PUBLICIDAD

“Comillas me ha decepcionado profundamente”

|

Un alumno de la Universidad Pontificia de Comillas expresa en una carta abierta su decepción por la organización de actos de promoción de la ideología LGTB en ICADE y denuncia que estas charlas no fueron foros de debate sino ocasión de exponer ideas radicalmente contrarias a la doctrina de la Iglesia Católica.

A continuación, la carta que este alumno ha hecho llegar a InfoVaticana: 

Hola a todos,

Soy alumno de 5º de E-3. Desde que entré en la Universidad, no he dejado de participar en diversos ámbitos universitarios. Fui delegado de clase los tres primeros cursos, formando parte del Senado y del Claustro de la Universidad y representando a E-3 en la Junta de la Facultad de Derecho. Además, he tenido la suerte de ayudar en distintas actividades de Pastoral y he podido participar algún año en la Clínica Jurídica de ICADE, así como en varias jornadas de puertas abiertas.

En todo momento, he agradecido estudiar en una universidad como ICADE, en la que por encima de todo se respetaban los valores cristianos y se defendía la doctrina de la Iglesia Católica. Es eso lo que para mí marcaba la diferencia con respecto a otras universidades y me proporcionaba un plus de ilusión y ganas cada día. Pero me he dado cuenta de que estaba equivocado.

Hace aproximadamente un mes, se difundió un mensaje en el que se anunciaba una serie de charlas sobre transexualidad y homosexualidad, con la intención de “normalizar y visibilizar el colectivo LGTB en ambientes conservadores/tradicionales como ICADE”. Vamos, que los alumnos de ICADE somos unos retrógrados, estamos anticuados y necesitamos buenas dosis de LGTB para abrir un poco los ojos.

Pues no señores, no es así. En ICADE, tengo la suerte de conocer a varias personas homosexuales, bisexuales… y no he tenido noticia en los 5 años de carrera de NINGÚN CASO DE DISCRIMINACIÓN…NINGUNO. Hay muchas personas con diferentes orientaciones sexuales en ICADE y NUNCA se les ha discriminado por ello (aunque puedan haber existido casos que yo desconozca y, por supuesto, condenaría).

Efectivamente, como he oído mucho últimamente, el mensaje de Cristo es “Amaos los unos a los otros como yo os he amado” y el mensaje (más reciente) del Papa Francisco es de acogida a los homosexuales en la Iglesia. Este mensaje no es nuevo, es lo que lleva diciendo la Iglesia desde hace siglos. Todas las personas tienen cabida en la Iglesia (homosexuales, heterosexuales, rubias, morenos, altos, flacos…). Pero una cosa son las personas y otras bien distinta los actos. A todas las personas hay que respetarlas, pero no todos los actos los aprueba la Iglesia.

Antes de hablar acerca de qué dice la Iglesia Católica o qué afirma el Papa, es preciso documentarse un poco. El Catecismo de la Iglesia Católica dedica unos párrafos al tema de la homosexualidad, aclarando que los homosexuales por supuesto que tienen cabida en la Iglesia, pero que la unión homosexual no es algo natural, sino una conducta desordenada. Aquí cito los cánones correspondientes:

2357 La homosexualidad designa las relaciones entre hombres o mujeres que experimentan una atracción sexual, exclusiva o predominante, hacia personas del mismo sexo. Apoyándose en la Sagrada Escritura que los presenta como depravaciones graves (cf Gn 19, 1-29; Rm 1, 24-27; 1 Co 6, 10; 1 Tm 1, 10), la Tradición ha declarado siempre que “los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados” (Congregación para la Doctrina de la Fe, Decl. Persona humana, 8). Son contrarios a la ley natural. Cierran el acto sexual al don de la vida. No proceden de una verdadera complementariedad afectiva y sexual. No pueden recibir aprobación en ningún caso.

2358 Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta. Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición.

PUBLICIDAD

2359 Las personas homosexuales están llamadas a la castidad. Mediante virtudes de dominio de sí mismo que eduquen la libertad interior, y a veces mediante el apoyo de una amistad desinteresada, de la oración y la gracia sacramental, pueden y deben acercarse gradual y resueltamente a la perfección cristiana.

Guste o no, NO estoy hablando aquí de MI opinión, estoy hablando de lo que afirma la Iglesia Católica, pues es esta la cuestión de debate. La Iglesia Católica NO aprueba el “matrimonio” homosexual, por ser contrario a la naturaleza humana. Y, reitero, esto no es mi opinión, es lo que dice la Iglesia Católica al respecto.

Con respecto a la transexualidad, también se pronunció el Papa Emérito Benedicto XVI. En un discurso dirigido a la Curia Romana, Benedicto criticaba la postura del hombre que “niega la propia naturaleza y decide que ésta no se le ha dado como hecho preestablecido, sino que es él mismo quien se la debe crear. El ser humano niega su propia naturaleza y se engaña al pensar que no ha sido Dios quien los creó varón o mujer”, sino que esta distinción es fruto de la sociedad que hasta ahora lo ha determinado así, y que ya ha llegado el momento de que seamos nosotros mismos los que podamos decidir acerca del sexo que queremos tener”.

Dado que esta es la postura de la Iglesia Católica e ICADE es una universidad pontificia, me parece aberrante que se celebren charlas en las que el punto de partida es la consagración del “matrimonio homosexual” como mínimo desde el cual se deben alcanzar otros objetivos perseguidos por el colectivo LGTB, además de defender el “cambio de sexo” en personas transexuales. Y es que las charlas no han tratado sobre cómo no discriminar a estas personas, fundamentalmente porque en la Universidad Pontificia de Comillas no sufren discriminación, sino que han tratado de defender los postulados del colectivo LGTB.

Jamás atacaré a Miguel Nieto ni a ninguna persona por ser homosexual o transexual (faltaría más), pero ello no implica que yo deba reconocer el “matrimonio homosexual” ni tratar como algo natural que alguien se haga operaciones para “cambiarse de sexo”.

Y es que, aunque se hayan calificado como tal, estas charlas no han sido en ningún caso foros de debate, han sido unas charlas en las que se exponían unas ideas y no solo los invitados (Grande Marlaska o Miguel Nieto), sino también ponentes, como Isabel Lázaro, han expresado sus ideas como cosas obvias contra las cuales no se puede argumentar.

Y, para los que no habéis podido asistir a tales charlas, os voy a contar varios ejemplos de por qué, de facto, no ha sido en ningún momento un debate en el cual cada uno haya podido expresar libremente su opinión.

El primer día, un conocido mío hizo una intervención que parece ser que no gustó mucho a los organizadores. La cuestión es que en la charla de ayer sobre transexualidad, durante el turno de preguntas, mi amigo estuvo unos 35 minutos con la mano levantada, sin que se le concediera el turno de palabra, viendo como prácticamente el resto de asistentes sí podían participar. En definitiva, es lo de siempre: “Si no nos gusta lo que dices, no te vamos a escuchar”.

Además, en relación con la transexualidad, la profesora Isabel Lázaro afirmó cosas tales como que “deberían existir ya baños únicos”, “es absurdo que aparezca el sexo en el DNI” o “si tu hija pequeña llega a casa y te dice que es un chico, si le pones un lacito en el pelo estás cometiendo violencia infantil”. Pues bien, ante lo que para mí son unas ideas carentes de sentido alguno y una ofensa para muchos padres y madres (¿¿¿me va a decir a mí esta señora cómo tengo que educar a mis hijos???), una mujer quiso expresar su postura al respecto para contestar a la profesora Lázaro. ¿Sabéis cuál fue la respuesta de muchos de los asistentes a la intervención de esta mujer? REÍRSE, BURLARSE…HACER RUIDO, faltando el respeto a esta mujer; y todo ello ante la pasividad de Isabel Lázaro y del moderador de la charla que claramente no supo hacer bien su trabajo. Vienen a exigir respeto, pero no respetan a los demás, vienen a pedir libertad de expresión, pero cuando alguien se expresa libremente se ríen en su cara. En mi opinión, una persona que escucha hablar a otra y se ríe y la interrumpe de tal manera demuestra tener muy poca educación (o ninguna). ¿Tolerancia solo con sus ideas? No, no y no. ¿Libertad de expresión solo para algunos? Me niego.

En fin, no quiero extenderme más, pero creo que la Universidad ha adoptado una posición cobarde al permitir que se organizaran charlas en las que se expusieran ideas radicalmente contrarias a la doctrina de la Iglesia Católica.

Dado que en ningún momento hubo oportunidad de debate, sino que se planteó todo como verdades inapelables sobre las cuales no cabe discusión, pienso que estas charlas podían haberse celebrado en una universidad pública, en lugar de hacerlo en una universidad pontificia, y no habría habido ningún problema. El hecho de que desde rectorado hayan permitido e impulsado todo lo que ha sucedido me ha decepcionado profundamente.

Yo no quiero convencer a nadie de mis ideas, quiero que desde mi universidad, que por y para algo es católica, se respeten y se defiendan las ideas de la Iglesia Católica.

Poki.

 

18 comentarios en ““Comillas me ha decepcionado profundamente”
  1. Esta carta está de una coherencia Cristiana que honra a su autor y debiera sonrojar a los responsables de las charlas que en ella se comentan.
    Distinguir el respeto a las personas de la moralidad de sus actos es el abc del ideario cristiano.

  2. Mi posición sobre el constructivismo de género, también llamado ideología de género, es fundamentalmente contraria. Sé que sobre su énfasis en los hechos de educación, sociales, culturales, llamados de género, hay una base orgánica, instintiva, natural, sexual que es lo más importante. Este orden, que no dudo en llamar natural y racional, incluye variantes como la intersexualidad genital, con la que se nace y que merece todo el respeto social y médico. Pues bien, otra variante muy semejante a la intersexualidad, es la discrepancia entre el sexo cerebral y el genital, que está siendo estudiada y comprobada por el Dr Antonio Guillamón y su equipo, por razones estrictamente biológicas, y que es una gran parte de la transexualidad. Biología, naturaleza, racionalidad, expresan también esa transexualidad, como la expresa la intersexualidad. Existe otra forma de transexualidad, desde los tres años, cuyo origen está en la estructura afectiva, y de la que hay que hablar también en serio.

  3. por tradición se comen los leones a los cristianos y resto de condenado, por tradición condenamos a muerte y ejecutamos en público, por tradición consideramos la homosexualidad un crimen y los metimos presos o ejecutamos…. siempre con el pretexto de la tradición y el se ha hecho toda la vida hemos sido innecesariamente crueles.
    la universidad está para hablar y debatir de todo.
    me recordáis a los censores e inquisidores de otros tiempos.
    por otro lado os he visto defender la libertad de cátedra en otros casos… ¿es que ahora estos no la tienen?¿es que dicha libertad es a vuestra conveniencia como el resto de cosas?¿a caso de se debe hablar y debatir sobre todos los temas en las universidades?
    al final formaremos analfabetos funcionales con visión limitada.

  4. Valenciano: ¿debatir es hacer callar al que dice lo contrario de lo que yo digo? ¿es un buen debate cuando se burla y se impide hablar a los que expresan ideas distintas a las del disertante? La condena de los actos homosexuales no de las personas con esa orientación, no está en la “tradición” de la iglesia sino en las Sagradas Escrituras. Y su consideración como enfermedad estuvo en la Organización Mundial de la Salud hasta 1990, cuando por razones ideológicas y políticas (ingeniería social) se la retiró. Hoy los psiquiatras que estudian cómo tratar este desequilibrio, enfermedad, anomalía o como quiera llamarse, se ven impedidos de hacerlo por razones políticas e ideológicas y las personas interesadas en tratarse se ven impedidas de hacerlo. Una universidad que se dice católica si no da una educación católica, está estafando a sus alumnos.

  5. Cuando las instituciones educativas de la Iglesia reniegan de su ideario católico solo sirven para escandalizar. Vivimos tiempos tan desquiciados que hasta en las universidades, cuando se trata de sexo, el rigor científico, y hasta la moral en este caso, son sustituidos por la aberrante ideología de género. ¿Por qué no han invitado también a exhomosexuales, satisfechos de haber corregido esa tendencia, o a transexuales que se arrepienten de haberse hormonado y operado, y que se quejan de no haber sido bien informados? Ya lo de abogar allí por el matrimonio homosexual es para echarlos como hizo Jesucristo con los mercaderes del Templo.

  6. graliro.
    todo lo contrario no pretendo callar a nadie sino dar voz a TODOS incluso aquellos que su ideario no se ciñe a los canones de vuestra estricta vision.
    siempre he pensado que un diálogo abierto a todos es lo mejor pero por lo que veo que no es la visión de este medio ni de algunos otros que se sienten ofendidos cuando se tratan temas dedicados desde otro punto de vista que no es el suyo como es este el caso.
    me parece genial que este muchacho exprese su opinión como tu y yo expresamos la nuestra, pero admitamos que la iglesia no siempre a escuchado a todos y ahora que lo hace( y sin cambiar ni un ápice de su catecismo) os lo tomáis como la mayor de las ofensas.

    pues así se han sentido durante años muchos de los silenciados

  7. me gustaría felicitarte por la Honestidad de expresar la verdad de la doctrina católica tal cual es y por la valentía de dar la cara , cuando la mayoría se esconden en un nirvana feliz. pero creo que es del todo necesario que al ser una universidad católica , con todo lo que conlleva , que la conferencia episcopal y el obispo de Madrid tengan conocimiento de ello , pues no se puede llamar católico quien no sigue la doctrina católica, y la LGTB es una ley antinatural, perversa que solo pretende corrompernos, La Iglesia católica y sus fieles tenemos obligación de dar la cara. Animo

  8. Seguir la tradición no un un argumento fuerte, la verdad es que sólo se me ocurre uno aún peor, y sí, es muchísimo peor aún, y es el dejarse llevar por el prurito progre de lo novedoso. En muchos ámbitos científicos se debe aplicar el principio de precaución, para no poner en circulación novedades cuyos efectos secundarios pueden ser peores que la enfermedad que pretenden curar.
    Con respecto a la ideología de género es que es eso: una ideología que pretende ignorar a una ciencia como la biología. Entre los seres humanos cualquier sociedad que se hubiera convertido en homosexual se hubiera extinguido, como le hubiera ocurrido a cualquier especie de mamíferos, aves, etc. Que algo pueda ser normal en lo psicológico (desde 1973 en USA en una reñida votación de la A.P.A., en la que hubo más coacción y amenazas que argumentos), no significa que lo sea en lo biológico.

  9. Como el liberalismo se ha inventado el principio falso que no es católico de que lo primero es la libertad, comillas ejerce la libertad. En tal caso comillas tendría razón. El Problema es que ese principio liberal es falso. Lo primero no es la libertad, lo primero es el razonamiento para saber cuál es la verdad y luego la libertad para elegir lo bueno.
    No existe el derecho a elegir lo malo y no existe la libertad de cátedra para enseñar mentiras.
    La teologia liberal que quiere basar el derecho al mal basandolo en la dignidad humana por encima de los derechos de Dios y su decálogo, es una teología falsa. El progresismo clerical procede del veneno liberal de los sesenta.

  10. Y digo otra cosa que no os va a gustar: con el documento de la libertad religiosa en la mano, Comillas puede justificar filosóficamente todo lo que quiera, y sin malinterpretar porque pone lo que pone. Espero q no haya veto de comentario. Es la realidad.

  11. Gracias Poki, por tu carta. Lo que tu comentas y que a mi me parece más peligroso, es que la ideologia de genero es para ellos una monoidea única, un dogma que quieren imponer a todos los demás, incluidos siquiatras, medicos, sicologos etc. Es una idelogia fanatica, y bajo mi punto de vista también cruel, porque la están imponiendo a los niños pequeños en los colegios, estan intentando que el mayor número de niños posibles no sepan cual es su sexo, e influenciandóles para que prueben de todo y elijan a su gusto, como si fuese un deporte, o una representacion de sentimientos que le puedan condicionar su vida.
    Está ideólogia ya está en el gobierno, si las universidades especialmente las católicas la aprueban, ya nadie les podrá contradecir. No quieren defender los derechos de homosexuales, quieren que todo el mundo tengamos al sexo como un Dios, bastante tirano por cierto que nos impulse a practicar a todos, todo tipo de sexualidades, porque no hay barreras para ello.

  12. Creo que el debate sobre estos temas está aún en pañales. También creo que si hay un lugar en el que se pueden exponer todas las opiniones es una universidad, lo cual no significa necesariamente que se identifique con cada una de las opiniones; el contexto universitario no está para dar catequesis.
    Lo que sí ha de hacer una universidad de la Iglesia es ofrecer una exposición científicamente fundada de las enseñanzas de la Iglesia. El problema es que, cuando las cosas no tienen claro sustento académico hace falta un tiempo de escuchar mucho sin opinar para poder llegar a formarse una idea cabal de las cosas y establecer líneas de investigación.
    Lo que no puede ser, en este ámbito, es zanjar las cosas apelando al ‘porque lo dice el catecismo’ . Lo siento, eso, por verdad que sea, no es un argumento científico… la cosa está en ver por qué lo dice el Catecismo y si, diciéndolo, ha de tener que seguir formulándolo así… o no… a la luz del saber que se va desplegando en la historia.

  13. Creo que el debate sobre estos temas está aún en pañales. También creo que si hay un lugar en el que se pueden exponer todas las opiniones es una universidad, lo cual no significa necesariamente que se identifique con cada una de las opiniones; el contexto universitario no está para dar catequesis.
    Lo que sí ha de hacer una universidad de la Iglesia es ofrecer una exposición científicamente fundada de las enseñanzas de la Iglesia. El problema es que, cuando las cosas no tienen claro sustento académico hace falta un tiempo de escuchar mucho sin opinar para poder llegar a formarse una idea cabal de las cosas y establecer líneas de investigación.
    Lo que no puede ser, en este ámbito, es zanjar las cosas apelando al ‘porque lo dice el catecismo’ . Lo siento, eso, por verdad que sea, no es un argumento científico… la cosa está en ver por qué lo dice el Catecismo y si, diciéndolo, ha de tener que seguir formulándolo así… o no… a la luz del saber que se va desplegando en la historia.

  14. InFórmense para poder defender mejor la postura de la iglesia, porque realmente es un disparate hacer creer a los padres que si sus hijos se sienten de otro sexo, les animen o les traten como si fueran del otro sexo, porque ahí hay un problema, y después con la actitud de los padres hay otro problema más gordo. Aquí les dejo una charla de un hombre que se cambió de género (luego ha vuelto al suyo otra vez,…) y que ha tenido tooooda una vida para investigar las consecuencias de la gente que se ha cambiado de sexo y la alta tasa de suicidios y la absurdez de querer solucionar un problema de identidad psicológica intentando cambiar el género, porque el problema queda sin resolver, cuanto menos en niños. Vean este testimonio y con lo que el hombre cuenta podrán tener reflexiones más profundas para defender por qué está absolutamente mal esta absurda e infantiloide ideología de género con la que se creen tan listos y tan modernos

  15. Juan, ¿por qué no hablas también del resto de personas que han cambiado de sexo y que continúan felices y contentos? Parece que te estancas en la excepción para justificar algo que no es justificable. Te invito a compartir ambas caras de la moneda. También os invito a todos aquellos que sois alumnos y que defendéis esta postura que habléis abiertamente de las amenazas anónimas al colectivo LGTB que ha tenido que sufrir estos días en la Universidad. Os animo a llevar a cabo los valores de los que tanto habláis pero de los que todos carecéis.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 caracteres disponibles