y efusivo con McCarrick en audiencias en el Vaticano, cuando conocía perfectamente que estaba bromeando y abrazando a un violador de menores:

    infovaticana.com/2018/08/26/cuando-francisco-bromeaba-con-mccarrick-sobre-el-infierno-ya-sabia-lo-que-habia/
    infovaticana.com/2018/09/06/un-video-de-2015-muestra-la-sintonia-entre-mccarrick-y-francisco/

  5. “Church Militant también ha tenido conocimiento de que los cardenales McCarrick y Wuerl trabajaron entre bastidores con el Vaticano del Papa Francisco anticipando y preparando una victoria de Hillary Clinton en 2016 (por supuesto, nuestra Señora se encargó de que eso no sucediera), allanando el camino para que el Vaticano empezara a trabajar con la Casa Blanca para avanzar la agenda liberal a nivel global.”
    Fuentes: youtu.be/e29aHS4zYZY
    churchmilitant.com/news/article/pope-francis-must-resign-criminal-probe-widens

  6. Entendemos que NI Benedicto XVI conocía a McCarrick como ‘violador de menores’. El Papa emérito también tuvo un trato cordial con McCarrick y no confirmó haberlo sancionado y está claro que de ninguna manera públicamente.

  7. Era cuestión de tiempo. Y todavía nos pasmaremos más. Pero él sigue sin reconocer ni aceptar nada, esperando el Gran Vuelco que asegura llegará, con la mirada ida y las manos temblorosas recorriendo una y otra vez los asfixiantes corredores que unen sus aposentos… con el búnker de la Cancillería.

    1. Viganò no está en ningún búnker de la Cancillería (elocuente imagen). A este traidor mentiroso lo tienen guardado en un sótano hasta el momento apropiado para ‘descartarlo’. Ahora no saben explicar si quiso darle un empujón (qué sentido tendría) a McCarrick cayendo por el abismo, o si fue una auto incriminación sobre pederastia en la que quiso arrastrar al actual Papa. Va a ser trabajoso pero la Iglesia saldrá fortalecida con la reforma que emprendió el Papa Francisco.

  8. Hay que recordar que, a pesar de conocerse en el Vaticano las andanzas de McCarrick desde, al menos, el año 2000, en febrero de 2001 fue creado cardenal por Juan Pablo II. ¿Este Papa no sabía nada? ¿La curia se lo ocultó?

    1. Es muy probable que se le haya ocultado la denuncia sobre McCarrick o que la actitud del denunciante haya sido inestable en promover la denuncia. Una función básica de las redes de homosexuales es la protección y promoción de sus integrantes, al modo de lo ocurre ahora con Bergo glio auxiliador, lo cual denuncia Viganó.

      Algo parecido debe haber ocurrido con Pío XII, quien dió gran impulso Maciel, a pesar de que ya en su Papado se habían efectuado denuncias sobre la inmoralidad del mexicano.

      1. Pero Pío XII no está canonizado. Por cierto, ¿a qué se refiere con que “la actitud del denunciante haya sido inestable”? El denunciante lo puso en conocimiento del nuncio y de la Santa Sede, ¿qué más podía hacer?

        1. Un problema grave que enfrenta la justicia en casos de abusos homosexuales es la persistencia del acusador -estoy hablando de acusaciones ciertas, no inventadas que las hay- en su acusación, sin desconocer el hecho que el acusador es una persona muy herida y tal vez sin apoyos a quien acudir ni medios que lo sostengan. Fue lo que ocurrió con el P Maciel, hacia quien las denuncias comienzan bajo el pontificado de Pío XII, pero con una metodología de actuación canónica muy diferente que ahora, actualización de método promovida por San Juan Pablo II, desde los desastres de Estados Unidos que venían de muy lejos y la valiente actuación de B16 dando de baja numerosos eclesiásticos por este tema y dando protocolos de actuación nuevos para toda la Iglesia, para evitar los fallos del pasado. Tan efectiva fue la acción del santo polaco y del papa alemán, que hoy las denuncias por abusos homosexuales son ínfimas, al punto tal que Saphiro tiene que ir a 80 años hacia atrás.

          1. “Algo parecido debe haber ocurrido con Pío XII, quien dió gran impulso Maciel, a pesar de que ya en su Papado se habían efectuado denuncias sobre la inmoralidad del mexicano”. ¡¡¡¡No mienta, solodoctrina!!!! Cuando Pío XII fallecía, el Padre Maciel estaba suspendido a divinis e internado en un hospital psiquiátrico. Por otro lado, el gran “impulso” a los Legionarios de Cristo viene a partir de Juan XXIII (se le suspende la pena en febrero de 1959) y del próximo “santo” Paulo VI, quien les da el decreto de alabanza en 1965. En total, la suspensión dura de 1956 a 1959. Siendo así que el único pontífice antes de Benedicto XVI que actuó de alguna manera contra Maciel. Lea el libro de Fernando González, el más erudito respecto a ese personaje grotesco, llamado por Juan Pablo II, “guía ejemplar de la juventud”. Por otro lado, en la década de 1980 ocurrieron algunos de los abusos más terribles en la Iglesia norteamericana e irlandesa. No venga a querer confundir con la “línea de partido”.

          2. En este caso, el acusador, P. Ramsey, no era víctima, sino un profesor del Seminario de Newark, sino profesor del Seminario de Newark y conocedor de los abusos por el testimonio de varios seminaristas y del propio rector.

          3. Solodoctrina:

            Es FALSO que las denuncias por abusos “hoy” son ínfimas. Las víctimas tardan 20-30 años en denunciar. Lo sabemos. Las denuncias de hoy tardarán en salir a la luz.

            Lo sabemos. Usted también.

  9. ’13 años en dos pontificados’, con otras historias sobre graves desórdenes de moral sexual sacerdotal, sin tomar ninguna resolución oficial en la Iglesia respecto a McCarrick; y algunos le quieren pasar la factura a Francisco. Temblando debe estar Viganò, tratando de inventar una explicación a por qué empujó, a McCarrick, ya cayendo por el abismo y luego que el actual Papa lo sancionara públicamente al calificar como pederasta.

  10. No entiendo el argumento de porqué ahora a Francisco. ¿Es que si en el pasado no se denunció el mal ya no se lo puede denunciar nunca más? ¿Es que si todos hicieron el mal, entonces alguno de ellos no lo hizo?¿Estuvo o no estuvo McCarrick de vuelta en el candelero después de 2013? Y entonces ¿es o no es lícito preguntarse si el Papa conocía el dossier de McCarrick, y en caso de respuesta negativa, preguntarse cómo eso habría sido posible? Por supuesto que esto no empieza con McCarrick , él en esto es tercera o cuarta generación. Por eso mismo el problema va más allá del mismo McCarrick y el mismo Francisco: es el cáncer de la red homosexual cada vez más encumbrada y poderosa en la Iglesia.

  11. es insoportable que haya que estar aceptando hasta 15 veces el maldito banner de la dichosa privacidad.
    Sugiero a los lectores manden uno o 600 mensajes como este en todos los blogs, en recíproca respuesta a Infovaticana, se ve que sus informáticos no son muy allá. En insufrible.

  12. El anti-Papa, además de no recibir a Livieres, a los 4 Cardenales católicos de las Dubia, tampoco recibe al Cardenal Di Nardo quien le pidió una entrevista?

  13. Las redes de protección a los clérigos homosexuales tienen diversos niveles. Pero nunca habían llegado tan alto.

    Por eso, el testimonio-denuncia de Viganó a Bergo glio, quien fue advertido de McCarrick por el propio Viganó, ingenuamente en su momento. No lo conocía como lo conoce ahora, y no podía concebir la cobertura dada por el hombre de San Gallen al Cardenal homosexual y su gente, en pago de los favores recibidos para lograr ilegítimamente la silla de Pedro.

    Como consecuencia de ello y de dar como callada su respuesta, que otorga realismo a la narración de los hechos por Viganó, es absolutamente lógico el pedido de renuncia del hombre de San Gallen.

  14. Perdón, pero en medio de tan pésimas noticias, no me he aguantado las ganas de reírme,. Les agradezco, pues se deprime uno con la situación, pero es muy chistoso la forma en que se quejan por la forma de entrar a hacer el comentario, mi queja sería que cuando veo en el móvil ésta página, las dos primeras letras, se quedan dentro del margen del móvil, y ahí ando traduciendo o inventando, que es peor, espero no ofender,. Guillermo y Martín,

  15. Hasta la renuncia de Benedicto XVI no hubo cambios *importantes* para McCarrick. Es inconcebible que Benedicto XVI luego de 13 años a su nivel, decidiera que como él (tampoco san Juan Pablo II) no podía detener la proliferación de homosexualidad en la Iglesia, esperaría a llegar a la ancianidad para renunciar. No es creíble que le haya dicho al Papa Francisco, específicamente sobre McCarrick, algo como ” mira, aquí tienes los papeles sobre este asunto, que tengas ‘buena suerte”. Puede ser que el flamante Papa haya recibido de otra fuente una versión suavizada sobre alguna inclinación de McCarrick, o que no haya recibido ninguna. Si los predecesores del actual Pontífice no encontraron solución, significa que el problema es mucho más complejo de lo que algunos quieren hacer creer. Lo concreto es que lo único probado más allá de testimonios es que McCarrick *se mudó del seminario*. Y la sanción que está probada es la que le aplicó S.S. Francisco como legítimo vicario de Cristo.

  16. Sandri es argentino y muy cercano al poder, si Sandri sabía el poder también lo sabría, es inverosímil creer que no se lo dijera por dos razones por cercanía y por su ubicación jerárquica. En Argentina suceden cosas extraordinarias como se lee en la prensa diaria, hay una enorme ola de conversiones, vean la cantidad de “arrepentidos”…….

    1. Lindor, tienes razón, pero hay un problema la Instrucción Secreta Continere sobre normas sobre el secreto pontificio, verla en AAS 66 (1974), pp. 89-92, para esa norma hay una equivalencia entre secreto de oficio y secreto pontificio. Además quién le va a preguntar al Prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales sobre el tema ?.

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