McMahon, el obispo que voló a Roma pero nunca visitó a Alfie

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El caso de Alfie Evans entra en su fase final, o en una pausa, ahora que Tom, el padre del niño enfermo, ha pedido a los medios y a quienes le han estado apoyando que se olviden de todo el asunto y ha tenido buenas palabras hacia el hospital donde sigue secuestrado el pequeño. Todo indica, en fin, que los padres, o bien se han rendido ante la monstruosa presión de tantos poderes, o esperan llegar a un acuerdo favorable con los carceleros clínicos de su hijos.

Pero no podía faltar un último detalle de mezquindad, y ha sido la prohibición al sacerdote que ha asistido todo este tiempo a Alfie y su familia, el Padre Brusco, que se acerque más por el hospital. Hasta los condenados a muerte tienen derecho a capellán; no así este niño inocente.

Y quien parecen estar detrás de esta prohibición incomprensible es, precisamente, la diócesis de Liverpool.

El arzobispo Malcolm McMahon ha tenido un papel escandaloso e incomprensible en todo este triste asunto. Ha ido a Roma a ver al Papa y desde allí ha apoyado al hospital y su versión, pese a que la decisión adoptada -y refrendada por la Justicia británica- se da de bofetadas, sin la menor sombra de duda, con la doctrina católica en estos difíciles casos.

Primero, la familia no accedió a la retirada del soporte vital del niño. Si lo hubiera hecho, como era su derecho, los médicos tienen obligación de mantener la analgesia y seguir hidrantando y alimentando al enfermo terminal hasta que no pueda digerir.

Por lo demás, Alfie sigue vivo, se ha mantenido vivo sin respirador, no padece muerte cerebral y no es, en el peor de los casos, otra cosa que un enfermo desahuciado y terminal, cuya vida es tan valiosa como la de cualquiera.

¿Cómo es posible, entonces, que el obispo de su diócesis apoye unas decisiones que escandalizan a la comunidad bioética de medio planeta y que es discutida por tantos profesionales de primer nivel?

Sobre todo, si puede volar a Roma para dar al Papa la versión de los enemigos de la vida de Alfie, ¿cómo no es capaz de recorrer los siete kilómetros escasos que separan la sede episcopal del hospital Alder Hey al menos una vez?

El episcopado de Inglaterra y Gales, y de modo muy especial el obispo de Liverpool, se han portado con la indiferencia a la opinión católica universal y la deferencia servil a los poderes civiles que en 1534 llevó al cisma de la Iglesia Anglicana.

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Comentarios
6 comentarios en “McMahon, el obispo que voló a Roma pero nunca visitó a Alfie
  1. Pues este arzobispo protestantizar no creo pues celebra sin complejos la misa tradicional e incluso ordena a presbíteros según el rito de San Pío V. Igual se han malinterpretado sus palabras o no se pero a priori no es un Paglia o un Danniels o un Marx.

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