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«Un pecado es un pecado, con toda el azúcar que se le eche encima»

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El dominico Fray Nelson Medina, muy activo en redes sociales, escribe en su blog una carta abierta a James Martin.

A continuación, la carta:

James Martin, SJ:

Usted puede decir lo que dice porque está donde está. Y Usted está donde está porque hay poderosos prelados que le brindan ilimitado apoyo y le han promocionado una y otra vez. Sin embargo, ellos no estarán para siempre ni su apoyo durará para siempre.

En el momento apropiado, según la providencia de Dios, la verdad brillará fuerte y la genuina misericordia se ofrecerá de nuevo. Misericordia no es aprender a vivir al lado del pecado sino vencer al pecado mediante el arrepentimiento y la conversión, como San Ignacio enseñó muy bien.

Porque un pecado es un pecado, con toda el azúcar que se le eche encima, o bajo capas y capas de retórica bien elaborada. Y cada pecador merece ser guiado a la plena luz del Evangelio, sin importar cuán fuera de su alcance pueda parecerle al principio.

James: muchos de nosotros estamos rezando por Usted.

20 comentarios en “«Un pecado es un pecado, con toda el azúcar que se le eche encima»
  1. Aunque el pronóstico no es mio, lo comento. Quienes defienden la homosexualidad, se quedarán con Francisco y su Iglesia oficial. Quienes sigan con la tradición terminarán excomulgado o fuera de la Iglesia de Roma. Volverán a las catacumbas, perseguidos por los cristianos de Francisco.

    1. Siempre os quedará Lefebvre. ¿No sois «el resto fiel»? Pues entonces, ¿qué es lo que os duele tanto? Los demás, como siempre, ¿verdad?, cómo no. Los vecinos, siempre los vecinos.
      «Dos hombre subieron al templo a orar».

  2. Del comentario anterior, indicar que la frase «cristianos de Francisco» es una forma de hablar, para entenderse, aunque haya contradicción en los términos.

    1. Y las teorías geocéntrica y heliocéntrica eran cuestiones morales? Bueno, no me había enterado… Ahora sí, estoy debidamente informado. Gracias.

      1. Dígamelo usted. Sugerirlo o defenderlo era considerado «blasfemia», y quienes se atrevieron a hacerlo acabaron pagando por ello, como usted sabe.

        ¿Por qué motivo? Pues por el mismo que se considera pecado que dos mujeres se quieran. ¿Verdad? Vamos, básicamente «porque sí».

        Porque esas mujeres NO LES HACEN DAÑO A NADIE. Es cosa suya y sólo suya, y de nadie más, ¿verdad? Pues no. ¿Por qué? Pues porque sí.

      1. Pues porque no veo nada malo. No le hacen daño a nadie. Es cosa suya, y de nadie más.

        Matar es pecado, porque SI le hacen daño a alguien…
        Robar es pecado porque SI le hace daño a alguien…

        Entiendo otras leyes, como amar a Dios sobre todas las cosas, etc… Pero que el sexo entre dos adultos consentidores sea pecado… en fin, no lo entiendo.

        No entiendo esa obsesión de la Iglesia Católica con el sexo, y especialmente con el sexo homosexual.

        El preservativo es pecado, y el 99.99% «de los católicos» lo están usando. ¿Cuántos artículos hay en Infovaticana avisando a los católicos de que el preservativo es pecado? ¿Cuántas manifestaciones se han hecho para protestar por los preservativos? En cambio, no, hay que ir a por los homosexuales con todo lo que tengan a mano… Insultar a sus familias, decirle a sus hijos que sus madres son unas «degeneradas» y lo suyo en vez de una familia es una «aberración», etc…

        1. El pecado no sólo se mide por el daño visible a otros sino también por el daño espiritual a otros y a Dios.El pecado es una ofensa a Dios: “Contra ti, contra ti sólo pequé, cometí la maldad que aborreces” (Sal 51, 6). El pecado es también desobediencia a las leyes de Dios. Es Dios quien transmite sus mandamientos a la humanidad. Si hablamos de pecado en la Iglesia católica, estás admitiendo el pecado mortal en las relaciones sexuales de personas del mismo sexo. Morir con tal pecado en la conciencia supone la condenación eterna en el infierno y mi deber es impedir que tú y otros acabeis en el abismo eterno. Si no lo ves, despierta. De allí no se sale.

          1. José Ramón:

            Ahora le toca a usted explicar por qué cuando una mujer ama a un hombre y practican el sexo no hay daño espiritual, pero cuando lo hacen dos mujeres sí lo hay…

            Respecto a la homosexualidad, lo que dice la Biblia es que al homosexual hay que matarlo. ¿No? Y no se le mata, ¿verdad?

            Respecto a la comparación con otros pecados no tiene usted nada que decir, ¿verdad? Supongo que la «obsesión» es obvia para usted.

  3. Por eso los entregó Dios a pasiones infames; pues sus mujeres invirtieron las relaciones naturales por otras contra la naturaleza;

    27. igualmente los hombres, abandonando el uso natural de la mujer, se abrasaron en deseos los unos por los otros, cometiendo la infamia de hombre con hombre, recibiendo en sí mismos el pago merecido de su extravío.

    28. Y como no tuvieron a bien guardar el verdadero conocimiento de Dios, entrególos Dios a su mente insensata, para que hicieran lo que no conviene:

    29. llenos de toda injusticia, perversidad, codicia, maldad, henchidos de envidia, de homicidio, de contienda, de engaño, de malignidad, chismosos,

    30. detractores, enemigos de Dios, ultrajadores, altaneros, fanfarrones, ingeniosos para el mal, rebeldes a sus padres,

    31. insensatos, desleales, desamorados, despiadados,

    32. los cuales, aunque conocedores del veredicto de Dios que declara dignos de muerte a los que practican…y aprueban a los que las hacen (Romanos 1, 26-32)

  4. Cada cual puede aprobar, o dar el beneplácito a cualquier tipo de unión que le apetezca, para eso hay libertad de pensamiento.Pero lo que no se puede pretender es que cualquier tipo de unión sea considerada válida desde un punto de vista cristiano.

  5. como dice un santo sacerdote que anda por ahí diciendo verdades de la fe y sacando a luz las vergüenzas que hay en la Iglesia y que apoya a Viganó: llegará un día en que el único lugar en el que podrá estar un hombre (o mujer) decente y fiel a la Iglesia será en la cárcel. Nos viene el martirio.
    Ya ha ocurrido varias veces, pregúntenle a los mexicanos que ya tenían ganada la guerra cristera y los obispos los entregaron a la muerte, persecución que terminó hace poco, con la muerte del último cristero. Si algún mexicano ve este blog que lo aclare mejor.

  6. Existe una contradicción que también a vosotros os atormenta el defenderla sin saber responderla: ¿por qué a unos hombres se les permite que les gusten las mujeres con total tranquilidad, pero a otros que no tienen ese gusto por más que lo intenten entonces ya su única opción es la soledad y la continencia? Y el mismo caso pero tratándose de mujeres.
    No sabéis explicarlo, no lo sabéis. Tampoco es que os haga mucha falta, total no es vuestro problema. Pero os gustaría tener una respuesta porque no la tenéis, no podéis tenerla, y solo os queda la que siempre se dice, pero que sabéis que valer, valer, no vale mucho o nada.

  7. Guillermo y Desiderio, Dios creo al hombre a su imagen y semejanza creo un ser bello y perfecto no tenía defecto ni pecado alguno, era su perfecta imagen y su perfecta semejanza. Pero Dios no quiso al hombre para el sólo y le creo un igual, ese igual fue la mujer. Podría haber sido otra cosa, pero Dios creo la mujer. Y les dió un mandato creced y multiplicaros. Y la obra de Dios no la podemos nosotros enmendar. Luego vino la soberbia, la vanidad, el orgullo y todo lo que nosotros conocemos .

    1. Soberbia, vanidad y orgullo se lo que hace falta para decirle a alguien que «lo suyo» es una aberración… mientras que «lo mío» es lo normal, y está bien.

      Soberbia es lo que se necesita para decir: «Yo sé lo que Dios quiere para ti». Vivid y dejad vivir. Si pecan, Dios les juzgará.

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