‘Un hombre que no ora no puede ser teólogo’

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En conversación con los jesuitas en Colombia, el Papa Francisco señaló que «para ser buen teólogo, hay que reflexionar las cosas de rodillas». Asimismo, en este encuentro quiso reafirmar «que la moral de Amoris laetitia es tomista».

En el transcurso de su viaje apostólico a Colombia, realizado del 6 al 11 de septiembre, el Papa Francisco mantuvo un encuentro en Cartagena de Indias con un grupo de 65 religiosos de diversas comunidades de la Compañía de Jesús.

El jesuita Antonio Spadaro cuenta en La Cività Cattolica cómo fue este encuentro y el mensaje que el pontífice transmitió a los miembros de la Compañía de Jesús reunidos en el santuario de san Pedro Claver.

Durante el encuentro, Francisco respondió a las preguntas de los presentes. Interrogado sobre lo que espera de la reflexión filosófica y teológica en Colombia y en la Iglesia en general, el Papa pidió, en primer lugar, «que no sea una reflexión de laboratorio», sino en la vida, «en diálogo con lo real».

El Santo Padre subrayó la necesidad de que la oración y la reflexión teológica estén unidas: «A mí me gusta repetir que para ser buen teólogo, además de estudiar, dedicarse, ser despabilado y captar la realidad, hay que reflexionar las cosas de rodillas».

«Un hombre que no ora, una mujer que no ora, no puede ser teólogo o teóloga. Será el volumen del Denzinger hecho persona, sabrá todas las doctrinas habidas y por haber, pero no hará teología. Será un compendio, un manual en el que está todo», recalcó.

‘La moral de Amoris laetitia es tomista’

Asimismo, Francisco aprovechó esta pregunta para hablar de la polémica en torno a la exhortación apostólica postsinodal Amoris Laetitia.

«Escucho muchos comentarios -respetables porque los dicen hijos de Dios, pero equivocados- sobre la Exhortación apostólica postsinodal», comentó el pontífice, añadiendo que «para entender Amoris Laetitia hay que leerla de principio a fin». «Empezar con el primer capítulo, continuar por el segundo… y así siguiendo… y reflexionar. Leer qué cosa se ha dicho en el Sínodo».

El Papa también respondió a quienes sostienen que la moral que está en la base de Amoris Laetitia no es una moral católica o, al menos, que no es una moral segura: «Ante esto quiero reafirmar con claridad que la moral de Amoris laetitia es tomista, la del gran Tomás».

Francisco invitó a hablar de esta cuestión con el cardenal Christoph Schönborn, al que alabó como «un gran teólogo, entre los mejores de hoy y entre los más maduros».

«Esto lo quiero decir para que ayuden a la gente que cree que la moral es pura casuística. Ayúdenlos a darse cuenta que el gran Tomás tiene una riqueza muy grande, capaz también hoy de inspirarnos. Pero de rodillas, siempre de rodillas…», señaló.

A continuación, la pregunta y la respuesta completa del Papa Francisco. Puede leer la crónica completa de Antonio Spadaro en La Cività Cattolica.

«Santo Padre, de nuevo muchas gracias por su visita. Yo soy profesor de filosofía y me gustaría saber, en nombre también de mis colegas profesores de teología, ¿qué espera su Santidad de la reflexión filosófica y teológica en un país como el nuestro y en la Iglesia en general?».

Yo diría, para comenzar, que no sea una reflexión de laboratorio. De hecho, hemos visto el daño que nos terminó haciendo la grande y brillante escolástica de santo Tomás, cuando fue decayendo, decayendo, decayendo… hasta convertirse en una escolástica de manual, sin vida, mera idea, que se tradujo en una propuesta pastoral casuística. Al menos, en nuestra época fuimos formados en esta línea… Diría que era bastante ridículo que, para explicar la continuidad metafísica, el gran filósofo Losada hablara de los puncta inflata… Para demostrar este tipo de cosas se caía en el ridículo. Era un gran filósofo, pero decadente, de vuelo rastrero. Pero era un grande de esa época….

Por tanto: la filosofía no en laboratorio, sino en la vida, en el diálogo con lo real… En el diálogo con lo real encontrarás, como filósofo, a los tres trascendentales que hacen la unidad, pero con nombre concreto. Recordemos las palabras de nuestro gran escritor Dostoievski. Como él tenemos que reflexionar sobre qué belleza nos salvara. Sobre la bondad y la verdad. Benedicto XVI hablaba de la verdad como encuentro, o sea, ya no una clasificación sino un camino. Siempre en diálogo con la realidad, porque no se puede hacer filosofía con la tabla de logaritmos, que, por otra parte, ya no se usa más. Y vale también para la teología, lo cual no quiere decir «bastardear» la teología, al contrario. La teología de Jesús era la cosa más real de todas, partía de la realidad y se elevaba hasta el Padre. Partía de una semillita, de una parábola, un hecho… y ahí explicaba. Jesús quería hacer una teología profunda y la realidad grande es el Señor. A mi me gusta repetir que para ser buen teólogo, además de estudiar, dedicarse, ser despabilado y captar la realidad, hay que reflexionar las cosas de rodillas. Un hombre que no ora, una mujer que no ora, no puede ser teólogo o teóloga. Será el volúmen del Denzinger hecho persona, sabrá todas las doctrinas habidas y por haber, pero no hará teología. Será un compendio, un manual en el que está todo. Pero hoy la cuestión es cómo expresas tú quién es Dios, cómo se manifiesta el Espíritu, las llagas de Cristo, el misterio de Cristo a partir de la carta a los Filipenses 2, 7 en adelante… Cómo explicas esos misterios y los vas explicando y cómo vas enseñando ese encuentro que es la gracia. Como cuando lees a Pablo en la Carta a los Romanos, donde está todo el misterio de la gracia y necesita que se explique.

Aprovecho esta pregunta para decir una cosa que creo que la debo decir en justicia y también por caridad. Porque escucho muchos comentarios —respetables porque los dicen hijos de Dios, pero equivocados— sobre la Exhortación apostólica postsinodal. Para entender Amoris Laetitia hay que leerla de principio a fin. Empezar con el primer capítulo, continuar por el segundo… y así siguiendo… y reflexionar. Leer qué cosa se ha dicho en el Sínodo.

Una segunda cosa: algunos sostienen que la moral que que está a la base de Amoris Laetitia no es una moral católica o, al menos, que no es una moral segura. Ante esto quiero reafirmar con claridad que la moral de Amoris laetitiae es tomista, la del gran Tomás. Pueden hablar de esto con un gran teólogo, entre los mejores de hoy y entre los más maduros, el cardenal Schönborn. Esto lo quiero decir para que ayuden a la gente que cree que la moral es pura casuística. Ayúdenlos a darse cuenta que el gran Tomás tiene una riqueza muy grande, capaz también hoy de inspirarnos. Pero de rodillas, siempre de rodillas…

 

 

 

 

 

 

 

 

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Comentarios
15 comentarios en “‘Un hombre que no ora no puede ser teólogo’
  1. ¿ De rodillas ? ¿ Ante quien ? ¿ Ante los musulmanes o protestantes ? ¡ Pero si nunca, nunca, nunca, se arrodilla ante el Santísimo ! ¿ Quizás porque no cree en la presencia real de Jesucristo en la eucaristía ?

  2. Etchenique: Está hablando el Vicario de Cristo en la tierra necesitas 65 religiosos. Te pareces esos que leen una novela pero necesitan que a cada paso le autor le explique todo. Tu crítica es difícil no verla desde la mala fe objetiva.

  3. En vez de hablar con Schonborn, ¿no habría que hablar con el prefecto de la congregación para la doctrina de la fe que tiene la misión específica dentro de la Iglesia de abordar las cuestiones teológicas?

  4. Pues un poco de oración. Protección contra el falso profeta

    Queridísimo Jesús, sálvanos del engaño del falso profeta.

    Jesús, ten Misericordia de nosotros.  Jesús, sálvanos de la persecución.

    Jesús, presérvanos del anticristo.

    Señor ten Misericordia. Cristo ten Misericordia.

    Queridísimo Jesús, cúbrenos con Tu Preciosa Sangre.

    Queridísimo Jesús, abre nuestros ojos a las mentiras del falso profeta.

    Queridísimo Jesús, une a Tu Iglesia.

    Jesús, protege nuestros Sacramentos.

    Jesús, no dejes que el falso profeta divida Tu Iglesia.

    Queridísimo Jesús, ayúdanos a rechazar las mentiras, presentadas a nosotros como la Verdad.

    Jesús, danos fortaleza.

    Jesús, danos esperanza.

    Jesús, inunda nuestras almas con el Espíritu Santo.

    Jesús, protégenos de la bestia.

    Jesús, danos el Don del Discernimiento, para que podamos seguir el sendero de Tu Verdadera Iglesia en todo momento, por los siglos de los siglos. Amén.

  5. Christoph Schönborn:
    Intérprete «Oficial» de Amoris Laetitia.
    El hombre puntero en la incorporación del «matrimonio homosexual» y «adopción gay»

    El cardenal Christoph Schönborn, a quien Francisco ha llamado «gran teólogo» bajo la impresión errónea de que «fue secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe», está liderando el camino hacia la aceptación por parte de la Iglesia del «matrimonio homosexual» «adopción «y» familias LGBT «.

    Como informó Life Site News, en una entrevista de 2015 en La Civiltà Cattolica, cuyo contenido es revisado por el Secretario de Estado del Vaticano de Bergoglio, el Cardenal Parolin, Schönborn declaró: «Podemos y debemos respetar la decisión de formar una unión con una persona del mismo sexo, [y] buscar medios bajo el derecho civil para proteger su vida junto con las leyes para asegurar tal protección.
    «Bergoglio ha designado a Schönborn su confiado» intérprete «de AL.

  6. Puesto que Francisco remite a Schonborn para la idónea comprensión de los Amores de Leticia, adjunto respuesta ofrecida a los argumentos de este cardenal. El resto del artículo en http://religionlavozlibre.blogspot.com.es/2017/07/autoridad-eclesial-rebate-schonborn.html.
    Una reprimenda inoportuna
    En primer lugar, Schönborn reprende a los cardenales de los «dubia». Por el hecho de haber pedido respetuosamente audiencia, los acusa de haber ejercido presión sobre el Papa. Habrían podido pedir audiencia, pero sin decirlo públicamente. He aquí las palabras exactas del arzobispo austriaco:
    «Que unos cardenales, que deberían ser los colaboradores más cercanos del Papa, intenten forzarlo y presionarlo para que dé una respuesta pública a su carta, hecha pública, es un comportamiento absolutamente impropio. Perdonen si lo digo. Si quieren tener una audiencia con el Papa, que pidan una audiencia, pero que no hagan público que han pedido una audiencia» (3).
    Me pregunto si el cardenal Schönborn, en relación a las discusiones surgidas en el curso de los últimos sínodos de los obispos, y que han seguido después de la publicación de «Amoris Laetitia», ha leído y/o cree las siguientes palabras del Papa, de las que cito algunos pasajes:
    «Una condición general de base es esta: hablar claro. Que nadie diga: «Esto no se puede decir; pensará de mí así o así…». Se necesita decir todo lo que se siente con parresía. Después del último Consistorio (febrero de 2014), en el que se habló de la familia, un cardenal me escribió diciendo: lástima que algunos cardenales no tuvieron la valentía de decir algunas cosas por respeto al Papa, considerando quizás que el Papa pensara algo diverso. Esto no está bien, esto no es sinodalidad, porque es necesario decir todo lo que en el Señor se siente el deber de decir: sin respeto humano, sin timidez. Y, al mismo tiempo, se debe escuchar con humildad y acoger con corazón abierto lo que dicen los hermanos. Con estas dos actitudes se ejerce la sinodalidad» (4).
    «Personalmente me hubiese preocupado mucho y entristecido si no hubiesen estado estas tentaciones y estas animados debates; este movimiento de los espíritus, como lo llamaba san Ignacio (EE, 6), si todos hubiesen estado de acuerdo o silenciosos en una falsa y quietista paz» (5).
    «La complejidad de los temas planteados nos mostró la necesidad de seguir profundizando con libertad algunas cuestiones doctrinales, morales, espirituales y pastorales» (6).
    «Tened valentía para enseñarnos, tened la valentía de enseñarnos que es más fácil construir puentes que levantar muros» (7).
    El Papa Francisco no hace otra cosa que hablar de parresía, de sinodalidad y de no construir muros, sino puentes. Ha dicho que si no hubiera habido discusiones animadas en el sínodo se hubiera preocupado y entristecido. Ha escrito en «Amoris laetitia», el documento objeto de estas animadas discusiones, que es necesario «seguir profundizando con libertad algunas cuestiones doctrinales, morales, espirituales y pastorales». Y ahora, este mismo pontífice, a pesar de susodichas palabras, decide no recibir a estos cuatro cardenales que le han pedido audiencia de manera humilde y legítima… ¿Y ellos no deberían decir nada? ¡Realmente el cardenal Schönborn tiene un extraño concepto de parresía!

  7. Y NO PROHÍBE TODOS LOS ACTOS SEXUALES FUERA DEL MATRIMONIO
    La archidiócesis de Viena «enseña» que el sexto mandamiento presupone el derecho del divorcio
    La web de la archidiócesis de Viena incluye un estudio sobre la interpretación del sexto mandamiento del Decálogo, en el cual se asegura que dicho mandamiento garantiza el derecho al divorcio y no prohíbe la masturbación, la pornografía, la prostitución, etc.

    7/03/17 8:54 AM
    (InfoCatólica) La fuente del estudio son los «Theologische Kurse», que son Cursos Teológicos de la Archidiócesis de Viena, y cuyo Scriptum del 2015 para Teología Moral fué elaborado por Univ.-Prof.in Dr.in Angelika Walser de la Universidad de Salzburgo.

    Reinterpretación de «No cometerás actos impuros»

    Traducir el sexto mandamiento a nuestros días

    Como el orden social del pueblo de Israel es completamente diferente del nuestro, la prohibición del adulterio hoy tiene que ser traducida siempre de nuevo a nuestros días, para que no pierda su relevancia. Durante largo tiempo, la tradición de la Iglesia ha relacionado esta prohibición con todo lo referente a la sexualidad y ha valorado todos los actos sexuales fuera del matrimonio como pecado mortal. Una interpretación así no resiste ni a los resultados de la exégesis ni a la lucha de la ética teológica por una valoración diferenciada.

    Ninguna desvalorización de la sexualidad

    En su formulación textual original, el sexto mandamiento no pretende ni una desvalorización general de la sexualidad ni fundamenta una prohibición global de actos como masturbación, pornografía, prostitución, etc. No se presta ni siquiera sin más para fundamentar la indisolubilidad del matrimonio, sino que más bien presupone un derecho del divorcio, que en Israel también lo hubo.
    Otra lindezas de este. Schonborn

  8. Y dale con lo de siempre Echenique. A ver si el que no cree en la presencia real de Cristo en la eucaristía es usted! Tanto le cuesta no insultar constantemente al Papa? Un saludo

  9. Y el que no estudia y, por tanto, no sabe a quién reza, si es que reza, tampoco puede ser teólogo y menos obispo o papa. ¡ Desastre de pontificado de la oscuridad, la ambigüedad y la confusión !

  10. Invoca a santo Tomás para lo que le conviene, pero no dice que el doctor angélico distingue a la perfección entre las normas que admiten excepciones en consideración a un bien superior al protegido por esa norma y las que no admiten excepciones al proteger valores sumos, coma la de indisolubilidad del matrimonio, establecida además por el mismísimo Jesucristo. Francisco tiene la osadía de invocar mal a santo Tomás para contradecir a Jesucristo. No creo que Dios se lo perdone, pues lo ha hecho a sabiendas, mientras no rectifique, lo que no está en su ánimo, sino todo lo contrario. Se va a condenar por todo el mal que sigue haciendo y a sabiendas.

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