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Los obispos polacos dicen ‘no’ a la comunión de los divorciados vueltos a casar

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Los purpurados rechazan la posibilidad de acceso a la comunión de las parejas que vivan ‘more uxorio’ -en convivencia conyugal plena- sin estar unidas por el sacramento del matrimonio.

La Conferencia Episcopal Polaca, reunida en plenario en Lublin con la asistencia del nuncio, ha pronunciado un rotundo ‘no’ a la comunión de los divorciados vueltos a casar, leo en la publicación italiana Nuova Bussola Quotidiana.

El tema central de la reunión era, precisamente, debatir el texto con el que definir la aplicación de la exhortación papal Amoris Laetitia a la Iglesia polaca, y aunque el texto definitivo aún no se ha hecho público, la Bussola ha obtenido de una «óptima fuente» las directrices básicas del texto en el que los purpurados rechazan la posibilidad de acceso a la comunión de las parejas que vivan ‘more uxorio’ -en convivencia conyugal plena- sin estar unidas por el sacramento del matrimonio.

Va de suyo que lo mismo se aplica a quienes conviven en iguales condiciones sin estar casados. No puede acceder a la comunión sacramental, ni siquiera a la espiritual, mientras vivan al margen del vínculo indisoluble y fecundo que representa la unión de Cristo con su Iglesia.

El propio Pontífice, tras la publicación de la exhortación, dejó en libertad a los obispos para que interpretaran con discernimiento evangélico la aplicación de la misma a la práctica concreta de sus regiones, lo que parecen haber aprovechado los obispos polacos para decidir la suya, que se reafirma en lo que ha sido práctica constante de la Iglesia durante siglos.

¿Por qué es importante esta noticia? En primer lugar, desmiente (por si hiciera falta) la ‘línea oficial’ desatada contra los críticos de la exhortación y los cardenales firmantes de los Dubia en el sentido de que la ambigüedad del texto rompe la catolicidad, al hacer, en un asunto crucial para tres sacramentos y para el concepto mismo de pecado, que lo lícito sea ilícito y lo ilícito, lícito y permitido según la diócesis en la que se encuentre el fiel.

De hecho, en estas mismas páginas hemos hecho mención a algunas regiones donde la interpretación elegida es la diametralmente opuesta a la decidida por la Conferencia Episcopal Polaca, como es el caso de Alemania.

Pero la decisión de los obispos reunidos en Lublin es no menos crucial en el sentido de que se opone -no hay otra forma de decirlo- a lo que el propio Papa, en carta privada pero publicada por el propio órgano del Vaticano, L’Osservatore Romano, calificó en su día de «única interpretación posible» del texto pontificio.

En efecto, Francisco, en comunicación dirigida al presidente la Conferencia Episcopal de su país de origen, Argentina, felicita a sus colegas en el episcopado por la aplicación elegida, «única posible» entre las interpretaciones de la exhortación. Y precisamente en las diócesis argentinas se ha decidido permitir, según el discernimiento del sacerdote, la comunión de divorciados vueltos a casar.

El asunto es espinoso. Teniendo en cuenta la carta citada, la decisión de los polacos podría entenderse como un desafío al Pontífice e incluso proporcionar un vago balón de oxígeno a los firmantes de la ‘correctio filialis’.

Pero, por otro lado, el episcopado polaco no hace sino acogerse a la libertad interpretativa abierta por el propio Francisco y casi obligada por la misma ambigüedad de la redacción en los puntos relativos a esta cuestión.

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22 comentarios en “Los obispos polacos dicen ‘no’ a la comunión de los divorciados vueltos a casar
  1. A ti te va a dar igual lo que diga el documento. Seguirás sin ver el problema.
    Y el Papa, ya veréis como no dice nada (o que le parece muy bien). No le importa que unos interpreten una cosa y otros la contraria

  2. Francisco no los citará nunca a estos polacos. No han entendido de qué va la misericorditis. Va de pecar a discreción pues total el Señor ya nos ha salvado y pecar es la respuesta generosa que podemos ofrecer a Dios. Y va también de comunión sacrílega, la que mejor nos inserta en la iglesia de la misericorditis protestante.

  3. Por cierto, los obispos españoles siguen sin decir ni mú sobre la Amoris, ni siquiera los vascos, los mejores en mi opinión. Para Pujol opusdei tutto bene, en sintonía con el prelado Ocáriz, que espera la mitra y tendrá que seguir esperando in aeternum con mucha pax, y con el recortador de libertades Mariano Fazio, impuesto por Francisco para teledirigir el Opus Dei en contra de las tres campanadas del fundador, que las han enterrado, y recriminar como nadie a los firmantes opusdei de la corrección filial, recriminación que se la han pasado por el arco del triunfo también con mucha pax y parresía, aprendida de Francisco. Algo bueno tiene que tener, aunque sea por casualidad, aunque sea por equivocación.

  4. Lo que es verdaderamente sorprendente es que unos obispos, los obispos polacos, por confirmar y ratificar la doctrina milenaria de la Iglesia católica respecto a que los divorciados vueltos a casar NO puedan recibir la comunión, sean noticia. Esto es un síntoma de como andan las cosas.

  5. ¡Que razón tienes Echenique al definir la misericorditis y al decir que va de pecar a discreción porque total el Señor ya nos ha salvado y pecar es la respuesta generosa que podemos ofrecer a Dios!. ¡Que diferente de la verdadera misericordia!. Como nos dice S. Alfonso María Ligorio, Doctor de la Iglesia: ¿Quién podrá admirar y alabar suficientemente la misericordia con que Dios trata a los pecadores, esperándolos, llamándolos, acogiéndolos CUANDO VUELVEN A Él? . Y ante todo ¡qué gracia valiosísima nos concede Dios al esperar nuestra penitencia!.

  6. Estos polacos son unos rígidos, como los católicos de verdad. Hay que perseguirlos, como los persiguieron los rusos y alemanes. Tienen que aprender a declinar el acompañamiento, discernimiento, diálogo, encuentro, puentes, inclusión. Aún no se han enterado que estamos en la nueva iglesia de la misericorditis, del pecado a mansalva y comunión sacrílega inclusiva.

  7. Es un gran consuelo el que haya sacerdotes que no se han dejado pillar por el relativismo y el buenismo que algunos confunden con misericordia. Ellos serán nuestra referencia.

  8. Esto confirma, de «facto» el cisma de la iglesia. Solo falta el detonante. Francisco no va hacer nada. Ni de broma se va a enfrentar a los obispos polacos, pues sabe que saldría escaldado y él no quiere enfrentamientos para no quedar en evidencia.

  9. Nuestra referencia es el mismísimo Jesucristo, cuyas palabras son clarísimas, pero algunas mentes retorcidas, por no decir demoníacas, las quieren dejar en nada, como si no se hubiesen pronunciado. Dios los juzgará muy severamente, por fariseos, que admiten el divorcio e incluso el repudio unilateral del hombre a la mujer.

  10. Me parece, Eicardo Blaine, que los «estudios biblícos» que tu dices siempre han dejado muy claras estas palabras de Jesucristo sobre el divorcio. A no ser que tú tengas alguna versión curiosa sobre ellas, como imagino. Porque los Santos Padres, los Doctores de la Iglesia, y los magníficos últimos papas que hemos tenido (otros también) , lo han dejado siempre muy clarito, y es lo mismo que opinan estos sacerdotes polacos.

  11. No se extrañen de que las iglesias se van quedando vacías…. Este tipo de doctrinas arcaicas sólo denotan la falta de adaptación a la ética y moral de los tiempos, incluso la esquizoide interpretación obtusa y cerrada de estos nuevos FARISEOS, ya que no saben entrever el espíritu de la ley que Cristo promulgó, y que se podría resumir en el AMOR. El amor es lo determinante en el matrimonio, no el celebrante. Y quienes no lo ven así, se están quedando sólo en formulismos vacíos y estériles.

  12. Y lo importante del matrimonio es la presencia de Cristo, sin El no podemos hacer nada, ni siquiera amar. Y las iglesias se han vaciado por esta razo, hace 60 años se empezó a entronizar al hombre en las iglesias y se echó a Cristo.

  13. Aquí lo importante, muy importante es: Qué hacemos con los cristianos que se encuentran en esa situación. A ver, griten un poco más que no les oigo. Más, que no les oigo…

  14. Sencillamente los obispos polacos siguen siendo solo católicos sin interconfesionalizar. Así de simple.
    Se tienen como lo que son, liturgos de Cristo y a eso se atienen. Aunque las furias del demonio, mudo y carne se abatirán sobre ellos para desarraigarlos.
    Necesitarán todo el caudal de resistencia al límite de los polacos con la ayuda del Señor que nunca falta, pero hasta límites de mártires católicos a aniquilar en este mundo.
    Timeo danaos et dona ferentes. Les irán metiendo caballos de Troya, ahora por imperativo legal y con descaro.

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