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Cañizares subraya la “fidelidad y defensa” de la Constitución por los obipos españoles

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Es infinitamente improbable que los obispos españoles respondan al ruego de ese puñado de sacerdotes de todo el mundo que implora en carta abierta a los prelados que reafirmen la fe en estos tiempos de confusión. No es su estilo, y menos en comandita, cuando parecen poner más vehemencia en mensajes políticos que en el Mensaje que tienen grave responsabilidad de transmitir o en denunciar la alarmante descristianización de España.

Y, sin embargo, no puede decirse que nuestro episcopado no sea ferviente, reverentemente entusiasta de los textos sagrados; es solo que el que parecen considerar tal y defienden con un denuedo que ya querríamos ver aplicado a la fe es la Constitución, obra coyuntural de siete señores, no particularmente devotos, con los parámetros de su tiempo.

Ya hemos mencionado alguna vez pruebas de esta pasión, y el que en esta ocasión incurre en ella es el Cardenal Arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, quien juzga “inadmisible” pretender “alterar este ordenamiento jurídico”, en el curso de la conferencia “La Constitución y la Iglesia” que pronunció en la clausura del ciclo sobre el 40 Aniversario de la Carta Magna del Ateneo Mercantil de Valencia.

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“No es el consenso ni las mayorías las que determinan las normas éticas básicas en las que se fundamenta el orden democrático y político que nos dimos con la Constitución, asentado en el bien común y a su servicio, sino las normas y principios fundamentales que nos preceden”, dijo Cañizares, que, en referencia a la posible reforma de la Carta Magna, imploró “que se quede como está en lo que referente a sus principios, que son la base para vivir y convivir”  y llamó la atención sobre la “fidelidad y defensa” de la Carta Magna por parte de los obispos españoles.

Le creemos, Eminencia. No puede quedarnos ni una sombra de duda sobre esa ‘fidelidad’ episcopal a texto jurídico y político por parte de nuestra jerarquía católica, aunque solo sea porque sus protestas de lealtad son bastante más frecuentes que sus llamadas a la Tradición católica.

Uno estaría tentado de reprochar al cardenal que se muestre tan “rígido” en su defensa y tan “apegado a la norma”, pero la experiencia reciente nos sugiere que eso es solo erróneo cuando se refiere al Magisterio de la Iglesia acumulado en dos mil años.

Recientemente nos hacíamos eco de unas palabras de Llamazares pidiendo, al mismo tiempo, libertad para la Iglesia y el mantenimiento de un sistema de financiación que la subordina al Estado.

Pero profesiones de ardiente fe como esta última del purpurado nos hacen temer que nuestra jerarquía está demasiado feliz siendo un ‘instrumentum regni’, una rama del Estado, más que proféticos pastores del Pueblo de Dios.

No es que critiquemos que la jerarquía acepte el ordenamiento jurídico civil, aunque no vemos la necesidad de mostrar ese entusiasmo y esa entrega que deberían reservar para cosas más altas. En eso no es la Iglesia la instancia adecuada, ni tiene una voz más autorizada que cualquier otra institución nacional.

Sí nos da envidia, en cambio, ese celo apostólico constitucional, que tanto querríamos ver aplicado a otras normas más pertinentes a su misión específica. En concreto, no se le escapa a nadie con un mínimo de interés que la Iglesia vive tiempos de confusión en torno a asuntos tan cruciales como los sacramentos, la antropología de la familia y la base misma de toda la moral cristiana. No estaría de más, si no es demasiado pedir, que nuestros obispos hagan gala de una fidelidad parecida a ese Depósito de la Fe, bastante más importante que la Constitución, más antiguo, sancionado por el propio Cristo, que corresponde específicamente a la misión de la que deberán responder y que en estos momentos se haya amenazado por la confusión y las dudas.

8 thoughts on “Cañizares subraya la “fidelidad y defensa” de la Constitución por los obipos españoles
  1. He aquí un jerarca ensimismado sin causa y modorramente “autorreferencial”, que precisa con urgencia un bañito de realidad. Pero esto es sólo una opinión, ¿eh? por favor, acolitado de guardia…

  2. Lamentar que nuestro Cardenal se sienta orgulloso de la fidelidad a un texto que expulsa del ordenamiento juridico cualquier referencia a Dios y a sus 10 mandamientos, y cuya aplicacion y desarrollo, ha traido la apostasia nacional y la desintegracion politica y social de España.

  3. Entendamos también que si un régimen político te consiente promover dos universidades de juguete y ser inmediatamente después nombrado doctor “honoris causa” por esas mismas dos, cualquiera estaríamos encantados con el Sistema, ¿no?

  4. Si los obispos españoles defendieran la fe con la mitad del entusiasmo con el que defienden la Constitución, me daría por satisfecho.

  5. A su menudencia reverendísima habría que preguntarle cómo se entiende su fanatismo constitucional por una constitución sobre cuyas graves carencias y serios errores ya advirtió, en su día, el Cardenal Primado D. Marcelo Gonzalez Martín.

    Aunque casi prefiero no escuchar la respuesta, porque la inteligencia y valía de Monseñor Cañizares, cada día está mas en consonancia con su estatura.

  6. QUE ME PERDONE EL OBISPO CAÑIZARES, PERO LOS OBISPOS DEL PAÍS VASCO, CATALUÑA, Y OTROS, NO DEFIENDEN LA CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA APOYANDO A LOS SEPARATISTAS QUE ESTÁN AYUDANDO A LA CONSTRUCCIÓN DE LA TORRE DE BABEL ESPAÑOLA PARA DESTRUIR ESPAÑA.

  7. Me sorprende que no seamos conscientes de que en España no hay democracia, ni tampoco constitución. En España lo que hay es una partidocracia, una abyecta oligarquía de partidos, un estado opresor que fagocita atrozmente a la Nación. Tampoco en España hay constitución, en España hay una carta otorgada. Votar no es elegir. No se elige nada. Si hubiera democracia habría representación, que implica que lo mismo que se elige, se puede despedir a nuestro empleado el representante. Los partidos a los únicos que representan es a sus respectivos ombligos. No hay políticos, solo aprietabotones. https://mcrc.es/

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